Sabor Hilado, efecto Imán

El tiempo, gran jefe, en todo está presente y a todos nos rige. Es uniforme para todos, pero el marcapasos puede ser muy variable, va ligado al contexto, a la ocupación, al tiempo de cocción, de madurez… De ello, podemos hablar largo y tendido, tanto en referencias personales como laborales o en experiencias gastronómicas. ¿Por qué inicio así? Sin más porque me vino esta reflexión de repente, porque casi estamos en marzo y no sé hasta qué punto es bueno que no me entere del paso de los días. Como de rutina, lo gastronómico es aquí lo que toca, casaremos esta reflexión con las vivencias culinarias vividas por Sinestesia.

Terapias de Domingo

Me gusta desayunar los domingos fuera y tempranito para aprovechar la mañana. En Zaragoza hay muchísimas cafeterías cuquis, pero también muchos clásicos –como en casi todas las grandes ciudades-; me gusta alternar. Tengo una lista inmensa de sitios de moda (ya fui a bastantes) pero, hoy, me apetecía algo de barrio. Indagué un poco y leí sobre El Molino (Calle Matadero, esquina, Cl. Monasterio de Samos, 32), un pequeño obrador en el barrio Las Fuentes. Leí algunas reseñas y hablaban muy bien de sus elaboraciones, destacando los croissant de chocolate y las medias lunas de dulce de leche. Vi en alguna foto que había un par de sillas y una cafetera, con lo que deduje que se podría ir a desayunar. Hubo suerte y, asimismo, es una pastelería-panadería (no cafetería) pero una mini barra con dos taburetes y una mesita con dos sillas, posibilitan a quien guste, desayunar o merendar in situ.

Pedimos el croissant de chocolate cubierto y relleno, y la breva de crema. Ambas cosas deliciosas y, además, muy bien de precio (el desayuno apenas llegó a 5 €). Cuentan con bolsitas de magdalenas, mini croissants o mantecados. Las palmeras de chocolate también tenían muy buena pinta.

Mientras desayunábamos y nos poníamos al día, no paró de entrar gente (parecían clientes del día a día) y esto, sin duda, es señal de que es un sitio para visitar. Difícilmente, hubiera llegado a este sitio sin previo googleo, ir de propio fue un gran inicio de domingo.

Tras desayunar, paseas por el barrio y descubres rincones especiales, saboreas historia. Así pasamos por el Palacio de Larrinaga, la antigua fábrica de ascensores Schindler o el matadero que fue escenario de la serie Miguel Servet. Todo esto lo voy registrando gracias a mi amiga Eva que es como llevar un libro abierto al lado, jajajaja

Por eso, madrugar en domingo es todo un placer, sé que volveré a casa contenta, desconectada y con más conocimiento. Son domingos de terapia sin complejos.

Cenas Informales con Toque Kanalla

Tenía ganas de ir a este sitio y, de casualidad, pasé recientemente por la Taberna Kanalla (C. de Luis López Allué, 2). No es un local muy grande pero su distribución de mesas da bastante aforo, combinando mesas altas con bajas. A destacar, desde el inicio, la atención, muy correcta y acogedora. La carta no es muy extensa; si te gusta todo, tendrás más difícil la toma de decisión, pero, si tienes preferencias, no te costará mucho. Nosotros pedimos el canelón de longaniza con foie y salsa de trufa, el rissoto de boletus y foie y la brandada de bacalao.

Si tuviera que recomendar un plato, sería el rissoto, seguido del canelón. La brandada de bacalao, original la presentación “muy atractiva a modo de trampantojo y quizás la que, visualmente, llama más la atención”, pero con falta de sabor, ya que si me preguntarán de qué es, no lo podría identificar fácilmente. El servicio es atento, profesional y con los tiempos adecuados entre plato y plato. Acompañamos, la comida con vino blanco Riesling y tinto Viña Puebla de Extremadura.

En resumen, un lugar para registrar ya que, calidad-precio, está bastante bien, por las elaboraciones (cuidadas y atrevidas) y el servicio que dan. No obstante, no es de esos sitios, a mi parecer, que puedan crear efecto imán, le falta algo para crear la atracción que eso conlleva, quizás le falta autenticidad, quizás el toque kanalla debería estar más presente en el contexto de la experiencia global que ofrecen.

Gilda, Casa de Pinchos y Tapas

No hubo resumen de mi viaje a Fuerteventura por aquí, pero sí que retengo en mi mente un lugar que es de esos de efecto imán. Ese es Gilda. Fue nuestra primera parada gastronómica, nada más llegar a Corralejo. Desde el principio, el camarero súper simpático nos acomodó en la barra y nos contó los platos qué más salida tenían.

Tomamos queso ahumado con mojo (es muy típico por Canarias), gyozas de carne y boletus y croquetas de rabo de toro. Alargamos la sobremesa; estábamos también que no queríamos marchar. De hecho, volvimos la última noche y nos tomamos un cóctel. Nos llamó la atención que, el camarero, el murciano le llamábamos (es como le decían por allá), al entrar nos dijera, bienvenidas de nuevo Raquel y Cristina. De verdad, alucinamos un poco…Con toda la gente que pasa por allí, no sé como recordaba nuestros nombres jajaja.

Creo que, más o menos, puedes ver ya el porqué del título. Si algo está bien hilado y además se le sigue el hilo, la madeja se torna completa, el tiempo se alarga y se recuerda en el tiempo creando atracción, regreso y recomendación. No es fácil ser imán, pero si lo consigues, conectar es mucho más fácil.

8 comments

  1. Que bien nos sienta madrugar el domingo y aprovechar bien.
    Muy buen post.

    1. Gracias Eva, gran Placer quedar contigo siempre.

  2. Que arte tienes para hilar (nunca mejor dicho) las reflexiones personales y las vivencias gastronómicas, y como pones tus cinco sentidos en cada experiencia 👏🏻👏🏻👏🏻

    1. Gracias Jesús, intento transmitir tal y como lo vivo jejeje. El arte es que me leáis y os guste.

      Un abrazo

  3. Soñar con una rueca de hilar simboliza la creatividad o la buena marcha de tus asuntos, el sueño simboliza cómo el mundo sigue y sigue, hilar historias es lo mejor, se feliz amiga.
    Un abrazo

    1. Anda Rabea, desconocía esa asociación «hilar/creatividad», siempre aprendo contigo. Mil gracias.

      Un abrazo

  4. Gran maestra en alargar el tiempo, disfrutas y saboreas cada momento. Leerte es descubrir nuevas sensaciones. Gracias.

    1. Qué bien que te guste Mercedes.
      Un abrazo

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