Playa Roquetas de Mar, Sinestesia Gastronómica

Roquetas de Mar, tapas, sol y playa

“Los viajes son reflejos de las miradas que los visionan”

Hay un sinfín de viajes, de destinos, cercanos, lejanos, para hacer solos o en compañía, pero no hay duda de que son nutrientes necesarios para enriquecer nuestra aventura. Puedes llevar más o menos cosas en la maleta, pero no debes olvidarte de la actitud de inicio ¡Marcará la diferencia!

Todo esto de la actitud está muy bien “sé positivo” nos decimos muchas veces, no obstante, en ocasiones, pasan cosas que nos influyen, que nos preocupan y que son inevitables. En estos momentos, es cuando tenemos que respirar y pensar que todo pasa por algo y cambiar el chic para dejar esa negatividad a un lado.

Antes de comenzar, decirte que espero que hayas tenido un buen verano con su merecido descanso. A mí se me pasó volando. Este año, mi plan no fue muy arriesgado, unos días en casa, en mi tierra, Extremadura; una semana de playa en Roquetas de Mar (Almería), la mitad pasada por agua jaja. Es lo que me apetecía y es que siempre reconforta pasar por casa, se está tan agustito… es una caja de recuerdos, un paseo por el tiempo desde que una tiene consciencia.

Recomendaciones tras mi paso por Roquetas de Mar  

Llenarse de Brisa: el paseo marítimo de esta localidad es una de las cosas por las que me encanta veranear aquí, es amplio e interminable. Pasear “mientras sale o se despide el sol” es una delicia. Además, si quieres hacer deporte, el paseo está acondicionado para ello con carril de bicis y máquinas de todo tipo para hacer actividades tras pasear o correr. Cada verano me plantaba las zapas y salía a correr muy temprano; este año, me limité a caminar.

Roquetas de Mar, Sinestesia Gastronómica, sunset Almería
Cada tarde, paseando con mi madre, sintiendo la brisa del mar, mientras el sol se despedía y la luna sonreía.

Desayuno entre churros y chocolate: desayunar churros es tradición en España y, en cada sitio tienen su gracia y particular toque del churrero. Me gustan las porras y en mi pueblo, Barcarrota, están buenísimas. En Roquetas, debes marcarte una de churros y hay varias opciones para ello, entre las que destacan “El jardín” (Av. de Carlos III, 104) y “Amanecer” (C/ Cartagonova, 4). Eso sí, son churros light en comparación con los de Badajoz, con lo que puedes doblar la cantidad, jeje… son más airosos.

Ir de tapas: soy fan de “vamos a tomar unas tapitas” es una forma de salir más veces y probar más cositas, tanto por el precio como por la comodidad “cada uno en función de sus apetencias, gusto y cantidad”. El modo raciones también me gusta mucho y, en esta zona, ambas modalidades funcionan muy bien. Últimamente, huyo de los menús concertados, largos, a veces desequilibrados, donde aprecias de lleno el primer bocado y llegas casi sin hambre al postre. En fin, que me enrollo como las persianas… en Roquetas de Mar, sitios que no debes perderte para tapear.

Bar CALIPSO (C/ La Romanilla, 56. Tel. 664853302): un bar de la esquina, de los pioneros, de los que visita la gente local, con salón-comedor/bar y amplia terraza. Mi padre que es un cotilla en el buen sentido “busca sitios” y a quien le encanta comer, habla por los codos y no se frena ante nada, sale a pistear, pregunta, se toma sus cañas y luego nos dice “vamos a comer aquí o allá”. Así, pasamos a cenar por el Calipso. Estaba abarrotado, tuvimos que esperar, pero mereció la pena. Carta variada de tapas con el pescaito como protagonista, 3€ “bebida con tapa”. Probamos el atún rojo con chanquetes de la huerta –calabacín en tempura muy finito- y alioli, mero, chipirones en su tinta, sardinas y los calamaritos. Si no tienes mucha hambre, con una tapita más postre cenas; quedas bien con dos y repleto con 3.

Tapas Roquetas de Mar, Sinestesia Gastronómica, atún rojo, bar calipso
La tapa de atún recomendada por el camarero y, para mí gusto, la mejor.

También tomamos una ración de brótolas fritas (12€), parecido a la merluza. Para rematar, leche frita, pasable. Me gustó la experiencia y me llamó la atención que tuvieran ofimatizado el sistema de pedidos, te toman la comanda con la tablet y, en nada, otro camarero, que recibe el aviso en la TPV, te trae la bebida. Un bar de la esquina que se adapta a los tiempos ¡Ole!

Ración de Brótolas, Roquetas de Mar, Sinestesia Gastronómica, bar calipso
Brótolas fritas sobre calabacín en tempura, pescaito de la zona

Bar EL PESETA (Avenida Roquetas de Mar, 353. Tel. 950 32 40 12): otro de los bares clásicos de Roquetas y que siempre está lleno, lógico, con la bebida a 2´50€, tapa a elegir, desde paella, bacalao, quisquillas, carne, tostas… más variedad que en CALIPSO. Fuimos a tomar un arroz de bogavante, previo encargo, y fue todo un acierto. Cómo ya sabemos lo que pasa –sobre todo cuando visitamos Portugal-, pedimos un arroz para 2 (éramos 3) ¡Peazo de cacerola que nos plantaron! Repetimos y aún sobró, riquísimo.

Arroz Con Bogavante, Roquetas de Mar, bar el peseta, sinestesia gastronómiva
Un plato para hacerle la ola, con mucho pescado, intenso de sabor y abundante en calidad y cantidad.

Sinceramente, con un arroz para 2, comen 4 o 5 personas. Menos mal que la tapa “gratis” no la tomamos; soy partidaria de pillar el arroz con ganas y disfrutarlo a tope sin cosas de por medio que me quiten el hambre. El precio 30€, barato si se tiene en cuenta la calidad y la cantidad.  En este sitio, destaco la atención el servicio, personal muy atento y simpático.

ALOHA Beach bar (Pº Marítimo, s/n. Tel. 950 32 51 17): parada oportuna, tras un paseo a la caída del sol o después de la cena. Buen ambiente y unos cócteles muy buenos (5€). Recomendable el daiquiri de plátano y los margaritas.

Dulce tradición “El Horno de Ángela” (Av. Roquetas de Mar, 164): reconozco que me gustan los dulces desde pequeña, probar cosas distintas, de las nuevas tendencias, como los cruffins, los cronuts… pero de lo que nunca me canso, y valoro más aún, es del sabor de la tradición, de los dulces con historia que conservan su receta e identifican una zona. No pude marcharme sin saber cuáles eran los más típicos de Roquetas. Pasé por esta pastelería y compré roscos de anís, de yema y pastas de almendra. Solo tienen un problema “es difícil comerte solo uno” y eso que no son precisamente light, alimentan bastante, pero son caseros sin añadidos.

Dulce tradicional almeria, horno de ángela, bollitos de almendra, Roquetas de Mar, Sinestesia Gastronómica
Bollitos o pastas de almendra que, junto con los roscos, son un gozo de felicidad asociada jejeje

Hasta aquí el resumen, el balance de un viaje desde el punto de vista gastronómico. Intenté no vivirlo como una foodie, pero no puedo evitar desvincularme de los matices que dan sabor a los viajes. Eso sí, aparqué el móvil, tan solo robado para tomar un par de fotos y poder reflejar mi escrito más allá de las palabras.

Ahora, me despido, saludando la nueva temporada, ilusionada con alguna novedad en mi vida, los cambios siempre son buenos y yo estoy abierta a ellos ¿Me acompañas? Gracias!!!!!

2 comments

  1. Vaya, ya pensaba que seguías veraneando por Los Boliches, pero ya veo que no, que llevas años ya por la costa almeriense. Tengo familiares que veranean en Roquetas y aparte de contarme que tienen tapas gratis con cada bebida como en mi querida Graná, me comentaron que se come muy bien y con muy buena calidad-precio. Espero que hayas disfrutado de tus vacaciones en la playita! 1 fuerte abrazo y recuerdos desde Hispalis!

  2. Hola Paco,

    Pues sí, también suelo veranear por Roquetas, alternaba entre Fuengirola y la localidad almeriense. La verdad es que se come genial, con tapeo gratis y de calidad; las playas una pasada y muy tranquilitas.

    He disfrutado mucho con la familia. Espero que tú también.

    Un abrazo desde los madriles.

    Raquel

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