Sensaciones al estilo “ratatouille”

Me levanto pensando en el callejeo por las calles de Madrid. Voy a echar de menos salir sin rumbo y dejar que sus infinitos rincones me sorprendan; me encanta “mi barrio” de Chamberí, su solera y su tranquilidad, y estar a dos pasos del bullicio de Malasaña o tener todo a punto cuando quiero. Las recomendaciones o propuestas apetitosas las voy marcando en pendientes que pasarán a mi lista de viajes como turista. Pero bueno, se avecina un cambio y , aunque aún no me haga a la idea, poco a poco, llegará el nuevo asentamiento.

Esta semana estuve de nuevo en Zaragoza indagando y testando mi próxima aventura, bastantes tareas hechas y marcado comprarse un buen abrigo con piedras en los bolsillos y con doble capa de cortavientos ¡Madre mía con el airecito! Yo me quejaba y mis compis maños me decían ¿sí? Pues esto no es nada, prepárate, jajaja… Me encanta pasear pero me queda claro que, cuando haya cierzo, nanai. Sí, estoy, ahora mismo, destartalada o, lo que es lo mismo, en época de tránsito.

El tubo, ficha versátil y segura

En Bodegas Almau quedarás siempre bien con alguien que quiera disfrutar con un buen vino o un vermut.

Una vez más, mi compañera Eva (que no es por nada, pero el bar que no sepa… raro) me llevó por la zona del tubo, ya sabéis, donde se cuece un buen tapeo con bullicio y bares de siempre entremezclados con los recién llegados. Tras una larga jornada, no hay nada mejor para tomar decisiones que pararse y analizar al compás de un buen vino. Para ello, Bodegas Almau es un clásico certero, cuentan con una oferta exquisita de vinos. Tomamos una copa de Garnacha Centenaria de Bodegas Aragonesas ¡Menudo “bocado”, jugoso, rico, frutal y muy equilibrado! Por supuesto, puedes acompañar tu elección con buenos aperitivos, recomendable su tosta más famosa “de anchoas con chocolate”.

Me encantan las pizarras y si dictan croquetas más, jajaja

Aún no se había tomado la decisión, había que seguir comparando la lista, jajaja…  Continuamos con otra copa de vino en Doña Casta ¿Por qué aquí? Pues porque dije «quiero unas buenas croquetas» y Eva dijo “a la orden”. Bar pequeñito, de esos con encanto y personalidad, barra de croquetones variados y pizarras que te leen la cartilla del día.

Todos los croquetones van de la barra a la freidora y pillarás lo que vaya quedando, nada del congelador, pura artesanía al día.

Preguntamos a la camarera, majísima por cierto,  por las más TOP y nos comentó que la de arroz negro era de las favoritas (una de esas pues). A mí me llamó la atención la de gallina con chocolate y nos mencionó que era para atrevidos, que, al final, el recuerdo a chocolate era intenso, perfecta si te gustan los contrastes y probar cosas diferentes. Pues yo me emocioné con probarla, pero, las pedimos y, tachín, agotadas… ya caerá en otra ocasión. Eva que es como un lince (yo soy más indecisa) ordenó de inmediato las de perdiz escabechada.

Taberna Doña Casta, templo de croquetas y huevos rotos, un gozo pa el paladar asegurado.

Si no tienes mucha hambre, como era nuestro caso (habíamos tenido comida contundente, de menú, en el restaurante Jena) con un croquetazo de estos te puedes casi apañar para cenar. De verdad, me encantan las croquetas y, puedo decir, que si eres de los míos, no puedes dejar de ir a probarlas. Ambas exquisitas: destaco su sabor incluso más que su textura, la de perdiz estaba increíble, potente como los escabeches, era como si me comiera una tosta de perdiz escabechada en sabor. Y, la de tinta, suave tal y como si te estuvieras comiendo un arroz negro con sepia o calamares versionado y con su alioli. El acompañante en copa fue un vino de Rioja, Azpilicueta ¡Me encanta el nombre!

Si algo bueno va a tener el cambio, va a ser tener a Eva cerca.

Con el estómago lleno y la decisión tomada, había que celebrar con un buen cóctel, rumbo al Umalas, una bar estilo taberna irlandesa (o eso me pareció a mí, estaba tan agotada que quizás hasta me transporté con el elixir del vino, jaja). Ante tal oferta de cócteles nos encontramos algo perdidas, así que, preferimos dejarnos aconsejar por Jonathan Pallaruelo, el joven coctelero que nos atendió.

Mezcalita, con Mezcal Montelobos, triple seco y lima 7,5 € (un buen pelotazo eh!!!!)

¿Sabes eso de captar la pasión y saber que vas a acertar? Pues es lo que sentí al conversar con Jonathan (me recordó a uno de mis cocteleros favoritos en Madrid, Byron Vinueza) aunque sí es cierto que, por lo general, los cocteleros son “al dedillo” reflejo de pasión por la profesión. Yo me decanté por Mezcalita, un margarita pero con Mezcal (me encantó) y Eva optó por un swimming pool jajaja, en realidad, el suyo se llamaba botanical, pero al aterrizar en la mesa nos dio la risa, en flotador de cisne se presenta, muy majico sí señor.

Lima Fresca, naranja y pomelo majados con Master´s Gin, martini bitter y zumo de fruta de la pasión (7,5 €)

Con puesta al día de mi nueva ubicación y pateada de tour de pisos, regresé de nuevo a Madrid, agotadilla la verdad; descansando me hallo, sabiendo que me voy de la ciudad de los gatos, sabiendo que te voy a echar mucho de menos ¡Zaragoza estás al caer, recíbeme sin aire por favor!

8 comments

  1. Raquel, este post aunque suene un poco a despedida tiene muy buena energía, me ha encantado de transmite perfectamente el día tan trepidante que pasamos de la mañana a la noche. Bienvenida a Zaragoza

    1. Gracias Eva,
      Menos mal que íbamos con deportivas jaja
      Un abrazico

  2. Eva es una gran anfitriona.

    1. Totalmente de acuerdo Jesús
      Gracias por la lectura

      Un abrazo

  3. Querida amiga. Sabes que sentimos que abandones «Los Madriles» pero estamos seguros que te va a ir estupendamente en Zaragoza.

    Este cambio, este ascenso laboral, va ha ser muy positivo para tu vida.

    Esperamos volver a vernos pronto, y no perder el contacto nunca.

    ¡Cuídate mucho! Y cada día llena tu vida de felicidad.

    Besotes

    Ana y Víctor

    1. Hola amigos, Ana y Víctor

      Yo también voy a echar de menos muchas cosas, pero tengo claro que nos seguiremos viendo, aquí y allí «espero que vengáis un diita».

      Gracias por vuestras palabras,

      Un abrazo. Raquel

  4. En este area encontramos una atraccion Ratatouille: L Aventure Totalement Toquee de Remy donde nos reduciremos al tamano de Remy y correremos una divertidisima aventura perseguidos por el chef Gusteau a lo largo de toda la cocina. La atraccion es en 3D y algo mas, olores y sensaciones haran de esta persecucion un momento inolvidable.

    1. Eso es, la aventura está a punto de comenzar, los olores y sabores harán que encuentre el camino.

      Gracias por la lectura. Saludicos

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