jueves, 20 de noviembre de 2014

EL SABOR DE LAS PALABRAS


“El aprendizaje es experiencia, todo lo demás es información”  
- Albert Einstein-

Hoy 20 de noviembre, mientras un claro día otoñal, con más viento de lo que es habitual, se siente por estas tierras extremeñas, cumple años una personal que admiro y a la que quiero dedicarle el post de hoy, mi querido amigo Gonzalo Sol.

Escritor y periodista especializado en el Hecho Gastronómico
Muchos ya le conocéis y seguro que, en más de una ocasión, habéis tomado el aperitivo con él, mientras le escuchabais en su programa de radio “Comer, Charlar y Beber”. Para los que no, os dejaré unas pinceladas sobre parte de la obra de Gonzalo Sol Lemoniez. 

Es uno de los artífices de la Crítica Gastronómica que empezó a forjarse por los años 70, mientras la nueva cocina despegaba en España, prueba de ello son Las Guías Gastronómicas Sol, pioneras en el sector, de las que fue autor y editor. Además de las Guías, ha “cocinado” libros con muy buenos “ingredientes” y que forman parte de nuestra biblioteca culinaria: Madrid en 50 Menús, Caza y Cocina y El Buen Gusto de España - Premio Gourmand Cook Book 2011 al mejor libro "Estilo de vida gastronómico"- son algunos de los ejemplos de su cosecha literaria. Por otra parte, con su dedicación y constancia ha defendido siempre la formación para promover una hostelería rica desde la base. En este sentido, ha colaborado en un sinfín de actividades en torno a su mejora, entre otras,  fue el fundador y director de los Cursos de Sumilleres y Maestresalas de la Cámara de Comercio de Madrid. 

Por su puesto, su labor ha sido reconocida en más de una ocasión, así ha sido Premio Nacional de Periodismo Gastronómico en dos ocasiones (1978 y 1988), Premio Alimentos de España (2002) y Premio Profesional Cinco Estrellas 2008. Por poner ejemplo, porque seguro que me dejo alguno en el tintero. 

Suerte, Orgullo y Aprendizaje

Uno de mis lemas en esta vida es que todas aquellas personas que nos cruzamos en nuestro camino nos aportan algo, no se cruzan porque sí. Yo tuve la suerte de toparme con Gonzalo Sol y, no solo eso, sino que, además, tuve el placer de trabajar con él durante 3 años. No quiero alargarme mucho, pues podría hablar horas y horas de todo lo vivido junto a esta persona tan especial; así que, trataré de condensar en un menú corto y ligero el sabor que me ha aportado. 

Menú para disfrutar y avanzar en el Hecho Gastronómico


Con este menú, resumo toda la sabiduría que me ha transmitido este gran hombre. Nunca olvidaré aquellas reuniones en la Terraza de la Oficina, junto a mi amigo Javier Fernández Piera, que Gonzalo moderaba como solía hacer en sus programas de radio, jejeje…  En más de una ocasión, cómo no, disfrutábamos de las burbujas del Cava y los aromas del Jamón Ibérico, en otras, de un correcto café.
Resumiendo, Gonzalo Sol es todo un referente para mí y sus palabras me han alimentado y servido de mucho en mi trayectoria. Aún sigo saboreando muchas de sus prácticas y espero que algún día pueda volver a disfrutar de una comida en su compañía ¡Aquello era siempre mucho más que un simple almuerzo! O, mejor dicho, ir a comer con Gonzalo es realmente, “Comer, Charlar y Beber” y te aseguro que la experiencia suele acabar con un ¡Supo tan bien que volveré! 

Por último, os aconsejo que echéis un vistazo al Blog de Gonzalo Sol; donde espero que siga deleitándonos con sus gastrohistorias por mucho tiempo. Y, por si no lo he dicho claro, ¡Felicidades Gonzalo y que cumplas muchos más!

domingo, 2 de noviembre de 2014

DON PERRITO “PA TI Y PA MÍ”


De turista, callejeando y volando, a clase VIP
Hoy os voy a contar una historia muy perra, perrita en todos los sentidos, partiendo de los tradicionales perritos calientes. En la niñez, solía tomar los hotdogs básicos como merienda, con salchicha, tomate o kétchup y el momento “Perrito” me encantaba.  
Allí los dejé, en aquellas tardes veraniegas, reencontrándome con estos “turistas”, de vez en cuando, en ferias o en mis compras por Ikea. Y, ahora, ha vuelto a picarme el síndrome del perrito; me contagió en África, cuando leyendo un artículo sobre restaurantes monoproductos, me topé con Bubbledogs. Concepto que, de primeras, me atrapó, por su nombre y su oferta “Hot dogs y Champagne” y me dije “tengo que ir a este sitio”. Meses más tardes, me encontraba viviendo en Londres y, cómo no, tenía que vivir mi experiencia Bubbledogs y así fue.

Bubbledogs (70 Charlotte St, Oxford Circus, London)

Antes que nada, si quieres ir, tienes que reservar con bastante antelación, pues, incluso así, hay cola  de espera, ya que es un sitio pequeñito y que está de moda. La creatividad les define desde su base al convertir un bocado rápido en una experiencia glamurosa y refrescante. La carta cuenta con 18 clases de originales perritos, con distintos ingredientes y salsas.

 Mi amigo Alberto y yo probamos el BLT (bacon, lechuga carameliza y trufa) y el Fourth of July (ensalada de col, bacon y salsa barbacoa), por supuesto, con champagne. Presentados en cestitas, lucen de etiqueta y adquieren la categoría VIP cuando desfilan junto al vino espumoso. Tan sólo observé que un poquito de queso tipo feta hubiera combinado perfecto en las dos opciones elegidas. En cuanto a la decoración, en sintonía con su concepto y oferta, presenta un estilo desenfadado a la vez que distinguido, que incita a la conexión y al diálogo entre los demás “pasajeros” pues hay mesas compartidas, con un ambiente acogedor y cálido. Destacar las luces, ya que montón de bombillas caen del techo, evocando –o al menos a mí me lo pareció- a las burbujas del champagne. No puedo dejar de mencionar que tuve el placer de charlar largo y tendido con el director, James Snowdon, todo un profesional y apasionado de la gastronomía.

Perrisabor (José María Alcaraz y Alenda, 25-E, Badajoz)

Del lujo callejero a los simpáticos y sugerentes perritos que Perrisabor te prepara casi a todas horas del día. Sin duda, este restaurante colombiano ha sabido dar en el clavo con sus perriespecialidades.  Cuentan con 20 creativos y sabrosos perritos, donde tú pones el tamaño e incluso la salsa; los más atrevidos, podéis optar por el nº7 “hazme lo que quieras”. De momento, os confieso que el Mexicano, el Extremeño y el Carbonara son fiables 100%; los demás seguro que también, pero aún no los probé, jeje… 

Están ricos y es un bocado perfecto para tener en más de una ocasión, además, los chicos son muy majos y esto es un plus a tener en cuenta. Además, otros “pica pica” como los daditos de queso –igual que los tequeños venezolanos, aunque aún sin salsa guasacaca-, arepas, nachos y empanadas, entre otros.

Este post, resultado de un viaje en tiempo y espacio, visto desde estos ojos sinestesicos me han confesado una vez más lo importante que es viajar y observar, estar al día, y como en los complementos está la diferencia: así, un perrito básico puede estar callejeando, aquí o en Pekín, ser turista o invitado de honor… sólo hay que elegir el traje y el equipaje para cada función.

Sin más, hasta aquí mi perri-experiencia ajena, que terminó siendo casera, pues no me pude resistir y probé a crear mi “guacaperrito” que resultó siendo un éxito y que seguro que me brindará muy buenos momentos, pues ahorita es un AS en mi “cartelera”.
Hasta la próxima y, ya sabes, pensar “a lo perrito” puede dar mucho juego, así que
  ¡Anímate a guacaperrear, no te arrepentirás!

domingo, 19 de octubre de 2014

TARTA DE GALLETAS "by YOU"

Un sabor, una textura, un color... "Hazla como TÚ quieras" 

En este penúltimo domingo de octubre, jornada de descanso para muchos, habitual día de encuentros en familia o entre amigos, quiero rendir homenaje a un dulce con mucha tradición en nuestro país “la tarta de galletas”. Sobre todo, si pensamos en los cumpleaños, donde es la anfitriona por excelencia, porque.... ¿quién no la recuerda?

Me atrevería a afirmar que en todos los hogares de mi pueblo, la típica tarta de cumpleaños es la tarta de galletas – con sus esponjosas capas entre crema y chocolate-, ésa con la que todos, al menos, los de mi quinta hemos crecido. Si mal no recuerdo, fue el primer dulce que aprendí a hacer –tendría yo unos 6 o 7 años- con mi tía Angélica, que la hacía riquísima; cómo no, tuvo que enseñarme, porque siempre estaba a su alrededor, queriendo mojar las galletitas en la leche –se me hacía un mundo aquello-. Desde aquí, mi relación con este dulce se ha ido consolidando y, con experiencia e ingenio, he ido modificando la receta; conservando siempre su chispa. Y es que eso es lo que me encandila de ella, su “carta blanca”, es decir, su buena disposición para recibir a cuantos sabores quieran lucirse con ella.

Mi versión normalmente es crujiente por fuera, pues la última capa me gusta con chocolate negro de cobertura; en el interior, varías colecciones han pasado entre sus capas, desde los 3 chocolates, moka con nata y chocolate, fresas, dulce de leche y coco…  Se aproxima el cumple de mi hermano, así que, en nada, estoy haciendo una tarta de galletas; ya tengo en mente la que “soplará” en su 21 aniversario –por supuesto, te la mostraré :) - 

Hoy te dejo la receta de la “la Tarta cielo de Nata” 
 
Ingredientes:
1 paquete de galletas cuadradas o redondas (según la forma que quieras darle)
150 ml leche condensada (un bote pequeño)
200 ml de nata para montar
2 vasos de leche semi o entera (1/2 l)
Cáscara de limón y una ramita de canela
50 grs. de coco rallado (1/2 taza)

Elaboración: primero, infusiona la leche con la canela y la cáscara de limón (llevar a ebullición y dejar templar). A continuación, monta la nata –bien fría-; poco a poco, incorpora la leche condensada, mezclando con movimientos envolventes hasta tener una crema homogénea. Monta la “mise en place”: un plato con la leche aromatizada, las galletas, la crema de nata y el recipiente donde vayas a montar tu tarta. 

Moja las galletas en la leche (yo le añadí un chorrito de ron, también, anís le quedaría muy bien) y cubre el recipiente con las galletas empapadas –no mucho, pues luego, quedaría demasiado blanda-.
Napa (cubre) con la crema y, así, ves incorporando una tanda de galletas, una de crema, hasta que las galletas se te terminen. Yo la hice finita en esta ocasión, de tres pisos.
Para terminar,  una tanda de crema y coco rallado espolvoreado. Déjala reposar en la nevera unas horas y estará lista para su disfrute.

He de decir que el nombre viene del postre Cielo de Nata, que una amiga me contó en una comida campera. Se trata de una mousse de nata y leche condensada con polvo de galleta. Partiendo de esta sugerencia, hice esta tarta que, incluso, podríamos llamar “Nevadita”, pues recuerda a un paisaje nevado. Decir que es un postre delicioso, delicado, sencillo y muy dulce, por lo que es perfecto para acompañar a un buen café sólo o un cortadito ¡Es el bombón perfecto!

Sin más, anímate a hacer “tú tarta de galletas”, porque tan sólo necesitas galletas y, a partir de ahí, lo que más te guste…. Seguro que te queda deliciosa y, eso sí, cuanto más reposadita más rica, jeje… Además, es una receta de fácil elaboración, ideal para hacerla con los más peques.

Antes de finalizar, una pequeña observación: nunca probé una tarta de galletas igual, aunque esta fuera la misma (galletas, crema y chocolate). Señal, sin duda, de que podemos hacer la misma receta, sí, pero la energía y el amor con que la elaboramos es muy personal y ello se nota en cada bocado.

lunes, 6 de octubre de 2014

RECETA DE PAN Y ALGO MÁS


Amasar, sentir y disfrutar la Vida 

Una vez más, tengo que aplaudir a esos planes que, un tanto inesperados, llegan sin más y que no pasan desapercibidos. Justamente, ayer, disfruté de uno de ellos, y todo, gracias al PAN

“Vamos a hacer Pan”, así fue como se inició mi tarde del domingo, tras aceptar la invitación de mi prima María, entusiasmada con aprender a hacer pan y disfrutar de un almuerzo, en casa de una gran anfitriona, Rocío. Tres colores definen la tarde de ayer: el Verde, el Naranja y el Azul. Así que, no sólo voy a dejaros la receta del Pan, voy a contaros cuál es su secreto, ése que hizo que mi desayuno de hoy fuera tan especial. 

Todo empezó con un almuerzo con D.O “verde que te quiero verde”, ya que, juntas, cocinamos un menú que, además de saludable, fue delicioso: ensalada de col y manzana, con una vinagreta de miel, sésamo, nueces y pasas; tofu a la plancha con soja; humus “Rocío Style” y, de postre, galletitas de arroz y té verde. Tras éste, dimos paso a la esperada Sobremesa, esta vez, activa y productiva, pues llegó el momento de amasar y de tomar nota: 

Receta de Pan de Centeno:
  • 60% harina integral de trigo (3 partes)
  • 40% harina integral de centeno (2 partes)
  • 25 grs. de levadura fresca
  • ½ taza de aceite de oliva
  • 1 l. de agua tibia
  • 10 grs. de sal (1 Cda.)
En esta ocasión, la harina es de Rincón del Segura, empresa que practica una agricultura  ecológica, totalmente natural, sin abonos químicos ni pesticidas.

Elaboración: calentar el agua en un cazo (30º) y añadir la levadura hasta diluir. Añadir el aceite y el agua. Por otro lado, mezclar las harinas en un recipiente e ir añadiendo el agua, poco a poco, mezclando al mismo tiempo, hasta que quede una pasta homogénea sin grumos. Amasar bien y, si es con música mejor -eso nos decía Rocío-; a medida que se va trabajando la masa, va creciendo, señal de que la levadura está haciendo su trabajo –fermentación-. A continuación, colocar la masa en un molde (previamente engrasado y enharinado), cubrir con un trapo y dejar reposar a Tª ambiente  (25º/30º) hasta que suba su volumen, al menos, durante 1 hora. Finalmente, hornear a 180º hasta que esté listo (30 minutos). 

Así, se hizo el pan, en un ambiente cálido, con música de fondo e intercambio de opiniones de las allí presentes (Rocío, su hermosa hija, Raíz, mis primas María y Belén y Sinestesia). A todo esto volví esta mañana, cuando me dispuse a desayunar: tostadas con miel de mi tierra "Extremiel", D.O Villuerca Ibores”, y queso crema, también le añadí un poquito de aceite de Castillo de Canena. Sin duda, un bocado delicioso, esponjoso y gratificante. 

Sin más, sólo puedo decir, que el secreto está en el Amor que ponemos en nuestras obras; la energía y las buenas vibraciones no se las lleva el viento, forman parte de nosotros. Antes de cerrar este escrito, mencionar también que reunirse para, charlar, almorzar y cocinar es una tradición que deberíamos potenciar e inculcar ¡Nuestra salud nos lo agradecerá!

PD: la receta del Pan es de Rocío Martín, terapeuta de Sonido y Doula, quien nos enseñó mucho ayer, no sólo esta receta. Entre otras cosas, comentamos un video de la conferencia de Odile Fernández, sobre alimentación anti cáncer, que es más que recomendable y que os animo a ver. Al igual que la labor de Rocío que, a través de su espacio ayuda a sanar los procesos de la naturaleza femenina. Para más información: http://terapiasonidofemenina.wordpress.com/ 

¡A comer sano y hasta la próxima! :)