El mejor Relleno de tu Bocata

Pasado un mes ¡Vuelven las sinestesias! Escribir los domingos es un hábito que comencé en el 2009, he sido constante salvo cambios de vida que me llevaron a aparcarlo por momentos. Entre viajes, semana santa y festivos, cero asentamiento para teclear o, mejor dicho, no me ha apetecido. Un hobby es para disfrutarlo. Dicho esto, te preguntarás qué te voy a contar con un título así; da rienda suelta a tu creatividad… Mientras, te dejo mi reflexión.

Suelo tener mi instagram (IG) como “agenda” de sitios visitados para tenerlos de referencia cuando escribo (ese es mi fin, a parte de dar gracias a los protagonistas que me van brindando placeres chulos). Acabo de ir a mi IG y me he dado cuenta (aunque era ya consciente) de que faltan un montón de vivencias de los últimos días. Compartir momentos se ha convertido en el relleno de momentos vacíos o de ocio de followers que siguen tu perfil. Pero, amigos/as, tu “bocata” es para ti, tú te lo montas, lo disfrutas y lo recuerdas si lo merece. Si ese “relleno” es molón es genial compartirlo para que otros puedas montarlo y disfrutarlo. En este sentido, mi reflexión va ligada con los matices que pierdes en la situación real prestando atención a lo virtual.

Aparqué el móvil estos días para dar prioridad a esos momentos que no van a volver, con plenitud, sin despistes. En mi caso, suelo hacer fotos y guardar el móvil -lo comento, que me disculpen un plis-; “me fastidia muchísimo quedar con gente y que estén enredando en el móvil”. Hay “foodies” de todo hoy día y las redes sociales ya van en la receta de todos (salvo casos excepcionales que deciden pasar de todo esto, no tienen ni quieren entrar en este rollo). Está claro que hay que saber el margen de pros y contra y usar los RRSS en consecuencia; con equilibrio, todo es sano. Te animo a que te preguntes el porqué compartes, si tienes la necesidad de ello… ¿Es necesario que hagas stories de tus días continuamente? Realmente ¿Le interesa a alguien? Ese tiempo pegado/a a tu móvil, quizás te esté desviando la mirada de verdaderas oportunidades.

Ahora sí, tras la parrafada que te solté, recapitulo vivencias y dejo algunas referencias molonas por si tienes ocasión de pasarte o quieres registrarlas.

NutNut, Frutos Secos cargados de Emoción (C/Bravo Murillo, 10)

Me encantan los frutos secos, en especial los anacardos y los pistachos: son un picoteo perfecto en cualquier momento y acompañantes de cuánto quieras. Me enganché a la crema de cacahuetes durante mi añico en Londres, de la marca Whole Earth, 100% peanuts, “la crunchy”, de verdad, un pasote, muy rica… Pero la aborrecí, por bruta, jajaja. He estado sin probarla 5 años y, recientemente, he vuelto a tener apetencias; sabía que en NutNuts elaboraban cremas de cacahuetes, avellanas y almendras 100% naturales, sin aditivos. Fui a visitarles y “mis expectativas” fueron superadas.

Un local pequeñito, cerca de la glorieta de Quevedo, que cuenta con gran variedad de frutos secos (naturales, tostados y mixes especiales), frutas deshidratadas, chocolates y dulces libaneses. Tienen una máquina tostadora in situ para el tostado de los frutos y crean sus propias mezclas siguiendo la tradición libanesa; los dueños, Dany Sarrouf y Marwan Riachi, son de origen libanés, amantes de los frutos secos y su cultura que comparten desde NutNut.

Crema de Cacahuetes 100% Natural; probé también la de almendras y la de avellanas, todas excepcionales.

Cuentan con una barra pequeñita para tomar un tentempié y una terraza donde sirven desayunos, meriendas, tés, cafés e incluso copas en horario continuado de 10 a las 22 hrs.

Iba a por la crema de cacahuetes y salí con la crema, un mix de frutas deshidratas, anacardos con lima-pimenta (qué ricos por favore) y con ganas de volver a desayunar o tomar café. El chico que me atendió, no recuerdo su nombre, me dijo que era barista, me dio a probar un montón de cositas -de cuánto le iba preguntando-; me dedicó tiempo con profesionalidad y simpatía, hizo que mi visita fuera toda una experiencia. Salí de allí y no llevaba «una cesta”, marché con nuevos conocimientos, con ganas de probar los productos con delicadeza, con ganas de volver. Aún los tengo, voy de poco a poco porque no paré en casa, pero, sin duda, ahí nos vemos.

Spicy Yuli, sueños en frascos (C/ Valverde, 42)

Ya os hablé en alguna ocasión de la “casa” de Juliana Perpén, en pleno centro de Malasaña y no puedo evitar volver a hacerlo. No es solo una tienda de tés y especias, Spicy Yuli es mucho más: es un encuentro con la cultura, un viaje a través de los sabores, a través de las conversaciones con Juliana y los chicos que regentan el mostrador.

Un té para cada momento, cada personalidad, en función de gustos… Conversa y acierta.

Tanto si eres de Madrid como no, si nunca pasaste, te animo a que anotes el nombre y te pases; Juliana te guiará en tu compra, te aconsejará y, además, casi seguro, que saldrás con alguna que otra receta, ya que cuando preguntas con qué utilizar las especias, te suelen dar algunas buenas prácticas, jeje…

Hay veces que he ido de visita o para mostrar el espacio a conocidos, y, aunque no lleves intención de comprar, es inevitable salir con algo, tentaciones atractivas y de calidad. Os recomiendo probar Earl Grey Blue Flower (soy más de café con intención de engancharme o, al menos, tener más rutina con el té y este creo que lo conseguirá); con un poquito de leche es, simplemente, un halago.

Visita con los alumnos de la Escuela de Hostelería y Turismo Master en compañía de Ángela Valera.

En definitiva, hoy quería destacar la atención, ese gran detalle que cala y con el que, lamentablemente, no es tan habitual toparse. Cuando voy a sitios, compro cositas y recibes ese trato especial, mi momento “consumo” se llena de matices; esos anacardos o ese té resultan aún mejor gracias al grato recuerdo de su punto de partida.

Esto es todo, ya sabes, llenar el “bocata” puede ser más que un simple relleno.

9 comments

  1. Me apunto tus direcciones para mi próxima visita a Madrid!

    1. Genial 🙂 Ya me contarás José Mari. Gracias por pasarte.
      Un abrazo,

      Raquel

  2. Gracias Raquel! Me apunto los lugares y las ideas! 😉

    1. Muchas gracias Jaione 🙂 Ya me contarás. Un abrazo

  3. La verdad es que contigo nunca tiene uno vacía la lista de ‘sitios a los que merece la pena acercarse a curiosear’. Lo malo es que en lugar de decrecer, cada vez que publicas una entrada, suma y suma.
    Muchas gracias, por eso, y un abrazo: no cejes.

    1. Ay Jaime muchas gracias por tus palabras, siempre tan halagadoras. Un abrazo. Raquel

  4. Hola Raquel, me encanta🤤 yo soy fan de la crema de cacahuetes, llevo más o menos 5 años sin probar,
    Y leyendo tu pots me han entrado unas ganas tremendas, tendré que ir a madrid.
    Aquí por Barcelona no he sabido encontrar una que me guste.

    Gracias!!.

  5. Hola Raquel, me encanta🤤 yo soy fan de la crema de cacahuetes, llevo más o menos 5 años sin probar,
    Y leyendo tu pots me han entrado unas ganas tremendas, tendré que ir a madrid.
    Aquí por Barcelona no he sabido encontrar una que me guste.
    Un abrazo y gracias Raquel..

    1. Hola Ana, muchas gracias por pasarte por aquí. En Barcelona debe de haber, en alguna tienda bio o de frutos secos, pero te recomiendo la -15%
      Crema de cacahuete crujiente de whole earth; es la que compraba yo en Londres, la Crunchy y, de momento, la mejor que probé. Puedes pedirla on line, en España yo aún no la encontré.

      Un abrazo. Raquel

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