Cocina PAraguaya, Kumanda, Sinestesia Gastronómica

Sensibilidad Culinaria, Calidad de Producto y Tradición

Día del Padre, soleado, lejos de casa, finde de puesta al día y relax en el que recupero la rutina de teclear. Los que me conocéis ya sabéis mi filosofía y el por qué de mi blog: la realidad de mi pasión compartida “la escritura y la gastronomía” sin ninguna pretensión más allá del disfrute y de compartir experiencias con mis lectores. Recientemente, he estado en algunos sitios, pero no tengo suficientes argumentos para hacer un post completo; por ello, me limitaré a recordar y a mencionar aquello que ha dejado huella en mi paladar y en esta cabecita que no para de maquinar.

Amor, ilusión, hogar Paraguayo

La vida me hizo ser un poquito de Paraguay, conocer su cultura y los sabores de su cocina. Tengo la suerte de tener unas amigas paraguayas –casi hermanas- y que además cocinan de escándalo. Dolly es cocinera profesional y hace recetas españolas; Cinthia es la experta en cocina tradicional criolla y lo hace requetebién. He probado los platos más clásicos y me encantan. El otro día me invitó a comer e hizo algo especial, me sentí como una princesa. Llegas a su casa y es todo atención, sientes el calor del cariño y como ella está feliz de cocinar para su gente.

Al final, eso se traslada al sabor del plato y, cuando lo pruebas, inevitablemente se nota. Probé Kumandá, guiso de porotos con pasta, un plato muy rico en hierro, muy nutritivo. Los porotos son frijoles pequeñitos y este plato se hace con el caldo resultante de su cocción. Con la legumbre hacen una ensalada rica rica. De postre, dulce fortuna que me permitió probar dos confituras de su tita -experta pastelera-, que su mamá les había traído del Paraguay; arazá o guayaba y kinoto. Ambas deliciosas con helado de vainilla. Las imagino con una tarta de queso hojaldrada y tiemblo, jeje.

Arroz con Paloma Torcaz en la Dehesa

El título ya dice mucho ¿No? Pues sí, disfrutar un arroz con ingredientes de primera “del huerto a la Paella” y realizado en la hoguera en medio del campo es un lujo memorable. Mi padre se ha hecho un experto en arroces, qué digo arroces… en todo lo que hace, el resultado es calidad. Este arroz estuvo de vicio, disfrutado en familia y en un paraje que lo condimentaba perfectamente.

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Arroz con Paloma Torcaz en la Dehesa Extremeña, Familia Contador

Sin duda alguna, un ole para mi padre en este Día del Padre, siempre organizando almuerzos y queriendo reunir a la familia; mi madre es una estupenda cocinera que se traslada a modo “Pinche” cuando mi padre se pone el delantal. Mi afición al Hecho Gastronómico tiene raíces, raíces que parten de ellos, la curiosidad y la inquietud hicieron el resto. Gracias por ello, por hacerme una pesada con estos asuntos del Buen Comer.

Encuentros Inesperados que tienen su Por qué, en El Cisne Azul

He de reconocer que me gusta mantener el contacto con las personas que me cruzo o comparto experiencias; evidentemente, con aquellas afines a ti por alguna que otra razón. No es fácil, pero, la verdad, es que tengo encuentros muy molones. En el 2008 estuve en el restaurante Arzak “un stage preciado, una experiencia de altura”. Allí conocí a Víctor García, un cocinero de Huesca, fan de Contador “no yo, el ciclista, mi primo eso sí” y que, de primeras, me pareció altivo por no decir otra cosa. 9 años más tarde, nos vemos en Madrid, acabamos en el Restaurante El Cisne Azul –tantas veces oí hablar del sitio mítico de setas de Madrid, siempre en el tintero para ir- y de repente Víctor me lleva allí ¡Bienvenidas casualidades! Bar castizo en Chueca, 8 mesas, abarrotado, se siente la tradición; pedimos una Ensalada de Corujas y unos Espárragos Trigueros con torta de Casar y Pimentón de la Vera.

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Ensalada de Corujas con su aliño tradicional en el Cisne Azul

Platos correctos, calidad Suprema; no probé las setas “su As más preciado”, así que tendré que volver. De la cena, grata conversación y cambio de parecer; grande Víctor, narcisista en el buen sentido como él mismo se define. Quizás esa actitud narcisista fue lo que me frenó a entablar más conversación años atrás; gracias a las redes sociales por mantener vivo el contacto y poder conocer al Víctor real. Quedaros con el nombre, dará que hablar, nuevas sorpresas llegarán.

Al final, acabamos en Arzábal tomando una copa –buen ambiente-; me tomé un Gin Tonic con Sprite y no me cayó mal –así que debe ser la tónica  lo que me mata, jajaja ¡Qué Bien! Estuvimos charlando con Álvaro Castellanos, chef y propietario de Arzábal, otro gancho que completó el inesperado día que pasé.

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Espárragos Trigueros con Torta del Cásar y Pimentón de la Vera

Me encanta la gente con sueños, con pasiones y charlar con cocineros-artistas me entusiasma, suelen ser personas viajeras, un tanto locas “también en el buen sentido”, unos más creativos que otros, pero con una sensibilidad especial, palabras con aromas, papilas gustativas con sonido.

6 comments

  1. Sensibilidad narrativa es lo que transmite los artículos que públicas.

    1. Gracias Francisco; me alegra que te guste mi narrativa.

      Un abrazo. Raquel

  2. Gracias Raquel, parece que estuve contigo por allí probando espárragos etc y luego esa copa de Gin Tonic jaaaaa que bien nos transmites tus sentimientos. Siiii

  3. Hola Lara,

    Muchas gracias por seguirme siempre la pista… y oye ya estamos tardando en disfrutar juntas de un gin tonic “fuera del curro” jejeje

    Un abrazo y buena semanica.

    Raquel

  4. Genial descripción de las sensaciones!!!! Felicidades!!!!

  5. Gracias José María,
    Me alegra que te haya gustado; es un honor viniendo de ti.
    Un abrazo y buen finde.

    Raquel

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