Comida Chilena, encuentro, gastrosofía, Sinestesia Gastronómica

SABORES Y CONEXIONES CON CHISPA AGRIDULCE

La Cocina fluye y Crea Sinergias que marcan Tendencia

Está claro que “las cosas en común” unen, que la pasión compartida sabe mucho mejor y que cada persona tiene una afición. En mi caso, y antes de este boom culinario, siempre sentí devoción por los aromas, las recetas, el sabor rico de las comidas, curiosa ante lo que se cacharreaba en la cocina. Crecí, aún sigo en ello, y mi hobby sigue siendo la gastronomía.

Ahora bien, queramos o no, nos guste más o menos, todos compartimos experiencias culinarias, pues el acto del comer es practicado por todos; es un punto de inflexión, de unión entre personas. Eso es quizás lo que más me gusta, esas relaciones que surgen de las comidas.

He conocido gente maravillosa gracias a mi pasión y a Sinestesia Gastronómica –con la que camino hace 9 años- lo que es posible gracias a las nuevas tecnologías, pero, antes de serlo, muchas personas de interés, grandes, a mi paso. No voy a citarlas porque no acabaría de teclear y me llevaría un rato hacer memoria, pero estoy Feliz por ello, por conocer a tanta gente con la que he compartido brindis, charla, historietas…

Evidentemente, no se conecta igual con todo el mundo –es la gracia chispeante-, pero cuando conectas es como cuando pruebas un plato afín a ti, te toca la fibra sensible y no quieres terminarlo “lo alargas en el tiempo, lo saboreas con calma”, cuando estás a gusto, no tienes prisa por abandonar la silla.

China Food, Zimbabwe, Sinestesia Gastronómica
Comida China en Victoria Falls, una experiencia curiosa

Ahora, más enriquecida que antes, puedo apreciar cómo es mi personalidad, siempre agridulce, en continuo contraste y es curioso darse cuenta que cuando me pongo el delantal, mi personalidad es la que marca e identifica mis platos “locos contrastes con raíces”. Es esto lo que más me gusta de la cocina, que expresa sentimientos: te permite ver más allá, deja que actúe el sexto sentido y además es nuestra gasolina, la que nos permite continuar. La siento así, pero trato de vivirla en pequeñas dosis, no me quiero saturar, no quiero hacer que este consumismo “abusivo” que caldea el ambiente me afecte.

Solomillo de Pato con manzana caramelizada en L’O de Vie (Harare, Zimbabwe 2012)

Para terminar, lanzo un mensaje a todos vosotros, comensales “disfruten con lo que os gusta, cocinen cuando lo sientan y coman cuando tengan hambre”. A vosotros, cocineros o futuros artífices de la cocina, cocinen sentimientos sin divagar y perder al paladar, muestren la tradición cuando haya que mostrarla y renuévense cuando sientan que deban hacerlo.

Por tanto, la ACTITUD es siempre la que determina, es la que da temperatura al día a día, la que nos quema y la que nos da alas. Espero que “mi olla” no haya girado a lo loco hoy, entendería que te hubieras quedado pillado con tanta parafernalia chicharachera.

4 comments

  1. Toda la razón es tuya Raquel !!!!
    Es alucinante como a lo largo del camino que se recorre, en este campo, como es la Hostelería.
    Y en donde el buen comer siempre, pero siempre … va ligado a la pasión y a la forma de ser cada uno de nosotros.
    “Cocinar es vivir” Y dar rienda suelta a nuestros sentimientos más profundos, cocinar es pasión!!

    1. Muchas gracias César, por pasarte y por aportar tu reflexión.
      Tengo qué probar tu cocina 🙂 Ya estoy tardando jeje

      Un abrazo. Raquel

  2. Es verdad si que es verdad Raquel… Actitud nos da alas…y ,creo que en La Cocina siempre actuamos con y según nuestros sentimientos…o sea con amor y pasión… y que sigamos así muuucho tiempo y años más

  3. Hola Lara,

    Muchísimas gracias por leerme siempre; me alegra que coincidamos en tantas cosas.

    Un abrazo.

    Raquel

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