jueves, 8 de diciembre de 2011

ACEITES CASTILLO DE CANENA

“EL BUEN HACER SE HACE SENTIR”

TAPAS&BLOGS volvió a dejar huella en su último encuentro, celebrado en el Restaurante “El Almirez”

Como he mencionado en alguna ocasión, hay sabores que aunque uno quisiera no se pueden olvidar, y que pasan a formar parte de nuestro recuerdo, estando presentes en nuestra memoria y reconociéndolos donde quiera que estén. Es curioso como los aromas, los sabores y las sensaciones van formando un abanico colorido, gustoso y placentero en cada uno de nosotros, moviéndose según las preferencias y los gustos de cada uno.
De momento, hay platos que me han sorprendido gratamente, he disfrutado con ellos y sigo haciéndolo cada vez que puedo; y, me pasa lo mismo con algunos productos de nuestra alimentación, como por ejemplo, el aceite de oliva “ese oro líquido, fuente de salud y bienestar”.
Como veréis, empiezo este escrito recordando buenos momentos, como lo fue, el que os vengo a narrar hoy, día de la Inmaculada Concepción. Para ello, me trasladaré al pasado 24 de noviembre, día en que se celebró el último Tapas&Blogs 2011 y, como no podía ser de otra manera, lo hizo con un sabor especial potenciado por sus protagonistas: Restaurante El Almirez (C/ Maldonado, 5), Aceites Castillo de Canena, Bodegas Señorío de Villarrica, Champagne Lallier y una veintena de Bloggers que estaban encantados de compartir la experiencia.
Camino junto a Tapas&Blogs cada vez que tengo ocasión y es que gusta salir con una sonrisa tras un almuerzo, una cena o un tapeo y, es esto, lo que me suelo llevar, entre otras cosas, de estos encuentros. Cada uno de ellos se viste y complementa según requiera la jornada, entre espumosos brindis, frente al estadio Bernabéu o formando makis, todo cabe en tapas&blogs. Y, esta vez, eligió un modelo tradicional, mediterráneo y fresco, donde relucieron las “joyas” de Castillo de Canena.
Castillo de Canena es aroma, historia, presente, buena mesa, sabiduría y naturaleza
Comenzamos la velada con bienvenidas palabras de José de la Cruz –chef y director de “El Almirez”-, de Rosa Vañó –Directora Comercial y de Marketing de Castillo de Canena-, de Bruno Jeanroy -representante de Lallier en España y, finalmente, de Jesús, Delegado Comercial de las Bodegas Señorío de Villarica.
A continuación, iniciamos el menú con una “cata” de aceites guiada por Rosa; probamos las variedades Aberquina, Picual y Royal, así como su serie especial, Primer Día de Cosecha, una serie limitada que cada año viste de etiqueta, diseñada por una figura representativa del mundo de la cultura: Sara Navarro, Enrique Ponce, Ainhoa Arteta… esta vez, firmada por Pau Gasol. El pan no podía ser cualquiera, así que, contamos con la calidad de Triticum. Y, previo brindis con los champagne Grande Reserve y Rosé, nos adentramos en el menú:
Salmorejo con ventresca con “Arberquina, primer día de cosecha” (bueno, sí, pero mejor con calorcito)
Matrimonio de verdel en vinagre y lomito de sardina ahumada “Picual, primer día de cosecha” (espectacular este armonioso y sutil bocado)
Alcachofa confitada y frita “Royal, primer día de cosecha” (suave, delicada y más que apetecible)
Le siguieron los platos principales: Rape Ondarroa con langostinos y Capón en pepitoria, dos platos de la casa, especialidades del chef, que disfrutamos junto a un Rioja Señorío de Villarica reserva 2007.
Cerramos con un postre ligero, Frutos rojos con salsa de chocolate blanco y helado de vainilla fundido. Sin duda, un encuentro de Buena Cosecha, donde no faltaron los Gin Tonics, que ya son un clásico en los Tapas&Blogs y que siempre terminan diciendo “nos vemos en la próxima”.
Sin más, os recomiendo que descubráis Castillo de Canena, yo tuve la suerte de hacerlo a través de Clara García (Export manager y marketing de la firma) y junto a mis compañeros de CPC y mi amiga Helen Vásquez del Blog Círculos de Fuego; desde entonces, he de reconocer que soy fan de este Aceite, pues os confieso que cada mañana mi tostada gana en sabor y aroma gracias a este oro líquido tan preciado y cotizado ¡Es un verdadero Placer!
No quiero cerrar este post, sin dar las gracias a todos los compañeros bloggers “amantes de los fogones y las tentaciones gastronómicas” por hacer posibles estos momentos, así que, brindo porque juntos sigamos cosechando sonados brindis y espumosos aplausos. Continuará…
PD: nos obsequiaron con dos botellas de Aceite de Oliva Virgen Extra “Reserva Familiar, Cosecha Temprana”, en su variedad Aberquino (ideal para acompañar con pescados blancos, frutas como la piña, ensaladas…) y Picual (recuerda al olor del tomate cortado, a la hierba fresca..): todo un detalle para para hacer “grandes” los pequeños placeres.

sábado, 3 de diciembre de 2011

¡¡BOGGO, “COMODIN” A LA CARTA, CON LA PARTIDA GANADA!!!

Ante la duda y, con el objetivo de sorprender y quedar bien, con tus amigos; ¡No lo dudes, Boggo es el sitio!

Tras días de “marcha” continua, por fin, encuentro el momento que estaba buscando para hablaros de un encuentro que me sorprendió gratamente. Espero que os guste y brindaros una agradable lectura que recomiendo qué disfrutéis en vivo y en directo.
A primeros de noviembre, recibí una nota “Jornadas Gastronómicas de las Setas en Boggo” y, tras ésta, una invitación para asistir a un punto de encuentros de medios on line especializados en gastronomía. No conocía el sitio, a pesar de ser conocido en Madrid; así, que como me pareció interesante, dije “allá vamos”. Eso sí, los asiduos de Boggo se abran dado cuenta de que el local ha renovado su imagen por completo, convirtiéndose ahora en un espacio inspirado en las coctelerías neoyorkinas de los años 50.
Me traslado a la noche del jueves 17 de noviembre, en la que junto a compañeros bloggers disfrutamos de un menú especial y que “llenó” en todos los sentidos. Para empezar, el ambiente y la actitud de los presentes ya estaban entrando apetito; una decoración protagonizada por los tonos crudos, negros y grises que recrean un aspecto elegante, aunque un tanto frío, obra del interiorista Miguel Domingo, pero, tiene una razón, y es que se complementa con la ánimo de su público, divertido y enérgico, recreando un ambiente idóneo para disfrutar de una cena, un afterwork o marcarse un baile entre amigos. Como veis, en Boggo todo es posible, es restaurante, es bar de tapas o de copas, las horas van marcando el ritmo.
Como veis, una de las ventajas de Boggo (C/ Velázquez, 102. 91 781 10 38) es la funcionalidad del espacio, algo que cada vez es más habitual. Pero, no se queda atrás su oferta culinaria, también actualizada y digna de mención, una cocina tradicional renovada con una apuesta por el encuentro entre “lo dulce y lo picante”. Algunas sugerencias: carpaccio de buey con idiazábal y vinagreta de albahaca, crujiente de pollo de corral con brotes de rábano y rúcula, tataki de atún rojo, algas y vinagreta de coral y, entre otros, platos “triunfitos” como los raviolis de boletus con salvia, los gnocceti con punta de trigueros y salmón con crema de azafrán o el tartar de buey con patatas fritas y chutney de chiles. Al mando de los fogones, Cyril Gracia, cocinero francés nacido en Biarritz, claro representante de la simbiosis entre la cocina clásica francesa y la vasca.
Pero, en mi visita, la cosa iba de setas, en honor a la jornada que estrenaban esa semana (del 14 al 20 de noviembre) y qué cesta tan entusiasta recogí, llena de sensaciones derivadas del siguiente menú:
Foie Micuit con Pan de Especias y Miel de Trufa con crujiente de Miel
Original apuesta, pero, se echó de menos el mencionado crujiente, más bien “bizcocho de miel”, pues era un esponjoso bocado. A su vera, Jarel (Moscatel, D.O Málaga); dulce con final cítrico, ideal para su “pareja” de gala.
Tartar de Atún Rojo y Mango con espuma de Wasabi y Brotes de Rábano
Acertada combinación, exótico bocado; el tartar marinado con vinagre de arroz y azúcar de maracuyá, dulce, pero en el wasabi y los brotes, encontraba el contrapunto perfecto. A éste, se unió Lalasca Blanco (Chardonnay, Sauvignon Blanc- D.O Alicante)
Boletus Salteados al Estragón con Trufa y Huevo Escalfado
Los Boletus siempre son bienvenidos y, aquí, se mostraron tal y como son, a la plancha con sal maldon y aceite de oliva y con a untuosidad del huevo, no hacía falta nada más. Para su disfrute, Luna de Beberide (Mencía, D.O Bierzo).
Solomillo de Buey con Chantarellas a la salsa de Whisky
Exquisita la carne, ella solita se bastaba -las chantarellas estaban intimidadas-. Aquí, un vino con personalidad como lo es Prima 2009 (Tinta de Toro con un 10% de garnacha)
A continuación, y previo al postre, un sorbete de maracuyá -digestivo y refrescante- que dejaba paso al Tiramisú de Galletas -si pasas por la calle 102, otra cosa no, pero esto no puedes dejar de probarlo-: estaba ya en mi tope, pero, no pude resistirme al encanto de esta sutileza y le di fin. Una vez que lo pruebas, no paras, es adictivo, jeje… Es ligero, esponjoso, elegante y evocador –te traslada a la infancia, a la hora de las galletas con cola cao, pues recrea este sabor, sin más, un recuerdo dulce y conquistador.
Con este postre, tan cercano a todos, pusimos fin al sabroso y agradecido momento que disfrutamos en Boggo, pues el menú realmente fue delicioso y me sorprendió gratamente; además, a esto, hay que sumarle un aderezo importante “la atención”, que fue más que correcta. José Domingo, responsable de comunicación de Boggo y de la remodelación gastronómica (carta, bodega, cócteles…) que se acaba de realizar en el Restaurante, nos acompañó durante la cena, pero, no sólo eso, sino que nos fue comentando cada plato, cada vino, explicándonos el porqué de su elección y aconsejándonos la mejor forma de disfrutar de las armonías elegidas. Además, mencionó que todos los vinos elegidos para el menú, valían menos de 20 €, para quedar claro que "un buen vino no tiene porque ser caro".
La cena terminó, pero, Boggo estaba listo para empezar la noche y es que el Restaurante, teniendo en cuenta la hora que era, ya daba paso al Bar y, el ambiente, así lo reflejaba. Así que, era el momento oportuno para dejarse recomendar por Hoverman Estrada, el barman, que ofrece una coctelería con influencias de su Colombia natal con algún ritmo caribeño como sus famosos “Frozen Daiquiri frutas” y el “Hover”. Yo opté un Gin Tonic, que me sentó de maravilla.
Y esto es todo; tras la velada, me fue sonriente a casa, pues fue una cena entre amigos, con buen gusto y donde nos trataron con mucho cariño ¡Qué más se puede pedir! -El precio medio de Boggo ronda los 25-30 €-
PD: Marcos García, de Cucharete, captó el momento y salimos en “Tú Ruedas”, nueva sección en el programa Cámara Abierta 2.0, que se emite en el canal “24h” de TVE los sábados (14:45h -23:45h) y domingos (16:45h) y en “La 2″ los lunes (20:45h). Si queréis verlo, a partir del min. 3:35”, hacer clic aquí.