“Al punto de los días”

Se venía visualizando, la digitalización y su poder social, económico, relacional… acaparando todos los sectores, haciéndose imprescindible. Con este desafortunado imprevisto se ha hecho efervescente y necesaria, permitiendo cierta “normalidad” laboral y personal desde los hogares. Mis sinestesias, evidentemente, se han visto también alteradas, puedo contar mis enredos, mis encuentros virtuales, acciones chulas que se están llevando a cabo en la red o los raticos en el súper, comprando el pan, etc y poco más. Honestamente, si antes la reflexión tenía aquí su partida, ahora, tiene su entera ocupación.

Hoy, me dejaré llevar y a ver qué te puedo contar ¡Invitado quedas! Adelante.

Sensaciones de asentamiento y pantalla

Muchos días ya, en casa, sin esa libertad que tanto nos gusta, pero ya acostumbrados. ¿Te das cuenta que a todo se acostumbra uno? ¿Que cuando llevas días trabajando desde casa es como si siempre lo hubieras hecho? Al principio, lo piensas y dices “Puff” pero te pones, vas al día y, poco a poco, ese nuevo ritmo es tu rutina. Es por eso, que la ACCIÓN es siempre el principio; muchas veces, nos agobiamos pensando en cosas que realmente no pasarán (al menos de la forma en la que te la imaginabas). He al caso la frase que esta semana enmarqué de las clases de Ramón Dios (cada día, de martes a viernes, formación de gastrocoaching para restauradores): MIEDO es “MI Imaginación Empeñada en distraerme de Mis Objetivos”.

Clase en directo con Ramón Dios; esta semana, centrada en la Gestión del Equipo.  Formación GastroCoaching.

En mi caso, era todo un reto, de no parar por casa a no salir de ella; contenta de cómo lo estoy llevando, sola, pero me mantengo ocupada, positiva. Ayer justo pensé, no queda otra, pero «el no salir» también te crea cierta pereza “al salir”, sin más una sensación que quizás compartís alguno de vosotros. Afortunados de tener la comunicación a un click, pero, como todo, al extremo, satura. De estos días, también podemos reflexionar sobre cómo nos sentimos, qué echamos de menos de nuestra “vida normal” y valorar, para, una vez pase todo esto, volver e intentar tener una vida más equilibrada (quien no la tuviera claro está). Porque volveremos, pero no sabemos cómo, sin duda, cambiados.

Café con las entrenadoras de varios Centros MasterD: Mallorca, Zaragoza, Jaén y Sevilla. Seguimos a tope y con la sonrisa puesta.

Personalmente, me gustaba mi rutina, con presencia virtual (cómo no, hay que estar) pero con bastante vida social. Hoy siento cierta saturación de tanto virtualismo, aunque esté súper agradecida de que sea mi mejor compañero estos días, jejeje… Recuerdo también cómo me sentí en Zimbabwe, donde no quise tener móvil con internet, solo me conectaba en casa y, la verdad, era genial sentir aquella libertad. Viví cada momento de lleno, sin estar pendiente del móvil, de instagram ni whatsapp. Se echa de menos aquel reseteo, ese modo “OFF” o mejor dicho “ON” que también todos tenemos tan solo a un click. Cuestión de actitud y propósito.

Una de las fotos que más me gusta de mi aventura en Zimbabwe (Mutare, 2012). El vivir sin pensar, solo estar.

Sí, creo que planificar un Viaje es de las primeras cosas que haré (no a corto plazo, pero sí, con un objetivo, desconexión digital, respirar, improvisar y no pensar en nada). Ver a mi familia y amigos lo primerísimo a corto plazo. ¿Tú qué harás?

Gratas cosas esta semana, cómo no, los encuentros de pantalla con personas mágicas también tienen su chispa; tras las Píldoras con expertos que organizamos desde la Escuela de Hostelería y Turismo MasterD y que puedes ver en este link, me quedé un rato más con una de las invitadas, Josefina Maldonado, Alias “Pepa Cartini”, copywriter gastronómico y una bella historia toda ella. Si aún no la sigues en su blog, ya estás tardando; te recomiendo que te suscribas a su newsletters de los domingos, fabulosos, siempre una lectura de reflexión y aprendizaje.

Compras raras ¿Retroceso o Avance?

Bueno, ir a comprar eh, toda una odisea, colas, distancias, complementos… Antes íbamos al súper y hacer cola nos desesperaba; ahora, esa cola de la calle es casi un aliento (te da el aire un poquito), compras lo necesario, pero más cantidad y con más previsión para intentar disminuir las salidas. La forma de consumo también está cambiando; seguro que se ha incrementado el consumo de productos frescos; hay más tiempo para cocinar y la IV y V gama de productos  no se hace tan necesaria. Como decimos muchos, de esta, salimos todos panaderos y reposteros, jajaja, pero cuánta gente está haciendo pan, increíble. Hablando de pan, el sábado fui a La Masa Mamá, obrador pequeñito que ya mencioné en alguna ocasión y que tiene unos productos riquísimos.

Torta de aceite de la Masa Mamá, un bollito salado muy rico. Puedes comprar la torta entera o media. Se congela bien.

Está en el número 28 de la calle Cardenal Cisneros, en Chamberí, y te atienden a puerta de calle desde el mostrador. La cola daba la vuelta a la manzana, pero los sábados tienen torta de aceite y hacía tiempo que quería probarlas. Me encantó la experiencia de compra; entablé conversación con las dos personas que iban por delante de mí, a un metro de distancia, ahí, hablando de la situación, de que la empanada del lugar estaba buenísima, los panes de maíz… La conversación incidió en la cesta de los charlatanes, nos aconsejamos los unos a los otros… Cosas buenas del confinamiento, del tiempo que “ahora” sí tenemos, de ese relacionarse y conversar sin el estrés del corre corre. Por cierto, muy buena la torta de aceite, es tipo bollito, muy esponjoso y nada aceitoso, ideal para tomar solo o como sándwich y rellenarlo con lo que gustes.

Los Placeres de los Fracasos

Sí, enredo de la semana, cómo no, jaja… Un día me dispuse a hacer ñoquis de calabaza, pero quise innovar  y los hice con gofio canario (harina de maíz tostada u otros cereales) y un poquito de Merkén (especia Chilena de ají cacho de cabra  seco y ahumado). Los elaboré y los congelé. Cuando me dispuse a cocinarlos, un desastre, se deshacían. Así que aquel día salieron unas tortitas. Esta semana, recordé que tenía una bolsa en el congelador y dije «y si en vez de cocerlos, los frío»… Oye qué ricura, me quedaron crujientes por fuera y jugositos por dentro, así que fueron perfectos para acompañar mi ensalada, también muy oportunos como snack ¡No hay error si reinvención o curación!

Ensalada Confinada, con berros, humos, albóndiga, huevo y ñoquis de calabaza. Un mix instagood.

Hasta aquí me dio la verborrea… Espero que de alguna forma te haya aportado. Sé que a todos nos ronda el cómo será la “vuelta a la normalidad”, pero eso, lo veremos, lo iremos viendo  y tendremos la respuesta. Recuerda que a veces es cuestión de un Salto de Fe.

15 comments

  1. Buen domingo amiga, cuarta semana de encierro y aún nos queda unas cuantas, importante es el bienestar tanto de uno como de la sociedad en la que vivimos.

    Quedándonos en casa, damos vida y regalamos vida.

    Nunca pensé que mi vida profesional se parara de esta forma, en la que fuera dueña en exclusiva de mi tiempo, sin agenda que me presione o límite, Se paro mi mundo laboral, pero no mi mundo interno, ni mi mundo 🌎 personal, me realizó en cada minuto de este regalo de vida que tengo dentro de la seguridad de mi hogar, me reconcilio conmigo misma y con los míos, Me concilio con mi hogar y sus habitantes, con mi refugio, Con mi morada “mi casa”, no con las paredes que la conforman sino con el Significado hogar, no con aquella adornada, que solo la disfrutamos en momentos de sueño, Me concilio con mi mirada, con La Paz que me transmite, con sus duendes y sus habitantes.

    Buen Domingo mi dulce amiga, feliz día de domingo de 🐣 y que Dios nos proteja a todos

    1. Hola amiga Rabea; estoy segura que estás aprovechando, como dejas ver, este tiempo al máximo, seguro que con buenas lecturas, buenas recetas y buenas conversaciones. Disfruta mucho de cada segundo, con calidad y con las ganas que te caracterizan. Muchas gracias por tus buenos consejos siempre y tu visión. Un abrazo.

  2. Querida Raquel,
    Este paseo por tu blog me ha encantado.
    Me han gustado tus recuerdos en Zinbabwe, y tus palabras tan acertadas de vivir libremente y disfrutar de lleno, sin pensar en internert.
    Cuando me levanto cada mañana y abro el móvil ( de noche lo pongo en modo avión) empiezan a entrar me sabes, y no me importa, pero luego a lo largo del día la gente sigue, pues como me agobio, lo pongo en modo avión.
    Si, en estos momentos estoy agobiada de las redes sociales.
    Haces referencia a tu amiga, Pepa Cariño, la he leído y me a gustado, la seguiré.
    Por cierto, cuando vayas por Chamberí, obligado visitar a nuestra amiga Ana Sánchez, tiene dos restaurantes, Santa Rita, y el otro no recuerdo, te lo digo en otro momento.
    Gracias por este ratito contigo.
    Te dejo, voy a ver una peli con Miguel, con palomitas incluidas.
    Mil besos preciosa

    1. Ay Margot, qué bien leerte. Me alegra que pongas muchas veces en modo «avión» tu móvil, eso es genial. En tu caso, sé que tienes un gran equilibrio y que disfrutas a tope de todo. Perfecto, encantada de que me digas el nombre del local, iré cuando se retome todo y de tu parte, jejeje… Espero que hayas disfrutado de esa peli con Miguel. Muchísimas gracias por tu tiempo. Un fuerte abrazo. Raquel

      1. Hola Raquel, buenísimo este artículo (como todos los anteriores), me ha encantado! Esperando ya el próximo. Un besazo

        1. Muchas gracias Abigail,

          Me alegra que te haya gustado.

          Te veo en el próximo. Un abrazo y feliz lunes.

          Raquel

  3. Tan a gusto en casa con los míos que me da pereza salir! Ademas senti la gente tan distante alli fuera, en la compra, no me apetece el mal trago. Me parece rude. Busco vivir el dia y en mi » infinito particular » todo va bien, y creo que entre 3 y 6 meses, estaremos en la normalidad.
    He trabajado 4 años desde casa. Estoy mas que habituada. Pero me da pereza salir y tambien aplaudir a las 20 hrs, porque pienso que necesitan mas que aplausos, 2 , 3 dias esta bien pero ¿Cada dia?, ya hay que pasar a otro nivel, mejoría salarial màs dignidad a los sanitarios. ¡Gracias por tu Blog!

    1. Hola Josiana; sí, esa sensación es peculiar y extraña al salir en ciertos momentos, sobre todo, por el ambiente vacío de las calles y la distancia, pero también como comenté tiene momentos de cercanía más inusuales en nuestros días de antes, ese conversar en la cola con «extraños», ir con calma a comprar sin correr ni mirar el reloj. Me alegra que, en tu caso, estés totalmente adaptada. Muchas gracias por leerme y por participar con tu reflexión.

      Un abrazo

  4. Como siempre, querida amiga, un lujo leerte y más en estos momentos de confinamiento, donde saber que las personas que valoras y aprecias están bien.

    Buenas reflexiones, y esperamos no tardar en volver a vernos.
    Besotes y abrazos
    Ana y Víctor

    1. Gracias Ana y Víctor; me alegra que os haya gustado. En cuanto se pueda, ahí, nos marcamos un desayuno de los nuestros. Un abrazo

  5. La verdad que me he gustado mucho leer y tambien es verdad que todo esto y toda esta situacion nos cambia mucho….. Ahora nos damos cuenta a muchas cosas y empezamos valorar como Dios manda los viajes que teniamos;el tiempo con nuestra familia y amigos….A y por cierto la torta tiene una pinta espectecular…me encanta….

    1. Buenos días Inga,

      Muchas gracias por tu lectura y muy agradecida de tus comentarios. Bienvenida.

      Un abrazo

      Raquel

  6. Buenos dias Raquel 🙂
    Muy interesante el articulo y sobretodo me ha encantando la reflexión que invita a reconciliarse con el «fracaso» ya que estoy totalmente de acuerdo contigo, este no es mas que un maestro que nos impulsa a desarrollar nuestra creatividad que por cierto vaya bonita ensalada que te quedo, tiene buenisima pinta.
    En cuanto a la pregunta que lanzas sobre que haremos cuando todo esto haya pasado, personalmente también necesito de alguna manera conectar con la naturaleza… Yo vivo en Valencia y cerca hay un pueblecito a pie de playa maravilloso llamado Cullera (si no has estado te lo recomiendo muchisimo) en este pueblo he pasasado los veranos mas felices de mi infancia y no pasa un verano sin que lo visite. Ademas de playa tiene una montaña que pienso anadar de punta a punta como solia hacer… Que ganas de respirar ese aire fresco con sabor a mar…
    Un abrazo muy fuerte y como siempre gracias por el valor aportado 🙂

    1. Hola Cristina,

      Me alegra leerte por aquí y que te aporte algo desde mis escritos. Al mencionar «Cullera» me sonaba y dije «será este el pueblo donde hice una escapada hace años… sabía que hablé de aquel sitio en el blog y del arroz que me comí». Busqué en google «Cullera Sinestesia» y voilá, sí, fue allí jejeje…. Comí en un sitio cerca de la Playa, casa Borrasca ¡Qué casualidad! En este post, fue en el 2011 (seguro que mi escritura era distinta): sinestesiagastronomica.com/2011/05/cullera-escapada-arrocera-y-playera.html
      Un abrazo y nos seguimos leyendo por estos mundos.

      Buen finde.

      Raquel

      1. Hola Raquel
        Vaya casualidad 🙂
        Voy volando a leer el post 😀
        Un abrazo

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