Restaurante Vino y Oliva

¡Una experiencia sinestésica, un mundo por descubrir!

Hace días que os hablé de Vino y Oliva (Príncipe de Vergara, 83. Tel. 91 564 14 84), restaurante que acaba de cumplir un año en la capital, y bien cumplido,;de nuevo, ¡Enhorabuena.! Hoy voy a comentaros «más detalladamente» qué podéis encontrar en este rincón, fruto de las vides y viñedos.
En primer lugar, describo brevemente la decoración de la sala; ambiente cálido –luz tenue-, entrañable, cómodo –muy buena colocación de las mesas, bien distanciadas-, con tonalidades rojas y verdes “vino y oliva” que animan sus paredes, sencillamente decoradas. Realmente, el local ha tenido buen gusto a la hora de vestirse, sencillo, pero elegante.
No os entretengo más, doy paso a la gastronomía y, me permito, hacer una reverencia “pase por favor”:
Una carta amplia, atractiva y variada… diferente, novedosa, pero, sobre todo, con gran personalidad y estilo propio. En esta ocasión dibujé el siguiente menú:
Aperitivos
Chips de la Casa
Gazpacho del Chef
Delicias de verduras con capuchón de crema de setas y reducción de PX
Entrantes
Croquetas de espárragos, setas y membrillo, acompañado de geleé de vino moscatel y rúcula
Plato principal
Canelones de pato con queso Parmesano y virutas varias, tomate seco, regaliz, espárragos triguero con praliné de cacahuete
Postre
Sorbete in situ
Sinceramente, me quito el sombrero… era de esos días que una no tiene mucho apetito, pero no pude dejar nada, porque estas delicias se comen por sí solas. Las croquetas increíbles –diferentes, ligeras y sabrosas-. Los canelones un verdadero lujo: la pasta “artesana” en su punto, la farsa de escándalo, pero la combinación de sabores, una verdadera experiencia para el paladar. Cada bocado de este plato es un disfrute, realmente un placer “todos los ingredientes se presencian en tu boca, perfectamente combinados, no predomina ninguno, es una armonía sinfónica”. Y qué decir de la elaboración dulce, Baileys pensé yo y estaba tan segura: pero su creador, Marcelo, me convenció de que esta crema no estaba en el sorbete y me hizo la demostración. “Anodada quedé”… si os pasáis por aquí descubriréis, o creeréis saber, que lleva este delicioso y refrescante postre.
Además, como es habitual, cata de aceites y sales “selección del mundo” inauguraron el menú, junto a un vino moscatel.
Acompañando las sinfonías culinarias, un tinto “Ribera” de Bodegas Valdubón y, para poner fin, pacharán bien frío.
Pero, además de la fantástica labor de Marcelo Kuhmichel -propietario y chef, pintor de sabores, e inventor de sensaciones- hay que felicitar al ritmo de la sala, donde Concha Campins –propietaria y maestresala- pone las notas de profesionalidad, encanto y atención en cada uno de los comensales. Ambos, Concha y Marcelo, hacen que cada día sea especial para sus clientes, cada noche es mágica, única, porque cada cliente es diferente, con gustos y preferencias propios que, en Vino y Oliva, tienen el placer de satisfacer plenamente.
¡Gracias a todo el equipo!
Volveré para probar la nueva carta de Otoño (canelones de rabo de toro, Migas del Chef, rollitos crujientes de pato… y un sinfín de maravillas más). 
Restaurante Vino y Oliva 
(Cerrado!!! Actualizado, 2014)
Precio medio: 35-40 €
C/ Príncipe de Vergara, 83
Tel. 91 564 14 84 · 666 05 02 73
http://www.vinoyoliva.com/es/

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