El Sabor y su Flow; Mood en Movimiento

A veces, me despierto aunando palabras y me repatea bastante -suele ser un kit kat en la noche, lo que quiere decir que el sueño se ha interrumpido-. ¿El porqué? Ni idea, ya me gustaría saberlo, le atacaría y dormiría mejor, jejeje –dormir bien es sano y no todo el mundo es de buen dormir; afortunados los premiados-. El caso, el otro día, me vino esta frase a la mente “la Percepción del sabor, como la Reflexión, es una intermitencia aparentemente controlada” y quiero invitarte a reflexionar conmigo. Si la desgranamos bien, puede abarcar tantas cosas que el debate sería interminable. Voy a lanzar mi visión y os dejo el resto.

El sabor de las cosas es uno y, a la vez, son miles; cada persona capta el suyo e incluso para la misma persona, el mismo sabor, puede ser más o menos acentuado en función del día, en función de su Mood (estado de ánimo). El concepto de bueno o muy bueno también va en línea y, claro, también depende de cada cuerpo/cada mente (es una máquina única); por poner un ejemplo, la misma tarta te puede resultar exquisita un día y, al día siguiente, “normalita”; influirá el hambre y el apetito que tengas junto con la actitud que tengas en el momento.

Pero ¿Qué quieres decir con el flow del Sabor Sinestesia? El Flow del Sabor será ese momento en el que lo que percibes conecte realmente; entonces “el sabor del plato” estará en su punto álgido, con su mayor concentración de connotaciones y será cómo no “la gozadera del presente que lo experimente”. Cuando el flow y el mood se dan la mano, exprímelo y goza. Se me va un poco ¿No? Puede ser ¡Qué le vamos a hacer!

Tras estas corrientes de pensamiento o vaivenes, engancharé unas cuantas vivencias donde experimente el Flow-Mood al completo.

Tapas con Sentío Sevillano

Freiduría el Arrecife “de quitarse el sombrero” (C/ José Saramago, 7. Sevilla)

Siempre que viajo a Sevilla vengo encantada, pasear por la ciudad e ir de tapas es un tándem perfecto. Es cierto que mi último viaje ha sido por trabajo, pero tuve tiempo para hacer ambas cosas y fue una jornada redonda. Mientras iba en el AVE, estuve mirando sitios cerca del centro MasterD Sevilla y me llamó la atención la Freiduría.

Lo propuse para la comida y oye ¡Qué acierto! Tomamos la Ensaladilla de pulpo (buenísima) y el Cazón en Adobo (exquisito: te lo traen en un cucurucho a la mesa, cosa que me recordó a un sitio al que solía ir de pequeñita cuando veraneaba en Fuengirola). Salí con una experiencia de 10, no solo porque la comida estaba buena, si no porque todos los demás ingredientes también se sumaron.

La Terraza Tapas, un sabroso cool (C/ Calatrava, 12. Sevilla)

El día pretendía cerrarse de una manera; se dio de otra, fue una noche divertida.  En principio, mi amigo Paco, sevillano-granadino-, se iba a sumar a la cenica, pero imprevistos de su trabajo le impidieron llegar a tiempo. Nos recomendó este lugar y allí que fuimos. Era miércoles y estaba repleto de gente (en realidad, cada bar de la calle y no son pocos); la decoración, habitual a los estilos de moda de ahora, agradable. La carta mostraba sugerencias de una cocina fusión, un poco de allí y de acá. No llevábamos ninguna expectativa, tan solo hacer un picoteo, pero es cierto que, de primeras, pensamos que iba a ser un lugar más de tapas «a la moda».

Pedimos el Bao de Chicharrón con Salsa Hoisin y la Ensaladilla de pollo con curry y mango, ambos platos acompañados con yuca frita. Platos bien presentados y, de sabor, sin pega alguna; superaron nuestras expectativas. Paco llegó al final, justo para una cerveza y, mientras nos pusimos al día, un fluir de imprevistos que salpimentaron gratamente mi noche.

Cómo no, en ambas experiencias, la compañía es un factor clave a tener en cuenta y, la verdad, mi compañero en la Escuela de Hostelería y Turismo MasterD, Vladimir, y yo siempre solemos salir satisfechos porque coincidimos en gustos “no somos de menús, nos gusta compartir y pedir lo justo –siempre hay tiempo para pedir más o dejar hueco para el postre”. Estas cosas, los sabores en sí, cómo te los muestren y sirvan, junto con el Mood emotivo de en cada caso, harán que el «flow» siga su curso y perdure con el recuerdo.

Esto es todo por hoy; iba a citar dos experiencias más, pero mi flow dominical rompió el plan de arranque y es lo que tiene improvisar, jajaja… Eso sí,  no marcho sin desvelarte algunas de las razones por las que mi vida sabe mejor ahora; la intuición, la mala fortuna y la ley de la vida. Evidentemente, no te voy a contar las cosas pasadas, pero actuar por intuición me ha dado los mejores momentos y también los más cabrones (no lo cambiaría, soy de lanzarme y comprobar, las épocas de dudas ya germinaron); la mala fortuna, no puedes evitarla, pasan cosas ajenas a ti, pero tú decides cómo las enfrentas y superas; por último, la ley de la vida, aquí no hay tutía (cuando entiendes sus reglas del juego, mueves ficha como si fuera la última partida).

4 comments

  1. ANDALUCIA, SEVILLA SIEMPRE ES UNA BUENA OPCION PARA TAPEAR Y DEGUSTAR LOS SENTIDOS, PARA COMER UN BIENMESABE O CAZON EN ADOBO NO HAY OTRO IGUAL, COMO EL QUE DEGUSTAS Y DISFRUTAS EN MI TIERRA, «CEUTA» EL TRUCO ESTA EN EL ADOBO Y ESPECIES HERENCIA DE MIS ANTEPASADOS, Y YA PARA REMATAR UN BUEN ATUN DE LA ALMADRABA QUE NOS HAN SUPRIMIDO POR EL ARTICULO 33 Y PORQUE YO LO DIGO, PERO EN LA LONJA GRACIAS A DIOS SIGUE ENTRANDO POR SU PASO POR EL ESTRECHO, Y PARA REMATAR UNAS COCLINAS BIEN ALIÑADAS Y UNA DE CONCHA FINA… OS ANIMO A CONOCER MI PATRIA CHICA, LA PERLA DEL MEDITERRANEO, GRACIAS UNA SEMANA MAS POR COMPARTIR TUS VIVENCIAS.

    1. Hola Rabea; me alegra que me sigas la pista y espero viajar a tu pequeña gran Patria y probar in situ todo lo que comentas. Un abrazo

      Raquel

  2. Desde El Arrecife queremos agradecerle su mención y podemos asegurarle que nuestro Flow-mood adquiere su máxima expresión al ver que nuestro trabajo se materializa en la satisfacción de la gente que viene a comer con nosotros.

    Muchas gracias y la esperamos de nuevo.

    1. Muchas gracias Amador; me alegra que os haya gustado. Sin duda, repetiré cuando vuelva por Sevilla. Un saludo. Raquel

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