“COCINA PARA UNO”: reflexiones constructivas

Si vives solo o frecuentemente tienes que cocinar solo para ti, este post te vendrá de rechupete 🙂

Hoy en día y desde hace ya bastante tiempo, el tupper es el gran aliado de quienes hacen el almuerzo en la oficina; en nuestro país, lo es de la gran mayoría. Comer en casa a diario es un lujo minoritario, sobre todo en las grandes ciudades, así que, siéntase afortunado quien pueda disfrutar de este hábito en su rutina. He de decir que en Extremadura es lo habitual, pues en 10 minutos estás en casa, te da tiempo a comer, tener una mini siesta y volver a la oficina si es que tienes jornada partida. Es una de las cosas por las que vivir en Badajoz mola; una ciudad pequeña que no deja de crecer, cada vez con más oferta turística/gastronómica, buena gente y buena mesa.
Bueno, te toque comer en casa o en la oficina, si vives solo/a entenderás el mensaje a la primera. Aspectos que alimentan la cocina para uno:
  • Cocina rápida en casa o take away
  • Poca dedicación
  • Comida elaborada o preelaborada
  • Aburrida
  • Falta de motivación y atención
Todos estos aspectos pueden derivar en una dieta poco saludable; son más que lógicos, pues comer en familia es uno de las mejores prácticas para una alimentación adecuada. Pero, las circunstancias son las que son y hay que adaptarse al estilo de vida, como nos adaptamos a todo al fin y al cabo. Mi objetivo de hoy es dejarte mis reflexiones sobre el tema y darte unas pequeñas pautas para comer bien aunque estés solo. Toma nota y ya me contarás:
Compra alimentos frescos y de fácil elaboración, además de variados: es el inicio para comer bien y hacer unos platos saludables.
  • Pon un poco de interés y creatividad para hacer platos atractivos: la presentación importa y mucho “comemos por los ojos”, incluso si lo que te vas a comer es un yogurt con cereales y otras cosas para cenar -es uno de mis vicios-, hazlo que diga “cómeme”. Cuando compartía piso, mis compañeras, me decían “¿no te ibas a por un yogurt?” y yo decía sí, sí… estoy en ello: le dedico unos 5 minutos y el yogurt deja de ser simple para ser “mi yogurt del día, en base a mis apetencias y mi despensa, jeje”.
  • Ten siempre recursos de despensa, yo los llamo comodines, porque te sacan de más de un apuro y caen bien con casi todo. Ej: cuscús, arroz, lechuga, huevos, tortillitas de maíz y conservas.
  • Si comes en casa, prepara el plato como lo prepararías para un invitado, así, harás algo presentable y, aunque solo, disfrutarás más del almuerzo; te llevará el mismo tiempo, solo tienes que prestar atención y cuidar la presentación.
  • Si no te queda más remedio que comer de tupper, las ensaladas variadas son una opción perfecta, con la vinagreta por separado y algunos picatostes o frutos secos. Otra opción es cocinar platos más elaborados “guisos” y congelar los tuppers: por ejemplo, lentejas, de un golpe puedes hacer 8 tuppers, es decir, para comer lentejas una vez por semana durante dos meses. Comer de tuppers es sin duda algo muy saludable, es comida casera y, además, siempre comerás la cantidad justa, no se puede repetir, jeje… Evidentemente, también más económico.
  • Practica la cocina de aprovechamiento o de reciclaje; creo que yo me hice una experta en este tipo de cocina hace ya mucho tiempo, pues en casa siempre hay sobras y yo siempre ando reinventando con lo que hay en la nevera.
  • Cuando hagas pasta, arroz, cuscús, haz siempre de más; una parte la preparas de una forma y, la otra, la guardas en un tupper con un chorrito de AVOE.
  • Ten siempre botes de legumbres ya cocidas en la despensa; en un pispás, harás un plato rápido y nutritivo, tanto un guiso como un salteado o una ensalada. Así, unos garbanzos tipo cocido exprés, un salteado de garbanzos con gambas o mismamente con unos tomatitos y queso feta en versión ensalada.
  • Cocina de lata: me refiero a las conservas. Hoy, la oferta de conservas es enorme, además de calidad. Puedes disfrutarlas solas como aperitivo o hacerlas protagonistas de tus platos. Cuando no hay tiempo para cocinar, en 10 minutos puedes tener una receta saludable y deliciosa gracias a los productos en conserva. Uno de mis preferidos son los mejillones en escabeche o en salsa de vieiras. Recientemente, hice un guiso de guisantes con ellos y quedaron exquisitos (son los de la foto). También, los uso en ensaladas, para revueltos tipo Bacalao a bràs, para hacer una fideuá o un arroz e incluso me sirvieron para inventar la crujillonesa “torta de papas con mahonesa de mejillones”.
Por experiencia propia, sé que comer solo a veces no es lo más adecuado, la compañía es fundamental, pero no por eso debemos descuidar nuestra alimentación. En mi caso, aplico muchos de los consejos aquí mencionados, aunque tengo que mejorar,  porque me gusta cocinar para los demás, para sorprenderles y que disfruten con los sabores de mis creaciones. Eso sí, he de decir que también he aprendido a disfrutar de mi almuerzo en solitario, con mi copa de vino, reflexionando… Eso hice hoy y he aquí el resultado, un reflejo de un momento personal que estoy segura muchos compartís conmigo.
No lo olvides, comer solo no solo puede sino que debe ser atractivo, hay que buscarle su lado positivo y disfrutarlo. Sin más, espero que te haya gustado mi reflexión y, sobre todo que, si reúnes los requisitos, te sea práctica en tu buen vivir.

 

¿Qué te parece mi propuesta? No dejes de contarme, me encantará oírte.

2 comments

  1. También hay que recordar los embutidos o el jamón, aquí en Extremadura es uno de los recursos de despensa estrella!!:)

  2. Hola Gonzalo,

    Eso es un hecho y es lo que más se conoce gastronómicamente hablando de Extremadura, pero el post no trataba de eso en esta ocasión. Lo que sí iría con la reflexión que cociné hoy son las mil y una formas de comer jamón. Para apreciarlo, la mejor manera es solo con unos piquitos de pan y un buen cava; es también un AS en cocina. Teniendo un jamón en casa se abre todo un abánico de posibilidades, es perfecto como entrante, en un bocata o para añadir un toque de ibérico y sabor a los platos.

    Gracias por pasarte por aquí y por tu comentario.

    Un abrazo. 🙂

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