NUEVAS RACIONES, TAMAÑO XL EN BRADENTON

“Remember Happiness is a way os travel, not a destination” (Roy Goodman)

 

 Aventuras de una extremeña foodie en América: capítulo 2

 

Tras el viaje  a Washington, regresé a Bradenton; comenzaré a contarte algunas de las peripecias que me han ido aconteciendo desde ese día 16 de febrero.Antes que nada, dejaré claro que aquí la comida principal es la cena y bastante temprana, pues suele ser entre las 17.00 y las 19.00 hrs. De hecho, algunos restaurantes de comida “fancy” -cocina fusión y más elaborada-  abren solo para la cena. Aún tengo un poco de jetlag en este sentido, pues he invertido el orden de las comidas y mi almuerzo-lunch español ahora es mi cena.

 

Ahora entiendo el porqué de los “Midnight snacks”, ese picoteo antes de irse a dormir, pues cenando tan pronto es lógico que nos entre hambre. ¡Vamos con el resumen de este tour gastronómico!

 Parada 1, 16 de febrero: Michael John´s Restaurant
 Es uno de los restaurantes favoritos de Lisa y Gus; fue un placer cenar con ellos, conocernos y disfrutar de un menú exquisito. Es una braseria americana al estilo francés que ofrece una cocina fusión, de corte francesa y aires americanos. De aperitivo, nos pusieron una cremita de verduras un tanto picante, muy rica. Como entrantes, tomamos queso brie horneado con miel, nueces pecans caramelizadas y frambuesas, servidos con tostaditas de pan. Una delicia de sabor y textura. Y calamares fritos con salsa de mantequilla-limón y banana. Como plato principal, pedí “Filet Pinot” bajo recomendación de Lisa: Filet Mignon a la mostaza y queso azul con reducción de pinot noir y frambuesas, acompañado de vegetales. La carne en su punto, muy gustosa y los vegetales al dente. Disfruté plenamente de la compañía, la calidez del local y, además, como despedida, tuve la suerte de conocer  al propietario-cocinero Michel –persona sonriente y atenta-.

 

Parada 2, 17 de febrero: Danny´s Pizzeria y Fresh Market
La cena en Danny´s me recordó a los típicos sitios americanos que hasta ahora había visto en las películas, un local con mucho colorido, decorado con matrículas de coches y donde hay una inmensa variedad de pizzas, sándwiches, pasta o platos combinados. Probé los Penne with Vodka sauce, típicos por aquí y muy sabrosos (macarrones con salsa de tomate, vodka y albahaca). Además, descubrí lo que son los Garlic Knots, snacks con forma de lazo, hechos con masa de pizza: ricos, con sabor a ajo y que se mojan en salsa de tomate.
Después, fuimos al Fresh Market, un mercado para perderse, lleno de productos delicatesen: me llamaron la atención, los cafés molidos al momento, de distintas procedencias y la cremas de cacahuetes que tú mismo te haces al momento ¡Tengo qué probarlas todas!

 

Parada 3, 18 de febrero: ORTYGIA “Dining Club” 

 

Gracias a Eleni, apasionada de la gastronomía, supimos de este evento: un grupo social “foodie” que se reúne una vez al mes para compartir buena mesa. Eleni Sokos es la coordinadora. Yo encantada de asistir –me recordó a los eventos blogueros que solía disfrutar en Madrid-. El restaurante Ortygia es una casa “reformada” con luces navideñas en el exterior y encantadora en su interior, un lugar de duendes. La oferta gastronómica es cocina fusión “siciliana-francesa-mediterránea”. Probamos la Torta di Carciofi, hojaldre de alcachofas y cebolla caramelizada (el que más me gustó), el Peperone Ripieno (Pimiento relleno con provolone) y el Portobello Ripieno (seta rellena de chorizo dulce y queso gorgonzola); este último me lo esperaba más sabroso, pues el queso apenas se notaba. Fue una bonita experiencia y espero poder participar en otro encuentro de este tipo.

 

Parada 4, 21 de febrero: Tapas con Torres
Sí, sí, un evento donde las tapas y yo fuimos los protagonistas. Feliz de cocinar para este día tan especial organizado por la Sociedad de Hernando de Soto en Bradenton, donde acudieron alrededor de 80 personas. El encuentro tuvo lugar en la casa de Amanda y John, propietarios de Anna Maria Oyster Bar, ubicada frente al río y con unas vistas increíbles. La cocina es al estilo “show cooking”, no le falta detalle, ni utensilios, tiene de todo e incluso cuenta con una bodega internacional digna de ser vista. Hice “ensaladilla rusa” al estilo de mi madre -primer plato que aprendí a hacer- y mi receta especial “timbal de berenjenas con salsa agridulce”. Todo salió genial y la gente quedó encantada con las tapas, especialmente con el sabor de la receta de berenjenas. Una oportunidad única para compartir mi pasión.

 

Parada 5, 22 de febrero; Daruma, restaurante japonés
Ellie, la reina de Soto, celebró su cumpleaños en Sarasota, en un restaurante Japonés de bastante prestigio. Fue un honor poder estar allí ese día, gracias a Jodi y Paul. Cenamos en un reservado con mesa teppanyaki: el cocinero, de lo más gracioso y profesional, preparó todo en un pispás e hizo malabares (gambas al sombrero) y bromas varias. Tomamos la sopa miso y la ensalada verde, firerolls (sushi con arroz y jalapeños), sashimi, salmón y ternera a la plancha con vegetales variados y varias salsas. Todo buenísimo, raciones generosas. Para el brindis, baileys con café y FireBall (whisky con canela). Finalmente, fuimos a down town (Bradenton) para tomar unos cócteles; me encantó el Lemon Drop, con vodka, zumo de limón y sirope.
Hasta aquí puedo contar, un sin parar diario, un sabor cada día, la mejor compañía y la satisfacción de poder vivir esta experiencia en primera persona. Mi inglés sigue en evolución, mi sonrisa se mantiene y el viaje continúa.
Next stop: New York!!!!

2 comments

  1. ¡¡¡Raquel!!! Qué gusto leerte, y ¡qué envidia sana! Disfruta mucho, que desde aquí te seguimos 😉

  2. Hola Yolanda,

    Muchas gracias por seguirme, qué ilusión me ha hecho que me comentes, jejeje

    Un besito,

    Raquel

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