Restaurante El Secreto

“Un secreto por descubrir”

¡Qué bueno seguir la pista a “los cucharetes”! Siempre es una buena elección pasarse por su blog para disfrutar de una buena comida. Y en los tiempos que corren, donde todos miramos más por nuestro bolsillo, las rebajas también llegan a la mesa; desde el 22 de enero hasta el 22 de febrero el Restaurante El Secreto (C/ Ramos Carrión, 6) bajaba los precios hasta un 40%, eso sí, si vas de parte de Cucharete www.cucharete.com. No dudé ni un instante, no me lo quería perder, así que hice la reserva para el viernes 20 de febrero.

¡Y ahora amplian las rebajas hasta 31 de marzo!

No es tarea fácil encontrarlo, en el tranquilo barrio de Prosperidad tras el Parque del Banco, localizamos la calle Ramos Carrión, pero lo curioso es que El Secreto aparece indicado en un cartelillo, lo sigues y ahí, en un pequeño callejón te topas con el Restaurante. Claro que nosotros llegamos estupendamente gracias a nuestro guía “el GPS”, qué gran invento. Y ahí estaba la huella de cucharete “carteles de Rebajas inundaban las ventanas del establecimiento. Entramos y, tras un grato recibimiento, nos acomodaron en una zona muy acogedora; en una mesita a la izquierda en la esquina del fondo. En principio íbamos a ser cuatro, pero nuestros acompañantes no pudieron venir, así que cenamos Mario y yo. Tras confirmar al Maître que sólo seríamos dos, nos trajeron la carta – mientras esperábamos, Mario se tomo una cerveza y nos pusieron unas ricas aceitunas-.

Pinceladas sensoriales

La primera impresión al observar el interior de este escondite es que estamos en un sitio amplio (capacidad para 85 comensales), con buena organización de la mesas, separadas lo suficiente como para disfrutar de una relajada velada. La decoración es sobria, a la vez que peculiar, rayas negras y blancas marcan el ritmo de las paredes que se llenan de calidez con los tonos rojizos de las lámparas que elegantemente saltan del techo. Un estilo propio con aires cubistas. La iluminación es tenue y cálida (por los faroles rojos y las velas que se muestran en cada mesa).

En cuanto a la oferta gastronómica, estamos ante un restaurante de cocina tradicional creativa, con una carta equilibrada que cuenta con atractivos platos. Diversidad en las entradas, croquetas de boletus, Anchoas de Santoña, Carpaccio de Buey con rúcula y parmesano, son algunas de las propuestas. Originales ensaladas, como la de calamarcitos, jamón de pato y langostinos al balsámico o la de perdiz escabechada con queso de cabra. Más escuetos en los pescados, podemos degustar merluza, corvina a la brasa, chipirones a la parrilla, o el ragut de rape. Honor se llevan las carnes, una gran selección con la mejor guarnición, lechona confitada con puré de manzana, secreto ibérico con salsa de higo y frutos rojos, carrilleras glaseadas al vino tinto, son algunos de los ejemplos. Y acertados y suculentos postres, desde el secreto de chocolate y helado de naranja sanguina hasta la pasta filo de manzana con helado de Baileys. También destacar la carta de vinos, tienen referencias nacionales y europeas con precios para todos los bolsillo.

Nosotros configuramos el siguiente menú:

Ensalada de jamón de pato, calamarcitos y langostinos al balsámico Vieiras albardadas con jamón de bellota y salmorejo Merluza rellena de gambas Lechona confitada con puré de reinetas, escarola y chip de ajo Pasta filo de manzana al aroma de almendra y helado de Baileys

Mientras esperábamos a la degustación del menú, fuimos catando el vino, CYAN 2003, no conocíamos este caldo y nos encantó. Tinto monovarietal 100% tinta de toro envejecimiento en barricas de roble americano y francés durante 14 meses, un bonito color negro picota y equilibrado en boca con retrogusto a balsámico. Qué suerte tuvimos, una comida con un buen vino siempre sabe mejor, y a un buen precio, 14 € la botella (se comercializa a 10 €, así que el precio en carta es un regalo). Se me olvidó decir que como aperitivo nos pusieron unos cubitos de tortilla de patata. Y llegó el momento de empezar a disfrutar. Para compartir, empezamos con las vieiras, perfecta combinación de sabores y elegante presentación; las vieiras estaban buenísimas, en su punto, el salmorejo suave y sabroso. Seguimos con la ensalada de calamarcitos que se queda a la sombra tras las vieiras, estaba buena pero los calamares y langostinos se perdían entre las hojas de escarola y lechuga.





Llegamos al plato principal, Mario tomó la merluza, y hay que decir que es un plato susceptible de mejora, presentación aburrida, tan sólo un pimiento del piquillo ponía color al plato, de sabor estaba sosa “cosa que podíamos haber arreglado si hubiéramos pedido un salero”, pese a ello, la merluza era de calidad y estaba jugosa. Por mi parte, yo pedí lal y me gustó mucho; crujiente, jugosa y sabrosa. El puré de manzanas exquisito.

Para terminar coronamos la cena con la pasta filo de manzana; delicioso postre, mezcla de texturas “el crujiente de la pasta filo, la jugosidad de la reineta interior y la frescura y sabor del helado de Baileys”, muy recomendable. Nos salió por 87, 50 €, me parece un precio razonable, eso sí, si no hubiera sido por las rebajas de cucharete quizás lo hubiera visto un poco caro. Han mantenido la calidad a precios más económicos y eso es de agradecer. Pero tras lo mencionado destacar la atención en sala, es de esos sitios donde a uno lo atienden en el momento preciso, están pendientes de las necesidades de la mesa con una atención muy correcta.

Al finalizar la comida pudimos conversar con Nacho, propietario y maître del restaurante, sobre las posibles mejoras de los platos, sus recomendaciones de la carta (siempre es mejor dejarse asesorar para una elección acertada), y demás ideas culinarias, coincidiendo en lo acertado del servicio, “la sala y la cocina deben estar compenetradas, es mitad y mitad” para el éxito del restaurante mencionó Nacho. Es cierto que aunque a uno le agraden más o menos los platos, cuando a uno le atienden bien, pagamos a gusto.

Ah, nos convidaron a un chupito de piruleta, lo hacen ellos mismos y está buenísimo, es como si estuvieras comiéndote una piruleta de corazones. Sin duda, algo que no debéis dejar de probar cuando visitéis este restaurante.

Información básica: C/ Ramos Carrión 6 Telf. 91 413 71 55 Horario: Abierto todo el año excepto festivos y agosto de 13.30 a 16.00 y de 21.00 a 24.00 horas. 2 horas Parking gratuito concertado con el Hotel Confortel -a 150 metros del restaurante- en la C/ López de Hoyos, 143. http://www.elsecretodegea.com

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