La Identidad; la vitamina del éxito

Versión “Tapas en Zaragoza”

La lluvia se vuelve sombra en estos días, cesa por momentos, pero, a tu giro, regresa; el frío, otro aliado, pero ¡Oye, estamos en enero y ya tocaba! En cualquier caso, si piensas que saldrás de tapas y estarás a tus anchas, te equivocas, jajaja… El tapeo es una seña de identidad en España y, en Zaragoza, la zona de El Tubo, representativa.

En este post de reengancho, citaré los últimos sitios visitados en la ciudad maña. Sigo a algunos bloggers de la ciudad y mi lista de pendientes va creciendo; no obstante, en la mayoría de los casos, me dejo llevar por mi amiga Eva Pardos, maña y con buen paladar.

Sabores de Italia con Solera

En el número 17 de la calle San Antonio María Claret, abrió sus puertas, allá por el 1969, Salvatore, casa de comida italiana con especialidad en pastas frescas y pizzas. Tras un día un tanto inusual o usual (depende cómo lo mires) con el cuerpo al 50% tras la cena de empresa, realizar un taller de muñecos navideños y chocolatada con churros, cayó la noche y, al marchar a casa de Eva ¿Qué cenamos? Y yo, pues me comería una pizza de ese sitio enfrente de tu casa ¿Son buenas? Me comentó Eva que a ella le encantaban y que son un clásico.

La pedimos para llevar. Están ricas, la masa napolitana, gordita, esponjosa y crujiente; con la cantidad justa de ingredientes y muy sabrosa. Pedimos mitad Boloñesa y mitad 4 estaciones (Precios desde 9.80 a 11,60). Otro día habrá que vivir la experiencia en el local y probar la pasta fresca.

Lalmolda Pastelería, Obrador Artesano

En uno de mis viajes, paseando, me paré ante un escaparate que, inevitablemente, captó mi atención (algo que hago desde pequeña, a mi paso o ante el olor rico a pan o pasteles que te va guiando hasta el local, inconfundible). El caso es que le pregunté a Eva y me dijo que era una de las pastelerías clásicas y más antiguas de Zaragoza. Además, mencionó que la bollería es buenísima y que es ideal para desayunar. Dije, en mi próximo viaje, me llevo bollitos. Dicho y hecho. Cuando estuve en la cena de empresa por Navidad, me acordé y fuimos a desayunar allí.

Lo primero que mola es el ambiente, ameno, con el típico cuchicheo matinal, entre churros, tostadas, bollos y aroma a Chocolate y café. Pequeño espacio con servicio de cafetería y mostrador repleto de ricuras, donde se forman colas con asiduidad. También es panadería. Nos sentamos en una mesita del fondo, desayunamos y, mientras, ves al pastelero sacando bandejas de suizos, palmeras… cada dos por tres del obrador. No me resistí y me compré xuxos, cristinas, tortas farinosas y croissant. Sinceramente, de la mejor bollería que probé.

Cuentan con dos locales, uno en el Paseo de Fernando el Católico, 50 y, otro, en la Calle Casto Méndez Núñez, 11; al mando, la 3ª y 4ª generación que sigue la tradición desde 1920. Si vas, no te olvides de pasar, para desayunar o merendar o, simplemente, para llevarte dulces recuerdos.

Tour completo, entre la tradición y la vanguardia, por El Tubo

La semana pasada pasé el domingo en Zaragoza y la intención era tapear o Tupetapear jajaja un poquillo y abrirse a la improvisación. Resumo brevemente con matices obligados.

Bodegas Almau (C/ Estébanes, 10)

Bar de vinos fundado en 1870 con una gran selección de vinos por copas que, además, puedes comprar. Tapas clásicas con protagonismo de las anchoas. No te puedes marchar sin probar La Anchoa Reina, con chocolate, muy cotizada por su originalidad y sabor. Tomamos un vino que me encantó, Baltasar, Garnacha de Calatayud.

Taberna el Papagayo (C/ R. Jordán de Urriés, 4)

Este es uno de los sitios que sigo por Instagram y al que le tenía ganas (lo intentamos alguna vez, pero coincidió con su día de cierre).

Bar pequeñito en línea decorativa de los ambientes de ahora, con preferencia por el comer «a barra». Preguntamos qué nos recomendaban y nos dijeron “El PerriGamba”: pan clásico de perrito tostado con mantequilla y relleno de una especie de ensaladilla de gamba con sabores frescos, picantes y amargos, una explosión de sabores como nos mencionaron.

Está muy rico este perrito, crujiente, caliente por fuera y frío en su interior, bastante cargadito de ensaladilla. Por cierto, aquí probamos el Vino El Particular Cariñena, de Bodegas San Valero, para tenerlo en cuenta.

Esta taberna es una de las nuevas propuestas que se entremezcla en una zona de tapeo clásico, para ofrecer un viaje de fusión, ya que sus tapas son reflejo de la cocina internacional intercalando el producto local.

Bar El Lince (Plaza de Santa Marta desde 1976)

Finalizó el tour de tapas con el Clásico montadito de «Guardia Civil» (sardinas rancias con tomate, pimiento y pepinillo) en el Lince. Este es sin duda un lugar único en Zaragoza, donde su famoso montadito, con o sin picante, es tradición para todos los zaragozanos. Perfecto con un vermut.

He de decir que cada vez que voy a Zaragoza, gastronómicamente hablando, me vengo con buenísimas sensaciones. Una oferta de alta calidad a precios “económicos”, más si lo comparas con Madrid. Ayer mismo, salí a tomar unos vinos por Malasaña y 4 copitas, 15 euros; sitio molón, mucho, de ambiente, público muy variado y decoración acogedora… Pides un vino y ¿Rioja o Ribera?… Ya cuando me dicen eso, ejem…, sé que no voy a tomar un buen vino; vinos muy normales que te dan dolor de cabeza (hoy sufro las consecuencias) y a ese precio… Por lo menos, que te pongan un buen vino. Fui improvisado y llovía, así que no pensamos mucho más, jajajaja…

Volviendo al inicio y para terminar, sí, la identidad… Pues está claro que es lo que hace que repitas un sitio, que te encandile y que lo recomiendes. Me gusta conocer sitios modernos, tradicionales, a pie de calle o escondidos, pero que, desde que entras hasta que te marchas, te atrapen por su autenticidad. De nada sirve enamorarte con imágenes en las redes (instagram como Top Ten) si luego vas y el enamoramiento se evapora. Al hilo, pasa lo mismo, hoy en día, con las personas, tratan de crear una fachada virtual que deja mucho que desear en la realidad.

2 comments

  1. Super interesante, muchas gracias por compartirlo, ya he añadido varios sitios a mi lista de pendientes para cuando tenga la oportunidad de volver a Zaragoza.
    En agradecimiento te recomiendo un restaurante que a mi personalemnte me encanto, La Lobera de Martin.
    Muchas gracias y un saludo.

    1. Buenas tardes Crisbel; gracias por la lectura, me alegra que te haya gustado. Me anoto el que dices para cuando vuelva a Zaragoza.

      Un abrazo

      Raquel

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