Jacaranda

SIEMPRE HAY “COLOR” EN ÁFRICA

Apetecible expresión de la
Naturaleza al ritmo que tú elijas

En Victoria Falls, estamos
sintiendo el calorcito de la época veraniega, que apenas acaba de empezar,
siendo octubre y noviembre los meses más calurosos. Por lo que, de primeras, os
comunico que el producto más preciado es el agua, seguido, cómo no, de una
cervecita. Antes de contaros algunas “notas gastronómicas”, anticipo que, para
disfrutar de la Buena Mesa en estos días, es mejor dejar marchar al sol y
empezar a planificar los planes del Bon Appetit para la noche. El calor es muy
seco, aploma mucho y suele quitar bastante el apetito, por lo que, durante el
día, se acostumbra a tomar un brunch ligerito, siendo ideal el gazpacho –hay
cosas que no cambian, jeje…- y en el restaurante de nuestros compatriotas Lolas Tapas and Bar siempre está a disposición de quién guste.  Eso sí, estoy echando de menos las Sandías,
pues estas joyitas de la tierra aún no nos han visitado. 
Por tanto, hace calor, mucho
calor, tanto como la calidez de la gente que habita en Zimbabwe y es un placer
poder sentir este alegre clima y observar la hermosa floración de las
Jacarandas y los Flamboyanes. 
El flamboyán es también llamado “árbol del fuego”
y es precioso ver cómo, en pleno verano, nos muestra sus intensas flores rojas
que dan color a las calles de Vic Falls. Aquí, también hay Jacarandas, pero fue
en Harare cuando me quedé maravillada con el mosaico que inmensos y numerosos
Jacarandas conforman,  tiñendo las calle de tonos violáceos. Una muestra más
de la supervivencia, el encanto y la espontaneidad que se respira aquí, reflejada tanto en la naturaleza como en la filosofía de vida de los zimbabweses. 
Así, en
Zimbabwe, la expresión “hacer un plan” se puede definir como: “si está roto,
arrégalo”; si no lo puedes arreglar, vive con ello o cambia tu vida, si es
necesario de la noche a la mañana.  Esta
definición la he tomado prestada del libro Sur de África (lonely planet), pues
define perfectamente la actitud de quienes viven en este País, cosa que he comprobado
día a día y que, personalmente, me ha ayudado a ver las cosas de otra manera,
en definitiva, ha sido una buena inyección de energía positiva y entusiasmo. 
Así que, ya sabéis, si os animáis
a venir por aquí, cosa que os recomiendo, la mejor época es de abril a septiembre,
meses más fríos y secos con una temperatura similar a la del verano
mediterráneo, durante el día, refrescando bastante al atardecer. 
Cena Romántica, merienda improvisada o tomando un descanso, al sol o
bajo la sombra
: ahora sí, paso a comentaros
algunos sitios que me han llamado la atención y ofrecen algo diferente por
estos lares. 
Si el plan se predispone para una
cena romántica o una cita especial, L’O
de Vie
será un acierto. Se trata de un restaurante de reciente apertura en
Harare (Capital de Zimbabwe) de cocina Belga y francesa, con una carta escueta,
pero acertada y atractiva. Platos como “Solomillo de pato con manzana
caramelizada y salsa de sidra”
o “Solomillo de ternera con salteado de verduras
y crema de setas”.
El ambiente es cálido, el servicio eficaz y la carta de vino
va al compás de todo lo descrito, con lo que, esta “agua de vida” es bienvenida
y equilibrada. (Newlands shopping centre, Harare/ 20 $ por persona).
Si no hay ningún plan y quieres
dejarte llevar o quieres organizar algo con estilo propio, Queen of Hearts es el sitio. Es uno de los coffee shop -50 en la ciudad- que hay en
Harare y que abrió sus puertas a principios de año. Lo descubrí gracias a
Andreu, un amigo de Zimbabwe que me invitó a ir con él a proyectar una película
a casa de unos amigos (entendí), pero resultó que, de repente, me encontré en
sitio encantador similar a un chalet, con salón de té, sala de reuniones,
pastelería, zona chill out, cafetería, bar, biblioteca y… cine!!!
Aún no sabía
muy bien cuál era el plan, pero enseguida lo entendí y me encantó la idea, que, al
final, me explicó mucho mejor una de las propietarias, Laura Dreyer. 
La
cuestión es convocar una cita a través de las redes sociales y pasar un buen
rato, en esta ocasión, un tentempié a base de crema de champiñones, brioche con
mantequilla, carta de café y tés, fruta armonizados con la proyección de un
film.
Aquel día, el film fue un documental sobre el SIDA; al final del
encuentro, los asistentes junto con un invitado experto en el tema, iniciaron un
debate sobre ello. Laura me comentó que suelen hacer quedadas con distinta
temática, con motivo de días especiales o con originales ideas para ofrecer
“buenos ratos” a sus clientes.
 
Queen of Hearts está
abierto todo el día, con posibilidad de desayuno, brunch, merienda o cena;
asimismo, es perfecto para  tomar un café
saboreando uno de los deliciosos libros que habitan en sus estanterías o para
disfrutar de una copa mientras nos dejamos llevar por la buena música. En
definitiva, es un lugar a la carta, abierto a mil y una posibilidades, que
siempre contará con el buen gusto y el encanto que sus tres reinas de corazones
han recreado y siguen cocinando día a día. Son famosas sus tartas y
pasteles, de todos los gustos, colores y sabores ¡sólo tienes que pensar qué
quieres y tendrás tu pastel personalizado (tiramisú, tarta de zanahorias y
gengibre, de chocolate y frambuesas…)! He de deciros que me encantaría volver
para disfrutar de sus dulces tentaciones, porque en mi primera visita, me quedé
prendada con el capucchino y no vi más allá; espumoso, aromático, un real
capucchino
(1 Corner of
Hurworth Road & Enterprise Road, Harare. 10$ convocatoria film&food).
Y, finalmente, y a modo de
descanso, porque hoy le di demasiado al teclado, si queréis un ambiente
natural, relajado y una cena informal pero correcta, la carta está servida en
“In Da Belly Restaurant”,
restaurante
del Lodge Rest Camp. Nos encontramos ante una zona de descanso, con piscina,
barbacoa, y restaurante
, listo para tomarse un respiro en cualquier momento. He
estado en varias ocasiones y he salido contenta. Puedes tomarte desde un
Fish and Chips, un pollo al peri peri, un sándwich básico o una ensalada; o
platos más elaborados y atractivos como un roll de cocodrilo o impala o un crumbe
warthog schnitzel,
que disfruté en mi última visita. Éste consiste en 2 porciones
de warthog crujientes con ensalada de col y crema a elegir (champiñones, ajo o
pimienta); me gustó mucho la ensalada y la forma de preparar la carne, lo único
que no acompañó fue la crema, que si no me dicen de qué es, hubiera pensado que
se trata de una bechamel básica. (10-20$ persona)
Pero, si no queréis descansar y os gustaría bailar durante horas, con
buena música y buen ambiente, os espero para tomar algo en Amanzi (bar, restaurante
y Lodge) donde la música en directo y exóticos cócteles se citan cada jueves. (1
Masasa Lane, Kambanji, Harare)
 

2 comments

  1. Muchas gracias y Bienvenido! Felices Fiestas. Raquel

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