Sabor Neutro, Sabor Umami

Conectar con el presente, conectar de verdad no es tarea fácil, al menos eso creo yo. Tras las vacaciones de verano, consciente de que llegan menos horas de sol y los días (con las mismas horas) se nos vuelven más cortos, e inducida por el cambio de estación, en mi caso, suelo estar más tocada, en el sentido de reflexiva/pensativa. Estas vacaciones y el relajado finde que llevo, me han invitado a pensar sobre esa conexión. Estuve en Badajoz, en Cádiz, descansando y disfrutando de la buena mesa como siempre, notas memoriales para ir contando, quizás no hoy, quizás hoy solo a modo de alusiones, pero todo tiene su momento y fluir y dejar fluir es algo que, a veces, echo de menos y hoy, apetecible, hago trato con ello.  Armonía sensaciones, emociones y sabores; paradigma 360 º

Cada uno de nosotros somos distintos, percibimos y sentimos de forma única, haciendo que el mismo paisaje, el mismo plato o el mismo discurso nos cause sensaciones diferentes, pero, también es cierto que el estado de ánimo afecta a esa percepción y eso es común a todos nosotros.

La mente, tu mayor aliado para resultados apetitosos

Relajar la mente conlleva a la concentración y genera mayor productividad y disfrute. Me explico, ¿No te ha pasado que estás haciendo algo pero tu mente está pensando en otras cosas? Cuando pasa esto, no estás conectado con el presente al 100% y, por tanto, no lo estás percibiendo ni sintiendo plenamente. Seguramente, haya personas con más facilidad que otras para ello y, también, dependerá del momento en el que nos encontremos de plenitud. Uno de mis momentos de conexión este verano me remonta al momento bocadillo que disfruté en la playa de Zahara; el bocadillo estaba bueno, pero el entorno y la tranquilidad, estoy segura, que le dieron un plus de sabor. Otro de estos momentos, han sido los paseos con mi tía cada mañana, llegaba realmente renovada y con ganas de comerme el día o tomar el sol en el patio de mi casa, de hecho, mientras lo hacía, pensaba “esto es realmente un lujo, no necesito nada más”.

Respirar solo eso, sentir el sol tostando levemente tu piel y disfrutar del silencio absoluto tintado de un leve cantar de pajarillos.

Al igual, otras veces, te puedes ver en un entorno de “lujo” con unos platos de altura y, si no conectas, te puede saber mejor aquel bocadillo que el mejor arroz que se te preste en ese entorno lujoso. Precisamente, esta semana leí un artículo sobre “la nueva conciencia del lujo” por Eva Ballarin en el que, junto a expertos del sector de la restauración y el turismo, hace referencia al cambio de rol de los comensales y viajeros. Así, concluían que, hoy en día, los clientes valoran por encima de todo la experiencia, buscan lugares con historias que contar, ambientes donde la naturaleza esté presente, por encima de la exclusividad de los materiales, sobre todo quieren sorprenderse, buscan sentir un bienestar auténtico. Se hace mención a lo “intangible como máxima expresión del lujo” y se habla del silencio como máxima expresión de ello; al leer esto, regresé a ese momento, allí en el patio de mi casa, donde justamente es lo que yo estaba experimentando, sintiendo, pensando.

Parece que cuando una está reflexiva, el móvil que ya sabéis que es un gran detective, te lanza pop ups con noticias relacionadas (jajaja) y así, por casualidad, llegué ayer a una lectura muy interesante que podéis leer en este link y que terminaba con esta frase “gente, la gente que necesita a gente, esa es la genta más afortunada del mundo”. Me gustó mucho, porque en este artículo, su autor David Cerdá –economista y doctor en filosofía- habla de la sociedad actual, de la conexión virtual que nos aleja de las relaciones presenciales y nos hace parecer estar más conectados cuando la realidad es que aleja de las relaciones de calidad, de los abrazos y la calidez del estar realmente conectado. Hace un elogio a la búsqueda de la proximidad real.

Día de regreso, maleta por deshacer, la apetencia de estar sentada en un banco del parque del barrio.

Los sabores, los matices de las emociones

Aunando reflexiones, sensaciones, experiencias, tengo claro que, no estar conectado con el presente, proporciona placeres neutros, momentos; estar conectado te regala un sabor umami, una marca de registro en tu memoria, placer sin más, gratitud. Aquí no solo hablo del momento “del comer”, es aplicable a cualquier cosa que hagamos, el «menos es más» tan cotizado es aquí un lujo en el buen hacer de nuestras acciones. Soy consciente de ello, pero también de que no siempre se está igual y habrá ocasiones en las que el sabor se presente neutro y otras umami. Cada día tenemos un reto con ello, cada día podemos poner en práctica este juego de sabores y dar lo mejor de nosotros mismos. Con este mensaje cierro y doy la bienvenida a “la vuelta al cole”. Feliz comienzo para todos.

8 comments

  1. Pues pedazo de reflexión te has macado.
    100% presente 100% pura vida.
    Feliz vuelta preciosa.
    Un fuerte abrazo.

  2. Has vuelto inspiradisima, pedazo de post reflexivo para releer, me encanta 😊😊

    1. Gracias Jesús, me alega que te haya gustado. Un abrazo

  3. Las vacaciones no es solo festejo, yo también pienso que las vacaciones es el momento de la desprogramacion frenética de la rutina de las tres estaciones restantes y la vuelta a programar, pero con sensaciones que te hacen sentir, vivir, experimentar. Es como las hormigas trabajan en verano para vivir bien en invierno.
    Feliz vuelta a la vida.

    1. Gracias Mercedes, buenas reflexiones de tu parte como es costumbre.

      Un abrazo

  4. Precioso.

    1. Gracias Laura, me alegra que te haya gustado. Un saludo.

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