Dinámicas Saciables sin aporte ¿Qué me cuentas?

Otra semana que pasa así, en un pis-pas, el lunes cada vez se me hace más a la cintura del viernes. Otra semana donde la social life es prácticamente inexistente, salvo la compañía de los compis en la oficina (agradecida siempre) y algunas consultas externas realizadas. Honestamente, por aquí, ya hay ganas de contar aventuras de las de antes, donde entre productos, buena mesa, eventos y otros saraos, el tecleo tenía que sintetizar para acotar experiencias y no aburrir al lector que cae por aquí. Ya queda menos, o en eso quiero confiar.

Hoy, voy a centrarme en cosas del comer del día a día, mientras dejo caer alguna gastro sugerencia reciente.

Alimentarse VS Nutrirse

Partiré de esta pregunta ¿Has estado alguna vez a Dieta? Yo, salvo puntuales malestares donde no quedaba otra que estar a lo que llamamos “dienta blanda” o visitas al dentista que te dejan inhabilitado para masticar, comí de todo salvo algunas cosas de casquerías que no son de mi agrado. Desde pequeña, he comido lo que se comía en casa (dieta mediterránea variada) aunque no te voy a mentir, comía mucha guarrería también (bollicaos, donuts, triángulos, chuches varias y sí, panojitos y risketos que me cayeran en las manos…) y sin miramientos, de niña, ya ves, más siendo flaca como un palo. Eres pequeña y, si no te lo enseñan, tampoco piensas mucho en qué es más saludable y beneficioso para ti y eso que en mi casa siempre se ha comido bien, con verduras/hortalizas de la huerta, fruta y carnes de producción familiar -yo llenada el carro de mi madre con cosas que me llamaban la atención, como todos los niños supongo; cuando iba a pagar se pensaba que se había equivocado de carro ¡Ay madre! pero… que me sigue pasando, jaja… ¡Un caso!- ¿Qué pasa pues? Malos hábitos por desconocimiento o dinámicas de rutinas. También es cierto que, en la época de mi infancia no había tanta información como ahora ni se aclamaba tanto al boom del healthy food que nos acecha por todos lados.

Cada vez hay más alérgenos detectados, más personas celiacas y con intolerancias varias, más vegetarianos y veganos e incluso la dieta Keto (cetogénica) ya lleva un tiempo marcando tendencia (aquella que vela por eliminar o reducir al máximo todos los hidratos y apostar por las grasas y las proteínas).

En mi caso, soy de tendencia a tener el colesterol alto y tengo que tener cuidado para no perder peso (en ciertos momentos de estrés o mucho jaleo suelo perder y luego recuperar no es tarea fácil). Pues bien, por primera vez en mi vida, gracias a los consejos de una nutricionista he intentado aplicar los consejos y, sin prohibirme nada, aunque no he estado “a dieta” he sentido como que estoy haciendo dieta, ya que tengo que prestar atención a cada ingesta. Puff, pues cuesta un poquillo (lo probé esta semana). Pongo mi ejemplo por si te pueda ayudar a ti también con algunas cosas.

¿Cuál es el primer paso? Ver los hábitos alimenticios que una tiene y detectar lo que nutricionalmente no es bueno. Yo, por ejemplo, suelo comer galletas digestive (lo sé, no son nada saludables) y también tomo panes tipo cracker; de vez en cuando, me llevo una bolsita para acompañar el almuerzo en la oficina. En estos días tras la Navidad, los polvorones/bombones han estado a mi vera -aún me quedan-.

Los fines de semana preparo los tuppers para los días de diario e intento comer variado. Hago cinco comidas al día, algo a media mañana (fruta) y algo por la tarde (té/café con frutos secos o algo dulce), para completar las tres comidas principales.

Galletitas de avena y mijo caseras, que acompañé con Kombucha de Zanahoria y Cúrcuma (buenísimo)

Pues bien, con la analítica en mano y ver que hay que bajar el colesterol, he quitado “esas cosas no saludables que mencioné” dejándolas para ocasionalmente. Pues bien, hoy me comí una galleta digestive y me ha sabido hasta mal ¡Será posible! ¡El poder de la mente! Acto seguido me he puesto a hacer galletas de avena de dos tipos, de plátano, cacahuetes, dátiles y coco y de calabaza, canela y coco. Las he probado para acompañar el vasito de kombucha de zanahoria y cúrcuma (perfecta sintonía).

Momento compra ¿Sabes leer etiquetas?

Esta es otra cuestión, como vayas al supermercado leyendo etiquetas, puede que salgas con la cesta vacía. Antes tampoco leía las etiquetas, ahora, desde hace tiempo, ya es un básico cuando voy a comprar. En fin, cada cuerpo es un mundo y lo que me puede sentar bien a mí, te puede caer como una bomba a ti. Yo siempre me regí por “como lo que me apetece” y esto no siempre es lo más saludable y nutritivo. A lo mejor tu cuerpo te pide algo dulce y pues hacerle caso está genial, pero si te tomas unas galletas de dátiles y avena caseras en vez de un kit kat, tu salud también te lo agradecerá. Por eso, lo mejor es tratar de tener de todo en casa pero con ingredientes óptimos.

Algunos consejos que a mí me funcionan:

-Comprar productos frescos y variados y no comprar procesados

-Comer variado, atractivo a la vista y en equilibrio (mejor quedarte con un poquito de hambre que súper lleno).

-Hacer ejercicio, al menos, 3 días en semana.

El cuerpo necesita proteínas, carbohidratos, grasas saludables y vitaminas. Es cuestión de saber detectar los nutrientes en los alimentos y coger el hábito de seguir una dieta saludable, algunas como la de los colores suelen ser bastante efectivas.

Por otro lado, si hay alimentos no tan sanos que gustan pues, de vez, en cuando te los comes y punto, lo malo es que sean base de tu alimentación (te alimentas pero no te nutres). Tampoco hay que ser tan estrictos, lo que hace daño es el abuso, pero, si comes bien, porque algún día te comas alguna «guarrería» tampoco pasa nada.

Finalmente, quiero añadir que no solo es lo que comes sino como lo comes. Comer despacio es otro básico que todos deberíamos tener, si masticamos bien, la digestión será mejor y, además absorberemos mejor los nutrientes. El estómago no tiene dientes, todo lo que no trabaje tu boca, lo trabajará tu estómago.

Hoy, tenemos tanta información que incluso podemos sentir desinformación o sensación de laberinto ante tanta opinión por todos lados y tanto marketing comercial. Aprender a nutrirse debería ser una asignatura en los colegios (algo que se viene reclamando y que desconozco si ya es una práctica en algunos sitios). Lógicamente, habrá hogares donde se coma muy sano y se traslade a los niños, pero no siempre es así. Esto también es educación, así que hay un poco de todo, también pueden comer en tu casa súper sano y que a ti no te guste nada.

Esto es todo por hoy, algo distinto, con miramiento a identificar lo que me apetece con el esquema de nutrientes y hacer de ello una rutina. Comer es un placer y es aporte de salud, es una sana medicina adaptable para todos ¡A comer rico y sano!

Vistas desde mi hogar, otra manera de nutrirse. La portada, los atardeceres desde mi casa de Barcarrota.

PD: ah sí, llevo toda la semana sin comer polvorones y sin café por las tardes (si es que hasta que le dé fin, pues eso…). Ayer me tomé un capuchino y un polvorón y tan feliz (los pocos que quedan en un rincón para muy de vez en cuando). También me han dicho que en los recocimientos médicos de la empresa suelen sacar el colesterol alto y luego nanani, jajaja… repetiré analítica en unos meses, pero, oye, que si me deshago de las digestive ahora mejora, jajaja).

2 comments

  1. Hola Raquel, estoy leyendo un libro muy interesante «La combinación de los alimentos», donde dice que la fruta siempre es mejor comerla en ayunas y sola. Lo llevo haciendo desde hace tiempo, dicen que de esta forma se absorben mejor las vitaminas.
    También me pasa lo mismo cuando voy al súper a comprar, me paso un buen rato leyendo las etiquetas, cosa que antes todo me daba igual.
    Desde que estoy haciendo el curso de cocina y estudiando un master en Nutrición y dietética, todo lo miro más y sobre todo en como juntar los nutrientes, creo que es muy importante. Tienes toda la razón en lo que has comentado :
    » no solo es lo que comes sino como lo comes».
    Esta frase tendrían que ponerla en carteles publicitarios en nuestras ciudades, para que todos fuéramos conscientes de los errores que comentemos con la alimentación, creo que habrían menos intolerancias de las que hay. Un abrazo.
    Me ha gustado mucho !!

    1. Hola Eli,

      Me alegra que te haya gustado. Sí, la fruta mejor sola. Yo la tomo a media mañana.

      A comer variado y lo mejor que podamos, je je 🙂 un abrazo y gracias por tu lectura.

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