¿CONOCÉIS LA PALMERA DE VERANO?

ÁCIDA, DULCE, FRESCA Y BIENVENIDA

Por fin, estamos en verano, una de las estaciones más esperadas del año, nos encantan las cañitas, pasar las tardes en la terracitas, la playa, las vacaciones y, mientras llegan, la jornada intensiva, que en mi caso empecé en julio.


En Madrid, a falta de playa, piscina; escenario más visitado en estos días en la capital. Y, en las mesas, las ensaladitas, las sopas frías, las verduras, las frutas… son los protagonistas indiscutibles. En todos los sentidos ¡Apetece lo fresquito!

Más sed, más mezcla, más color

Cómo no, en esta época del año se bebe más agua -es el quita sed por excelencia y lo más saludable. Pero, las cervecitas bien fresquitas son las reinas, las claritas -con limón o soda-, el tinto de verano, los cócteles tipo mojitos, caipiriñas, piña colada, daiquiris, margaritas… Y, cómo no, los granizados, los helados, la horchata y un sinfin de variedades y combinaciones. Hoy os voy a presentar a la “palmera de verano”, una mezcla curiosa y acertada:

Sí, sí… sé que estaréis pensando en el caribe, en el agua cristalina, el ritmo latino al son de la cumbia y la bachata, las palmeras tan caraterísticas… Pero, hoy, nos quedamos en España, con la palmera fresquita y veraniega. La conocí el año pasado, aunque fue hace unos días cuando descubrí cómo la llamaban. El caso es que me indigna pedir un granizado de limón -o de cualquier otra cosa- y que dé dos sorbos y se quedé sólo hielo, es como pagar por agua congelada, y lo peor “te quedas con más sed”. Son pocos los lugares donde te puedes tomar un granizado de verdad, sin que se quede enseguida sin limonada. De pequeña, pensaba que era así, pero un día “hace ya bastantes años” en mis vacaciones en Barcelona – en Villafranca del Pénedes- tomé mi primer granizado de verdad, sin que tuviera que esperar a que se derritiera y dije «uauuuu».

Así que, siempre que quiero un granizado, primero pregunto ¿es un granizado para esperar o para disfrutar? Eso es lo que hice el año pasado en el Café&Té (Avda. General Perón, 10): la camarera respondió «pues no lo sé, pero si te apetece, puedo ponerte “mitad horchata, mitad granizado de limón”. Y a mí que me encanta probar cosas distintas, dije: “vale”. Desde entonces, suele ser mi elección favorita. La chica me comentó que ella lo había probado en Valencia, donde se suele tomar así.

Pues bien, palmera es como llaman a esta mezcla “granizado de limón con horchata”, en Cataluña y Valencia, de donde es característico. También, se conoce como “canario”. La verdad, os recomiendo que la probéis, refrescante y muy rica -un contrapunto ácido y dulce perfecto-. Eso sí, hay que mezclarlo bien, porque, si no la mezclas, puede parecer que se ha cortado, sobre todo cuando la horchata es casera. Otra opción rápida, y para estar a punto en casa, es tener en el congelador granizado o sorbete de limón y horchata, y cuando os apetezca “en un pis pas” lo tienes listo.

Sin más, era una curiosidad que me apetecía contaros, así podéis probarlo y darme vuestras opiniones.

Por cierto, os recomiendo también los helados de la Romana (Santa Engracia, 155. Tel. 915 331 495), o los yogures helados y los smoöthies de Ö!mygood (C/Sagasta, 32. Tel. 91 594 28 01).

¡BUEN VERANO!

2 comments

  1. Vaya, pues no sabía que también se llamaba así. En mi pueblo la llamamos bicicleta o tándem. Gracias por tu visita.
    Sitos

  2. Igualmente, aunque coincidimos en que se llame tándem, bicicleta, palmera…es una apuesta segura para el verano. Saludos. Raquel

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