lunes, 14 de marzo de 2011

COMIDA PARAGUAYA, SABOR ALEGRE Y CÁLIDO




Como todos sabéis los productos latinos y su comida son ya inquilinos habituales en Madrid, restaurantes méxicanos, peruanos, argentinos, dominicanos... aportan sus aromas y su sabor en el día a día de la capital madrileña “una ciudad gastronomicamente internacional”.

Pero... ¿Conocéis la cocina del Paraguay?

Hasta hace poco, prácticamente, no conocía la cocina guaraní, ni tampoco hice por saber, pues no es de las cocinas latentes “de moda” en España. Pero, por cercanía a personas de este país suramericano, fui descubriendo sus costumbres culinarias, sus platos típicos y su carácter latino.

Para empezar, decir que la cocina paraguaya tuvo su origen precolombino con la raza guaraní y la herencia española durante la colonización. Si hubiera que decir un producto básico en su dieta alimentaria, hablaríamos del maíz, pues (molido, cocido o fermentado) es base de muchos de sus platos y elaboraciones; en su mesa, no puede faltar la mandioca “yuca” hervida, pues sustituye al pan tanto en las comidas como en las cenas.

¡Cocina rural, fuente de energía!
Avanzo, haciendo hincapié en que las elaboraciones que he ido probando, pertenecen a la cocina más tradicional de Paraguay, los platos más típicos y característicos, la cocina diaria de muchos hogares. Como dicen mis amigas Cintia y Dolly “nuestras recetas son contundentes, enérgicas, para hacer frente a la dura jornada laboral”, ya que la mayoría de la población se dedica a la producción agrícola.

Entre las especialidades autóctonas están; el chipa Guazú (soufle de maíz), la chipa (pan o torta de maíz), el Bori Bori (especie de sopa con “ñoquis de maiz”), payagua mascada (torta de carne molida), caburé (tortas de yuca), soyo (sopa de carne majada), empanadas de carne, croquetas de yuca, mbeyú (torta frita de almidón de yuca); pero, sin duda, el plato más popular es la Sopa Paraguaya” como plato principal, el ka´i ladrillo -dulce de maní- en los postres y el “cocido” en la merienda.

De momento, puedo decir que es una comida sabrosa, contundente y sorprendente; a modo de anécdota, os contaré que me llevé algunas “sorpresitas” un tanto curiosas, a más de uno le habrá pasado o le pasará. La primera fue con el cocido, que es un té que elaboran a base de yerba mate con azúcar quemado. Y yo “ilusa de mí” pensando en que el domingo -cada domingo disfruto de la comida paraguaya con mis amigas latinas- iba a comer cocidito de los nuestros -ay, ay,,, que el cocidito eran un té verde acompañado de chipas o galletas-. Más gracioso fue cuando me enfrenté a la sopa paraguaya “de esperarte un caldo con fideos u otra pasta” a saludar una especie de bizcocho suflado que resulta de mezclar y hervir harina de maíz con huevos, queso fresco, cebolla picada y leche cuajada. También advertir que sus “guisos” son estofados de carne con pasta o arroz -un tanto caldosos-, no los “potajes” a los que estamos acostumbrados en España.

Ayer, la degustación guaraní “dominguera” me cautivó, y es que, tuve la suerte de conocer al auténtico “borí borí” y fue un verdadero placer. Se trata de un caldo de gallina consistente en el que se encuentra pequeñas bolitas de maíz, de ahí que se llame “borí borí” (derivado guaraní de bolita bolita).


Realmente, es un plato diferente en textura y sabor que no dejará indiferente al paladar que se le presente. Se suele aderezar con albahaca fresca u orégano. Cómo no, se disfruta con mandioca hervida y, en esta ocasión, Santa Helena fue el acompañante “galante tinto 100% cabernet sauvignon”; aunque, un rosado hubiera hecho mejor compañía y equilibrio.

Sin más, tan sólo invitaros a que descubráis la cocina del Paraguay, sus recetas de raíces indígenas y su gente, su cultura. ¡Sabor a positivismo, vida sabrosa guaraní!

Así que, si os animáis y queréis probar a qué sabe Paraguay, aquí os dejo algunos sitios, para que os vayáis familiarizando con sus aromas:

El Vicio Bar (C/ María Zaya, 14). Su especialidad son las empanadas de yuca, las croquetas y los picaditos de carne.
La Paraguayita (Bretón de los Herreros, 24). Genial para tapear, lo mejor sus empanadas de carne.
La Estampa (C/ Carretas, 14. 3º piso). La Barbacoa es el plato más cotizado en este bar.
La Tranquera (C/ Rosa de Silva, 2). Fusión de cocina paraguaya y ecuatoriana.
El Amigo (C/ Muller, 49). Un buen lugar para reunirse y tomar una rica milanesa.
El Rincón Guaraní (Reina Victoria, 15). Muy buenos los asados. Asequible, pero el más encarecido de los citados.

Los sitios más conocidos son El Rincón Guaraní y La Paraguayita; sin embargo, es en el Vicio Bar donde encontraréis la cocina más tradicional guaraní, más casera como quien dice, además de ser el más económico. Estas apreciaciones son dichas por chicas del Paraguay, con lo cual, puedo decir que son muy certeras. Mis amigas Cintia y Dolly Saenger afirman “El Vicio Bar es nuestra casa de reuniones en Madrid, sus platos son los que más se parecen a lo que nosotros comemos en nuestra tierra, a los de nuestra mamá”.

Para los más cocinitas, podéis encontrar todos los ingredientes, para elaborar estas comidas típicas en el supermercado paraguayo “OKEY” (C/ Lérida, 78) y si queréis descubrir su ritmo al son de la Cachaca Pirú y la Polca, no dejéis de visitar Gran Caimán (Galileo, 26), La Cubana (C/ Orense, 18) y La Mega (C/ Galileo, 7).

¡¡¡¡Che aguije!!!! -Hasta pronto en guaraní-

jueves, 3 de marzo de 2011

ASIA GALLERY

EL SABOR DE UN VIAJE, BUEN RECUERDO ASIÁTICO



Conocer, descubrir, sentir, disfrutar... son aspectos que buscamos en un viaje y, para quienes somos seguidores de la buena mesa, son connotaciones que tenemos presentes en una comida. Uno de mis destinos pendientes es, sin duda, Asia. Pero, mientras llega ese momento, la oferta gastronómica asiática afincada en Madrid, permite acercar al comensal “viajero” a sus sabores y tradiciones.

Cuando hablamos de cocina asiática, nos referimos a la cocina china, japonesa, india y tailandesa. Todas con sus matices y su personalidad, pero caracterizadas por ser una dieta saludable, pues los vegetales y legumbres son protagonistas en muchos de sus platos. Y, cómo no, el colorido de sus productos, así como sus inconfundibles aromas.

Precisamente, el otro día tuve la oportunidad de aproximarme a China a través de “Saborea Asia”, la última propuesta de Roger Chen que, en Asia Gallery, nos plantea tres “rutas” diferentes con cuatro posibilidades de combinación cada uno:

“Tú eliges el sabor del destino”

Lo más Ligero
, para disfrutar saludablemente, con platos como los Wraps de lechuga con langostino o el Bacalao negro maridado en miso.
Lo más Gourmet, para los más atrevidos, con opciones como la ensalada de pato crujiente o el solomillo en salsa de ostras.
Lo más Gallery, para los fieles a los sabores más orientales, con platos como Dinsum de verduras al vapor o el Pollo en salsa cremosade curry.

Sin duda, en un viaje es importante la compañía y, el viernes pasado, estuve con amigos y compañeros bloggeros saboreando los sabores de Oriente; en mi caso, opté por los Dum pin de vierira en salsa XO -especie de salsa de marisco-, de primero, y los noodles de marisco al estilo cantonés, como plato principal. Ambos platos correctos, pero no sorprendentes; pude probar otras cosas, y os aconsejaría optar por platos como la ensalada de pato crujiente o el solomillo en salsa de ostras, ambos de sabor intenso y característico, por la mezcla de especias y de texturas. De postre, tomamos helado de vainilla con plátano y piña en tempura; elaboración que no despierta mucho interés, lo que sí hicieron las nueces caramelizadas con sésamo, petit fours que acompañaron la sobremesa.

Sin duda, Asia Gallery (Hotel Westin Palace. Plaza de las Cortes, 7. Madrid. 91 360 00 49) ofrece alta cocina asiática basada en recetas cantonesas y pekinesas, elaborada con materias primas de calidad. Además, nos son platos minimalistas, al contrario, la cantidad es justa e, incluso, abundante.

Y, cómo no, un aplauso al “paisaje”, ya que la decoración del salón, mediante sedas, pinturas y muebles de la China del siglo XIX, te trasladan misterisamente a la cultura china, en un ambiente sofisticado y colorido, a la vez que cálido. Decir, también, que la sala cuenta con dos altillos -para 8 personas- que son perfectos para celebrar un almuerzo o cena de trabajo. Así que, estamos ante un espacio único, ubicado en uno de los hoteles más emblemáticos de la capital; ya no hay elección para no “pisar” el Palace”.

Ahora bien, cuánto lujos de golpe, ¿no? Pues, aún más, esta exclusividad se incrementa si os digo que el precio del menú es de 28´50 € (incluye bebida, postre, té o café); eso sí, siempre que vayas al mediodía (de lunes a viernes), excepto festivos. No obstante, en las noches, puedes disfrutar del menú degustación por 45 €, que seguro, que es de esos viajes que no quieres que terminen y que siempre recordarás con buen sabor.

No quiero dejar de mencionar que Asia Gallery cuenta con casi 350 referencias entre vinos y champagnes procedentes de todos los rincones del mundo. Dispone también de cócteles entre los que destacan los exóticos como el Saketini o el Shanghai cooler.

Mi último consejo es que os dejéis llevar por Antonio Carballo y Miguel Gil, guías de la sala y expertos en la ruta que habéis elegido. ¡Buen viaje!