Ruleta de Sabores; ADN Personal

Con este calor, dormir es complicado y ponerse delante del ordenador tampoco apetece mucho la verdad, pero, si mínimamente me tienta la apetencia, me cuesta poco ser la sinestesia de los domingos.  Desayuné poniendo en práctica una idea que pasó por mi mente recientemente y, a partir de ahí, el fluir de este texto, entrelazando recuerdos y reflexiones. ¡Bienvenidos a la ruleta mágica de tu memoria gustativa!

Ayer, cenando una ensalada de arroz integral con anchoas y falsa mahonesa, mi mente atrapó este pensamiento “uhm, tengo que hacer algo con anchoas y chocolate blanco, me da que juegan bien juntos”. Compré cobertura de chocolate blanco con la intención de hacer unas cookies de matcha, aún pendientes  y, mientras tanto, he ido dándole uso en otras partidas. Siempre tengo Msemen, también llamado Rghaif, en el congelador (pan árabe tipo tortitas o panqueques cuadrados y que son exquisitos) y lo suelo tomar para desayunar, con dulce o salado, según me plazca. Lo primero que hago es meterlo en la tostadora, queda doradito y crujiente ¡Puro vicio!Milhojas de choco crema con anchoas

He elaborado una crema de queso batido y chocolate blanco y, a modo de milhojas (este pan son como 3 u 4 hojuelas finas) las he rellenado con la choco-crema e intercalado con anchoas y polvo de galleta crujiente, al final, lo espolvoreé con azúcar glass y pimienta rosa “ah, las anchoas iban impregnadas de aove, variedad serrana, autóctona de la comunidad valenciana”. Lo acompañé con un té matcha elaborado con leche de soja y toque de miel de Extremadura. Menudo momentazo, está espectacular o, al menos, para mi gusto.

Disfruto mucho enredando los sabores en mi mente y, a posteriori, comprobando los resultados. Mientras tomaba de este sándwich-milhojas (cachis, no hice foto, era muy muy temprano y no estaba en la onda), he registrado dos nuevas creaciones: una versión dulce con crema de aguacate, choco blanco y mermelada de pétalos de rosa (compré un bote en la tienda Mayrit, Madrid y proviene de Jordania, es una maravilla) y una versión salada, sustituyendo la mermelada por anchoas. Ya contaré qué tal o, si te pica la curiosidad, puedes probar la combinación por ti mismo, con la base que quieras, inclusive con galletas. Yo hice una probatina de la versión dulce con pan de centeno crujiente a modo de tosta.

Mini prueba de sabores, crema de queso batido y chocolate blanco con mermelada de pétalos de rosa; para las milhojas, añadiré el aguacate. En dos minutos listo y al congelador.

¿Cómo es tu experiencia gastronómica? ¿Tu dieta rutinaria o hábitos de alimentación?

Desde bien pequeña, he sentido una conexión especial con los sabores, es más, el otro día los compis del trabajo comentaban lo que querían ser de pequeños y recordé que yo quería ser dependienta en una tienda de comida… No me acordaba de esto y, de repente, tuve un flasback a quel instante, me vi encerrada en la despensa de la cocina de mi madre, con el peso y las legumbres, era mi divertimento, además de hacer helados de sabores con los moldes de los cubitos del hielo y palillos.

También me encantaba hacer la compra a mí, nada de ir con mi madre, yo solita con la lista de la compra (creo que desde los 5 años iba al súper) y me ponía descompuestita cuando tocaba comer fuera, para mí era lo más, jajaja. Mi curiosidad fue aumentando con los años y, como cabezota soy un rato, tras terminar la carrera de publicidad y relaciones públicas, decidí estudiar cocina; aunque, profesionalmente, no me dedico a ello, vivo la gastronomía al dente cada día; qué suerte que una necesidad básica dé tanta cancha de disfrute, tanta que el único límite es nuestra mente.

Otro enreillo: galletas tipo fudge de avena, crema de cacahuetes, miel y chocolate negro. En 3 minutos listo, congelar y bañar con choco fundido. Toque de sal y pimienta (I love it).

Supongo que en mí es algo innato, y desconozco si a todos os pasa esto, de estar comiendo algo y que la mente empiece a crear sinergias con otros sabores que pudieran replicar lo que estás probando o incluso mejorarlo. En mí, suele ser una rutina incontrolable. Los veranos de mi época de estudiante, daban de sí muchas recetas inventadas, cada día hacía algo distinto; eso sí, no apuntaba nada y, si había que repetir porque gustaba, zas, al intentar repetir la receta, nanai,  salía algo similar pero no igual jajaja…

Y, he aquí mi reflexión, yo disfruto así y me gusta comer “divertido”; aunque sé que es muy sano un pavo a la plancha con lechuga o espinacas, suelo darle color y vidilla a mis platos cada día. O si me tengo que hacer un bocata, pues ya puestos, me lo hago chuli piruli, pa flipar «como digo yo» con cada bocado. Se puede comer sano sin que resulte aburrido a la vista y al gusto. Por supuesto, al igual que me gusta este disfrute, soy fan de los guisos tradicioanles y, si tengo un buen filete de ternera, con un chorrito de buen aove y sal maldon por favor. Muy fan de los huevos fritos con patatas -este plato me gusta, donde más, en el campo y en mi pueblo-. Menos es más en muchos casos y, en cocina, también aplica esta norma.

En resumen, en la variedad está el gusto y lo mejor de la gastronomía es que “su ruleta” es totalmente adaptable a cada persona, a cada situación. ¿No te parece?

Batidos de fruta en el café bar la Insolente; cafés de colores, batidos, smoothies, copas… Aquí, lo que te plazca y a tope de color por doquier. (Zaragoza). Si no has probado, los helados caseros de plátano, te aconsejo que tengas siempre en el congelador, luego, triturar como gustes, solo o con añadidos y queda riquísimo. Yo lo hice con plátanos, matcha y pistachos, muy top.

Cada uno de nosotros, tenemos el gran lujo de crear nuestras partidas en base a nuestras preferencias o circunstancias. En mi caso, por ejemplo, como de todo (pocas cosas hay que no me gusten, aunque la casquería agrupa varias que no me atraen para nada).  No solía mirar las etiquetas de los alimentos, pero, desde hace años, me he acostumbrado a mirarlas y es cierto que es una buena práctica para tener una alimentación más sana, ya que la calidad de tu dieta empieza en la cesta de la compra. A lo que iba, yo suelo tener el colesterol algo alto, diciendo, ojo de vez en cuando, en fin que lo tengo que controlar; así que he limitado el consumo de algunos productos que solía tener siempre y, en su lugar, he buscado sustitutos bajos en grasas saturadas. Así, en vez de tener galletas digestive siempre he pasado a hacerlas yo misma, o de tener un bote de mahonesa en la nevera a elaborarla cada semana (falsa mahonesa con queso freso 0,0, limón, mostaza, sal, aove y pimienta) o, mismamente, a no comprar yogures griegos y comprar cremosos 0,0. Afortunadamente, nuestra actitud y nuestra creatividad junto a toda la oferta de productos que tenemos a nuestra disposición, hace que, cada persona, no importa su religión, dieta o patología, pueda comer rico y sano.

Guiso Vegano con tofu, curry y mango con arroz. Buenísimo, un plato muy sabroso para los que siguen la dieta vegana. Lo disfruté el otro día; elaborado por Araceli Petit. Además, en no más de 10 minutos, lo tienes listo.

Por otra parte, y ya voy ultimando, es importante conocerse a uno mismo, dicen que el estómago es el segundo cerebro y, cada organismo, cada digestión es diferente; de ello, somos doctores consecuentes nosotros mismos. Cuando sabes qué te sienta bien y escuchas tu cuerpo, comer es saludable y placentero; a veces nos despistamos, con excesos, pero no importa siempre y cuando nuestra dieta sea equilibrada en nuestra rutina. Lo mejor, hacer con sentido tu ruleta y que gire a tu gusto ¡Bon apetit!

También es importante hacer ejercicio, yo salgo renovada tras cada clase. Fotos de esta semana tras clases de spinning y zumba, en el parque bruil y en casa. Es un must en el equilibrio. Sin filtros jejeje…

7 comments

  1. Comer es un placer si sabes equilibrar.. te admiro por tu calidad de combinar sabores.
    La mermelada de pétalos de risas, espectacular. Buena semana.

  2. Comer es un placer si sabes equilibrar.. te admiro por tu calidad de combinar sabores.
    La mermelada de pétalos de rosas, espectacular. Buena semana.

    1. Sin duda Mercedes, es el único placer que verdaderamente alimenta jeje.

      Gracias por tus lecturas tan fieles siempre. Un abrazo

  3. Gusto de leerte, es como si me contaras tus creativas combinaciones gastronómicas, sentadas en un banco de la calle, en la mesa del office o en tu despacho mientras despachamos tareas… como si estuvieras a mi lado, vamos. Comer es un placer!!

    1. Gracias Ángela

      Se echan de menos esos momentos entre reuniones.

      Me encanta que me leas y que te resulte una lectura amena.

      Un abrazo
      Raquel

  4. Hola
    Tiene todo una pinta buenísima tendremos que meternos en la cocina a expert. Jajaja

    1. Gracias Estefania

      Ya me contarás si lo pruebas hehe, el bocado de pétalos de rosa (u otra mermelada) solo te hará estar en faena 5 minutos jeje. Yo tardé más en comerlo porque estaba tan rico que fui alargando.

      Un saludico.

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