lunes, 1 de diciembre de 2008

“Una intención, una creación"

Un dulce para la Navidad

Hoy comienzo haciendo un flash-back del sábado 29 de noviembre, me levanto con frío y con unas ganas tremendas de comer algo dulce, pero tras echar un vistazo pude comprobar lo que me imaginaba, nada dulce para entrar en calor.

Así que desayuné “un café con galletas” y acto seguido me puse a cocinar; sabía que a lo largo del día, volvería a tener ganas de comerme algo con azúcar. Pensé en ir a comprar algo a la pastelería, pero me acordé que tenía una lámina de hojaldre en el congelador y dije, nena “vamos a darle salida” y me puse manos a la obra.

Mi intención era hacer una ricas palmeras de chocolate (me encantan... con chocolate negro, blanco y me apasionan las palmeras de huevo). Revisé los armarios de mi pequeñita cocina, pasaron 5 minutos e inmediatamente quise hacer algo distinto, crear “un no sé que” con los ingredientes que tenía in situ (dátiles, naranja, limón, nueces…).


Y así poco a poco fui haciendo lo que llamé “Falso mazapán hojaldrado” y aquí os paso la receta:


Ingredientes:

- 125 gr. de harina de almendra

- 1/4 l de leche

- Lámina de hojaldre (200) gr.

- 1 huevo

- 100 gr. de azúcar

- 4 dátiles/ 20 gr. nueces

- 25 gr. de mantequilla

- Pacharán o derivados

- 1 naranja/cáscara de limón


Elaboración:

  • Preparar un almíbar (75 gr. azúcar/ 125 ml de agua: cáscara de limón en brunoise, daditos de naranja y una ramita de canela).
  • Estirar masa (untar con mantequilla y espolvorear con azúcar moreno), pinchar la base con un tenedor para evitar que suba demasiado.
  • Batir un huevo con el resto del azúcar e ir añadiendo un poco de almíbar “para dar brillo”. Por otra parte, diluir al fuego la harina de almendra en la leche; templar y mezclar suavemente con la crema de huevo.
  • Cubrir el hojaldre con la crema y colocar los dátiles –dejar macerar en pacharán- y nueces –previamente troceadas- sobre ésta. Enrollar la masa como un rollito de primavera. Dar unos cortes en horizontal y napar con el almíbar de frutas.
  • Hornear unos 20 minutos a 180º.

Os preguntaréis el por qué del nombre de tan curioso pastel, cuyo nombré ha venido a mi mente tras degustarlo por dos veces: el primer día, me comí un trocito para ver qué tal estaba, ñam ñam, era rico, pero aún no había cogido cuerpo. Y, hoy lunes por la tarde, acabo de tomarme otro trocito de mi creación y es ahora cuando su aroma y su sabor hicieron que le pusiera nombre: olor a dulce navideño, a cabello de ángel, y sabor a mazapán, Técula- Mécula, azahar y un cierto toque anisado ¡dulces recuerdos, grata memoria, vistoso nombre!

¡Buen provecho!

Sugerencia: es ideal para merendar (con café o té) o bien como postre acompañado con una copita de pacharán o anís.