Jaima Terraza Madrid, Ganges Restaurante Madrid, comida hindú madrid, Sinestesia gastronómica

Ganges, viaje a la India en el Centro de Madrid

Experiencia comestible, llena de matices con dotes de honestidad y autenticidad

Pensar en positivo, sonreír, preservar la ilusión, respirar profundo y ser consciente del valor de los pequeños detalles son, sin duda, actos que llenan de luz a la persona que los practica. En ocasiones, con bastante frecuencia, ello deriva en sorpresas maravillosas, experiencias únicas que te llenan sanamente. Mi último regalo fue la experiencia en Ganges y hoy lo abro para ti ¿Te enrollas conmigo? Será un viaje distendido, abierto… ¡Allá vamos!

Ganges es el restaurante de comida India más antiguo de Madrid, abrió hace 30 años cuando sus dueños Ramón y Conchi decidieron lanzarse con esta aventura con el fin de brindar lo mejor de la cultura hindú en todos los sentidos. Tiene una ubicación céntrica (C/Bolivia, 11), cerca del Estadio Santiago Bernabeu y Avenida de América. No puedo creer que no lo conociera, pero me alegra que inesperadamente acabara cenando en este lugar.

Consciente de que la compañía destacó en esta cena, abro el escrito haciendo mención a Elena, Cuco y Jorge, quienes marcaron un ritmo especial en la velada. Además, Ramón Hernández, gerente y maestresala, nos atendió con muchísimo cariño, explicando cada plato, contándonos pequeñas anécdotas e historias entremedias. Un servicio clásico, cercano y con una profesionalidad que no se respira por doquier. Cuando una persona ama lo que hace se nota y Ramón irradia amor por su trabajo después de más 30 años en la sala. Conchi, su mujer, gracias a quien descubrimos Ganges, derrocha energía, simpatía…

Dueños Ganges Restaurante Madrid, comida hindú madrid, Sinestesia gastronómica

Cenamos en la Terraza bajo la Jaima árabe, perfectamente ambientada, luz tenue, colorida y con actuación en directo de sus músicos que amenizan la velada con ritmos de la India -puedes verles por allí todos los viernes y sábados por la noche-. Si puedes, reserva una mesa cerca de ellos.

La historia se abrió con un brindis al son del “Kir Royal” –cóctel popular francés a base de crema de casis y vino espumoso-, no sin antes tener una bocanada de suerte gracias a que Cuco derramó la copa y, Ramón, oportunamente, dijo “mojar vuestro dedo y daros toquecitos detrás de la oreja, la suerte estará con vosotros, jajaja”. Empezamos bien pues. Los papadums-papad te esperan en cada mesa –pan crujiente a base de harina de lentejas o garbanzos, muy rico; estos estaban bastante picantitos-.

Pan naan Ganges Restaurante Madrid, comida hindú madrid, Sinestesia gastronómica

Nos pusieron un menú degustación al centro que se presentó en dos tandas (entrantes y primeros platos) para que probáramos una buena representación de su oferta. Me encanta esta fórmula compartida, donde cada cual puede comer lo que desee, repetir o, simplemente, probar de todo un poco.

Los aperitivos fueron: pakoras de berenjenas, samosas de verdura, pollo tikka y cebolla Bajía con pan nan con queso y natural. Todo muy rico, acompañados con salsa de menta o, para los más atrevidos, de cayena. Antes de avanzar, decir que Ramón nos invitó disfrutar del pan mencionando que “el pan no se parte, se reparte”.

Entrantes hindués, Ganges Restaurante Madrid, comida hindú madrid, Sinestesia gastronómica

Como plato principal nos sirvieron arroz basmati, gambas Ganges, Biryani de cordero y Pollo al curry. Me encantó el pollo y el cordero, aunque estaba todo delicioso. Tinto Glorioso Crianza (D.O Rioja) fue el vino elegido para armonizar la comida.

Finalmente, como postre, tomamos Gulab Jamun con helado de especias. Es uno de los dulces más famosos de la cocina india y pakistaní, presentado en formato bolas y con textura similar a la leche frita, pues son elaboradas con leche condensada evaporada y harina que se maceran en un almíbar de agua de rosas, cardamomo y azafrán. Un postre distinto y apto para los no golosos, pues no es nada empalagoso en dulzor.

Gulab Jamun, postre hindú, Ganges Restaurante Madrid, comida hindú madrid, Sinestesia gastronómica

Así fue mi experiencia en Ganges y te animo a pasarte si tienes la ocasión, de verdad, un sitio donde el ambiente te evade de la capital; se respira calma, alegría y eso hace que la vivencia se tiña de especial. Es perfecto para ir con amigos y, también, para una cena romántica o festejo de una fecha especial.

Happyness, Ganges Restaurante Madrid, comida hindú madrid, Sinestesia gastronómica

Estoy segura que quien es partícipe del espectáculo Ganges una vez, repite y recomienda a su gente. Mantener la sonrisa en una cena y salir con entusiasmo en boca –el vino también puso su granito de arena en ello, jeje- es una máxima a seguir en los negocios de restauración, es la clave del éxito, es crear comunidad de clientes y brindar  por un servicio de excelencia.

Gracias a todas las personas que compartieron esta noche conmigo, gracias a las personas que brindan oportunidades que se convierten en recuerdos con magia.

8 comments

  1. Gracias mil Raquel
    Pipe llevarnos de viaje a este lugar hermoso sin salir de casa.
    Ya te veo con la sonrisa y con entusiasmo en boca –tu super compañía también puso su granito de arena en esto jiii a parte de buen vino.

    1. Hola Lara,

      Sí jeje…. Ascen lo probó al día siguiente y salió igual que yo. Ya nos contarás cuando pases.

      Un abrazo.

      Raquel

  2. Raquel! Gracias por todo lo q nos vas contando!!! Es una suerte poder aprender tanto de tí!! Me encanta la comida india! A ver si algún día aterrizo por ahí!

    1. Hola Marian,

      A vosotros que me seguís, es un placer. Ya me contarás si caes en alguna de mis recomendaciones.

      Gracias y un abrazo.

      Raquel

  3. Gracias Raquel, por compartir esta noche con nosotros, la verdad que fue mágica en todos los aspectos. Me encanta lo bien que la representas en tu bloq. Bss

    1. Gracias a vosotros Jorge, lo pasé genial. Me alegra que te haya gustado la entrada y que coincidamos en la magia que nos llegó esa noche. Lo pasamos pipa como digo yo!!!

  4. Es el valor añadido a sumar a los manjares ofrecidos en un restaurante el ambiente y la atención que te hace sentir una persona especial, tiene sin duda un aspecto terapéutico que te empuja a disfrutar de momentos de felicidad y lo que más ayuda es la predisposición a valorar estos detalles compartiendo con personas queridas.

    Hasta el próximo viaje, un saludo Raquel.

    1. Hola una vez más Francisco; ya veo que eres algo poeta y que te gustan las sinergias con emoción. Me alegra.
      Gracias por seguirme.
      Un abrazo

      Raquel

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