martes, 29 de septiembre de 2009

Restaurante Vino y Oliva

¡Una experiencia sinestésica, un mundo por descubrir!


Hace días que os hablé de Vino y Oliva (Príncipe de Vergara, 83. Tel. 91 564 14 84), restaurante que acaba de cumplir un año en la capital, y bien cumplido,;de nuevo, ¡Enhorabuena.! Hoy voy a comentaros "más detalladamente" qué podéis encontrar en este rincón, fruto de las vides y viñedos.


En primer lugar, describo brevemente la decoración de la sala; ambiente cálido –luz tenue-, entrañable, cómodo –muy buena colocación de las mesas, bien distanciadas-, con tonalidades rojas y verdes “vino y oliva” que animan sus paredes, sencillamente decoradas. Realmente, el local ha tenido buen gusto a la hora de vestirse, sencillo, pero elegante.


No os entretengo más, doy paso a la gastronomía y, me permito, hacer una reverencia “pase por favor”:


Una carta amplia, atractiva y variada… diferente, novedosa, pero, sobre todo, con gran personalidad y estilo propio. En esta ocasión dibujé el siguiente menú:


Aperitivos


Chips de la Casa

Gazpacho del Chef

Delicias de verduras con capuchón de crema de setas y reducción de PX


Entrantes


Croquetas de espárragos, setas y membrillo, acompañado de geleé de vino moscatel y rúcula


Plato principal


Canelones de pato con queso Parmesano y virutas varias, tomate seco, regaliz, espárragos triguero con praliné de cacahuete


Postre


Sorbete in situ


Sinceramente, me quito el sombrero… era de esos días que una no tiene mucho apetito, pero no pude dejar nada, porque estas delicias se comen por sí solas. Las croquetas increíbles –diferentes, ligeras y sabrosas-. Los canelones un verdadero lujo: la pasta “artesana” en su punto, la farsa de escándalo, pero la combinación de sabores, una verdadera experiencia para el paladar. Cada bocado de este plato es un disfrute, realmente un placer “todos los ingredientes se presencian en tu boca, perfectamente combinados, no predomina ninguno, es una armonía sinfónica”. Y qué decir de la elaboración dulce, Baileys pensé yo y estaba tan segura: pero su creador, Marcelo, me convenció de que esta crema no estaba en el sorbete y me hizo la demostración. “Anodada quedé”… si os pasáis por aquí descubriréis, o creeréis saber, que lleva este delicioso y refrescante postre.


Además, como es habitual, cata de aceites y sales “selección del mundo” inauguraron el menú, junto a un vino moscatel.


Acompañando las sinfonías culinarias, un tinto “Ribera” de Bodegas Valdubón y, para poner fin, pacharán bien frío.


Pero, además de la fantástica labor de Marcelo Kuhmichel -propietario y chef, pintor de sabores, e inventor de sensaciones- hay que felicitar al ritmo de la sala, donde Concha Campins –propietaria y maestresala- pone las notas de profesionalidad, encanto y atención en cada uno de los comensales. Ambos, Concha y Marcelo, hacen que cada día sea especial para sus clientes, cada noche es mágica, única, porque cada cliente es diferente, con gustos y preferencias propios que, en Vino y Oliva, tienen el placer de satisfacer plenamente.


¡Gracias a todo el equipo!


Volveré para probar la nueva carta de Otoño (canelones de rabo de toro, Migas del Chef, rollitos crujientes de pato… y un sinfín de maravillas más).

Restaurante Vino y Oliva

Precio medio: 35-40

C/ Príncipe de Vergara, 83

Tel. 91 564 14 84 · 666 05 02 73

http://www.vinoyoliva.com/es/

Mail: info@vinoyoliva.com

domingo, 27 de septiembre de 2009

III JORNADAS GASTRONÓMICAS DE CHILE EN MADRID

Desde el 29 de septiembre hasta el 4 de octubre “sabor a Chile” en el Restaurante Alboroque y Casa María.

Por tercer año consecutivo, tenemos la oportunidad de viajar a Chile a través de su gastronomía, de sus productos. Hay que recordar que Chile es un país rico en calidad y cantidad de productos, debido a su heterogeneidad natural (escondido entre el desierto, la alta montaña, el bosque nativo, las estepas del sur y las islas d alta mar) y ello le convierte en un gran exportador. Además, internacionalmente, las materias primas de Chile son muy apreciadas por los consumidores de todo el mundo; sus frutas y hortalizas, sus pescados y carnes, así como sus vinos, apreciados en todos los continentes.

Gracias a estas jornadas, organizadas por ProChile y el Grupo Casa Palacio Atocha 34, podremos acercarnos un poquito más a este delicioso país, sentir su cultura y saber a qué huele Chile. Los encargados de trasladarnos a estas tierras de América del Sur son el español Andrés Madrigal y Rodolfo Guzmán, uno de los chefs más destacados de la gastronomía chilena. Ambos te harán volar al paraíso chileno a través de exquisitos bocados que saben, huelen y suenan a Chile.

Los aromas de Chile en la mesa

El pasado jueves 24 de septiembre, he aquí una chica afortunada, tuve la suerte de asistir al "performance gastronómico" que inauguraba estas jornadas. Un coloquio abierto entre los cocineros –dirigentes- y los comensales que, entre elaboraciones culinarias, fue todo un éxito. Andrés y Rodolfo iban explicando cada plato del menú que degustamos y respondiendo a nuestras preguntas e inquietudes. Realmente me gustó: una forma divertida y amena de disfrutar del buen comer junto a los artífices de las creaciones. Todo un lujo.

En esta cita fueron presentados algunos de los platos que podrán degustarse durante toda esta semana culinaria: , y, como plato dulce, crocante de maqui con helado de violeta y bizcocho de arándanos. Además, disfrutamos de un auténtico pisco sour al inicio y al final del performance.

Choritos ahumados con papas, setas deshidratadas y sofrito


Ñoqui de pastel de choclo
Carrilleras ahumadas en madera de tepú y glaseadas en chancaca

Como plato dulce, crocante de maqui con helado de violeta y bizcocho de arándanos


Uno de los grandes momentos fue cuando presentaron “el bosque”, una elaboración (infusión de hierbas sobre hielo seco) que nos trasladó al bosque chileno con pronunciado aroma a eucalipto. “La idea es que te sientas como si estuvieras comiendo en el propio bosque”.

Os animo a que os paséis por Alboroque y Casa Maria y probéis un poquito Del Chile Gastronómico, acompañado por una estupenda selección de vinos chilenos.
¡Os sorprenderá!

sábado, 19 de septiembre de 2009

Gran Coloquio Gastronómico

Un acercamiento a la comida paraguaya… le seguiré la pista

Hace unos días “cuando aún el otoño se veía lejos” fui a comer a casa de mi querida amiga Dolly, es casi mi vecina, así que espero que repitamos muy pronto. Conocí a sus hermanas, sólo conocía a una y aún me quedan, jejeje… pero ya habrá tiempo. Son de Paraguay y qué decir, geniales.

En un momento la mesa estaba llena de comida rica, no tanto de manjares paraguayos, que es lo que a mí me hubiera gustado, sino de recetas “tradicionales” españolas. Yo hice mi pequeña aportación: embutido ibérico extremeño y tortilla de pollo “muy reinventada” –si os contará, jejeje- ¡ah! Y una mahonesa de ajo. Brevemente, os resumo el menú que degustamos: morcilla de Burgos con manzana y cebolla, ensalada de surimi, pimientos verdes fritos y guiso paraguayo –curioso-. A diferencia de nosotros, en Paraguay llaman “guiso” a un estofado, pero mezclado con carne o arroz. Lo que nosotros diríamos que es pasta con carne o pollo con arroz, ellas lo llaman “guiso”. Curioso.

Tuvimos una larga sobremesa que se alargo hasta las 18.30 h., claro que hay que decir que nos sentamos a las 15.45 h, jejeje… Pues la anfitriona, Dolly, tuvo que trabajar hasta las 15.00 h y eso que era domingo. En cuanto al postre, tomamos una pastas de té. Pero, éstas se merecen una mención especial.


DULCES TENTACIONES

Tengo que decir que las pastas de té son una de mis perdiciones, me encantan. Me acuerdo cuando las hacíamos en la clase de pastelería, en la Escuela de Hostelería Fuenllana, estaban deliciosas, pues nuestra profesora Empe nos enseñó muy bien y las bordábamos. Son fáciles de hacer y desaparecían pronto, jejeje… En mi tierra, las compro en Ansorena (Avenida Huelva, 12. Badajoz. Tel. 924 237 996) una pastelería situada en pleno centro de la ciudad extremeña, os la recomiendo. Todo es exquisito, desde las empanadillas de atún, las tejas de almendra, la bollería, el surtido de pastas… y qué decir de sus polvorones artesanos, ñam ñam…

Las pastas de Ansorena eran hasta ahora mis preferidas, pero les ha salido un competidor “las pastas de Lanbroa” (Nafarroa Etorbidea, 14 Bj , Zarautz. Guipúzcoa. Tel. 943 572 117). Tuve la suerte de probar estas pastas en casa de Dolly, las trajo su hermana de Zarautz y no pude evitarlo, empecé a tomar fotos –todas muertas de la risa, pero al final ahí estaban colocándome las pastitas para que yo las fotografiara-.


No hay que decir mucho, pues la imagen habla por si sola: gran surtido de pastas, coloridas, de igual base pero con acabados bien distintos (glaseadas, con chocolate, con fruto secos, nata, mousse, crema y panellets…). Se deshacían en la boca y tuvimos que cerrar la caja porque estaban de vicio. Espero visitar en persona esta pastelería, porque, además, me dijeron que lo desayunos allí son todo un homenaje.


Por último, no fuimos a tomar algo al Café D´Italia en la calle Bravo Murillo. Hacía bastante calor, así que todas optamos por un granizado. La sorpresa fue la gran variedad de éstos que tenían, vaya que había granizados para todos los gustos, aparte de los clásicos de siempre. Tomamos un granizado de té verde al limón. Su precio 4 eurillos, pero estaba de lujo, para repetir.


Y nada, sólo decir que pasé un día estupendo. Muchas gracias Dolly y espero que pronto volvamos a hacer una quedada de éstas, tengo que probar las Chipas paraguayas que hacéis (tortas de pan de maíz y queso) y demás recetas típicas de vuestro país, que son totalmente desconocidas para mí.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

¡¡FELIZ PRIMER ANIVERSARIO!!

Al son de Vino y Oliva


Ayer tuve la oportunidad de asistir al Primer Aniversario del Restaurante Vino y Oliva, que ya cumple un añito en la capital madrileña, justamente en el número 83 de la calle Príncipe de Vergara.


Para esta ocasión, Concha Campins y el chef Marcelo Kuhmichel, directores de esta orquesta, quisieron celebrar su cumpleaños en un ambiente amigable, cálido, relajado…sin aglomeración de gente ni falta de espacio. Concha nos contó que hubiera invitado a más personas, pero hubiera sido incómodo y no quería que estuviésemos agobiados.


La verdad, fui afortunada, porque yo no conocía este rinconcito –fui como acompañante de mi amiga Isabel- y ahora sé que tengo que volver para verlos en plena actuación.


Todos los allí presentes disfrutamos de un entrañable y atractivo cóctel; degustación de una selección de los platos que marcarán el ritmo en la temporada otoño-invierno de Vino y Oliva, acompañados de unos estupendos vinos del grupo Freixenet y vinos Durón.


Las notas gastronómicas que allí sonaron fueron

Salmorejo

Cazuelitas de paté casero a la pimienta

Croquetas de bacalao y gambón rojo con salsa de higo

Vasito de crema en pepitoria

Rollitos crujientes de pato con salsa agridulce de ciruela

Ensalada “de lechugas varias” templada

Surtido de brochetas (las de pollo exquisitas)

Hojaldritos de paté casero

Mini hamburguesas

Tartaletas de puré de manzana

(.......)


Además, pudimos disfrutar de música en directo a manos del grupo Yolanda Merino Jazz Band. Un aplauso para ellos, la gastronomía y el jazz, dos estrellas que brillaron a la par en la noche de ayer.


Mi regalo: mis mejores deseos para esta nueva temporada. Espero que vuestra nueva carta de otoño entre con buena letra y suene bien en todos los conciertos. Yo, desde luego, iré a probarla.


Algunos de los platos otoñales

Canelones de rabo de toro con fruta, salsa de mar y algas

Atun en tataki con mahonesa de wasabi, cama de brotes salvajes y huevas

Carpaccio de avestruz con gelatina de hinojo, apio y secretos del chef

Pluma de secreto con crema de maíz y miel


Como podéis ver, el chef Marcelo nos ofrece recetas de autor elaboradas con productos de temporada. Pero el toque final se lo das tú, ya que puedes maridar cada plato con una espléndida selección de sales (volcánica, del Perú, de Haití o marina) y regar cada bocado con el mejor aceite de oliva virgen extra (Manzanilla Cacereña, Arbequina u Hojiblanca). Y, cómo no, disfrutar del menú con el vino que mejor case, ya que cuentan con una bodega con referencias nacionales e internacionales.


Por último mencionar que se trata de un restaurante de cuidada y minimalista decoración, acogedor, con una iluminación tenue y un armonioso colorido –negro mobiliario, blancos manteles y columnas rojas y verdes sobre blancas paredes-.


Sobre todo, mencionar que su máxima es que el cliente salga por la puerta con una gran sonrisa, lleno de satisfacción. Eso es lo que Concha y Marcelo pretenden cada día a través del buen trato y la buena cocina, dos instrumentos en la misma banda que buscan despertar todos los sentidos del comensal. Algo que, por ahora , están haciendo muy bien; sólo tienes que echar un vistazo al libro de visitas y ver los comentarios que dejan los clientes, hasta gráficos artísticos, jejeje... ya me contaréis si os pasáis por allí....merece la pena. ¡¡¡Os lo aconsejo!!!


¡¡¡FELICIDADES VINO Y OLIVA Y QUE CUMPLAS MUCHOS MÁS!!!


Restaurante Vino y Oliva

Precio medio: 45

C/ Príncipe de Vergara, 83

Tel. 91 564 14 84 · 666 05 02 73

http://www.vinoyoliva.com/es/

Mail: info@vinoyoliva.com

martes, 8 de septiembre de 2009

¡¡¡FELICIDADES NAOMI!!!

EL RESTAURANTE JAPONÉS NAOMI CUMPLIÓ AYER 35 AÑOS

Hoy simplemente quiero notificar que ayer 7 de septiembre celebró su 35 aniversario el restaurante Naomi de Madrid. Qué casualidad, el mismo día que comienzan las fiestas en mi pueblo natal, "Barcarrota" (Badajoz); pero, sobre todo porque acabé allí sin pensarlo. De hecho ni siquiera comí -sí, una verdadera lástima, me cachis-. Os cuento:

Ayer fue uno de estos días en los que cené más bien temprano, sobre las 10.30 h. Y resulta que mi chico y un amigo me dicen que quieren ir a Naomi -está a un minuto de mi casa-. Así que bajé con ellos y me tomé dos copitas de un vino blanco toledano. Había un letrero que decía "cumplimos 35 años en Madrid" y "regalito" para todos. Comieron estupendamente (tallarines, sushi, temakis, sashimi...); Y al final nos obsequiaron con un platito de artesanía donde decía "Naomi" en japonés.

Yo también tuve regalito, pero lo mejor fue estar ahí ese día, una casualidad de ésas que gustan mucho, jejejeje...

De verdad, os invito a que os paséis por allí -aunque seguro que muchos ya lo conocéis- porque es un sitio con encanto, sencillo, coqueto, cómodo y, donde la comida está de lujo, además es genial cómo te explican cuidadosamente cada plato.

De nuevo, Naomi ¡¡Enhorabuena por vuestra trayetoria y que sigáis haciéndonos ésas delicias por muchos años!!

Restaurante Naomi
Dirección: Ávila, 14 Madrid
Tel. 915 72 23 04
Horario: cerrado sábados a mediodía y domingos
Precio medio: 20-30 €

domingo, 6 de septiembre de 2009

RESTAURANTE SACHA

“BOTILLERÍA Y FOGÓN SACHA”

El otro día tuve la oportunidad de disfrutar de una comida en uno de los restaurantes clásicos de Madrid “Sacha” (Juan Hurtado de Mendoza, 11. Tel. 91 345 59 52). Había oído hablar mucho de este restaurante y tenía claro que algún día le haría una visita. Inesperadamente el lunes estaba sentada en una de sus mesas –tenía una comida de trabajo, pero cambiaron de sitio el día antes y eligieron Sacha-. Yo encantada.

A diferencia de otras veces, hoy voy a ser más escueta y menos visual “me faltarán las fotos” –no quise ser pesada, era una reunión de trabajo, aunque hice dos fotitos que os mostraré-. Anotar que era lunes y estaba lleno.

Primero, decir que el restaurante Sacha cuenta con años de experiencia, ya que abrió sus puertas en 1972, aunque su nombre original era “Botillería y fogón Sacha”. Un negocio familiar que hoy dirige Sacha Hormaechea (cocinero, fotógrafo y cineasta), sucesor del alma mater de este lugar “Pitila Mosquera”, madre de Sacha y gran cocinera. De hecho en uno de los muebles de la sala había un diploma “Mención gastronómica a Pitila”.

La decoración es clásica, recuerda a los bistrot franceses, y se viste de tonos azules y blancos, con abundancia de cuadros que cubren las paredes. Las mesas están bien distribuidas, a pesar de ser un local pequeño.

Platos sencillos, de producto y de buen gusto

La cocina que nos ofrece Sacha es tradicional, basada en el producto de temporada, con influencias basadas en sus propias experiencias – sobre todo vascas, gallegas, castellanas y catalanas-, que por sus raíces, vivió desde niño. La carta no es demasiado extensa, pero acertada y con recetas de primera. Optamos por el siguiente menú “varios entrantes al medio y un plato principal”

Para ir abriendo boca “Unas almendras tostadas” que junto a un Gran Feudo Rosado –que nos acompañaría hasta el final- marcaban un buen ritmo para empezar.

Entrantes

Almejas en salsa verde
Ostras en conserva ahumadas*
Anchoas del Cantábrico con pan tumaca
Ensalada del peregrino*
Butifarra con trigueros, endivias, cebolleta y tomate

Todos los platos sin pega alguna, sencillos, sin extravagancias, con productos de primera calidad que están buenos por sí solos sin adornos ni condimentos. Me gustaron mucho las ostras –que guardan una curiosidad que ahora os comentaré- y el queso de la ensalada “una torta (80% de leche de cabra-20% de oveja) tostada y caramelizada, de suave sabor y densa untuosidad”.

Las ostras: fue elección de Sacha, él mismo nos las trajo y las dejó en el centro de la mesa, con su propia lata y todo. Dijo “aquí os dejo unas ostras que hace un conocido para que las probéis”. Nos contó que el creador de estas ostras las registró hace mucho con el nombre de “Ostras del Tío Obama”, curiosa coincidencia en estos tiempos, jejeje… creo que éstas pueden hacerse famosas con un apellido tan de moda. Pero aparte de esto, tengo que decir que me maravillaron: textura de hígado de rape –como paté- y sabor concentrado con cierto toque ahumado. Exquisitas.

Las rayas las reinas de la mesa

A excepción de uno de nosotros, todos pedimos raya, unos a la manteca negra y, otros, templada. Al parecer es uno de los platos estrella de la casa y lo afirmo “es una muy buena elección”. Yo, aunque probé las dos, elegí la raya templada. Ambas bien presentadas, pero con un aspecto bien distinto.

Raya templada a la vinagreta con aguacates, cebolleta y tomate

En su punto de cocción, suave, blanca y delicada estaban dos piezas de raya sobre el colorido conjunto en “brunoise” de aguacates, tomates y cebolla. Buena receta para este pescado, no le hacía falta nada más, muy rica.

Raya a la manteca negra (mantequilla, alcaparras y un toque de estragón)

De sabor más pronunciado que la anterior, esta receta de origen francés es un bocado de los que se recuerdan y Sacha la borda, consiguiendo un punto ahumado que es de agradecer.

Nunca había probado la raya como plato único, siempre la comí en guisos o sopas de marisco, y creo que repetiré. La verdad es que es un pescado olvidado en nuestra gastronomía y que deberíamos retomar con fuerza, además es uno de los pescados menos grasos de la mar -1 gr. de grasa por 100 de este pescado-. Su carne es blanca, fina y muy ligera. Un aplauso para Sacha que apuesta por “la raya” y nos lo brinda con dos versiones deliciosas.

De postre tarta de manzana templada. Qué decir, otra obra culinaria. Por lo visto, las filloas estñan tremendas.

En cuanto al servicio, correcto, aunque no excelente, una atención distante.

Restaurante Sacha
Dirección: Juan Hurtado de Mendoza, 11
Tel. 91 345 59 52
Precio medio: 50-60 €
Parking: sí (aparcacoches)
Horario: De 13 a 16 y de 21 a 23.45 h.
(Cerrado Domingos y Festivos)