Asistimos unos 16 bloggers y, casualmente, conocía personalmente a Rosa de Velocidad Cuchara, Alejandra de Cocina con Encanto, Celina de Celina Catering, Alfonso de Recetas de Rechupete y a Damián de Estoy hecho un cocinillas. Fue una sorpresa coincidir con ellos, así como fue un placer conocer a otros compis de la blogosfera. Todos teníamos algo en común; fieles seguidores de la buena mesa, con inquietudes culinarias y ganas de pasarlo bien, así que ¡Buen provecho!
Tres recetas: tradición y vanguardia
Tras las palabras de bienvenida y agradecimiento, Luciano, o mejor Lucho –como él mismo se presentó- nos comentó brevemente los 3 platos que a modo de Show Cooking nos iba a mostrar; al mismo tiempo, se disculpó por su incipiente nerviosismo “que le abandonó en un abrir y cerrar de ojos”.
¡Buen aperitivo para quedar bien con los amigos! Fácil y agradecido en boca. Interesante aportación, un truco para la vinagreta: para que no se separen sus eternos rivales –aceite y vinagre-, sólo hay que calentarla un poco al fuego tras su emulsión y listo, con adición de especias.
Sin palabras, realmente exquisito; meloso, con sabor y en su punto de cocción.
De esta lección, aprendí que un rissotto hay que tratarlo con delicadeza y hacerlo poco a poco; tras marcar el arroz (Carnaroli), añadir el sofrito e hidratar poco a poco con el caldo –caliente-; cuando esté listo, añadir mantequilla y parmesano. Se puede tener preparado con antelación: 10 minutos de cocción y 10 min. en el congelador. Y como el arroz se espera en la mesa, cuando llegue la hora, lo terminamos al fuego añadiendo más caldo y listo.
Otra delicia y, esta vez, con 2 modelos diferentes, el de ayer y el de hoy; mismo sabor, misma textura, pero diferente look. Lucho vistió esta receta tradicional para una gala clásica y para una “de vanguardia”; resaltó que el tópico de que en un restaurante de alta cocina uno se queda con hambre es una falsa percepción, porque al final en estos sitios, el menú es una degustación de sucesivos platos –desde 6 a los 40 del Bulli- donde al final uno acaba llenándose.Tras la realización de cada plato, la cata del mismo; todos muy ricos, pero lo que más me gustó fue el rissoto, realmente impresionante.
Finalmente, pasamos a un coloquio abierto entre a ”alumnos” y “profesor” mientras disfrutábamos de un aperitivo “cena” –ensalada de pasta, parmesano con vinagre de Módena, Mortadela…- y brindamos por la simpática y grata experiencia.
Luciano Fasciolo “Lucho”, cocinero argentino con amplia experiencia en el sector y que ha trabajado en restaurantes como Nodo (de Alberto Chicote); actualmente es asesor de los restaurantes New York Steak House y Marco & Diluca (Centro comercial La Gavia).Por último, dar las gracias a KNORR y Giovanni RANA que de la mano de ADDOOR y bajo la coordinación de Ana Valeva, Jefe de Marketing y Comunicación de la empresa, nos invitaron a este networking en la Accademia del Gusto presidida por el Chef Luciano.
Toda una experiencia, sin duda recomendable; así que si cae en vuestras manos no la desaprovechéis.

Cada uno nos da una magistral “clase a su aire”, pero, esperablemente en todos ha habido no pocos elementos comunes que me parece lo son igualmente en otras muchas profesiones como medicina o derecho o, naturalmente, magisterio. Me refiero a la vocación de ser útil, a la apreciación de las circunstancias y a la sinceridad. Hasta el día de hoy considero que “como personas individuales y, este caso, divulgadores de la buena mesa” debemos tener nuestro estilo propio –cada uno enlazamos las palabras como mejor sabemos-, pero siempre con criterio, bajo el conocimiento y la formación. Al fin y al cabo, el lector comensal quiere saber, conocer y “catar” el producto.
En la presentación intervino
Tras el original acto, y como era de esperar, fue servido en “VX”, que bebimos allí, de pie, charlando unos con otros acerca de lo visto y oído, preguntándonos muchos de nosotros si nos darían luego una botella para “catar” el vino y disfrutarlo en un entorno más favorable para su apreciación. La verdad es que el packaging es muy elegante y original; vestido con tachuelas, "detalle" que se luce en la alta costura y que VX sabe lucir muy bien.
Todo esto, “vaivenes” cosecha de un comentario que leí en Verema donde el protagonista poco favorecido era el VX:





