El sabor del libre albedrío planificado

Seguimos por aquí, contando historias vividas en primera persona, esas que contamos a nuestros conocidos y que, para mí, es un placer compartir con quienes me leéis. Hoy arranco el domingo con un pop up mental “viajar, viajar, playa, naturaleza”, tanto es así que me puse a mirar escapadas a primera hora, las vacaciones se acercan y la mente es como los buscadores de google, no se despista. ¿Qué traigo hoy? Tocó viajar por el levante esta semana y os contaré las paradas gastronómicas al paso.

Primera Parada: Alicante

Tener una reunión a primera hora del lunes en Alicante, suponía viajar en domingo y, ya puestos, lo mejor es llegar durante el día para aprovechar un poco más el domingo y la ciudad. La llegada a destino, las 14 hrs. Mi idea, llegar, hacer el check-in en el hotel, descansar un poco y pasar toda la tarde en la playa. Me preparé un bocata en casa para el mediodía, con pan árabe picante y pan pita (varias capas), relleno de pollo, rúcula, queso y crema de cacahuete.  Llegué al hotel y disfruté del almuerzo –no podía faltar el crujiente, unas patatas fritas al medio por favor-. El bocata estaba buenísimo, de eso que das un bocado apto seguido de un madre mía, cómo me quedó tan rico…

Como curiosa empedernida, cada vez que voy a un sitio nuevo no puedo evitar googlear sitios referentes del ámbito gastronómico o, mejor, si se puede, indagar callejeando. Antes de ir a la playa, pausa café. Fui a Madness Specialty Coffee. El local rinde homenaje a la cultura del café en todos los sentidos, desde la decoración al servicio. El lugar es precioso, muy acogedor y su oferta de cafés “calientes y fríos” es muy amplia, desde los clásicos a la invención con combinados de autor. En base a tus gustos, el barista te aconseja la procedencia del café y el tipo de elaboración.

Bebida caliente, también puedes optar por la versión fresquita. Todo muy correcto, acompañada de galletita.

Opté por el caramel coffee (3,50€). Por error, me trajeron el moka, pero me despisté y, ya empezado, pues disfruté de este ricamente. Lo presentan en vaso de batido, con espuma de leche, chocolate líquido y granos de café. Al terminar, lo comenté y me dijeron que, para si hay confusión, no dude en decirlo que lo cambian. Pasé por los baños y, aquí, el culto al café sigue, el lavabo es una máquina de café de bar, muy original.

Desconexión playera, para mí, tumbarse en la playa y escuchar la música del mar es un reseteo que me encanta ¡Ojalá pudiera hacerlo más seguido! Recarga de pilas asegurada.

De regreso al hotel, sobre las 20 hrs, fui pisteando para ver qué sitio era el elegido para la cena. Sagasta, 11 me pareció un local de tapeo con productos de la zona. Allí caí pues. Cenar sola no es problema para mí, por supuesto, echo de menos la compañía y la charla, se hace más ameno, pero si toca cenar solita, pues yo lo disfruto igual. Eso sí, a veces la oferta se limita más, ya que puedes probar menos cositas. Había tapas pero me recomendaron el pescaito frito y eran raciones grandes, tuve suerte y me dijeron, no pasa nada, te ponemos media razón. Mi cena, adobo frito –cazón- con ensalada y alioli. Por supuesto, una copa de vino y pan para acompañar.

Crujiente, sabroso y nada aceitoso, como deber ser, muy rico.

Lunes, jornada laboral “non stop asegurado”

Seguí mi rutina de levantarme temprano para desayunar sin prisas. Me dirigía a una cafetería por el centro, pero, nada más salir del hotel, el escaparate de La Deliciosa (C/ Churruca, 27) llamó mi atención, toda la pastelería tenía una pinta tremenda y como tengas ganas de dulce, no me resisto, jajaja… De todo, el apple cake de manzana y la tarta de la abuela resaltaban y me hicieron dudar, opté por la tarta de la abuela.

La tarta de la abuela, con intenso sabor a chocolate pero muy fina, nada empalagosa y extra jugosa.

Entre reuniones, la pausa comida, fue rápida, no recuerdo el lugar, pero tomamos unas croquetas de bacalao y gambas muy ricas, junto con una tapa de ensaladilla. Este combo es uno de mis favoritos y, cuando tapeo, es un clásico en mi lista “siempre me resulta apetecible”.

Buenísima la ensaladilla; las croquetas eran parecidas a los buñuelos de bacalao, muy ricas también.

Desde hace años, para los talleres de cocina y pastelería, colaboramos con Hestia Lucentum (C/ Villavieja,1) y, por fin, pude pasar a conocer al equipo, aprovechando que teníamos un taller con los alumnos de la escuela de hostelería y turismo masterd. El taller, de pastelería salada, lo daba Tomás Ledezma, todo un profesional a quien tuve el gusto de conocer hace años. Asimismo, estuve con otra de las docentes, Vicky y con el director del espacio, Jaime Seva, gran cocinero, especializado en arroces. Un local precioso para aprender y disfrutar de la cocina. Agradecer su atención, y, por supuesto, la de mi compañera Nuria, quien fue la mejor compañía en este día.

Con los alumnos, Tomás Ledezma, Vicky, Nuria y Jaime.

Segunda Parada: Valencia

¿Sabes cuando un día te parecen dos? Dio para tanto y aún continuaba y en otra ciudad, que llegaba a nuevo destino con esa sensación. Allí me esperaba mi compañera María José; teníamos cena con un colaborador, Francisco Albert, director de Yo Virgen Extra, valenciano y con pasión por la buena mesa. Le dije, elige tú un sitio con autenticidad y productos de la zona y donde se pueda comer sin gluten (él es celiaco). Nos llevó a Casa Montaña.

Casa Montaña, casa del Buen Vino y del Buen Producto, desde 1836

Desde la fachada ya avecinas su encanto, antigua Bodega convertida en casa de comidas conservando el estilo, repleto de barriles y botellas, incluso el olor te trasporta a una bodega. Esta primera impresión es ya un aperitivo alentador. A la hora de pedir, nos dejamos aconsejar. Pedimos las famosas bravas con salsa picante y alioli, habitas baby con jamón, ensalada de tomate, Clóchinas valencianas al vapor y, esto fue antojo mío, Mollet de hummus de garrofó pintat con pulpo seco. Para acompañar, vermut casero y pan rústico de tetilla. Todo espectacular, empezando por el servicio, muy atento y profesional. Sin duda, si te gustan los sitios auténticos, el buen vino y las tapas, este local, en el barrio El Cabañal, es un AS asegurado en tu lista, un tapeo de calidad y a unos precios muy competitivos.

Cuando te ponen un buen tomate, buen aove y sal, el mejor bocado, es un vicio.
Bravas casi enteras, crujientes por fuera y muy tiernas por dentro. Distinta presentación y para comerte una papa frita, jaja
Esto, como las pipas, pin pan… Muy sabrosas!!!!
Panecillo relleno de humus y verduritas, una forma diferente de tomar humus, pero muy acertada.
Si las habitas son buenas, que lo eran, y el jamón también, este clásico no decepciona.

Mercado Central, compra y comida

Visitar Valencia y no pasar por el Mercado Central es un pecado. Antes de partir, madrugamos y allí que nos fuimos. Había que llevarse algo y qué mejor que encurtidos del puesto “Casa de las Anchoas”. Su mostrador es un peligro porque cuesta decidirse, una se quiere llevar de todo. Además, el señor (cuyo nombre no pregunté) te atiende de maravilla, muy amable te explica todo y te aconseja en base a tus gustos. Todos los encurtidos son elaborados por ellos. Compré arenques y banderillas de bacalao. Los pone en tarrita y al vacío, así viajan mejor.

Encurtidos de calidad con apetitosas combinaciones, un sitio pro para disfrutar de este manjar.

Hasta las 16 hrs no llegábamos a Zaragoza, tocaba pausa comida en la estación de Tarragona, así que la mejor idea “llevarnos unas ricas empanadas del mercado central para el almuerzo”. Fuimos mirando y las compramos en el puesto que mejor pinta tenían, tampoco recuerdo el nombre, vaya por dios… Buenísimas, eso sí.

Un viaje exprés pero que me sentó de vicio, sales de la rutina, trabajas y disfrutas, aprendes, evolucionas. Esa tarde en la playa, visioné hacer un viaje sola, buscar una nueva aventura y conocer otra cultura de lleno más, buscaré hueco para este nuevo plato en mi cartera de sabores.

8 comments

  1. Es un placer leerte.. siempre te he dicho que nos haces sentir casi lo mismo que tú que lo vives físicamente. Te sentó muy bien el aire marítimo.. el mar tiene muchas propiedades al gual que ricos productos que saborear. Esperamos tus originales vacaciones, y a tu post al respecto. El estar sola muchas veces es necesario.. Feliz domingo. Feliz verano.

    1. Gracias Merche, la verdad, ojalá pudiera vivir en una ciudad con mar. Es uno de mis sueños 😜 desde luego, alcanzable.

      Un abrazico

  2. Buen domingo amiga, siempre te n placer leer tus vivencia y hacerlas nuestra

  3. Amo la comunidad valenciana y los valencianos🥰

  4. Muchas Gracias por tus buenos relatos para cualquier ratito 😘😘😘

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