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Hotel CHOBE MARINA LODGE, Kasane

La Buena Mesa al son de la Naturaleza
El pasado lunes 23 de julio,
Elena, Mario y yo, partimos rumbo hacia Kasane, ciudad al norte de Botswana,
puerta del famoso Chobe National Park y próxima a Victoria Falls –80 km que,
entre aduanas y demás, se hacen en 2 hrs en coche-. En primer lugar, fuimos a
dejar las maletas en el Hotel “Chobe Marina Lodge”, donde nos recibieron con
una copa de bienvenida “tipo mosto” que viene precedido de una toallita húmeda
con aromas de eucalipto. Después, no podíamos hacer otra cosa que quedarnos
maravillados con el paisaje, así que, nos tomamos un té frente al río. A las
13.30 hs pasamos al restaurante “tipo buffet” dónde disfrutamos de un almuerzo
junto a Heath Dhana – Consultor especializado en hostelería y turismo-. A
destacar, el plato típico de Bostwana, que consiste en un plato de sadza, con
verduras y carne  “beef” de ternera,
cocida durante horas y desmenuzada. Al ser tipo buffet, el comensal puede
elegir entre una selección de ensaladas con varias salsas –otra cosa no, pero
salsas por estos lares, hay donde elegir-; varios guisos de carnes (el warthog
–especie de jabalí-  estaba realmente
exquisito) y, como postres, pudin, helado, frutas, tartas, yogurt… Yo me
decanté por el helado de vainilla con pudin de chocolate (el pudin era tipo
brownie, pero casi derretido, con mucho chocolate, con lo que la combinación
con el helado resultaba exquisita).
La sobremesa se dispuso sobre el
río Chobe,
ya que a las 15.00 hs disfrutamos de un safari en barco por el río,
en el Chobe National Park –limita al norte con el Okavango River y es una zona
“infectada” de fauna-. Hipopótamos, elefantes, cocodrilos, búfalos, y las más
variadas clases de pájaros están esperándote en este hábitat, digo de ser
visitado. El safari termina con la puesta del sol y un tentempié a pie de proa,
con el crepúsculo de la puesta de sol “como diría mi amigo Gonzalo Sol”, ideal
para brindar con una cava rosado. Al caer el sol, y a eso de las 19.30 todo se
dispone para la cena, pues recordemos que aquí el ritmo de vida es totalmente
inglés. El Hotel Chobe Marina Lodge cuenta con dos restaurantes, uno tipo
buffet y otro “más exclusivo y a la carta”; repetimos experiencia y cenamos en
el buffet que, en la noche, siempre ofrece una sopa tipo crema “de brócoli,
calabaza…”, asado de carne y selección de ensaladas y guisos.
Al día siguiente, otro safari nos
esperaba, pero “de tierra” y a las 5 de la mañana ya estábamos en pie. De
noche, mucho frío, pero una experiencia en todos los sentidos; vimos manadas de
elefantes –dos, una cría y su mamá nos pasaron por delante del coche
“increíble”- búfalos y muchas jirafas -me encantan, se quedan paradas frente a
ti, sin inmutarse, observando y trasmiten mucha calma-. De regreso al hotel, se
hace una parada en medio del parque, para tomar té, café y pastas. Ambos
safaris duran 3 horas aproximadamente y hay que decir que los guías son grandes
profesionales, expertos conocedores de la zona, la fauna y saben trasmitir muy
bien el alma y el qué hacer de los animales que habitan aquí. Los guías cuentan
con una preparación de 6 años y es increíble cómo detectan los animales, tienen
vista de águila como mencionó uno de ellos.  

Tras el safari, regresamos al
hotel y disfrutamos de un desayuno internacional, por supuesto, el más cotizado
es el inglés, huevos o tortillas, con bacon y alubias.  Después de relax, frente al paisaje, hasta el
almuerzo, en el que estuvimos acompañados por Heath Dhana y Carla Graef (por cierto, Carla tiene un blog sobre príncipes, besos y ranas que os animo a visitar “Besando Príncipes”). Carla, es una chica encantadora
que, tras años en España, decidió emprender una nueva vida en estas tierras.
Lleva 3 años en Kasane y, como ella misma mencionó “es la diseñadora de páginas web de
Kasane”.

Fue un placer disfrutar de su compañía y nos enseñó el centro del
pueblo y los comercios de la zona. Más o menos, os he resumido mi
viaje y estancia en el Chobe Marina Lodge, pero no quiero dejar de mencionar
algo sobre el hotel, pues es realmente una gozada. La construcción de estos
alojamientos está plenamente integrada en el paisaje, de tal manera que se unen
al entorno como si fueran parte de él, respetando “el cuadro” de la naturaleza
y el paso de su ritmo.

En concreto, este hotel está categorizado como de lujo
(un 4 estrellas) y su distribución se dispone gracias al conjunto de varias
“casitas” independientes y completamente equipadas (con cocina, baño, salón y
varios dormitorios). Por otro lado, hay un edificio que cuenta con habitaciones
individuales, perfectamente acomodadas y acondicionadas (minibar, microondas,
camas con mosquitera…) y muy acogedoras “doy fe de ello, jeje…” En resumen, casas
bajas, con techos de Elephant grass y que, en España, lo más parecido que tenemos son los alojamientos de turismo rural.
Espero que, una vez más, hayáis
disfrutado con mi experiencia. Yo, por mi parte, quiero agradecer a Heaht Dhana
su atención en este viaje y su hospitalidad; y a Elena Regot y mi primo Mario, por su compañía.

8 comments

  1. La verdad es que nos ha encantado tu post; ver este lugaa; las fotos… y comprender lo que estás disfrutanto de esta magnífica experiencia.

    Besotes

    Ana y Víctor.

  2. Hola Ana y Víctor,
    Me alegra que os haya gustado; la verdad, es que el hotel y el entorno que se respira aquí es, realmente, increible. No sé por qué, creo que vais a acabar haciendo una escapadita por aquí, jeje…

    Un besote y gracias por vuestras lindas palabras.

    Raquel

  3. Espectacular!!! muy chulas las fotos, me encanta. Gracias por compartir, alegra la vista y el día. Besos!!!

  4. Hola Francisco,
    Muchas gracias por seguirme y me alegro que te haya gustado.

    Un abrazo!

  5. Hola Susana,
    Sí, hermoso lugar! Espero que algún día puedas conocerlo.

    Un abrazo

  6. Hi Charles,

    Welcome to Sinestesia; thank for your visit!!!

    Best Wishes,

    Raquel

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