Sabor de vaivenes y su aderezo

De repente te percatas de que son las 7 de la tarde y Sinestesia no ha dado señas; solía escribir tras desayunar los domingos, me gustaba ese hábito. Al cambiarme de ciudad, esa costumbre se desvaneció y dejé de tener un horario fijo para ello. Ello tiene su parte buena y su parte no tan buena, como todo; lo bueno es que me levanto y, si no tengo plan de día, voy haciendo lo que quiero hacer pero con orden de apetencias. Cocinar los tuppers de la semana es algo que se presta bienvenido los domingos a primera hora –y puff- lleva su tiempo. Escribir queda abierto a cómo transcurra el día, por tanto, nada seguro que el post llegue a publicarse. Habrá que plantearse volver a la rutina matinal.

Y así, hoy, cuando ya no entra el leve fresquito de la mañana, he salido a la terraza un ratico y Sinestesia ha vuelto. Llevo dos findes muy relajados, en realidad, todo el verano; es el plan que me apetecía, ya habrá tiempo para estar movida de nuevo, pero que sea con ganas. Estuve en Extremadura en verano (mi tierra) y me escapé unos días a Barbate/Zahara de los atunes. Aún es cercano, así que, a mi modo, ya me conoces, algo contaré sobre los sabores que registré.

Barcarrota, mi pueblo, mi casa  

Por muchas casas en las que haya estado y siga estando, mi casa siempre será mi casa del pueblo y, de algún modo, es donde más yo me siento, allí se aúna la Raquel de antes (muchas aventuras de la infancia me vienen a la mente) con la Raquel de ahora, con más mundo, más sensata y más experimentada. Me gusta mi rutina del pueblo y la busco, no son grandes cosas y sin embargo son enormes. Visitar a la abuela, pasear por el campo, cocinar enredos varios (porque en mi casa es donde más cocino) e ir a desayunar a Badajoz. En Badajoz, la práctica del desayuno fuera de casa es cultura, es tradición y, de ahí, que esté propuesta como Capital del Desayuno. Desde hace tres años, se celebra el Certamen Badajoz Capital del Desayuno donde cada establecimiento participante (hay más de 50) elabora su desayuno especial para el concurso. Es genial, se superan cada año y, cómo no, siempre pruebo alguno.

Este año lo tenía claro, tenía que volver a probar la tosta churro o churritostada (llámalo como quieras) que elaboran en la Cafetería del Moral, uno de los mejores sitios para desayunar churros/porras. Su propuesta es una rosca de churro fino cubierta de roquefort, membrillo y frutos secos. A mí me encantan las mezclas salado-dulce y esta es una que ya había probado con pan árabe, así que intuía que sobre “pan de churro” me iba a flipar. Así fue. En mi caso, la compartí, con media, al ser contundente quedas bastante bien. Sin duda, es un sitio que recomiendo siempre, se suele llenar y eso ya dice mucho. Calidad y buenos precios, con amabilidad en el servicio.

El “adobo” de mi escapada al Sur

Me encanta el adobo del sur, el cazón o el atún, así que adopto la palabra para referirme a que, de este viaje, solo destacaré aquello que despertó mi paladar, los matices ya los fui dejando en mi perfil de instagram o en las reseñas de google.

Para empezar, sí, llevaba una lista de sitios que había estado mirando, pero, al llegar, pregunté a la casera, Elena, sitios para comer bien en la zona (lo que recomiende un local no suele fallar). Fui a los recomendados y también a alguno de la lista.

Tapería Café Hostal Barbate

Este estaba a dos minutos del alojamiento y es el que me recomendó Elena, dijo «en ese de la esquina se desayuna y se tapea muy bien». Nos sorprendió para bien. De primeras, un servicio muy atento y rápido, muy profesional. Pedimos varias tostas: Pulpo frito con Mahonesa de soja, tosta de ventresca con salsa de algas, canelos de retinto, bocata de calamares con pan de tinta y mini burguer de retinto. Todo bien presentado y buenísimo. Sin duda, si vuelvo a ir, por aquí pasaré.

6 Grifos, Barbate

Tras una publicación en Instagram una amiga me recomendó este lugar, le vi buena pinta y llamé para reservar. No había mesa, así que tocaba ver mi lista, tras llamar a varios sitios (todo lleno e imposible)  decidimos ir a la taberna Abelardo; llegamos, todo lleno y lista de espera… Mientras esperábamos fuimos a preguntar (estaba cerca), por tentar a la suerte, de nuevo a 6 grifos y, zas, había mesa y encima en la terraza. El servicio atento pero algo descuidado, quizás porque estaba a tope.

Pedimos: tortitas de camarones, croquetas de calamares, ensaladilla de gambas y daditos de atún sobre ajo blanco. Sin duda, el adobo aquí se corona en los daditos de atún, riquísimos. Lo demás, nada que mencionar, correcto pero sin esencia.

Zokarrá Playa, Zahara de los Atunes

Comerme un bocata en la playa o un rico arroz es un gustazo que me encanta repetir cada verano. Fuimos a la playa de Atlanterra en Zahara (una maravilla por cierto) y había leído que los arroces en Zokarrá estaban bastante buenos. Intenté reservar varios días antes para el mediodía, misión imposible. Una vez allí, me acerqué a las 11 de la mañana y pregunté, me pusieron en lista de espera. No me preocupaba, habíamos llevado empanadas, patatas fritas y bebida. Que había suerte, arroz, que no, empanadas, jajaja… La suerte nos mandó a comer arroz.

Se hacen llamar Zokoinómanos, cuentan con varios restaurantes y su estilo es profesional pero desenfadado, sin duda, tienen un rollo muy característico, mola. No es un chiringuito al uso, ambiente chill-out y un servicio muy atento y rápido, quizás extra rápido, ya que en 30 minutos estábamos volviendo al mar. Probamos los chocos y el arroz atunero; los chocos correctos, pero ni fu ni fa. Los arroces, desde luego, merecen la pena. Tienen unas sugerencias exquisitas y dentro de estas los que denominan “experiencias” que puedes ver en la carta. Eso sí, los precios algo elevados, sobre todo la bebida (5€ una copa de manzanilla, mejor dicho un cm de manzanilla) y que por el pan (para 3 personas, minibollitos, si al menos fuera un pan de los buenos…) nos cobraron 7€ sin preguntar si queríamos tomar pan (eso ya es otro debate). Pero, si vas a esta playa y te apetece un buen arroz (si repitiera, solo pediría arroz), es buena opción sabiendo que la ubicación, el servicio y el ambiente lo pagas. La experiencia se disfruta.

Desayunos y Meriendas en “El Puente y Cia”

Allá donde voy, siempre indago sitios con dulces tradicionales para llevarme a casa o para ir a desayunar, así como sitios con buen pan. Las reseñas y las fotos de google me llevaron a El Puente y Cia y me encantó. Es una cafetería y pastelería-panadería con obrador propio donde puedes tomarte unas ricas tostadas (eligiendo distinto pan) o dulces, tanto la típica bollería o pasteles como dulces más locales. Yo me decanté por las tortas de algarrobo y unos finos dulces de coco y crema.

Ambos muy ricos y las tortas espectaculares, me encantaron, son unas pastas con raíces árabes elaboradas con especias como la matalauva, el ajonjolí y la canela, su textura y sabor me calaron hondo jajaja. También compramos roscos de anís, muy típicos de la zona.

Y este ha sido el resumen de mi sabor verano 2022, más liviano en cuanto a fiestas y conexiones sociales, pero muy contundente en cuanto a conexión con una misma y con el entorno.

2 comments

  1. Olé, imagino que a cada sitio que vas llevas tu diario o tienes una memoria envidiable…. que buena pinta virtual todo.
    Back to school!!!!

    1. Jeje, Mercedes, instagram me ayuda también a recordar. Lo voy subiendo ahí o, también, al ver las fotos me traslado al momento.

      Un abrazico

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