Vermut Reus, Tapas MAdrid, Bodegas Rosell, Sinestesia Gastronómica

Paladar Maduro, salpimentado de Connotaciones

Una de mis frases favoritas es “todo pasa por algo” o lo que es lo mismo “todo tiene un porqué”, algo que de pequeños no solemos entender, algo que la vida, con la experiencia, te va revelando. En mi camino, ya no tan corto, han ido trascurriendo muchas cosas, algunas maravillosas, otras no tanto, pero aquí seguimos, paso a paso, cultivando recuerdos, llenando el baúl de sabores espontáneos y programados. El paladar siente también el paso del tiempo, se hace más fino, más exigente, tiene más memoria.

¿Qué nos traes hoy señorita sinestésica? Eso te estarás preguntando ¿A qué sí?

Pues un resumen del día de ayer, siempre con connotaciones de relleno, para que pienses conmigo, mientras te dejo alguna que otra recomendación de mis últimas andanzas.

Ya me habían hablado del Mercado de Motores; ayer, de forma inesperada me vi sumergida en este mercado Hípster en el Museo del Ferrocaril (Antigua estación de Delicias), tras una caminata de casi 2 horas (andarina siempre he sido). Antes de llegar, grato paseo, alfombras de margaritas u otras flores a nuestro paso, cielo azul intenso, ruido de coches y murmullo de cuanta gente camina y el reloj que marca la hora del vermut.

Bodegas Rosell, Vermut, Tapas Madrid, Sinestesia Gastronómica
Ración de Bacalao en Aceite de Oliva Virgen Extra, en Bodegas Rosell

Parada en Bodegas Rosell (C/ Calle del General Lacy, 14) una taberna auténtica donde se respira historia, buena carta de vinos y vermut de grifo de Reus. Nos tomamos un vermut con una ración de bacalao en aceite de oliva. Un acierto y la primera recomendación que te dejo.

Y si hablamos del Mercado, qué decir, ambientazo para disfrutarlo sin prisas. Hay puestos de artesanía, desde asuntos de moda, jardinería y un largo etc, a los de la Buena Mesa.

Mercado de Motores, Vintage, Hipster, Miller and Marc, Sinestesia GAstronómica
Mercado de Motores, una vuelta apetecible por la Historia y la Artesanía

Productos frescos de La Pastora de Guadarrama (Quesos, leche, yogur), pan artesano de levadura madre, Vermut Artesano Cornicabra, Nubes sin aditivos de Lemon Jelly, Cookies caseras de Afri´s Cookies y los Bizcochos para Teo “Naturales, hechos como en casa”…

Quesos La pastora, Mercado de Motores, Sinestesia GAstronómica
Productos Frescos de la Sierra de Guadarrama, la sencillez de la naturaleza en deliciosos lacteos.

En moda, me llamaron la atención las gafas vintage de Miller & Marc, diseñadas en Madrid y hechas en Italia –solo se pueden pedir on line, pero échale un vistazo porque te mandan hasta 3 modelos a casa para que elijas-; también a destacar las camisetas de LaChula con un estilo muy cool y único. Además, cómo no, muchos puestos de decoración con antigüedades de antaño –se  encuentran cosas ideales para decorar rincones y marcar la diferencia.

El mercado estaba lleno y, la verdad, es genial ver cómo triunfan este tipo de iniciativas, pues tras su inicio en el 2012, se celebra una vez al mes (2º fin de semana); cada evento deja buen sabor de boca y mucha gente a su paso. Personalmente, me recordó a los mercados de Ámsterdam, Londres o New York en los que he estado.

Quesos Mahón, Sinestesia Gastronómica, Mercado de MOtores
Selección de Quesos artesanos de Mallorca, increíblemente buenos, en el Mercado de Motores

Tras horas de indagación, marchamos a la plaza mayor, con una paradita para un café y, finalmente, terminamos en El Pico de Madrid (C/ Divino Pastor, 12); queríamos terraza, pero no había ni una mesa libre, estaba todo lleno, así que, de casualidad, llegamos a este pequeño bar de esquina, miramos y había una mesita libre, nos sentamos. Pedimos un Ribera del Duero y nos trajeron una real tapa “una cazuelita de callos a la madrileña”; estaban espectaculares y fue mi cena. A mi compañera le trajeron unas tostas de fresa y queso fresco y una ración de paella.

Callos a La MAdrileña, EL Pico Restaurante, Tapas Madrid, Sinestesia GAstronómica.
Callos a la Madrileña, el aperitivo que te plantan en El Pico de Madrid al pedir la bebida, caña, vino…

Nos quedamos “paradas”, pues con 2´50 € por copa de vino, si no tienes mucha hambre, tienes la cena. Además, los camareros muy atentos y agradables. Nos estuvimos fijando en los platos que salían y, definitivamente, volveré; tenía todo buena presencia, el servicio es rápido-correcto y, el sitio, acogedor con buen ambiente.

Madrid Mola y mucho, tienes oportunidades por doquier, con o sin plan, solo tienes que salir a la calle con actitud positiva y días mágicos como el que viví yo ayer, simplemente, llegan.

Dirás… y eso del Paladar del titular ¿Dónde y por qué? Pues he aquí la sinergia; hace años no me gustaba el vermut, ahora me encanta, tampoco el Gin & Tonic –lo tomo poco porque me cae mal, pero me gusta muchísimo, jeje-… Ese sabor amargo es reflejo de la madurez, la misma con la que afronto los días, con mentalidad más abierta, caminando, con humildad vestida de una sencilla complejidad. La vida tiene sus momentos dulces, amargos, sus notas de acidez y su punto salado, pero todo llega a su momento y, mientras, hay que seguir combinando las sensaciones para que la coctelera nos siga regalando infusiones de vida.

Sin más, despido este capítulo de vida, deseándote buen pensamiento, buena práctica, felicidad en tu día a día y dando las gracias a la persona que compartió conmigo el día de ayer, le dio un matiz único, porque ella es alma libre y te contagia con sus aromas y su actitud -gracias Rabea-.

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