¿Puzle o laberinto?

Vuelve a ser domingo y, para empezar, no sé a santo de qué mis ojos se abren a las 5.45 am, ¡Vaya putada! Ilusa de mí, pensé que iba a dormir de nuevo pero ni modo. Horas más tarde, toca reencontrarse con Sinestesia; aquí estoy, dispuesta a dar paso a la reflexión o aperitivo que te dejo cada semana. 

Intentaré desgranar la respuesta al interrogante inicial y, si no es mucho pedir y me estás leyendo, me encantaría tener tu feedback. Cada persona llega a este laberinto con su cajita, llena de piezas únicas que le permitirán crear su puzle. Como en todo, hay ciertas pautas y reglas que te ayudarán a crear la obra con más agilidad, pero no todas las reglas son válidas para todos, ni todos tenemos que seguir la misma dinámica.

Al final, tarde o temprano, todas las piezas encajan y, como en un rompecabezas, piezas claves emergen, te dan visión de campo y avance. Así me gusta ver la vida; el laberinto lo dejo para esos momentos en los que uno se siente perdido y, en ellos, como en el laberinto, sabes que la salida te está esperando; en la vida, la clave, pensar que lo mejor está por llegar. 

No sé si piensas que estoy majareta, puede ser, pero me gusta conjugar mis reflexiones con metáforas variopintas y, desde hace años, recurro a la teoría de los puntos de Steve Jobs para los análisis vitales: «No puedes conectar los puntos mirando hacia adelante; solo puedes hacerlo mirando hacia atrás. Así que tienes que confiar en que los puntos se conectarán de alguna forma en el futuro.

Tras este sencillo y complejo snack, doy paso a la sección gastronómica ¡Toma nota!

Equilibrio Tapas, una opción en su punto

Hace poquito, en mi última visita a Badajoz, taché otro “pendiente” en mi lista: Equilibrio Tapas, en el nº 10 de la Plaza de los Alfereces, regentado por Gloria Plaza y Manuel Corbacho, quienes cuentan también con el catering Come y Calla.

Fui con mi madre, me gusta llevarla a la ciudad para que pruebe cositas distintas, más ahora que me sigue en el blog y siempre está “esas cositas también las quiero probar yo”; en nuestro pueblo, Barcarrota, las opciones son muy limitadas. El día acompañaba, soleado, perfecto para unas tapitas en la terraza e ir abriendo boca con un vinito, albariño, Martín Codax. Eché un vistazo a la carta, aunque ya tenía claro lo que iba a pedir, jeje: la pizza de calamaritos en su tinta y el brownie de Carrilleras.

La pizza está buenísima, no hay pega que valga, ligera de base (masa elaborada en PanContigo), contundente en cantidad “relleno” y sabrosa. El brownie, qué decir, es que es para que vayas y me lo cuentes tú mismo/a; es simplemente delicioso, tanto que tuvimos que pedir pan para ultimar esa falsa crema de chocolate que lo baña y le da brillo.

No íbamos a pedir postre, pero nos lo trajeron como obsequio y el nivel siguió en línea, un tiramisú a su estilo, armonioso en sabor y textura.

 Sin duda, si estás en Badajoz, es para pasarse; una opción diferente y con personalidad para ir de tapas y disfrutar de la buena gastronomía. La calidad-precio es sumamente competitiva.

Dulcería la Chimenea, vicio artesano con o sin azúcar

También, durante mi paso por Extremadura, taché algunos cafés pendientes. Increíble pero cierto, pasa el tiempo y hasta nos cuesta cuadrar una llamada a las amigas de la infancia ¡Vaya tela! Eso sí, lo bueno es que cuando llega ese café, es interminable, se para el reloj y es un fluir de historias sin parar. El caso es que mi amiga Marta me propuso quedar en Olivenza, porque quería enseñarme un sitio que me iba a encantar “decía”; así fue, pero ya había estado desayunando hace algunos años. Se llama La Chimenea, un lugar idóneo para desayunar, merendar o llenar la cesta con cosas ricas ricas, en pleno centro histórico frente a la Casa de la Misericordia.

Sinceramente, me quedo en babia ante su mostrador, todo se ve delicioso y no sé que elegir; dulces tradicionales de la localidad, con clara influencia portuguesa, bizcochos, tartas, panes y saladitos. Tras el café, cómo no, compré una selección de dulces, entre ellos, imperiales, milhojas, una especie de alfajor de chocolate y tortas de anís (similar a los bollos de chicharrón). Nos encantó todo. La tradición y la innovación se dan la mano en este obrador. Además, te atienden con una calidez que da gusto, te invita a volver y, dicho sea de paso, callejear por el pueblo, es precioso y tiene mucho encanto.

El tic tac que no te puedes perder ¡La Campana!

¿Quién no se ha comido un bocata de calamares? Y podría añadir, en la Plaza Mayor. Es un clásico visitar Madrid y tomar el bocata en la plaza. Pues yo, hasta este año, no he cumplido el clásico, jaja… Sin planearlo, un encuentro de chicas, de latineo y, de regreso, paso por La Campana (C/Botoneras, 6) a por el bocadillo. Este bar lleva más de 70 años vendiendo bocatas de calamares y la experiencia es para vivirla, es bastante molona: gentío del bueno, gente joven, parejas de abuelitos, familias, bullicio y una maratón de venta de bocadillos que no da lugar ni a que se forme cola ¡Esto sí que es un Fast Good de los buenos!

5 chavales detrás de la barra dándolo todo y una cajera del otro lado de la barra que parece automatizada. Pedimos 5 bocatas y, en 1 minuto, estábamos con la bolsa caminando hacia la plaza mayor para disfrutar de la experiencia. Resultado: rico bocata a 3 euros ¡Qué más se puede pedir?

Creo que ya te enredé bastante por hoy ¡Espero que lo hayas disfrutado! Grazie.

10 comments

  1. Y yo espero que hayas disfrutado de tu estancia en tu tierra, a veces es necesario volver a posar y sentir raíces, un beso: Rabea

    1. Gracias Rabea, amiga; exacto, así es. Un abrazo

  2. Me ha encantado, tengo que ir a Extremadura a probar todas esas cosicas ricas que nombras

    1. Claro que sí Eva; está pendiente y será otro pendiente de tachar en la lista. Me encantará llevarte al campito y que conozcas a mi familia. Muchas gracias por seguirme siempre 🙂 Un abrazo

  3. Qué rico hacen el bocata de calamares en ese sitio!! Estoy de acuerdo contigo.
    Me apunto los otros dos por si algún día voy a Badajoz.
    Gracias, Raquel!! Has conseguido que se me haga la boca agua.

    1. Gracias Virginia; jeje, ya sabes, cuando quieras alguna recomendación, me dices 🙂 Encantada; genial que consiga entrarte apetencias. Un beso

  4. QUE RICO .

    1. Gracias por pasar Laura. Saludos.

  5. Buena descripción! Gracias Raquel y no eres una majareta. Ya tengo que planificar unos días de vacaciones en Barcarrota, pedirme este vino Albariño, Martin Codax y la pizza de Calamarito en su tinta y el Brownie de Carillera.

    1. Hola Joelle,

      El restaurante es en Badajoz, en la ciudad; ya me contarás si vas. Espero que te guste.
      Gracias por dedicar tiempo a mis aventuras y por participar.

      Un abrazo

      Raquel

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