La Sin Reserva, entre Gotas, Ceviches y Pisco Sours

Otra semana que se esfuma. Últimamente parece que los fines de semana se conectan con un leve paso de cebra, llegan los viernes en un pispás y el finde se convierte en un kit kat con su dulzor rápido y placentero. Debe ser porque no paro quieta, jeje… Lo veo algo positivo, pero si que es verdad que, de repente, te entran unas ganas tremendas de desconexión, eso o que el cuerpo, te dice “nena, para un poco no”. Este finde pretendo estar de relax, gracias medio catarro por obligarme a un reposo “hogarcil”.

Me espera una semana de mucho Rock & Roll, así que vamos a intentar hacer una pausa. Entretanto, retomo el blog; sí, el pasado finde no hubo gastro-sinestesias, pero me voy a trasladar al sábado pasado, 20 de octubre, para recomendaros un restaurante que me gustó mucho y daros algunos consejos prácticos para disfrutar de una noche a medio plan.

Plan versionado y mejorado: Concierto bajo Paraguas

Días atrás, recibí un mensaje “resérvate el 20 de octubre, vamos a bailar”: marcado en agenda. Se aproxima el día y nadie dice nada (eso suele ser igual a … tachin, tachan, no hay plan), pregunto y, efectivamente, 2 de 4 no podían, así que las otras dos, dijimos, venga, no vamos a bailar pero quedamos y ya saldrá algo. Sabíamos que Radio 3 ofrecía un concierto en la Puerta de los Leones del Congreso con artistas destacados (Luz Casal, Mikel Erentxun, Izal, Iván Ferreiro, entre otros…) por el aniversario de los 40 años de la Constitución. La previsión era de lluvia, pero dijimos, al concierto y, si llueve mucho, de tapas y lo que caiga por Huertas. Empiezo a mandar mensajes y, al final, el encuentro entre Adriana y Raquel se multiplicó: se sumaron Sara, Susana, Tamar, Carmen y Lourdes. Estuvimos 2 horas en el concierto, los champiñones de colores variopintos se abrían y cerraban al son del gracioso día, ni llovía ni dejaba de llover –un cachondeo, jaja-.

Lourdes, Adriana, Carmen y yo en Madrid Me Mata, las supervivientes de la Noche

Tras esto, iniciamos la búsqueda de un lugar, pensé en Maceiras (Huertas, 66) una taberna gallega que me encanta y os recomiendo, pero, cómo no, estaba llenísimo –cola de espera-, seguimos caminando y todo a rebosar. Nos paramos en Alimentación Quiroga (Huertas, 19), estaba petadito, pero nos pareció tan chulo que aún así, decidimos hacer una parada para un vino y curiosear.

Alimentación Quiroga abrió hace dos años, un comercio de 1958 reconvertido en tienda bar con degustación de productos en conserva, selección de quesos/embutidos y algunos platos elaborados en carta, para hacer un pica pica con un buen vino/cerveza. Está claro que lo vintage mola más allá de la moda, lo vemos en la vajilla, las decoraciones y también en los conceptos “los ultramarinos o colmados del siglo XIX se reinventan y se plantan con su mejor semblanza para el consumidor-cliente contemporáneo”.

Un guiño a Perú en un lugar con Solera: El Inti de Oro

Ceviche Clásico; Pescado marinado en zumo de lima, ají, cebolla morada, acompañado de choclo, camote y cancha (14€)

Tras dar más vueltas que un tonto, algunas de las chicas ya casi desisten y se marchan, de repente, nos adentramos en la calle Ventura de la Vega y, en el número 12, nos topamos con el Inti de Oro. Dije, es un clásico de la cocina peruana, nunca estuve pero sé que se come bien; pregunté y zas, qué suerte, nos prepararon una mesa para las 7 (eran las 11, así que supongo que por eso encontramos hueco). Apetecía charlar y comer tranquilas tras dos horas bajo el agua y, otra, de puerta en puerta. Desde que entramos, calidez de recibimiento, sonrisas y buen trato del personal. Nos acomodamos y pedimos 4 platos al centro para compartir, por supuesto al compás de un Pisco Sour (aguardiente de uva, limón, clara de huevo y angostura) ¡Rico rico el Pisco, qué buen trago, pero mejor lento, jaja!

Seco de Res Limeño: guiso de ternera, con pasta de culantro, ají amarillo y vino tinto, acompañado de frijol canario (13€)

Probamos el Ceviche clásico, el Seco de Res limeño y el Quinoto de Mar y Tierra, de postre, el dulce tres leches con licor de maracuyá y de algarrobina (sustancia proveniente de la algarroba, fruto con forma de vaina con la que se elabora esta bebida típica peruana).

Quinoto de Mar y Tierra: guiso de quinoa a base de cremas de ají, gallina, champiñones, langostinos y queso parmesano. (14€)

Anticipó el menú, una tapa de pollo que ponen con salsa de rocoto. El resultado, excepcional, comida exquisita, bien elaborada, con mucho sabor y bien presentada. Allí, las presentes, entre la comunicación y las tecnologías, salieron más que satisfechas con “un volveré” en mente. Es entendible que el Inti de Oro, uno de los primeros peruanos que asentaron en Madrid, siga, tras más de 25 años, transmitiendo su cocina día a día y haciendo nuevos prescriptores de su casa.

Dulce tres Leches; bizcocho empapado en tres leches y aromatizado con canela. Un vicio; si estás a dieta, mejor deja la cuchara quieta, jeje (5€)

Algunas se marcharon tras la cena, entonces, sí llovía mucho, pero no apetecía irse, así que acabamos en Madrid Me Mata, un local de música ochentera, que literalmente me mató, jajaja… Una copa y pa casa. Este lugar está bien, pero, para mi gusto para tomar algo a primera hora sin bailoteo, yo para bailar “otro tipo de música ha de sonar”. No obstante, si la compañía es buena, el lugar es secundario y el baile “ya caerá, más ocasiones llegarán”.

Y he aquí, el plan sin plan o plan a medias que se dio el sábado 20 de octubre. Me gustó recordarlo, fue una noche fabulosa, donde se crearon buenas sinergias entre un grupo de chicas distintas y con una cosa en común “el buen rollo y las ganas de pasarlo bien”. Sé que tardaré poco en montar otra de estas, pero, este finde no viene mal un poco de descanso, gracias catarro por hacerlo posible.

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