Tarta Guinness, un suspiro muy tentador

Más que un dulce, un Don Juan de paladares alrededor del mundo

Antes de dar paso a la receta de la Guinnes Cake, te contaré cómo ha sido mi relación con ella. Resulta que, gracias a formar parte del jurado de un concurso de postres en el Certamen del Cerdo Ibérico, conocí la Guinnes. Lucía espléndida, con ese combinado de blanco y negro; al probarla, mi cara lo decía todo “riquísima”, la textura esponjosa, su sabor complejo a la vez que elegante y suave. Me conquistó y, por supuesto, pedí la receta. Al poco tiempo compré la cerveza “Guinness Draught”, pero no fue hasta hasta hace unos días que me puse manos a la obra, aprovechando que era el cumple de mi hermano.

Antes de elaborar la tarta, quise investigar un poco más y, tras ver varios blogs, comprobé que la receta era la misma, variando la decoración en algunos casos. Así que, aquí plasmo la receta, tal cual me la pasaron:

Ingredientes:
– 250 ml. cerveza negra Guinness
– 250 gr. de mantequilla
– 75 gr. cacao en polvo sin azúcar Valor®
– 400 gr. azúcar
– 140 ml. de nata líquida 35% mg
– 2 huevos
– 1 cucharadita de vainilla líquida
– 250 gr. harina para repostería
– 3 cucharaditas de bicarbonato

Para la crema de queso (frosting):
– 300 gr. queso crema (tipo Philadelphia)
– 150 gr. azúcar glas (una taza)
– 300 ml. nata líquida 35% mg

Elaboración:
Calentar en un cazo la cerveza, sin que llegue a hervir, y añadir la mantequilla en trocos. Mover hasta que la mantequilla se derrita. Reservar. En un bol, poner  los ingredientes secos (el cacao, el azúcar, la harina y el bicarbonato) y lo mezclar  bien. 
En el vaso de la turmix, mezclar el queso crema con el azúcar glass y reservar.  En otro bol, mejor si lo hemos tenido en el congelador previamente, montar  la nata líquida con la varilla eléctrica (o manual) y a continuación incorporar la mezcla de queso. Mezclar todo con movimientos envolventes hasta  tener el frosting listo. Guardar en la nevera hasta su uso.

Por otra parte, en un bol grande, poner  la nata líquida, los huevos y la vainilla líquida; mezclar con la batidora hasta que lograr una masa homogénea. A continuación añadir la mezcla de mantequilla y cerveza, mezclando hasta que esté todo integrado.

Finalmente, incorporar la masa líquida a los ingredientes secos y  mezclar con una batidora eléctrica de varillas o normal. Quedará una farsa más líquida que la de un bizcocho normal, pero no os asustéis, es así, y sí, luego se solidifica todo y queda húmedo y esponjoso.
Una vez esté la masa, solo queda ponerla en el molde deseado (mejor redondo), previamente precalentado a 180ºC, y hornear durante 45 minutos aprox. –ya sabéis, hasta que lo pinches y el palillo salga limpio-. Una vez listo, desmoldar en templado y dejar enfriar.

Decoración: para cubrir con el frosting, el bizcocho debe estar frio. A mí me gusta, tal cual, todo cubierto de la crema de nata y queso, pues el contraste es muy elegante y simula a la Guinness en vaso. También, puedes optar por ponerle un poco de chocolate negro rallado o incluso un hilo de caramelo irá perfecto con los aromas de esta tarta de cerveza negra.

Observación: cuando la tarta está haciéndose se ve más marrón que negra, pero es normal, una vez que se vaya haciendo y enfriando irá tomando color. Yo pensé que no me había salido bien y, al final, me quedó negra, jejeje….
Sin más, anímate y dale a la guinness un poco de calor, el bocado merece la pena 🙂 

2 comments

  1. Hola Raquel!
    Has hecho bien en subir la receta porque doy fé de que estaba muy buena, y de que la haré en cuanto tenga la oportunidad! 🙂

    Gracias por contagiarnos con esa pasión!

    Un saludo

    Gonzalo

  2. Hola Gonzalo,

    Me alegra que te haya gustado la tarta; que no se te escape la ocasión jeje, merece la pena hacerla y disfrutarla en familia.

    Gracias por tus palabras y por pasarte por aquí.

    Un abrazico,

    Raquel

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