Receta Encrucijada a golpe de Bitter Kas

El reloj marca las 8, no suena ni mu en Chamberí, sentí  ganas de reencontrarme con Sinestesia. Entre semana,  el cacharreo de cubiertos, el olor a café, a tostadas y alguna batidora son la música matinal de las mañanas; la ventana de mi cuarto da al patio interior donde muchas cocinas son vecinas. Los fines de semana, la rutina se alterna, el patio y el ruido del ascensor tiene vida en la noche. Me encanta ir a la contra, madrugar y disfrutar de la tranquilidad que la ciudad “siempre viva” te regala.

Quienes me seguís, quizás me habéis echado de menos; más de un mes y medio sin pasar por aquí. Escribo por apetencia y, cuando algo pasa y te bloquea, mi sinestesia no puede ser la misma, se aísla, espera paciente; el reencuentro siempre llega. Retomo, ahora, con ganas el blog, aunque “de gastronomía” voy a hablar más bien poco; esto será un aperitivo de bienvenida y ya vendrán las aventuras de mesa y mantel.

¡Ábrete al Carpe Diem y encuentra su secreto!

Si me preguntaras ahora a qué sabe la vida, te diría que es evidentemente mágica, desde el origen hasta el final; el camino se saborea a golpe de sorbos amargos, dulces y chispeantes. En las recetas todo tiene su porqué, los ingredientes se combinan hasta lograr un equilibrio y “cuando hay errores” a veces dan origen a fascinantes novedades. La vida te muestra y pone a tu disposición un montón de cosas; tú eres el chef de tu propia receta, abierto a errores propios y ajenos.

Huevo a la Francesa, por Cinthia Saenger. Sintonía en Boca (Agosto, 2019)

Cuando lo amargo golpea fuerte no gusta tanto y el disfrute del “dulce” se acentúa; los hechos alegres, inesperados o buscados, fortalecen la ilusión, los amargos te dan hachazos y te despiertan de realidades. Estoy segura de que todo pasa por algo y sé que de los hechos adversos tenemos que sacar, aunque cueste, el lado positivo, porque no queda otra, a veces no hay más opciones.

Boda familiar con mi prima Cris y mi hermano Ade (Agosto, 2017)

Aquí “la sal y la pimienta” se adoptan en forma de Actitud; sin duda, es esta la que hará sabrosos tus momentos y quitará el amargor repentino de tu camino.

Como ves, esto es una reflexión de arranque y mis alusiones gastronómicas solo están escondidas entre comparaciones; mantengo la sonrisa porque sé que todo pasa por algo, solo que a veces hay que esperar, hay que ser paciente, dejar que el tiempo haga de las suyas y reordene. Por ejemplo, te roban el móvil y te cagas literalmente en el hijo de su madre que te lo quitó; en su día pensé “por algo será” (en mi caso, dije “me ha salvado de que me atropellen porque iba siempre con la música a todo volumen, en mi nube de sueños” jajaja…). Meses más tarde, alguien te pregunta por un bocata de calamares, te regala algunas sonrisas y, tras indagar, manda narices que tienes que darle gracias al ladrón del móvil. Sí, así es la vida.

Bocata de Calamares, La Campana, Plaza Mayor (Mayo, 2019)

Tras este encuentro con Sinestesia creo que ya estoy lista para, poco a poco, volver a contaros esas experiencias de cositas ricas que voy encontrando. Tengo muchas en la chistera, tocará reordenar la información e ir intercalándola con lo que está por llegar.

Gracias por estar; no dejes de entrenar tu actitud y vive. Un abrazo.

4 comments

  1. Desconectarse no es malo, más bien el silencio habla y trae consigo muchas emociones y aventuras… Sé que vas a escribir nuevos artículos con tal fuerza e inspiración y nosotros nos deleitaremos de leerlos… Que viva el encuentro de Sinestecia!!! Feliz fin de semana Raquel

    1. Gracias Ingrid; me alegra que me sigas y que de alguna manera te llenen mis aventuras. Seguiré hilando palabras. Un abrazo,

      Raquel

  2. Cuando el silencio te coge De la mano y se hace tu amigo, déjate llevar, es momento de dejarlo todo y escuchar, porque él te hará ver aquello que necesitas, te hablará de ti, de tus inquietudes y te ayudará a amueblar esos rincones vacíos, adornará tu ser y llenará tu alma.
    Si lo dejas, será tu guía, tu compañero, pero no dejes que domine todo tu espacio, cuando estés preparada, con la lección aprendida, cuando su misión termine, déjalo ir y comienza de nuevo tu camino, buen camino mi querida, aquí te estaremos esperando😘

    1. Hola Rabea; gracias por tus palabras. El silencio es sabio, resetea, acerca y aleja. Lo bueno es somos nosotros quienes le damos fuerza y sentido.

      Un abrazo

      Raquel

Deja un comentario