El reverso de los días, punto de hebra neutro

En Zaragoza son amigos del viento, cierzo le apodan y es que son muchos los días que se presenta, aunque a veces solo saluda levemente. Yo aún estoy acostumbrándome, hay veces que pienso que solo le falta hablar, intenso, denso, se hace ruido rutinario, como el sonido de los coches en el centro de Madrid. Al final, a todo nos adaptamos. La lluvia es menos frecuente salvo que quede con mi amiga Eva, al final, doña aguas la voy a llamar, jaja… Desde mi llegada a la ciudad, cada encuentro con ella, no falla, día de lluvia y ya puede hacer mucho que no llueve o anticipar un día soleado… Así, hoy, domingo, habíamos quedado para desayunar y el reverso del día dispuso la quedada. De desayunos vintage y clásicos va la cosa, pero esto es solo el salvamantel.

Read Article

Destellos Palpables, Opcionales y Placenteros

Trato de mantener la mente en blanco, me cuesta. Creo que voy a marcarme ese sano reto “unos minutos en blanco cada día” ¿Tú lo haces? ¿Puedes?

Lo cierto es que es un reseteo bien bueno al igual que liberar pensamientos tontos de la mente que solo hacen gastar energía en vano, pero, todos los tenemos ¿O no?, unos les dan menos vueltas y otros más. Parto de esta reflexión, porque este finde me apunté a un retiro de Respira Pilates que vi y que se ha llevado a cabo del 19 al 21 de marzo.

Del total de clases, hice 4 y me han gustado mucho. Me vino a la mente ¡Sería curioso si, por una vez, pudiéramos intercambiar “mentes” y ver cómo fluyen las de otras personas! Cada uno de nosotros somos dos personas, nuestro mundo interior y nuestro reflejo entre los demás, a través de nuestro comportamiento. Vuelve a salir la palabra “equilibrio”, porque supongo que, lo mejor es que tu reflejo sea auténtico y natural, aunque siempre tendremos nuestro pequeño y gran mundo interior donde solo nosotros sabemos estar (es nuestra intimidad, preciada y necesaria). Tras este finde, creo que voy a hacer una lista con esos vaivenes que no me aportan nada, para intentar que resten la menor energía de mí. Es como la compañía, hay que rodearse de las personas que te aportan, que te llenan en cada encuentro, esa luz se nota y realmente alimenta. Mi aventura africana, por ejemplo, me regaló 3 meses de mente en blanco (la verdad, no sé cómo pudo ser eso, jaja…, luego, los otros tres meses en Zimbabwe, ya empezó la máquina a estar operativa aunque con otro ritmo; lo recuerdo y sonrío ¿Qué mejor prueba de la eficacia tan saludable que aporta?

Read Article

Prisma Culinario y Experiencias a un clic

Y, si lo piensas, todo parte de un clic ¡Clic por aquí, clic por allá! Más que el mero significado de lo que entendemos todos por “clic”, vamos a partir de su significado figurado como punto de partida, porque está claro que todo parte siempre de algo. Aunque no le demos importancia, ese puntito cobra bastante protagonismo, ya que gracias a un simple clic sumamos experiencias a nuestra existencia.

Así, gracias a un clic, el finde pasado me planté en Barcelona. Visita relámpago que, gastronómicamente, fue más que completito. Primera experiencia de  una calçotada en un restaurante (probé los Calçots en casa de familiares por primera vez, riquísimos con la salsa romesco casera).

Fuimos al Merendero Font de Les Planes, a 25 minutos en coche desde BCN. Es un lugar curioso, debajo de un puente y rodeado de árboles. Puedes hacer el menú calçotada (3 a elegir) o alquilar la barbacoa/espacio y llevarte tú los preparativos para hacerla a tu gusto.

Hay dos turnos (a las 13/ 15 hrs) y ambos al completo. Yo opté por el menú 3: pan con tomate y ajo, calçots con salsa romesco, alcachofas, butifarra a la brasa con alioli, patatas y judía. De postre, a elegir entre una variedad de clásicos de la gastronomía catalana, me pedí la crema catalana.

Read Article

Dinámicas Saciables sin aporte ¿Qué me cuentas?

Otra semana que pasa así, en un pis-pas, el lunes cada vez se me hace más a la cintura del viernes. Otra semana donde la social life es prácticamente inexistente, salvo la compañía de los compis en la oficina (agradecida siempre) y algunas consultas externas realizadas. Honestamente, por aquí, ya hay ganas de contar aventuras de las de antes, donde entre productos, buena mesa, eventos y otros saraos, el tecleo tenía que sintetizar para acotar experiencias y no aburrir al lector que cae por aquí. Ya queda menos, o en eso quiero confiar.

Hoy, voy a centrarme en cosas del comer del día a día, mientras dejo caer alguna gastro sugerencia reciente.

Read Article

¿Aventuras a Bocados o Bocados de Aventura?

Acabo de tener un pensamiento, “yo en Londres más feliz que una perdiz” ¿Y eso? Me dije; reflexioné e hice un breve análisis de pros y contras de aquel entonces –no todo era color de rosa-. Sobre esta partida, anotando nuevas gastro-experiencias comenzamos.

En Londres, año 2014, trabajando en una tienda de ropa, viviendo con una pareja (él inglés, ella coreana), casi no tenía días de descanso, en una rutina que me estaba consumiendo con ese sin parar, pero no me daba cuenta “estaba contenta, aprendía cada día, mi inglés mejoraba”. Cada día lo vivía como un capítulo de una historia, la experiencia en sí la viví así, como si fuera una película que sabía que tenía un fin –sabía que regresaría a España, que esto era un paréntesis en mi trayectoria-.  Hoy, tuve otro pensamiento ¿No deberíamos vivir así todos los días?

Siempre lo digo, los días no son buenos ni malos (sí, salvo circunstancias ajenas a nosotros y que nos llegan), nosotros hacemos que, al caer el sol, nuestro día haya sido gratificante. Este finde se dio de otra manera a como mi mente lo había pensado, pero me siento muy contenta de cómo lo he vivido, sin grandes cosas, pero con cosas hechas. Un día menos para estar más integrada en la ciudad, un día menos para sociabilizar en actividades externas que me gustan y ya se echan de menos. Tras esta pequeña introducción, paso a comentar algunas cositas del comer.

Read Article

¡Un Guiño a la Pasión, brindis en mano!

Día 14 de febrero, un día más, un día menos, un día, por cosas del destino, de celebración; un guiño al color rojo, donde se entregan corazoncitos por doquier, floridos, dulces, metálicos y latentes. Para mí, un día especial, como todos, cada día lo es y, la verdad, con o sin mariposas, nunca he sido de bailar San Valentín ni de concederle un banquete en su honor.

En estos tiempos raros donde las quedadas, más cuando no conoces a casi nadie en tu nueva ciudad, son complicadas, mi día, hoy, ha sido fabuloso. ¿Con quién? Con el amor que nunca se pierde, el amor y el compartimiento del buen hacer con uno mismo. Me levanté con intención de dar un largo paseo, sol radiante y cielo de un azul enigmático, pero con el propósito de hacer lo que fuera saliendo, sin plan ni norma. Así, hice tuppers para toda la semana, ordené parte de las cosas que me quedaban de la mudanza y me dejé fluir.

Read Article

Refrescando Sabores y Tradiciones

Cayó el sol y acabo de darme cuenta que Sinestesia volvió a romper la rutina de los domingos, escribir tras el desayuno. Con luz tenue me siento frente al teclado, sin libreta repleta de visitas para contarte. Hoy tocó desayunar fuera y la mañana la pasé al aire libre, el día estuvo fresquito pero con un solazo que invitaba a dejarse llevar.

Por lo que voy viendo, en Zaragoza, las buenas pastelerías abundan y hay montón de opciones para desayunar/merendar plácidamente. Iré contando, de a poco, los sitios que voy conociendo, pero me encantará tener una lista top ten de desayunos en Zaragoza (hay muchas, pero buscaré la mía propia, jeje).  El caso es que hoy no creas que la cosa va ir de desayunos, si no que voy a tirar de la técnica del refrito sin precedentes.

Read Article

Bocados de Equilibro, cambiantes, evolutivos

Cuantas veces oímos eso de “salir de tu zona de confort te ayuda a crecer”, cierto ¿Sí? Casi dos meses sin saludaros en este espacio; hoy, retomando el hábito dominguero, aunque a deshora. Tras el parón, me gustaría reenganchar con una reflexión en línea; al paso, quizás alguna nota gastronómica, pero sin ser la guinda del capítulo.

Días atrás, el domingo, salvo imprevistos, era el día del blog, tenía mi rutina: escribir los domingos por la mañana y contar los placeres de la buena mesa u otras curiosidades apetecibles a mi parecer. Me gusta escribir cuando estoy en equilibrio, cuando puedo, a través de las palabras, regalar sensaciones, cuando estoy bien conmigo misma. Ahí va otra frase “cuando estás bien por dentro se nota por fuera”, esto es así sí o sí y, para ello, el equilibrio se lleva la palma. Me encanta esta palabra por lo que significa. No es fácil, a veces, estar en equilibrio y, sobre todo, mantenerlo, porque la vida no es una línea en paralelo, pero siendo conscientes de su importancia y su sabor, cuando lo pruebas, te engancha y, pase lo que pase, siempre vuelve.

Read Article

Juguemos al Parchís o, simplemente, movamos fichas ¿Te apuntas?

El otro día anotaba la palabra “ebullición” en el título del post, a modo metafórico, lo continuaba con la palabra “condensación”. Algunas personas, entiendo que de la rama científica, no entendieron mi sinestesia y, para mi sorpresa, recibí comentarios explicando dicha terminología. Pues bien, hoy, vamos con el parchís, podría ser cualquier otro juego, porque mi texto de hoy versará sobre el mover fichas, esas que vamos moviendo, esas que nos van dando a cada uno de nosotros nuestra partida.

Lanza el dado ¡Comenzamos!

Tenemos mil y una oportunidades, que podríamos reflejar en ese dado que lanzamos y que nos viene dado una vez comenzamos la partida (aquí, cuando nos lanzan a la Vida). Poco a poco, vamos moviendo fichas y, más de una vez, dudamos, pero lo importante es mover fichas; si las movemos, la partida será cada vez más interesante. Ir moviéndonos y el poder hacerlo es lo que importa. Hoy comienzo así, con esta reflexión, porque mi decisión de venirme a Madrid por segunda vez me ha regalado mucho más que la primera. En breve, le diré hasta la vista y, aunque en medio de turbulencias de tránsito, se están dando planes sin plan molones y que llegan gracias a un simple ¿Qué día nos vemos? Esa es la primera ficha ¡Ay! No tengo ni idea de lo que le espera a esta Sinestesia en Zaragoza, pero, mientras tanto, por aquí dejo las últimas enredadas de estos días.

El pasado festivo no pude tener mejor plan, paseo por el Retiro junto a mis amigos Ana y Víctor, del blog Caminar sin gluten, y mi amiga Cinthia. Más de dos horas de caminata mientras nos poníamos al día. Tras el paseo, nos marcamos un bocata-picnic que supo a gloria y continuamos hacía una cafetería que había visto en las redes esa misma mañana.

Mientras nos dirigíamos hacía allí, un escaparate en la calle león nos llamó la atención, una cafetería muy coqueta que invitaba a entrar. Siempre que pasaba por ahí, me decía “tengo que probar algunos dulces de aquí, pero pensaba que era solo pastelería”.

Aparte de tener bollería y tartas riquísimas, tienen un saloncito muy acogedor para tomarte un café o té en la primera planta y, una segunda planta abovedada, en el sótano (ahora cerrada por el covid). Este lugar es Brown Bear Bakery (C/ León 10) y, desde hace 9 años, ocupa el espacio de lo que fue una charcutería, conservando suelos y fachadas original.

Abren de 8.30 a 21 hrs todos los días y cuentan con el auténtico Brunch Neoyorkino. Oferta variada, de calidad (todo artesano) y a unos precios muy modestos. Me gustó encontrarla al paso y dejar la cafetería (rollo de las que están de moda) a un lado, sitios como este, la verdad, me molan mucho más. La atención acompaña al entorno ¡Te invito a pasar, te va a gustar!

Un café que nunca llegó

Quedar para tomar café, en ocasiones, se presta de excusa. Punto de encuentro, Callao, ¿Café o Paseo? Largo paseo por la zona de ópera que terminó en la Cantina Canalla (Plaza de San Martín, 2).Íbamos sin rumbo, pero al pasar por la puerta, gente esperando, grandes ventanales con gentío y mucho colorido en el interior… Dijimos ¿Un margarita? Preguntamos y, qué suerte, pudimos pasar y disfrutar de unos margaritas, clásico y a las rocas. Muy buenos y encima a 5 € por estar dentro de la franja happy hour.

Seguimos con el paseo sin orientación fija y me acordé de un sitio molón por la zona donde probé unos patacones bien ricos, leka leka bar… Nos dirigimos hacía allí y tachín tachán, una pequeña puerta que dejaba ver una gran barra nos llamó la atención, preguntamos si nos podíamos tomar un vino, parecía que no había sitio, pero nos dijo “por supuesto”. Larga barra que termina en un saloncito bien majo al final, allí que nos sentamos y en un periquete empezó la masterclass.

Para empezar, el mastresala nos preguntó qué vino nos apetecía, qué gustos teníamos… Así nos empezó a hablar de lo que nos podía ofrecer. Adriana quería un vino blanco seco pero fresco, algo diferente. Le puso un vino de Tokaji (vinos de Hungría muy peculiares). A Macarena un blanco de Rioja, más afrutado, y, a mí, un garnacha de Madrid (no recuerdo los nombres, disculparme pero estaba de plena cháchara). Me encanta toparme con profesionales así, apasionados, con amplia formación y que te brindan desde el minuto uno una experiencia. Desde luego, ya sabía que estábamos ante un sitio para tener en cuenta si quieres tomarte un buen vino por copas.

No podía imaginar que, cuando despejamos nuestros rostros, el maestresala dijera ¡Te conozco, hemos trabajado juntos! Y yo ¿Ein? El caso es que su cara me sonaba, pero me despisté un poco con la mascarilla. Muy fuerte, 12 años después de mi experiencia en Zorzal junto al Chef Iván Sáez, vuelvo a ver al que era el anfitrión de la Sala Sergio Mayor ¡Qué ilusión me hizo, qué casualidad!

Sergio, junto a dos socios más, emprendió su nueva aventura abriendo la Taberna Bakea, muy cerquita de la plaza mayor, en el número 21 de la calle Toledo. Abrieron con todas sus ganas en enero y, con la situación, su andadura comenzó realmente en junio y ahí están, aguantando y esperando que todo se normalice un poco. No teníamos mucho tiempo, pero había que probar las croquetas de pringa que nos recomendó Sergio ¡Croquetones! Muy buenas, con bastante sabor, cremosas y crujientes.

De aperitivo, nos puso una tapa de papas aliñas que estaba buenísima. Ofrecen una cocina tradicional con el toque del chef ajustada a una gran oferta de vinos para encajar la mejor armonía al gusto. Sin duda, volveré, se me hizo muy corta la experiencia (aunque contundente jejeje). Ah, y si eres de gin tonic, decirte que aquí podrás tomarte un gin tonic al cubo aromático; Sergio prepara cubitos (grandes) de hielo aromatizados para darle un toque divertido y diferente al clásico gin tonic.

¿Qué decir? Pues eso, que lo importante es mover fichas, nos sabes qué casilla te va a sorprender, pero está claro que “moviéndote” siempre estas abierto a abrir sorpresas o aplaudir las casualidades.

Pasaje de Ebullición; condensación al paso

Las ganas, necesarias para todo o, al menos, “impulso de hechos”. Ni siempre son las mismas ni son ajenas a las circunstancias; cambiantes, personificadas, pura gasolina para cada día, cada proyecto. Pues sí y…  fíjate tú que hoy no tengo ganas de NADA, me pienso y no me encuentro, estoy completamente desubicada, en pleno centro de Chamberí, silencio absoluto, ganas de aire fresco, de desconexión, de naturaleza. Quizás mañana, mientras pasee por el parque me encuentre. Mientras tanto, voy a alimentarme de ricos recuerdos, de bonitos actos, de cosas que me gustan, me motivan. Si te apetece, puedes seguirme unos instantes. Adelante.

Read Article