Sin Sombrero; sazón de quita y pon al gusto

Hola querido lector/a; tras algunas ausencias dominicales, ya sabes que escribo con apetito y  sobre despensa, si no tengo nuevas cosas de interés ni inspiración, dejo fluir hasta que llegue una nueva historia con chicha. En Navidad, casi seguro que desconectaré de todo, así que, este post, probablemente, sea el último de este año que ya está llegando a su fin.

Ahora, en común a todos, las comidas de navidad, las preliminares, con compis del trabajo, los amigos de siempre y , las familiares, normalmente, los días 24, 25 y 31. Seguro que ya has disfrutado de alguna o te caerá en breve. En mi caso, el pasado viernes,  tuve la comida de empresa en Sin Sombrero y, oye, valga la redundancia ¡Pa quitarse el sombrero! Una experiencia genial que detallaré ligeramente, entre consejos de buena práctica.

3 en 1 con efecto Feedback inmediato

Cuando vi que la comida de empresa era en Sin Sombrero me alegré notablemente; lo tenía en mi lista de pendientes ya que le sigo la pista a Pedro Gallego, Jefe de Cocina, y tenía muchas ganas de visitarle y probar la realidad que me contó con anterioridad. La carta está diseñada por Javier Goya, cocinero y propietario en el Grupo Triciclo, y ejecutada por Pedro.

El local es inmenso y se encuentra en el Paseo de la Castellana, 4, a dos minutos de la Plaza de Colón. La decoración está inspirada en los clubs de los años 20, pero con un toque bastante contemporáneo; destaca la luminosidad-amplitud del espacio, con capacidad para 250 comensales y 3 salones con barra central en la sala principal. Justo nosotros estuvimos al lado de la barra.

Éramos un grupo de casi 60 personas, distribuidos en tres mesas; el restaurante estaba repleto y casi todos los servicios eran comidas de empresa. Te sientas y comienza la diversión.

Comida de NAVIDAD MasterD Madrid

Para empezar, una se sienta contenta, solo hay que mirar y ver los rostros de los compañeros, alegres, con ganas de compartir un momento de disfrute fuera nuestro hábitat de trabajo. Al sentir ese feeling, ya inicias con buenas premisas. Te sirven el vino, llegan los cestos de pan (muy rico por cierto), acciones que se fueron repitiendo a tiempo durante todo el almuerzo. Para compartir, al centro, ensaladilla rusa con bonito marinado y encurtidos, bravas picositas con alioli y croquetas cremosas de jamón ibérico. Todos los entrantes buenos, pero si algo destacó fueron las croquetas, crujientes, sabrosas, melosas y ligeras, lo tenían todo –de las mejores que he comido últimamente-.

De plato principal,  Hamburguesa de buey gallego a la brasa con queso de tetilla y chalotas glaseadas, al punto, excelente según los que optaron por la burguer.

Yo tomé el Lomo de bonito del norte poco hecho con vainas y fondo de ají amarillo, me gustó muchísimo, la combinación de sabores/textura, la presentación; solo, en esta ocasión, al menos el mío, estaba demasiado hecho, cuando esté al punto –seguro que es lo habitual- debe ser un deleite, jeje…

Como postre, brownie de chocolate y Helado.

La verdad, sorprendida con la experiencia que disfrutamos y fue una opinión compartida por todos. La ejecución del servicio fue perfecta, atenta, no faltó detalle y todos los platos estaban realmente buenos. Teniendo en cuenta que el restaurante estaba llenísimo, es de aplaudir el que saliera todo tan redondo. A mi derecha, se servía un cóctel de empresa y no dejaban de salir suculencias cada rato con una pinta rica rica… Sin duda, una jornada movidita para el equipo de Sin Sombrero que en estos días seguirán en línea, así que mucho ánimo y deseos de que sigan ofreciendo estos momentos con la calidad mostrada.  Tuve el placer de robarle unos minutos al chef para darle nuestro feedback y le encantó saber que nos había gustado tanto y que todo había salido tan bien.

Tras la comida, copas, y ahí, sí hubo un poco de descontento, se acabó el sprite, tampoco había seven up, Schweppes Limón, ni Brugal, pero, al poco tiempo, repusieron (había otras cosas, pero justo yo tomo gin con seven up o ron con Schweppes y no había nada, acabé con un copón de pacharán, así me fue luego, jaja); seguro que ya estos días tienen una mejor previsión. Tanta gente y el copeo… no es de extrañar que se agotaran las existencias.

Finalmente, fuimos a tomar algo por nuestro barrio, Chamberí, la mayoría en coche y yo y dos valientes más (Débora y David, a pie). Nos dirigimos a Marabúu (Ponzano, 37) pero no cabía ni un alfiler, así que dijeron de ir a la Cautiva y yo iba diciendo ¿Copas en La Cautiva? Jaja… Normalmente, voy ahí para tomar café o “reuniones”; está al ladito del trabajo y tienen una mesa grande con sillas altas ideal para compartir sinergias.  Aquí, pusimos el broche al intenso día que tuvimos, al menos yo.

¿Qué decir? Que es un placer trabajar con un equipo de personas tan grandes: estar contento en el lugar de trabajo es primordial y es una suerte que el Grupo MasterD cuente con este clima laboral y no solo en Madrid. Cada vez que viajo a un centro me siento bien recibida “como en casa”, algo que valoro mucho, agradecida por ello.

Qué día más bueno pasamos, jeje, la única pega es que me quedé con ganas de bailar, pero a las 12 hrs yo ya… no daba más. A la próxima.

Hasta aquí puedo teclear no sin antes desearte unas Felices Fiestas y que disfrutes de cada momento, en equilibrio si puedes “así, más quedadas, más recuerdos” (lo sé, es inevitable controlarse estos días, la resaca nos acompañará a muchos, pero liviana se lleva mejor, jaja).

Gracias por seguirme ¡Te espero en mis vaivenes del 2019!

6 comments

  1. Qué post más chulo, además de la comida se ve reflejada la experiencia, a mí también me gusta la cena de Navidad de Masterd, pero este año casi 300 me dejé a mucha gente sin saludar

    1. Ay Eva cómo me gusta recibir tu feedback jeje
      Nos vemos mañana, será otro encuentro especial, ya verás 🙂

      Besitos

  2. Gracias Raquel por tu post.
    Muy bien reflejado,
    Se ve con muy buena pinta.
    Gracias por compartir tu experiencia.

    1. Hola Ana,
      Muchas gracias; me alegra que te haya gustado. Te recomiendo visita jeje
      Un abrazo y felices fiestas!
      Raquel

  3. Nos alegramos que disfrutarais de esa comida dd Navidad en un sitio tan especial. Y como siempre un placer leerte.

    Besotes

    Ana y Víctor

    1. Gracias Amigos, Ana, Víctor; me encanta recibir vuestros comentarios, ya lo sabéis. Un besito! Raquel

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