Restaurante Bella Lola

RECETAS DE SIEMPRE Y DE HOY

El chef Chema de Isidro ofrece una cocina tradicional-renovada y arroces para todos los gustos en Bella Lola.

La semana pasada tuve la suerte de comer en el Restaurante Bella lola (C/ Duque de Sesto, 48. Tel. 91 409 03 50), establecimiento de reciente apertura y apuesta gastronómica del ya conocido Chema de Isidro, quién tras una larga trayectoria en los fogones, y en los tiempos que corren, ha abierto su propio negocio.

Chema de Isidro, ex líder de arroces en Aynaelda, defiende la cocina tradicional, sencilla, sin complicaciones y renovada, es decir, platos del ayer con firma de autor. Le conocí siendo chef del veterano Don Pelayo, donde quedé rendida ante sus maravillosas croquetas “croquetones” de cocido y su magnífica paella, la verdad, me llevé una buena impresión de su cocina. Después emprendió vuelo, para hacerse cargo de Piñera, donde siguió deleitándonos con sus arroces y otras recetas clásicas; ahora plasma su experiencia y personalidad en su propio local, y nos presenta una carta equilibrada dónde los arroces siguen dejando huella.

Como decía, suerte la mía, que tras un evento el jueves pasado en el Palacio de los Deportes, terminé dándole una alegría al paladar. Para empezar, tomamos unas quenelles de paté de pato con confituras, suave y totalmente artesano, estaba delicioso con el pan de chapata calentito. Continuamos con una variedad de ensaladas, de queso de cabra con cebolla caramelizada y salmorejo y, la ensalada Bella Lola, con una lograda vinagreta al balsámico. Tras “el entretenimiento”, llegaba la hora de probar la especialidad del chef, el arroz – desde Aynaelda se puede decir que es “el rey de los arroces” de la capital madrileña-. A elección del propio Chema, tomamos el arroz meloso de almejas y rape, de primer plato, y el arroz de hongos con ibéricos de segundo.

El meloso de almejas estaba aceptable, el arroz de variedad carnaroli en su punto y calidad de producto, pero más que arroz meloso, era arroz caldoso; evidentemente a medida que pasan unos minutos y reposa, el arroz coge consistencia, lo único que la textura de un meloso no estaba lograda. Sin embargo, el de hongos e ibéricos estaba exquisito, presentado con emulsión de setas y crujiente de jamón, sabroso, delicioso. De postre no pedimos nada, ya no cabía nada más, así que Chema nos puso unas mini cookies de chocolate fundido por dentro, que estaban buenas y crujientes por fuera.

En cuanto al establecimiento, Bellalaola es un local pequeño y acogedor, con una decoración sobria a la vez que elegante, donde predominan los tonos rojos y blancos, con el contrapunto en negro del mobiliario. Llama la atención, dos grandes cuadros de fotografías en blanco y negro, que resulta que son retratos de las hijas de Chema. En definitiva, capacidad para 30 comensales en un ambiente tranquilo y agradable. Además, el servicio y la atención al cliente son correctos, no falta detalle, lo que hace que disfrutes verdaderamente de una comida con los tuyos y te sientas como en casa.

De todas formas, tengo que decir, que no es acertado pedir dos arroces para cenar, mejor degustar una variedad de arroz y probar otros platos de la carta, sino se hace muy pesado. A no ser que lo pidáis para compartir, eso ya es otra cosa.

La carta presenta doce entrantes, platos sencillos y tradicionales como las revolconas con torreznos de ibéricos o pimientos del piquillo con bacalao; cuatro pescados, cuatro carnes y seis arroces –probé dos, y creo que volveré, porque el meloso de rabo de toro tiene que estar de rechupete-. Se puede decir, que Chema de Isidro, ha configurado una propuesta culinaria sin tapujos, elaboraciones sencillas, sinceras, con buena materia prima, basadas en recetas del ayer y actualizadas para ir con los nuevos aires del hoy.

Y, aún hay más, Bellalola es durante la semana una “casa de comidas”, como antaño, el restaurante ofrece platos de cuchara del día: los martes, callos con garbanzos; los miércoles, pochas con almejas; los jueves, caldereta de langosta y los viernes, marmita de congrio en salsa verde. Sin duda, guisos muy apetecibles e invernales, habrá que ver con qué nos sorprende para la nueva temporada primavera-verano.

Por último, mencionar que Chema de Isidro recrea la cocina histórica madrileña, iniciativa del periodista Miguel Ángel Almodóvar en su obra “La Cocina del Cid”, dónde rescata platos de recetarios históricos. Así, en Bellalola se pueden degustar algunas de estas recetas, como Gigote de San Isidro, el Mirraustre de peras, la Alboronía madrileña o la Sopa de cebolla de María Luisa de Saboya. ¡Buena oportunidad para saborear la historia!

Restaurante Bella Lola:
C/Duque de Sesto 48
Telf. 91 409 03 50
2 horas parking gratuito concertado con el Palacio de los Deportes.
Precio: 25 a 35 €
http://www.restaurantebellalola.com/

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