Idiosincrasia del Sabor

Ya queda menos, eso parece, para la vuelta. Cuántos interrogantes a su paso, cuántos matices de análisis, experiencias atomizadas en una aglomeración digitalizada… Mi espacio “Sinestesia Gastronómica” inmunizado ante las no experiencias que cada semana iban hilándose con nuevas aventuras. Para mí, escribir los domingos es un hábito, me levanto y simplemente todo se dispone para darle continuidad a la historia que recreo. He aquí que siga operativa en estos días, aportando el sentir de mi experiencia, invitándome a reflexionar sin más, a tener, de alguna manera, una conversación contigo.

Menú Completo ¡De principio a fin!    

¡No solo disfrutes del postre! Pudiera ser que seas un goloso o que, especialmente, los postres te cautiven. Si es así, seguramente, cuando visitas un restaurante o tienes una comida especial, estés deseando que llegue el final para saborearlo. En este sentido,  puede que al resto del menú no le presten mucha atención y no lo disfrutes de igual modo. ¿No es una pena? Si aplicas el entusiasmo desde el principio, la experiencia será más completa y confortante. Pues en la vida, lo mismo, muchas veces estamos esperando algo y pensamos que cuando ese momento llegue, todo será mejor, estaremos más felices. ¿De verdad, lo crees?

Cada minuto suma y resta, esa nueva vuelta que nos ronda a todos no llegará, ya está aquí, nos acompaña desde marzo y seguirá evolucionando. En cada caso, la situación es distinta, pero sea como fuere, hay que seguir disfrutando de cada minuto, forma parte de ese menú y será mucho más placentero si, cuando llegue el postre, miramos atrás y nos agrada el sabor experimentado. En mi caso, me apliqué esto y, la verdad, estoy agradecida.

Fiel a este principio, este miércoles, por ejemplo, abrí una botella de un vino muy especial. El año pasado, por sorpresa, mi amigo y compañero, Pedro de Diego, sumiller, se presentó en la oficina (uno de los días en los que él impartía una clase de cata) y me entregó una bolsita con un regalo por mi cumpleaños (fue la semana antes y se enteró al leerlo en mi blog). Recuerdo que me sentí especial ¡Qué detallazo!

Al abrirlo, preciosa botella, elegante, tal y como si de un perfume se tratara. Le pregunté, ¿Cuándo me recomiendas tomar este vino? Su respuesta “en cualquier momento”. Quería abrirlo en una ocasión especial; normalmente, los vinos que me regalan los guardo para compartirlos con los amigos o familiares, buscando esas ocasiones que, a veces, no llegan o tardan en darse. Pensaba «abrir un vino para una copa, para mí sola…» Pues el confinamiento, me ha regalado esta nueva visión ¡Sí, abro un vino para una copa!

Vino tipo Generoso de Rueda 100% verdejo; perfecto con anchoas, quesos maduros, foie, platos de caza e incluso chocolate con avellanas. Si puedes, no dejes de probarlo, un lujo asequible (24€)

Cada vez que tomo una copita de este vino es un momento especial. El vino es Alberto Dorado, una joya 100% verdejo, tipo generoso que evoca a los vinos de Jerez, elaborado por Bodegas de Alberto, actualmente el único elaborador tradicional del Dorado de Rueda, bajo exclusivo método de crianza oxidativa en damajuanas expuestas al sol y envejecimiento en soleras. Ofrece una experiencia de 360º, desde que se te presenta hasta que besa tus labios, el aroma en copa enamora y engrandece al aperitivo que le pongas  ¡Es un espectáculo! Anótalo en tu lista, te lo recomiendo gratamente.

Encuentro Café de esta semana con los profesores especializados de la escuela: Jesús Sanguino y Pedro de Diego (Curso Sumiller), Christian Giraldo (Cocinero y profesor de clases temáticas), Byron Vinueza, bartender en la Mezcaloteca y profesor de las MasterClass de Coctelería en MasterD Madrid.

Ese Café de Vuelta, ese vino en el bar de la Esquina

Volveré a mis quedadas de café, a esos vinos de aquí y de allá… Me consta que el primer café que me tomé será de un sabor intenso, no por el café en sí, si no por lo que ese momento simbolice. El sabor evoluciona constantemente, es cambiante, por los cambios en el paladar y aglutinante al entorno. La experiencia que cada uno de nosotros experimenta al probar los alimentos es única. No me quiero extender mucho, pienso en todo lo que nos ofrece la gastronomía y sus sabores y mi mente vuela ante tal enciclopedia. Es totalmente una vivencia sinestésica, de ahí que mi blog adoptara este nombre. Pero no me quedo en la asociación de las percepciones (donde puedo ver una manzana verde y saborear el ácido, o estar ante un postre todo blando y sentir monotonía).

Me gusta aplicar la sinestesia con el sexto sentido y todo su bagaje cognitivo, tal que un olor a galletas y mantequilla me traslade a una tarde de mi infancia en la casa de la abuela –esperaba aquellos momentos y qué feliz era con un simple paquete de galletas que untaba con mantequilla-. Cada momento, si queremos, puede ser especial, solo que a veces nos envolvemos en la rutina y olvidamos respirar con todas las facultades. Somos muy ineptos por momentos.

Presentación del libro !Ancha es Castilla» del cocinero Rubén Arnanz, junto a Alejandra Feldman, Javier Fernández Piera y Paco Sastre. (Foto de Alejandra Feldman, 26 de abril de 2019) ¡Qué recuerdos! 

El sabor de la rutina conocida hasta ahora se planta en un escenario diferente y nos ofrecerá otras sensaciones… No sé a qué sabrán, solo sé que será diferente, quizás no me guste, pero se hará amigable y, quizás, con paciencia y buenos ojos, placentera. Así me pasó con el Gin Tonic, la primera vez que lo probé, puff, no podía… Sin darme, cuenta, de poco a poco, empecé a disfrutarlo y esperar un momento gin empezó a sonar apetecible.

Enreillos de la semana ¿Algo que contar?

Galletas de avena y aguacate; un tentempié para tomar con té, batidos frescos, cervecita o incluso con cava. De sabor suave, picante y un cierto toque amargo (del cacao 100%) con textura de galletas tipo bolachas.

Bueno, si no enredara en la cocina, no sería yo… Cada día me marco moviditas, inventándome recetas al paso. Esta semana, destaco el guiso de lentejas con setas shiitake y lomo ibérico (estaban increíbles) y los noodles de arroz con camarones y ají venezolano salteados con salsa de soja-caramelo. Sin olvidarme de las galletas de avena que, desde ya, incorporaré a mi “insta-recetario”, por la fácil elaboración y su versátil combinación. Hice galletitas de Avena con Plátano, Aguacate, Jengibre deshidratado y Chocolate negro: las tomé en el desayuno “calentitas” y estaban riquísimas. Ah, también hice arroz con leche, uno de mis postres favoritos. Hasta aquí el menú de hoy ¿Entendiste la idiosincrasia del sabor?

El arroz con leche lo hice según receta clásica pero con alguna variante, lo hice con leche de arroz y sin azúcar (un poco de miel). Queda rico pero no tan cremoso evidentemente.

2 comments

  1. Gracias por mantener viva la conversación con nosotros, Raquel.
    Y sí, tienes razón: ese primer café que nos tomemos fuera de casa será de un sabor muy especial; estará preparado por el camarero de toda la vida y en la cafetera de siempre, pero sabrá a país que lo ha conseguido.
    Un abrazo (de los de antes).

    1. Gracias Jaime,

      Eso es, a eso me refería con ese primer café ¡Ya queda menos!

      Un abrazo

      Raquel

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