Un, dos, tres… Dicen que a la tercera va la vencida y hoy voy a valerme de este dicho tan conocido para aplaudir a la tercera quedada del grupo de Blogger gastronómicos de la capital. Tapas & Blogs ha sido grande desde el primer día, la ilusión y el ánimo fueron protagonistas ya en Maceira, cuando brindamos por primera vez; la segunda cita, en
“Aromas y sabores a verdes y rojas sonrisas"
Era 18 de febrero, las 9 de la noche, y me encontraba adentrándome en el Restaurante del número 83 de la calle Príncipe de Vergara, junto a Celina y Alejandra. Nada más entrar, ya sentía el cálido y entrañable clima que allí se respiraba; qué buen ambiente, qué buen rollo, sonrisas en los rostros de todos y una impecable mesa esperándonos para ser compartida. Como no, allí estaba Marcelo, chef y propietario del Restaurante, autor del menú que estábamos a punto de degustar.
“Nuestro oro líquido bendijo la mesa”
Comenzamos con una cata de aceite, con una honesta introducción de Marcelo, que nos recordó que intentaría hacerlo lo mejor posible, aunque “es Concha la que tenía que estar aquí, ella sí os hubiera acercado al mundo del aceite”, comentó. Mientras las pequeñas arbequinas nos transmitían su simpatía y delicados aromas frutales.
He de decir que probamos diferentes aceites, de distintas oivas y zonas; Aberquina de Extremadura, Picual de Granada y Siruana, Hojiblanca aceite de aguacate. Tras la intervención del Chef, hicieron reverencia los chips de hojas verdes crujientes, crujientes y finas hojas de espinacas; ricas y apetitosas, ideales para ir abriendo apetito y más de la mano de un vino de uva verdejo.
Ahora voy a citaros los siguientes "compases" que marcaron el ritmo en esta buena mesa: Delicia de verduras al wok confitadas en avoe (Arbequina, Picual y aceite
de sésamo) con toque de soja; capuchón de crema de setas y reducción de PX
Al compás, un Ribera del Duero Valdubón RobleAlcachofa confitada (avoe arbequina) con cama de boletus y café,
huevo de codorniz y virutas de foie
Al compás de un Rueda Verdejo Badajo. Dorada sobre hojas salvajes y mahonesa de wasabi-jenjibre-toque de lima.
Al compás, un vino de
Carpaccio de canguro con lágrimas de sal vainillada de Francia con parmesano y rúcula
A su paso, un vino de Madrid, Heredad de Torresano Crianza
Y antes de terminar la melodía compuesta por Marcelo y Concha, Rodrigo y Daniel, amigos y compañeros de estas aventuras bloggeras, no dieron una grata sorpresa; nos invitaron a la ceremonia del queso Arzúa-Ulloa y el dulce de Membrillo Santa Teresa, pareja de impecable presencia, dulce y suave compenetración, sutil elegancia de bienhacer y calidad.


Y tras este agradecido inciso, la nota final que se presentaba en forma de espuma de almendras, al vaivén de un cava de Freixenet.
Y como colofón a tan majestuosa obra, Rocío nos embrujó con su “Hechizo Andaluz”, un aceite de variedad Picual de la tierra granaína, una Almazara con historia y con oro líquido avalado por Como habéis podido ver, la cena fue encantadora, un menú con sinfonía, atractivo y sorprendente al paladar; los vinos increíbles y la compañía un punto más a favor, o dos o tres… jejeje. De verdad, una vez más, partí para mi casa –andada ya la noche y en plena madrugada- feliz y con ganas de empezar la cuenta atrás para la siguiente. Una sensación que aún recuerdo “sentirme como en casa, disfrutando de buenas conversaciones con buena comida y buen vino, con un gran grupo de gente que me alegro de haber conocido.
¡GRACIAS A TODOS, SEGUIMOS EN CONTACTO!
Y cómo no, Marcelo y Concha: ENHORABUENA por vuestra colaboración en este encuentro, esperamos volver muy pronto y disfrutar nuevamente de vuestra compañía. Y a ti también Mariana, me hizo mucha ilusión que vinieras.










