Pétalos de Terciopelo; Conexiones, caricias palpables

Irse a dormir sin sueño es jugársela a disfrutar de un rico insomnio, más si has conversado con algún galán en copa. Turbiamente abres los ojos, sensación de haber entre dormido; da igual, apetece teclear y el aliento de que puede darse una siesta es buena cafeína jajaja…

Sí, pétalos de terciopelo ¿Por qué? Sin más, palabra que se me presentó en la mente a las 5 de la madrugada, puede ser porque sentí caricias sobre mi espalda (vagas ilusiones o efecto de la uva fermentada, jajaja)… En cualquier caso, las buenas conexiones son como caricias de terciopelo, recuerdan (o a mí me lo parecen) al aroma de los pétalos de rosas y, de eso, lector, hablaré a continuación. ¿Te conectas? ¡Allá vamos!

Viaje a Málaga; un expreso intenso, sana medicina

Los viajes por trabajo, y más si son de 24 hrs, resultan muy jugosos, están repletos de acción; si todo marcha bien, regresas con un subidón considerable (eso sí, al día siguiente, la sana resaca también se resiente). Esta semana estuve en Málaga y tuve gratas experiencias, de buena mesa y de interés para su reflexión. Las desgranaré y espero que, con ellas, te identifiques en alguna de las cuestiones o que, al menos, te inviten a reflexionar –es mi cometido de hoy, de muchos de mis post-.

Pepa hablando sobre el desarrollo de la Marca Personal en el centro de Málaga de la Escuela de Hostelería y Turismo MasterD.

Pepa Cartini, Marca Personal en Hostelería

Tuve una conexión muy especial hace ya años con Josefina Maldonado, alias “Pepa Cartini”. Yo vivía en Zimbabwe (África) y colaboraba con MasterD dando clases en directo (on line) de marketing gastronómico. Josefina era alumna; cuando me escribía con sus inquietudes y dudas, sentía su pasión entre líneas, sus ganas… De alguna manera, sabía que esta chica destacaría y pensé que algún día me encantaría conocerla. Las redes, y el ser ambas bloggers, nos permitieron seguir en contacto. En mi primer viaje a Málaga por trabajo, la avisé y quedamos. Tienes una sensación extraña, nunca nos habíamos visto, pero sentí como si la conociera de mucho (algo increíble que nos permite la conexión tecnológica). Como te imaginarás, unas copas, un vino y un sinfín de palabras que no parecían llegar a su fin jajaja…

Esta semana, Pepa nos ha dado en la Escuela de Hostelería y Turismo MasterD una charla sobre Marca Personal aplicada a la Hostelería y el Turismo. Ella ha cumplido su sueño, trabaja de forma autónoma, creando branding para restaurantes y otros negocios del Hecho Gastronómico; es eso que está tan de moda “copywriting gastronómico”, contadora de historias que venden, que conectan.

Tras la charla, hizo de perfecta anfitriona de su ciudad; mi compañera Sara y yo nos dejamos llevar. Tres paradas con esencia que recomiendo:

Antigua Casa de Guardia

Una casa de vinos fundada en 1840, una larga barra, señores de mediana edad en grupo, barricas agrupadas con vinos dulces y secos de la tierra, servidos en mini vasitos. La cuenta te la van anotando con tiza en la barra… Es como un regresar a otra época, es saborear tradición y autenticidad. Me encantó. Un stop muy molón.

Byoko, restauración de consumo responsable

Humus acompañado de pan con pasas, zanahorias y manzana. Muy suave y muy acertado los snacks.

Hacía ya tiempo que Josefina me había hablado de Byoko (C/ Strachan, 5), de su concepto. Teníamos reserva para la cena. El restaurante es muy pequeñito pero cuenta con terraza y está abierto desde el desayuno a la cena. Su filosofía es dar bien de comer, con producto local, elaboraciones creativas y a precios accesibles. Conocimos a Lorenzo, uno de los fundadores-directores del proyecto, quien nos brindó una atención encantadora, cercana…

Evidentemente, la cena tuvo un plus especial (lo sé, soy afortunada): conversar con Lorenzo mientras nos daba a probar dos vinos de una bodega de cultivo de Antequera  es, para mí, un lujo. Los vinos son un espectáculo, de la Bodega Gross Hermanos, donde ofrecen vinos de cultivo ecológico elaborados con mucho mimo. Probamos Bocatinta, vino joven pero con gran personalidad, persistente y con las notas de la Syrah que tanto me gustan; y Gross, 100% Cabernet Sauvignon, otra historia que no es para contar, es para que la cuentes tú mismo, jaja…

Pedimos salmorejo de Mango, humus y la ensalada marinera (un poke bowl en toda regla). Platos sencillos, con sabor, equilibrados y con una presentación cuidada.

Ensalada Marina «tipo Poke Bowl» con salmón, arroz negro, edamame, salmón y guacamole.

En Byoko, encontrarás una oferta distinta dentro de la tradición culinaria malagueña, un restaurante con una cocina glocal (Global con productos locales, de proximidad, de km0) y saludable para cualquier momento del día.

El pimpi, otro mundo, otra historia

Cerramos el tour en el Pimpi, donde solo fuimos de paso, pero Josefina insistió en que teníamos que verlo. Un bar inmenso, con cocina tradicional andaluza, retratos históricos de todas las personalidades a su paso, salones con música en vivo, gente de cena, gente de copeo… Un lugar mítico, un imperio en la restauración de la ciudad que trasmite gracia por todos sus rincones. Notas de mi paso “sin hacer parada al completo”; un pasaporte para mi regreso. Además, han ampliando sus instalaciones con una zona de cócteles creativos con vinos de Málaga. Pues eso, hay que volver, jiji…

Un pitufo y un mitad ¡Olé!

Google me indicaba varios sitios alrededor del hotel para desayunar, me llamó la atención Los Valle (cafetería tradicional para desayunos, churros y tostadas). Nos dirigíamos ahí, cuando la estantería de una pastelería nos tentó; queríamos comprar algún dulce típico y era el momento. Preguntamos por los dulces de la zona y nos dijeron que lo más malagueño eran las locas, hojaldres glaseados rellenos de crema. Las hay de todos los tamaños; optamos por las minis. ¡Están riquísimas! Si vas por Málaga, no te marches sin ellas.

Las Locas; las venden en todos los obradores de la ciudad y recomiendo llevarlas mini (un bocado y son irresistibles, le das fin).

Al final, el tiempo se agotó y nos sentamos en Tejeringos Coffee, una cafetería amplia con dos churreros en acción y mucho ajetreo. Dudamos entre los churros (por la pinta, también son característicos) y los pitufos… El pitufo ganó jaja… Son mini bocadillos al gusto. Pedimos el mixto de york y queso con tomate. La verdad, muy buenos. Al pedir el café, estuve avispada (el día de antes, me habían explicado la jerga malagueña para nominar los cafés, jajaja, nube, sombra, corto, mitad…). Pues soy de un mitad, que no es otra cosa que un café con leche “mitad leche, mitad café”. 

Los pitufos, mini bocadillos, rellenos de lo que más te guste, calentitos o fríos.

Solo 24 hrs (con visita a un hotel incluida y reuniones) pero son suficientes para llevarme, una vez más, gran satisfacción de esta ciudad, ganas de volver con más tiempo, de vacaciones a poder ser. Sin duda, tienen una gracia especial y se nota en sus calles, su gente y su gastronomía.

¿Y la reflexión? ¿No te has percatado? Cuando sientas conexión, conecta, disfrútala y mantenla viva. Las conexiones llegan, de distintos matices, con distintos fines, pero siempre por algún motivo; no te quedes en el “quizás”, indaga y exprime su porqué.

8 comments

  1. Toda la razón Raquel, las conexiones no hay que dejarlas pasar. Como hice contigo 😉

    1. Hola Eva,

      La verdad, sí, esa vez, tú hiciste la conexión y fue sensacional nuestro encuentro en Londres, de película, jajaja

      Un besito

      Raquel

  2. Buenos días Bella, Málaga es siempre un buen destino, tiene una luz propia, me encanta la calle ancha y como no, la Antigua Casa de Guardia, es una parada obligatoria. Los malagueños atribuyen como propios los pitufos, puede que lo sean, pero has de probar los de casa, mi Ceuta, son una verdadera delicia, un pitufo de queso de Cabra, aceite de oliva y tomate, de atún de la almadraba con tomate, de caballa, la variedad es increíble, hay uno que es de cosecha propia, un pitufo de Olivada y queso fresco que hoy es un reclamo, ya sabes que amo esa pequeña ciudad, a ver si un día másterD mira hacia el sur del sur, que también existe.

    Espero pitufina que la vida te sonría, espero verte pronto. 😘

    1. Hola Rabea,
      Muchas gracias por tus indicaciones; está claro que tengo que visitar Ceuta, pero contigo y sin que sea trabajo 🙂

      Un abrazo

  3. Me parece genial poder tener esta lista de sitios tan molones para cuando visite Málaga.
    Me ha parecido interesante el término cocina glocal (Global con productos locales, de proximidad, de km0). Este tipo de cocina seguro que ayuda al planeta.
    Y me han parecido graciosos los pìtufos de jamón y queso acompañados de una nube jeje.
    Gracias.

    1. Hola Gerard,

      Muchas gracias por la lectura; me alegra que te haya gustado y te puedas quedar con algunas referencias para cuando visites Málaga (sin duda, ciudad para conocer).

      El término Glocal es un nuevo término pero es genial sus matices y la cocina está en esa línea, gracias a la internacionalización y el respeto por el producto de proximidad.

      Un saludo. Raquel

  4. Buenos dias!
    Que suerte poder disfrutar de Malaga y de sus muchas posibilidades gastronómicas .
    Se nota vuestra pasión por la cultura actual del buen comer y según las contáis ya me entro ganas de volver a Malaga a probarlas.
    Un saludo y mil gracias
    Virginia

    1. Gracias Virginia; la verdad es que yo fui pocas veces por Málaga «capital», 3 en concreto. Siempre me sabe a poco. Ahora mismo está al alza y creo que dará mucho que hablar gastronómicamente hablando. Sin duda, un buen destino.

      Muchas gracias por la lectura y por dejar tu feedback.

      Un saludo. Raquel

Deja un comentario