¿Bailamos? Siéntate y deja que la música te guíe;
Me encantaría volar y dejarme seducir por la cocina criolla antillana de Dominicana, bailar bachata y disfrutar del sol, la brisa, los paisajes... Pero, mientras tanto, por qué no invitar al paladar a un sabroso baile en Madrid, la cita, en la calle Juan de Urbieta, 4, donde se encuentra El Colmado.Antes de dar los primeros pasos, os diré que la cocina dominicana tiene influencias taínas, españolas y africanas, y ello se muestra en sus elaboraciones. Os contaré mi experiencia, prácticamente inicial con este tipo de cocina, pues hasta entonces sólo había probado los patacones “fritos de plátano verde” en un bar dominicano. Le damos al play, comienza el baile:
Los primeros pasos, “los entrantes o la picadera“-que es como nos los presentaron: quipe, bolitas de queso, bolitas de gallina y picapollo. De esta selección, el quipe es un plato típico y popular en la Isla, de origen libanés, es una especie de croqueta de trigo con carne de res a la hierbabuena, un tanto picante.
Comenzamos con un paso cordobés, un salmorejo “en cazuelita” con huevo picado y jamón, suave y logrado en sabor. Seguimos con la “bandera”, el plato más representativo de los dominicanos y que consiste en arroz blanco, carne y habichuelas. Un plato combinado muy nutritivo y que está presente en su dieta diaria, además de ser buen bocado.
El estribillo comenzó con un pastel de berenjenas, carne y queso fundido. Aceptable, agradable sabor ahumado de las berenjenas asadas, pero no estaba muy equilibrado.
Para cambiar de ritmo, el ceviche de gambas, con tomate seco, mango, aguacate y yuca frita. Una canción que suena amablemente y gusta oírla. Y para mover bien las caderas, el Mofongo: otro de los ritmos más marcados y solicitados, que se compone de migas de plátano macho asado, conchicharrón crujiente, carne de res y cilantro. Muy bueno, volvería a pedirlo, pero como plato principal, para poder disfrutarlo como merece.
Tras el sabroso y mixto bailoteo, algo de dulce para el cierre, así el dulce de leche cortada -con limón- es delicioso, pero para tomarlo de poco en poco, puesto que es muy dulce. En este caso, el acompañante fue un cremoso y refrescante helado de mango, que puso el contrapunto perfecto.
Al inicio de la comida disfrutamos de la cerveza nacional dominicana, Presidente, y a continución, tomamos un verdejo “blanco Nieva Pie Franco 2009”, un atractivo y refrescante vino de Rueda. Hay que decir que la carta de vinos del Colmado es breve, pero cuenta con una interesante selección de vinos nacionales internacionales, con un precio moderado.
Para terminar, os daré un consejo, si la comida resultó pesada, pediros una copita de Mamajuana, una bebida típica de República Dominicana, especial para la digestión y que, además, es afrodisiaco.
¡Os animo a disfrutar del merengue y la bachata!
Nota: es un restaurante que merece la pena visitar, te muestra el sabor dominicano a través de sus recetas, sus productos y sus elaboraciones. Pero, en cuanto a la decoración es un local sin encanto, un tanto frío, pero que no pasa desapercibido, pues llama la atención los detalles taurinos que le visten, y es que, es el centro de reuniones de una peña taurina que celebra en el Colmado sus tertulias. Si este local se llenara de color y se mostrara más acogedor, más renovado, estoy segura que la música sería más bailable.
Restaurante El Colmado
C/Juan de Urbieta, 4. 28007. Madrid
Tel. 91 433 64 99
info@elcolmado.info
4 comentarios:
Hemos disfrutado con el ritmo que nos has transmitido en tu post, y con esos platos que nos has expuesto.
Besotes y dísfruta.
Ana y Víctor.
Raquel, me ha encantado. Tu sigue descubriendonos estos sitios tan ricos.
Un beso.
Hola Ana y Víctor,
Gracias como siempre!!!! ya veis intento viajar desde las mesas de MAdrid, esperando que algún día pueda sentir de cerca estos placeres. jejeje... Abrazos.
Carlos,
Sí, eso intento!jejeje...
Muchas gracias, me alegra que te haya gustado. Un abrazo. RAquel
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