El Azar ¿Umami o Frenesí?

Nada pasa porque sí o, al menos, es mi filosofía de vida; llegan cosas sorprendentes que nos hacen vibrar, de alegría, de tristeza a veces, pero así es esto y así va a seguir siendo. Personalmente, me acompañan un cúmulo de “casualidades” bastante considerable: azar, destino, deseos cumplidos… Un mix diría yo. 

Mi historia con mi amiga Steffi es debido al azar y a mi instinto –no te la voy a contar, si algún día te tomas un café conmigo y te acuerdas, pregunta, jaja-. El caso es que gracias a ella, ayer, tuve la oportunidad de celebrar el Año Nuevo Chino 2019, en un encuentro muy cosmopolita; una neoyorkina, dos de California, otra de Philadelphia, Steffi de Indonesia y yo, la extremeña.

Azar que tras unos cuantos cafés se fusionó más que bien, jijiji #goodteam (Bar Corazón, Malasaña)

La cita era, cómo no, en Usera, el ChinaTown de Madrid ¿Te puedes creer que es la primera vez que voy? Nada más bajar del metro, dije “waooo”, es como si no estuvieras en Madrid; me recordó a mi aventura londinense y sus barrios Hindús/chinos tan bien definidos.

Me adentro en la calle Nicolás Sánchez, donde en el nº 35, se encuentra Lao Tou; a su paso, tiendas, peluquerías, panaderías, supermercados, farolillos y toda la decoración festiva a lo chinese style. Iba caminando y ya pensé, puff, tengo que volver para investigar, jeje… El 35 es un portal de pisos; supuse que era el restaurante de al lado, cola en la calle, bar a rebosar y el nombre “en chino”, con lo que tocó preguntar. Efectivamente, había llegado. Menos mal que teníamos reserva, la cola duró casi dos horas.

Un mesón tradicional, austero, que recuerda un poco a los bares de carretera, camareros en sintonía ¡Menudo ritmo tenían! Nos sentamos y la anfitriona, Steffi, se encargó de pedir “todo al centro como es tradición y siguiendo el simbolismo de ingredientes aptos para el festejo”. El pescado simboliza “prosperidad”, los noodles “longevidad” y los dumplings “riqueza”.

Yo pedí el vino, dije “blanco, ¿tenéis algún verdejo?”, a lo que el camarero -el único que hablaba español -contestó “no, solo tenemos Protos”; cuando lo trajo, era verdejo, jajaja. Fue bastante gracioso, porque Steffi pedía en español y la camarera le contestaba todo en chino… Al final, nos continuó atendiendo el que hablaba español –eso sí, la carta está en español y chino, así que no te preocupes si pasas-. La oferta es muy extensa, honestamente, te pierdes con tanta cosa; menos mal que esta vez no me tocaba pedir a mí ¡Qué alivio!

Sopa de Cabeza de Pescado, con arroz blanco. No es para contarlo, hay que probarlo.

Pedimos: arroz frito con verdura seca (hoja de mostaza), costillas de cerdo con salsa agridulce, Tallarines fritos con marisco, Sopa de Cabeza de Merluza Picante, berenjena china y Kong cai xin (verdura similar a la espinaca). Todo delicioso, pero si tengo que destacar algo, sin duda, la sopa de pescado, estaba riquísima; sabor intenso y equilibrado a base de aceite de sésamo, soja, jengibre y verduras que acompañamos con arroz blanco. De verdad, si vas, este plato es el que no puedes dejar de pedir, las berenjenas también enganchan.

Berenjenas Chinas “agridulces”; delicia en sabor y textura, son un vicio.
Verdura China, Kong Cai Xin “no es fácil encontrarla en Madrid”
Arroz frito; sencillo pero riquísimo, otro imprescindible en Lao Tou.

La conversación más que entretenida, mayoritariamente en inglés, con algún spanglish de por medio. Ah, increíble, pero cierto, al decir, soy de Badajoz, una de las chicas, Ayla, de Nueva York, dice ¿Cómo? Yo estuve viviendo en Almendralejo un año, jaja… Qué bueno, su acento español es mitad sevillano-mitad extremeño.

Buen grupo, muticultural, cosmopolita; cena entrañable y cálida.

Steffi nos contó lo que simboliza para ellos la celebración del Año Nuevo Chino y cómo su calendario anual se rige por la luna, cambiando la fecha en función de ello, pero siempre oscila entre el 21 de enero y el 20 de febrero. Este año, las fiestas comenzaron el 5 de febrero y su duración se prolongará durante dos semanas. Cada año rinde homenaje a un animal y el 2019 es el año del cerdo. Nos preguntó en qué año habíamos nacido, porque en función de ello, eres un animal u otro. Yo me llevé el premio, los del 83 somos del signo cerdo, jajaja… En la cultura china, si este es tu año, existe la creencia popular de que algo importante te sucederá ¿Será así? A ver a ver.

Costillas agridulce; es un snack, contiene “hueso” en algunos casos, como las aceitunas jaja

Entre aventuras, llega la cuenta, 62 € todo ¿Cómo? 8,50 € por persona; de verdad, que es una pasada, merece mucho la pena, así la cola que había, jaja… Además, vi en la barra que, en 2015, fueron Premio Mejor Restaurante Chino de Madrid. Anota y, si vas, en finde, mejor con reserva previa.

Una cena estupenda en compañía de Ayla, Lisa, Ángela, Steffi, Edu y Garret.

Algunos, la mitad, optamos por no concluir la noche aún e ir a tomar algo. Edu, que ya marchaba, nos recomendó el Bar Corazón en la calle Valverde. Cuando llego, digo, ¿En serio? Cada vez que pasaba por esta calle me decía “tengo que venir aquí, justo ayer por la tarde pasé y lo volví a decir”. ¿Otra casualidad? Pedazo de ambiente, un rollito que me encantó; buena música que combina ritmos soul, rock, jazz e incluso reggaeton, dando pie al baile pero también a la conversación “ya que no está excesivamente alta”. Buena carta de cócteles, todos a 10.50 €; pedimos Valentina, Gin & Tonics y, yo, Frida Kahlo. Las copas a 9 €. Otro sitio para registrar y visitar de vez en cuando.

Fue una noche perfecta, al dente, crujiente, sabrosa y dulce. Dormí sonriente y agradecida.

Los sobrevivientes, en el Bar Corazón, un poco de dancing y charloteo.

A veces “el Azar” son señales, el jugar o no, depende de ti.

Nuevamente ¡Xīn nián kuài lè! Feliz Año.

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