RECETA DE PAN Y ALGO MÁS

Amasar, sentir y disfrutar la Vida 

Una vez más, tengo que aplaudir a esos planes que, un tanto inesperados, llegan sin más y que no pasan desapercibidos. Justamente, ayer, disfruté de uno de ellos, y todo, gracias al PAN.
“Vamos a hacer Pan”, así fue como se inició mi tarde del domingo, tras aceptar la invitación de mi prima María, entusiasmada con aprender a hacer pan y disfrutar de un almuerzo, en casa de una gran anfitriona, Rocío. Tres colores definen la tarde de ayer: el Verde, el Naranja y el Azul. Así que, no sólo voy a dejaros la receta del Pan, voy a contaros cuál es su secreto, ése que hizo que mi desayuno de hoy fuera tan especial.

 

Todo empezó con un almuerzo con D.O “verde que te quiero verde”, ya que, juntas, cocinamos un menú que, además de saludable, fue delicioso: ensalada de col y manzana, con una vinagreta de miel, sésamo, nueces y pasas; tofu a la plancha con soja; humus “Rocío Style” y, de postre, galletitas de arroz y té verde. Tras éste, dimos paso a la esperada Sobremesa, esta vez, activa y productiva, pues llegó el momento de amasar y de tomar nota:

 

Receta de Pan de Centeno:
  • 60% harina integral de trigo (3 partes)
  • 40% harina integral de centeno (2 partes)
  • 25 grs. de levadura fresca
  • ½ taza de aceite de oliva
  • 1 l. de agua tibia
  • 10 grs. de sal (1 Cda.)
En esta ocasión, la harina es de Rincón del Segura, empresa que practica una agricultura  ecológica, totalmente natural, sin abonos químicos ni pesticidas.

 

Elaboración: calentar el agua en un cazo (30º) y añadir la levadura hasta diluir. Añadir el aceite y el agua. Por otro lado, mezclar las harinas en un recipiente e ir añadiendo el agua, poco a poco, mezclando al mismo tiempo, hasta que quede una pasta homogénea sin grumos. Amasar bien y, si es con música mejor -eso nos decía Rocío-; a medida que se va trabajando la masa, va creciendo, señal de que la levadura está haciendo su trabajo –fermentación-.
A continuación, colocar la masa en un molde (previamente engrasado y enharinado), cubrir con un trapo y dejar reposar a Tª ambiente  (25º/30º) hasta que suba su volumen, al menos, durante 1 hora. Finalmente, hornear a 180º hasta que esté listo (30 minutos).

 

Así, se hizo el pan, en un ambiente cálido, con música de fondo e intercambio de opiniones de las allí presentes (Rocío, su hermosa hija, Raíz, mis primas María y Belén y Sinestesia). A todo esto volví esta mañana, cuando me dispuse a desayunar: tostadas con miel de mi tierra “Extremiel“, D.O Villuerca Ibores”, y queso crema, también le añadí un poquito de aceite de Castillo de Canena. Sin duda, un bocado delicioso, esponjoso y gratificante. Sin más, sólo puedo decir, que el secreto está en el Amor que ponemos en nuestras obras; la energía y las buenas vibraciones no se las lleva el viento, forman parte de nosotros. Antes de cerrar este escrito, mencionar también que reunirse para, charlar, almorzar y cocinar es una tradición que deberíamos potenciar e inculcar ¡Nuestra salud nos lo agradecerá! PD: la receta del Pan es de Rocío.

Martín
, terapeuta de Sonido y Doula, quien nos enseñó mucho ayer, no sólo esta receta. Entre otras cosas, comentamos un video de la conferencia de Odile Fernández, sobre alimentación anti cáncer, que es más que recomendable y que os animo a ver. Al igual que la labor de Rocío que, a través de su espacio ayuda a sanar los procesos de la naturaleza femenina. Para más información: http://terapiasonidofemenina.wordpress.com/ ¡A comer sano y hasta la próxima! 🙂

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