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Masticando Emociones entre la realidad y la ficción

¿Cuál es la línea entre el deseo y la ilusión? ¿Qué hay de ficticio en la realidad?

Siempre he sido una persona reflexiva y creo que demasiado sensible “entre lo emocional y la empatía con una intuición para estar alerta”. Siento algo de locura en mis pensamientos, ojo, en el buen sentido, jejeje… Me gusta crear historias, no me gusta la monotonía pero sí “una sana rutina”, quiero quedar paralizada ante una mirada sin ser buscada, solo encontrada. Lo que viene a continuación, puede ser realidad, puede ser ficción… Según lectura, apta para todos y camaleónica ante los ojos que la visionen ¡Buen provecho!

Como te habrás dado cuenta, este post va a teñirse de sensaciones más que nunca, acompañado cómo no de un aderezo gastronómico propio de Sinestesia Gastronómica. ¿Por qué? Porque este es mi espacio, porque me dejo llevar por el sexto sentido y porque escribo lo que siento; además, si me estás leyendo “algo te interesa”. Allá vamos.

Conectando Puntos, mezclando ingredientes 

Las conexiones molan mucho, como notas que componen una bella sintonía, como colores en pro de una imagen, como ingredientes que recrear un bocado… recuerdos pautados o pistas que se encontrarán o no en un futuro.

La vida te plantea un montón de opciones, algunas controlables y otras inevitables, pero esto es así y por eso hay que ir testando los días según nos van saludando. Me gusta inventarme platos, jugar en mi mente con los sabores y ponerlos en práctica; asimismo, me encanta conectar a personas porque vislumbro sinergias entre ellas… Así voy, pero, de repente, algo capta tu atención y te desconcierta “un aroma desconocido, un sabor irreconocible, una mirada que te paraliza”. Y ¿Entonces? Aparece la reflexión y empiezas a conectar puntos.

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Con Diana y Bill, personas especiales que tuve muy cerca en Bradenton (Florida).

Nos cruzamos con mucha gente a lo largo de nuestra vida y vamos estableciendo vínculos especiales, personales o profesionales, definiendo amigos y compañeros, pero no se conecta igual con toda la gente ni todas las personas captan tu atención. Algunas cosas desconciertan, como, por ejemplo, ver a una persona y, sin saber por qué, sentir que te quedas sin palabras –y mira que yo, precisamente, callada no soy, jaja.- No le conoces, te lo cruzas por casualidad, huyes por impulso, pero le piensas, le sientes cerca, te sientas loca porque no lo entiendes, pero sonríes al pensar que podrás conocerle. ¿Una ilusión? Probablemente. Esto es solo un ejemplo entre el deseo y la ilusión; la realidad y la ficción.

Mientras mis historias se cocinan a fuego lento, la realidad se viste gustosa, se va llenando de experiencias dignas de mención. Volví al Loco Antonelli, cocina de puerto en la Chispería de Chamberí, donde Sergio Mange Reyes, el chef, siempre te recibe con gran disposición  y una grata sonrisa. Su empanada versionada me dejó temblando la primera vez y “su pulpo” nos dejó tiritando de gusto a mi compañera Sara Vilar y a mí. Poco a poco, voy probando sus platos, pero, desde el principio, tuve claro que estamos ante un gran cocinero, un cocinero con alma y proyección propia, no imita, crea. Honestamente, te invito a “enloquecer con su obra” y a registrarla pausada.

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Merluza Orio, de pincho, con verduritas salteadas y merengue de ajo y guindilla… suavemente chispeante. El Loco Antonelli

Las Bodas “ese paso del tiempo, nuevo Comienzo”

Aunque una no quiera, o camine sintiéndose “campanilla” –ay ay, esas almas libres como yo digo- llegan las bodas; amigas de la infancia que van creando vínculos y que se casan. Te plantas en la Boda y tomas conciencia de que “aquellos encuentros y bailoteos tan continuados, en ferias, en fines de semana de tu pueblo ya son un lujo que se saborea en contadas ocasiones”.

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Encuentros con mucho Rock and Roll que van llegando de Boda en Boda (Barcarrota, Badajoz)

Pero, qué cierto es que no hay nada como bailar y charlar con las amigas de siempre, con las que tantas cosas has compartido; son encuentros únicos y, el pasado sábado, en la boda de Raquel y Felipe, volvimos a recordar aquellos maravillosos años, a sentir la resaca del domingo, a decir eso de “ya no bebo más” jajaja-.

¿Cómo lo llevas? ¿Has captado la esencia de hoy?… Seguro que sí.

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Café Frappé en Malasaña; buen sitio donde el tiempo se detiene, La Paca Café, para una parada acogedora.

Pues eso, que sonrías, que te ilusiones, que no dejes de soñar, que todo llega y que todo guarda una relación que, a veces, solo ves al final del camino. No te cierres, disfruta los revés o los plantones, porque “tu actitud” es la sazón en “las recetas que te marcas”. Hace días, me encontraba sola hablando con un pulpo en A Coruña, haciendo una parada en un bonito café de Malasaña La Paca Café bar (C/ Valverde, 36)… estos momentos son únicos, con el ambiente, contigo, gustosos si así lo quieres. También, en ocasiones, entra gente nueva gracias a que estás sola, como cuando estuve en el evento del vermut y conocí a Macarena y Adriana, dos chicas majísimas que espero volver a ver antes que tarde ¿NO LO VES? Siempre se abren puertas, solo tienes que empezar a ver el lado bueno de las cosas no tan buenas.

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Con Adriana y Macarena, en el Brunch Vermutero by Yzaguirre en la Terraza de Óscar en el Hotel Room Mate

Quiero recordar las palabras del discurso de Steve Jobs, donde la experiencia y la coherencia se encuentran: “No puedes unir los puntos mirando hacia el futuro, sólo puedes conectarlos mirando al pasado. Debes confiar que, de alguna manera, los puntos se unirán en el futuro; debes confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea, porque creer que los puntos se conectarán en el camino, te dará la confianza de seguir tu corazón, aún cuando sientas que te alejas del camino marcado, eso marcará la diferencia”. Te recomiendo ver el discurso completo: Conectando los puntos, de Steve Jobs.

Finalmente, te doy las gracias por tu tiempo y espero que mi lectura te haya incitado a la reflexión, ese era mi objetivo, aunque para ello haya tenido que desnudar mi mente. Ah, anímate y di algoSay Something. Continuará.

8 comments

    1. Gracias Antonio por la sugerencia.

      Un saludo. Raquel

  1. Gracias Raquel, tu si que sabes conectar las reflexiónes , y la gente, y cocina con sus sabores… y como dice S.Jobs, hay q confiar en tu instinto destino sentimientos Siii. Gracias mil a ti por tus artículos.

    1. Gracias Lara; me alegra que te gusten mis conexiones y que de alguna manera te inspire en tus futuros proyectos que sé que están al caer. Un abrazo

      Raquel

  2. Raquel, como siempre nos llenas de buena energía y ganas de hacer cosas. A mi también me gusta experimentar con nuevas texturas, sabores y olores, como ya sabes. Me siento muy identificada contigo en muchas más cosas. Sigue soñando despierta. Muchas gracias guapa.

    1. Gracias Ascen,
      Me alegro que te sientas identificada y que me acompañes en estas aventuras.

      Un abrazo.

      Raquel

  3. Espectacular Rachel, te superas post a post, aunque he de reconocer que esté me ha gustado especialmente porque habla más de vivencias y experiencias que de recetas y platos, mundillo en el que sabes no soy precisamente un experto : P. ..pero piano, piano.
    Ayer me acordé precisamente de ti porque por fin, después de mucho tiempo detrás, en concreto desde que me lo recomendaste hará casi un año, probé las delicias del Maquila : ) En mi defensa decir que lo habíamos intentado antes, pero era tarde y habían cerrado la cocina. Pasamos de largo otros días porque suele estar a reventar de gente. Pero ayer, tras un magnífico paseo de 3 horas en bici con la parienta y tras fallarnos donde habíamos planeado parar en la Alameda, pasamos justo por la calle (ahora en obras) y mandé a Elena a que mirase si había hueco. Por ser domingo y especialmente debido a las obras, que evita que pase mucha gente por allí, estaba sorprendentemente casi vacío. ¡Y vaya si tenías razón! Íbamos a tomar solo una tapa y nos pedimos 3 -y eso que al principio no veía ná apetecible en la carta, ya sabes que a veces soy demasiado tradicional para la cocina de los chefs modernos de hoy en día-. Elena flipó en colores con una ventresca con cuscús, crema de calabaza, etc…y yo con un pintxo de langostino, pollo, recubierto con una espectacular capa de emmental derretido y ali oli. De lo mejor que he probado en mucho tiempo.
    Bueno wapissima, te dejo que ya me he alargado en exceso, gracias nuevamente por la recomendación -volveremos seguro-, un besazo y a ver cuando vuelves pal sur, que tengo en la agenda nuevos sitios que mostrarte!

    1. Hola Paquillo; ayyy… qué bien que por fin te pasaras por #maquila y, sobre todo, que os haya gustado. Un placer recomendarte experiencias; ya diré alguna más 😋. Que un narrador de historias como tú disfrute con mi lectura me enorgullece. Espero verte antes que tarde.

      Un besin.

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