domingo, 17 de febrero de 2013

TICKETS BAR, experiencia vital y recíproca

Intriga, Euforia, Placer… ACCIÓN 

Estas sensaciones son sólo parte de lo que una siente cuando pasa una noche en Tickets Bar, algo que se convierte en “un cóctel de sensaciones” que te pega un buen subidón.

Tickets Bar abrió sus puertas hace aproximadamente dos años de la mano de Albert y Ferrán Adriá, junto a los hermanos Iglesias, propietarios del Restaurante Rías de Galicia. Un nuevo proyecto gastronómico donde estos Grandes de la Cocina y la Sala, nos muestran su visión de la vida “bocado a bocado”, y, como ellos mismos dicen, “La vida tapa es una forma de entender la vida”. Es admirable, ya que, realmente, han conseguido llevar esta filosofía a la mesa, donde los comensales “protagonistas” de un gran estreno, se adentran en su papel,  sumergidos en el ambiente, e interactúan con el equipo del Tickets, creándose una puesta de escena donde la complicidad y el “Buen rollo” se siente y se disfruta. 

Hacia el teatro…

La emoción es el primer ingrediente que aparece cuando una sabe que tiene entrada para el tickets y ésta te acompaña hasta el día en que el telón se abre. Altas expectativas, ilusión y muchas ganas inundan a los comensales que se disponen a jugar esta partida. La emoción va en aumento, cuando te sientas en la mesa y ves que las fichas y el tablero están dispuestos. Y ahora ¿quién tira primero?  Pues, para nosotras, Guillermo fue quien puso las cartas sobre la mesa y quien nos acompañó durante toda la velada. Ante las diversas opciones “apetitosas todas” decidimos dejarnos llevar por nuestro moderador, así que, damos paso al siguiente ingrediente, “la sorpresa”; ésta estuvo reflejada en nuestros rostros hasta el final de la obra. Sin más, veamos que nos contaron nuestros compinches, las “TAPAS”:

Tostas de anchoa  y tomate “natural y sabrosa, calidad servida”, seguido de las esferas de olivas, en su variedad gordal y verdial, explosión delicada y muy aromática. 
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Tempura de alga codium; este chanquete vegetal de mar, pues su aspecto es muy similar a los chanquetitos, te trasporta al mar, con su sabor y el crujiente, nos encandiló. Miniherbal; espuma de queso manchego con aceite de tomillo limonero. Yo las llamé “pastillitas de jabón de la Mancha”, por su forma, jeje…
Ensalada de naranja con jugo de oliva gordal con ras el hanout (mezcla de especies marroquí); frescura inevitable, original y conquistadora. Los Molletes de mozzarella, provolone y trufa negra; su aspecto recuerda a las arepas venezolanas, pero,  el bocado es como si mordieras el aire, sabrosa esponjosidad.
Cornetos de tartar de ventresca; alga nori, daditos de manzana y huevas de pez volador con su justo toque picante. Sin duda, uno de mis preferidos.
Canelón de aguacate con buey de mar, perifollo, yogurt y romescu. Por lo visto, es un gran Don Juan, a todas enamora, jeje… A mí, me gustó mucho su presentación, pero, no logró enamorarme.
Ostras con jugo de pollo y trufa negra con esferificación de alga wakame y toque ahumado; son bellas al natural, frescura del mar con su toquecito de limón, pero resultan extraordinarias y sublimes en esta increíble combinación. Jugoso y sabroso placer.
Guisantes del Maresme en papillote con su morcilla, su jamón y su tocino en su jugo con menta, que le retiran in situ, para que no amargue. Tersos, verdes, sabrosos… vamos que son como las pipas, un vicio. 
Sepionets a la brasa, con sésamo blanco, cristal de soja y vinagreta de tinta. Qué decir, una delicia de la mar. Corvina empanada con mojo rojo; un contraste perfecto entre el exterior crujiente y la suavidad del interior, que nos dejaron con otra gran sonrisa. A ésta, le siguieron unas patatas con jamón ibérico al pimentón. Y, como colofón, antes de los platillos dulces, un taco de cochinillo, que resultó un guiño con mucho jugo (sensacional).
 
Para anunciar los postres, entró en escena, el ravioli de queso payoyo con mermelada de limón. Una delicada esfera que te permite disfrutar de todo el sabor de este queso gaditano, de una forma ligera y muy aromática. Y, así, fueron llegando el buñuelo de chocolate frio-caliente (curioso, pero no brillante) y el cupcake de helado de queso sobre papel de grosellas (me recordó a la tarta cheesecake). 

Finalmente, el telón se cerró con un chupito de pacharán de la casa con el que nos convidaron; claro, cómo no, no podía tratarse del licor convencional, sino de una combinación de grosellas y endrinas con anís, que puso fin a esta mágica noche, dejando un entusiasmado “hasta pronto” en nuestras miradas y en nuestras mentes. 

Sinopsis: una cena en Tickets Bar resulta una experiencia que no se puede describir, hay que vivirla en directo, para meterse en el papel. El ambiente circense, la música variopinta –mix de todas las épocas y momentos-, la puesta en escena, la esencia y la calidad, recrean un espectáculo único y, a la vez, versátil, pues, cada día, los comensales juegan su particular función. Sin olvidar, el show cooking permanente que ofrecen los cocineros, elaborando los platos vista al cliente.
Decir, a modo informativo, que el precio del menú degustación son 75 € y consta de 20 tapitas; nosotras optamos por ajustar un poco el precio y disfrutamos de un menú de 15 platillos por 54 €, acompañados de un par de cervezas cada una. Realmente, es un lujo a un excelente precio y, he de decir, que salí bastante satisfecha, sin gotita de hambre. 

Agradecimientos: sinceramente, dar la enhorabuena al magnífico equipo del Tickets, que hace posible que experiencias vitales como ésta se convierten en grandes recuerdos. Y, en especial, a Guillermo, que nos contó la tapa en todo momento, con alegría y de una forma muy cercana, con una energía positiva que nos contagió. Cómo no, agradecer a Xavier Alba, director de Tickets, su atención y acogida. Nos fuimos encantadas no, encantadísimas.

Asimismo, dar las gracias a mis acompañantes, pues, sin ellas, no hubiera movido ni tan sólo una ficha: Cris, Giulia, Ivana (de quien tomé prestadas algunas fotos) y Lila. Faltó Margot Serrano, ya que, en esta ocasión, no pudo estar y a quién eché de menos, pero espero que nos podamos reunir nuevamente. Podeís ver más sobre esta experiencia desde Comer con Lila y/o My little Things. Y, si queréis conocer más platillos con detalle, os aconsejo pasar por Cocina Creativa, un blog que acabo de conocer y que me ha encantado.

Continuará... ;)

12 comentarios:

Miguel Angel Castillo dijo...

Me alegra muchisimo leer que has disfrutado esta "obra" tanto como nosotros, la verdad es que entre tantas sorpresas y tanta tapa elaborada, la visita a Tickets deja un recuerdo imborrable que deja a la mayoría de gastrobares del pais en.... pobres. Todo es creatividad, todo es espectaculo... disfrute al fin y al cabo que es de lo que se trata. Veo que han metido pocos platos nuevos desde que lo visitamos hace ya 2 años y pico, si que han incorporado algunos del 41º como el cono de alga nori, o las ostras aderezadas, sobre todo ahora que el 41º ha tomado su propio camino gastronómico. Fué otra noche inolvidable la del 41º, cuando aún se podían probar snacks y postres bullinianos a bajo coste...ahora es otra historia.

Antetodo agradecerte tu comentario sobre mi blog y el enlace, para los que disfrutamos tanto de la gastronomía sin sacar nada a cambio excepto el placer, es siempre una alegría leer que tu trabajo gusta. Un abrazo, me encanta esta "Sinestesia Gastronómica"!!

Marta dijo...

Qué buenos recuerdos me ha traído este post... Nosotros también lo pasamos como enanos :) ¡Un besote!

Sinestesia Gastronómica dijo...

Hola Miguel Ángel,

Qué ilusión me hizo verte por aquí, jeje...

Pues sí, la acción, la sorpresa y el tapeo que ofrece el Tickets es algo que no se vive en cualquier mesa, es otra forma de tapear donde cabe de todo menos el aburrimiento. De todas formas, pienso que esto es un estilo de tapeo "algo sensacional y distinto", pero algo que se puede conseguir en otros bares de tapas, en otro escenario y contenido, por supuesto, pero, igualmente, placentero. Eso sí, imprescindible para ello, es la calidad de las tapas, el ambiente y la disposición de quienes se dispongan al tapeo. No sé si conoces La Cova Fumada, también en la ciudad condal -en la Barceloneta-, supongo que sí. Pero, si no, te lo recomiendo ampliamente, a mí me dejó huella. Son tapas "frescas, tradicionales, exquisitas" en un lugar completamente antagónico al Tickets, pero con un encanto único y que también hay que sentir y conocer, pues el ambiente tampoco pasa desapercibido. ;) Yo hablé de La Cova Fumada, pero muy brevemente. Te animo a pasarte por el Blog de Helen y ver qué se cuece por este lugar. http://www.circulosdefuego.com/2011/11/10/la-cova-fumada-obligado-en-barcelona/

Muchas gracias por tu comentario y esperando que sigamos intercambiando opiniones entre bocado y bocado.

Un abrazo

Raquel

Sinestesia Gastronómica dijo...

Hey Marta!!!! Cuánto tiempo, jejeje... Me alegra que te haya gustado y hayas saboreado de nuevo un poquito del grato recuerdo que deja el Tapeo del Tickets.

Me queda saber qué huella deja el 41º...

Muchas gracias por tu comentario.

Un besito

Lacachuela dijo...

Envidia de la mala malisimaaaaa.
Precioso post y ademas de lo que cuentas lujo de compañia que hace, como bien dices, que el conjunto se convierta en una experiencia inolvidable....besazos y enhorabuena Raquel

Sinestesia Gastronómica dijo...

Hola Cachuela,
Muchas gracias por tus palabras, jeje... Sí, yo siempre digo que la compañía y el ánimo con que uno visita un restaurante son de suma importancia para hacer del momento un buen recuerdo.

PD: no me olvido de que queda pendiente un encuentro pacense ;)

Un abrazo

CUATRO ESPECIAS Por ELENA ZULUETA DE MADARIAGA dijo...

Me gusta el sitio y el enfoque que le han dado, y que decir de la presentación de las tapas!Realmente interesante!

Besos

Sinestesia Gastronómica dijo...

Hola Elena,
Qué bien verte por aquí, jeje... Sí, han acertado de lleno, un sitio ameno, divertido, coloquial, pero, esó sí, con unas tapas que quitan el sentío, jeje...

Un beso

Lila Ortega dijo...

Mi querida Raquel, habia tardado en venir por aqui! llevo unos dias terribles, pero qué alegria de crónica y de foto! tengo muchas ganas de repetir contigo una experiencia de dialogo, de magia y de complicidad como siempre que nos vemos...que es muy poco para lo que me gustaria claro

Sinestesia Gastronómica dijo...

Hola amiga Lila,
Pues que grata alegría verte por aquí y saber que te ha gustado. Ojalá pronto podamos saborear otro gustoso reencuentro, es siempre más que bienvenido y siempre sabe a poco.

Un besito

Arantxa Ruano dijo...

Hola guapi!!! por donde andas ahora?? no había visto la crónica del Tickets y qué envidia!!! bueno espero que esté yendo todo muy bien y encantada de haberte conocido ;)

Sinestesia Gastronómica dijo...

Hola Arantxa,
Me alegra verte por aquí, jeje... Igualmente. Pues ya sabes, tienes que probarlo, te encantará. Ahorita, estoy en mi tierra, en Badajoz, hasta emprender nuevo vuelo. Me encantaría volver por Barcelona y estoy poniendo todo mi empeño en encontrar algo por allí, pero a ver qué tal. Desde luego, si vuelvo, espero que nos tomemos un cafelito, una cañita o lo que surja, jeje...

Un abrazo.

Raquel