La Receta del Santo Murphy

¿La conoces no? Yo sé de una que la lleva implícita en su menú. Planea, planea que Murphy ya sabe lo que tiene que hacer pa que no te aburras. Dirás ¿Qué me vas a contar chiquilla? Pues para empezar que este finde tenía planeado escribir el sábado; todo estaba listo para un plan que me impediría teclear el domingo, pero aquí estoy escribiendo un sábado por la tarde, pero con un finde y un domingo totalmente opuesto a lo que estaba previsto, jeje.

Cuando un plan te emociona y se rompe es inevitable decir “joder” acompañado de un sentimiento levemente triste –pero mientras que todo sea eso, aplaudamos, vuelta a la tortilla, labios de rojo y a seguir-. La ilusión es así, arde y congela.

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La Sin Reserva, entre Gotas, Ceviches y Pisco Sours

Otra semana que se esfuma. Últimamente parece que los fines de semana se conectan con un leve paso de cebra, llegan los viernes en un pispás y el finde se convierte en un kit kat con su dulzor rápido y placentero. Debe ser porque no paro quieta, jeje… Lo veo algo positivo, pero si que es verdad que, de repente, te entran unas ganas tremendas de desconexión, eso o que el cuerpo, te dice “nena, para un poco no”. Este finde pretendo estar de relax, gracias medio catarro por obligarme a un reposo “hogarcil”.

Me espera una semana de mucho Rock & Roll, así que vamos a intentar hacer una pausa. Entretanto, retomo el blog; sí, el pasado finde no hubo gastro-sinestesias, pero me voy a trasladar al sábado pasado, 20 de octubre, para recomendaros un restaurante que me gustó mucho y daros algunos consejos prácticos para disfrutar de una noche a medio plan.

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Ensalada Mixta Contemporánea “al buen rollo”

¿Qué tal? Imagino que, descansando, de vuelta de un viaje, de resaca, trabajando o al rico ocio de los domingos, cada cual con su plan. Yo no tenía ni idea de qué haría este puente, pero una cosa tenía clara “en casa no me quedaba” y la única condición era “pasárselo bien y desconectar”. Ha resultado tan molón que te lo voy a cascar “en fresco” y con toda su sabrosura.

Veganizando por Chamberí: Yantén Veggie Bar

El viernes estuve ideando varias opciones para la tarde noche y las apetencias oscilaban entre cena Mexicana con cóctel de Mezcal o restaurante vegetariano y visitar la Mezcaloteca, Maceras o el Dry Bar. Luego, lo que la noche deparara. Al final, optamos por el vegetariano, así que, de entre las opciones en mente, elegí Yantén Veggi Bar (C/ Cardenal Cisneros, 40). No soy vegana, pero me gusta probar cosas distintas y, la verdad, las veces que he comido en un vegano/vegetariano, he salido contenta. Leí varias opiniones, miré la carta de los tres que tenía en mente y la intuición me llevó al Yantén, parecía comida casera, sabrosa, en un bar sin pretensiones decorativas.

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SÍNDROME AGS ¿Lo has probado?

Sí, no es domingo, no abro la ventana en el Barrio de Chamberí, no me asiento y tecleo como suele ser habitual, con el olor a café, el cacharreo… Me perdí en sueños y no quería despertar, digamos que le di una tregua a la agenda de Raquel Contador, me tomé el día de desconexión y quise seguir perdida todo el santo día.

Ejem… por dónde empiezo… La semana pasada fue intensa, comenzó con un lunes largo, trabajo en la mañana y encuentro de Barra de ideas en la tarde –soy fan de BDI desde que asistí al primer evento en septiembre de 2016, me quedé encantada y sigo estándolo, unos cracks-. El martes volví a Masterd y, por la tarde, marché a la ciudad onubense. Este capítulo te lo contaré detalladamente en los próximos días, hay que filtrar mucha información e hilarlo lento.

Estarás diciendo, a ver con qué nos sales ahora, qué será eso del Síndrome AGS ¿Alguna idea? Jajaja… Pues tiene que ver con mi plan del sábado, igual de dulce que raro; por ello, quiero contártelo, por si quieres contagiarte en alguna ocasión y jugar a tu gusto.    

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PiscoMar, conexión Perú by Jhosef Arias

No sé a vosotros, pero a mí cada verano se me esfuma más rápido, eso sí, una se lo sigue pasando bien y sigue disfrutando de las esperadas vacaciones.

Ya de vuelta, arrancando con el primer post de la temporada ¿Me echaste de menos? No creo, el postureo de playa y el piscineo ocupa bastantes stories, jeje… Bueno, pues recuperando experiencias pendientes que se quedaron en el tintero justo antes de mi desconexión:  empezaré con el Viaje a Perú que brinda el Grupo Jhosef Arias. 

La cocina peruana es una de las más sonadas y seguidas en los últimos años, su tradición y su riqueza de fusión con otras culturas la ha teñido de una identidad única con distintas influencias. Actualmente, existe un movimiento conocido como “Generación con Causa”, integrado por 50 chefs peruanos que velan por la perseverancia de la gastronomía y cultura de Perú, con un modus operandi basado en sostenibilidad, la calidad y la responsabilidad social. El chef Jhosef Arias es uno de los 50 cocineros de esta Generación y, desde Madrid, nos propone un pasaporte a Perú, con trayectoria completa.

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El Tapeo y Su Gozadera ¡Historias en pequeñas dosis!

Vuelve a ser domingo ¡Despierta Sinestesia! No has dormido muy allá, pero… La siesta te consolará, yuhuhu…

Hoy, el amanecer fue distinto en el patio de vecinos, mi cuarto da hacia este y suelo dejar la ventana abierta, incluso en invierno. No se oía cacharreo ni olor a café y tostadas, el ascensor también gozaba en su silencio; debo ser de las pocas que sigue en el bloque aún, jajaja… Lo estoy disfrutando de lo lindo.

Me quedan 4 días para seguir en esta línea de tranquilidad absoluta en todas partes; una tajada solo apta en agosto en pleno centro de Madrid. El gimnasio es otro que ha bajado su ocupación a lo bestia; ayer, en baile, éramos cinco pelagatas, como clases particulares ¡Qué lujo! Normalmente, buscamos hueco para danzar del aforo que hay.

Me he mimetizado con esta atmósfera y, aunque me quedan días para vacaciones, cerré mi vida social desde ayer; si sale plan, de aquí hasta mi ida “nos veremos a la vuelta”. Me encanta hacer estos “reseteos” de vez en cuando, más que necesarios.

Pero buenoooo… Si mi propósito es contarte algunas de mis últimas salidas “gastro”; no sé cómo lo hago, es innato, me gusta ponerte en situación, imagino que llegamos a una mesa, empezamos a tomar café y te cuento cómo empecé el día, qué sensaciones tengo y me lío sola. Tras este guiño, resumiré mis últimas andanzas  con distintos protagonistas entre tapas, cócteles y charleta.

Leka Leka ¡Anota, anota!

Los sábados suele ser habitual que salga a tapear por ahí, intentando marchar noches variopintas y, si pilla algo de música en directo, aún mejor. Pasé un sábado (antes de mi viaje a Brasil) por este bar en la Latina (C/ San Bruno, 3), gracias a mi amigo Antonio que lo tenía registrado. El espacio es abierto al buen rollo, entre música, tragos y comida con una decoración peculiar, vintage, muy cuidada, que recrea un ambiente acogedor con un escenario para artistas de diversa índole. Primer punto de asentamiento, con la barra y algunas mesitas; un segundo “estilo salón con el acústico” ideal para veladas especiales.

Nos quedamos en el primero, en el balcón frente a la calle. La carta es bastante sugerente, escueta y acertada, con especializadas venezolanas y españolas. Pedimos los tostones –plátano macho frito- con guacamole y pollo/con carne y queso –realmente exquisitos- y el humus –muy bueno también, aunque hubiera mejorado con otro tipo de pan, más crujiente o tostado, pita o selección de chips-.

Sin duda, tuvimos una buena experiencia “tranquila, pausada”; volveré para ver la versión del invierno, con un plus de arte y más ambiente. Por cierto, muy acorde el nombre “leka, leka”, rico rico en Alemán o, en Sueco, “Jugar, jugar”;  este bar aúna ambas acepciones, se saborea y se juega. También puedes visitarles en su nuevo local, de reciente apertura, en Ópera (C/ de Santiago, 1).

Inclán Brutal Bar, reflejos cóncavos y convexos de la realidad culinaria actual

El pasado sábado se estaba cocinando otro encuentro, con Lourdes, mi amigui del pueblo que tras sus aventuras en Honduras estaba de vuelta en la capital. De mi lista de pendientes y de los abiertos en agosto, me pareció ideal Inclán Brutal Bar, pegaba con el estilo de Lur, pensé que encajaría; reservé mesa en el único turno que quedaba, las 23.10 hrs. Al final, fue buena hora, hacía un calor tremendo aquella noche.

El local es un guiño constante al dramaturgo que le da nombre, Ramón  María del Valle Inclán, y no solo porque esté en el callejón del Gato “mencionado por doquier en su obra Luces de Bohemia, con aquellos sus espejos, causa del Esperpento”. Un bar opuesto a los que hay por la zona, sorprende su rollo en medio de bares de siempre, llenos de turistas. Nada más entrar y te vuelves en una realidad brutalmente encantadora, dinamismo, ambiente neoyorkino salpicado de notas “valleinclanas”, de su espíritu innovador, visionario de la realidad.

Las dos protagonistas de la noche, Raquel y Lourdes, se metieron de lleno en su papel y se dejaron embaucar por la magia convexa de la ficción a la acción. Pasó de todo, pero tendrás que añadirle imaginación eh… es muy largo, jajaja. Resumo.

Nos sentamos, entra un grupo de chicos, se sientan en la mesa pareja, viene uno, dice “Chicas, buenas noches, soy el responsable de estos tíos pesados; si os molestan, no dudéis en avisarme”. What??? Nosotras ¿Esto forma parte del espectáculo? Al final, quedó libre otra mesita y nos cambiamos, porque no podíamos conversar tranquilas “los chavales estaban de despedida de soltero, de ahí, el barullo”.

Pedimos el bacalao confitado con salsa de coco, curry y olivas negras (8€), el Bavette de ternera aromatizado con romero y verduritas a la parilla (7€) y el Bao “brutal” (3€). Nos gustó todo, todo.

Me encanta su concepto, una propuesta a modo de escenas del menú a la mesa, que implica creatividad y personalidad con una muestra de tapas, súper tapas y principales versionando la gastronomía actual, ofreciendo su visión que se presenta a modo de platos de alta cocina con un toque canalla entre trampantojos y recreaciones molonas al momento del servicio.

Definitivamente, os invito a pillar butaca en Inclán Brutal Bar. Además, puedes ir tanto para tomar algo en barra, como para cenar más pausado o tomar un cóctel. No me olvido de comentar uno de los puntos fuertes, el resto de personajes, los camareros/a, qué chicos más majos, más atentos, la sonrisa les caracteriza y dan un ritmo muy brutal a la historia que te vas a llevar si les visitas.

Al llegar la cuenta, no crees que hayas cenado por 12.50 € con vino incluido y dos cestos de pan. Tienen otro local similar en papeo, con distinta escena, a 2 pasos de este, Taberna Rosi La Loca (C/ de Cádiz, 4).

Seguimos la noche buscando un sitio para tomar una copa y bailar, oh oh, destinos cerrados por vacaciones.

Acabamos en Pointer, restaurante que se transforma en bar a media noche al lado de la Plaza de Colón. Nos tomamos un gin tonic, cerramos el bar, se nos acercaron unos chavales, intercambiamos 4 frases, paseamos por la Castellana, nos hablan otros chavales del Sur y, no sabemos cómo, entramos en un casino, con las mismas nos salimos, jajaja… Dijimos, vaya noche, venga pa casa… Así, aparecen dos portugueses que nos hablan, charlamos y, por fin, Lourdes al taxi, yo, a patas, ambas rumbo a sus hogares. Noches temáticas al compás del esperpento, abiertas al no plan, efusivas de risa y una pizca de locura controlada.

Cócteles de escándalo en Lakama Café (C/ Augusto Figueroa, 17), tras Leka Leka fue el climax de la noche

Eh ¿Y la conclusión? Pues no es otra que dar las gracias a las personas que hacéis posibles estas sinestesias, por estar ahí, por compartir estos momentos, tanto a los que saborean conmigo como a los que marcan el menú, te lo sirven y te lo plantan con una sonrisa ¡Buen verano y nos vemos a la vuelta!

La Pecera, una bajada dulce al Océano

Sí, sí, domingo, estoy de vuelta y sigo sin darme un chapuzón a pesar de sentirme por momentos como un huevo frito en pleno proceso, jaja… “Hace calor” decimos, lógico, es VERANO y la que teclea ya cuenta los días para marchar, desconectar y alternar la playa con la piscina.

Agosto en Madrid es una experiencia totalmente diferente al resto del año, muchos días parecen domingos, no hay tanto barullo, los locales están menos llenos, las tiendas más despejadas con oportunidades para no dudar ¡Tiene sus ventajas oye! Lo único que hay que tener en cuenta es que muchos restaurantes/bares cierran en agosto. Justo el año pasado, quise probar varios pendientes y me encontré con un “cerrado por vacaciones”. Ayer varios sitios para bailar también.

Como te dije en el post anterior, he acumulado experiencias; mi propósito de hoy es sumergirte en La Pecera ¿Lo conoces?

Primera Oleada: “Los Taiyakis de Malasaña”

Los Helados que se sirven con la base pez “caliente, elaborada al momento” con el relleno/toppings que quieras.

En mayo de 2017, abrió un local pequeñito con un montón de peces a los que optar, La Pecera (C/ Velarde, 2) en Madrid. Los Taiyakis son un dulce “snack” japonés en forma de pez (Tai=Pargo) que tradicionalmente se rellena de pasta de frijol rojo. Su versión 2.0 “Ice-cream Taiyakis” ha traspasado fronteras “de helado soft con distintos toppings” y los hermanos Luis y Miguel Aliff y su socia Giuseppina Palladino, tras su descubrimiento en New York, no dudaron en asentarlo en la capital, abriendo su propio mar de peces en Malasaña. Efecto viral inmediato y no hay helado que se coma sin tener su selfie y reflejo instagrameable.

Segunda Oleada: Desembarco en el Barrio de Malasaña

La decoración ha sido recreada por varios artistas, Juan Ruiz-Rivas, Hello Tanata y la escuela de arte EsPositivo

Tras el éxito del primer puerto, La Pecera amplia familia con la apertura de un nuevo local Goya, 56, más espacio y nuevas burbujas de oxígeno dulce y refrescante. Abrió sus puertas el pasado 22 de junio y tuve la suerte de probar en primicia los nuevos postres y limonadas con mi compi Steffi. Los voy a mencionar ligeramente, porque como siempre digo, lo mejor es que nades tu mismo y pilles las olas como gustes.

A parte de los Taiyakis, 6 pasteles a modo de mini tartas, ideados con mucho mimo por el equipo en línea de su mundo marino, todos con sorpresa en su interior y contrastes muy logrados que armonizan divinamente: perla pink lemonade, brisa marina de maracuyá, estrella de matcha, koi de gianduia y mandarina, medusa de albahaca y fresa y de arándanos y cacahuetes.

Para los amantes de chocolate y los cítricos; mousse de cacao, mandarina y avellanas sobre brownie de avellanas.

Según gustos, a mí me encantó La Brisa Marina y la medusa de cacahuetes; el de albahaca es una buena opción, quizás, para paladares más atrevidos.

Mi favorito, mousse de maracuyá y vainilla sobre base crujiente de kikos y cereales.

También probé los pancakes “tortitas” japonesas (original o de matcha); madre mía, la original, puro vicio, lo pruebes y estás condenado/a “no podrás parar”.

Tortita japonesa, suave, sabrosa, de vainilla con sirope de arce, chocolate o miel, nata y fruta de temporada

Más opciones que no probé pero igual de tentadoras y que dejo para próximas visitas: los CROYAKIS dulces y salados; elaboraciones mitad Croissant, mitad Taiyaki. Puff… Solo de pensarlo ya quiero disfrutarlos, jejeje… Tienen que estar ricos ricos y son perfectos para brunchear o desayunar (en el horario de invierno será posible)¡Marcaremos el día a la vuelta de las vacaciones!

Para acompañar los postres, café 100% arábica y tostado en Madrid o, si prefieres una bebida fría, puedes optar por una de sus limonadas, Pink, Piña Colada y Matcha Menta y 3 refrescantes tés (Naranjas y Rooibos, Hibiscus y Chai Almond Latte). De verdad, la pink lemonade es para probarla, está buenísima, súper refrescante.

¿Ya está? Pues no, como novedad incluyen los Color Latters, es decir, cafés de colores y los marchan así Mermaid, Matcha, Red Velvet y Turmeric. Están hechos con leche cremada como peculiaridad del Café Latte.

Tercera Oleada, el Vaivén “Infusión de Creatividad, Casualidad e Ilusión”

Cuando vivas la experiencia entre peces y otras perlas del mar, sentirás por qué hago esta fusión de palabras. Si hablas con el Equipo lo entenderás mejor; se nota cuando hay pasión, dedicación y amor por lo que uno hace. El Equipo de la Pecera ha trabajado con todo ello en este nuevo proyecto, logrando brindar una oferta única y con personalidad en Madrid, aunando conceptos, mimetizando cada detalle para lograr las mejores armonías y contrastes con sabor a mar, entre aguas dulces, saladas, cremosas, chispeantes y refrescantes.

La parte de arriba con más luz y donde marchas tu “decisión”.

La Casualidad o el destino hicieron posible que Luis, Miguel y Giussepina se cruzarán con Rebeca Sánchez Grolimund, experta pastelera, para diseñar las nuevas propuestas de la pastelería. Rebeca es una gran profesional, perfeccionista en sus elaboraciones, creativa, soñadora y un encanto de persona, cualidades en Sintonía con lo que el Equipo de la Pecera parte, así que, seguro que les avecinan muchas aventuras compartidas.

Ya sí que sí que voy terminando, no sin antes mencionar que conozco a Rebeca hace años y el cómo también es curioso. Yo colaborada con algunas clases de marketing y creatividad en el Curso de Repostería de Masterd “a distancia”; Rebeca realizó este curso y vía on line nos conocimos. Sentí que esta chica era especial y cuando regresé a Madrid, ambas provocamos el encuentro real; a partir de ahí, somos amigas y estoy encantada de ver su progreso y cómo está cumpliendo su sueño, ahora, tras larga experiencia, en La Pecera.

¿Qué más te puedo decir? Los horarios, jaja… De lunes a jueves 15.00h a 23.00h y de viernes a domingo de 15.00h a 00.00h. Lo dicho, en invierno, cambiará. Para ver el menú completo: salta aquí.

Finalmente, y cerrando este dulce chapuzón que te di,  te recomiendo el “Efecto Pecera”: lo mejor es vivirlo y fluir en sus olas entre dulces, limonadas, helados o lo que te apetezca ¡Tienes una amplia y sugerente oferta para perder el oxígeno felizmente!

¿Por qué no? Cuestiones Palpables, Garbo de la rutina

Si pasa es por algo, si no pasa, también, de todo se saca algo, todo va sumando. Es inevitable planificar, es amable no hacerlo, la rutina se va dando entre la programación y la improvisación. Quieras o no quieras, las circunstancias son las dueñas, las reglas del juego; la mente, el manantial, siempre fluye, a veces se controla, otras te descontrola.

Madre mía, cómo empezamos hoy ¿No? El cóctel Baranoa de anoche creó su garbo y he aquí los resultados, jajaja… La reflexión estará acompañada, como siempre, de una buena tajada de experiencias, variadas, de aquí y de allá, pero tienen lo suyo ¿Me prestas 5 minutos? Venga, acompáñame.

Antes de comenzar, te pongo en situación de las secuencias, esparcidas en tiempo y espacio, con distintas connotaciones. Las he categorizado en 3 versiones: al vuelo, en solitario y Homeopáticas.  

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El Sabor de los días Reversibles, GastroMaquia

Somos una burbuja de sensaciones, somos luz, somos sombra, en estado intermitente y esos altibajos son la curva que nos va impulsando a la cima, la meta personal-profesional de cada uno. Sea como sea, todos buscamos el equilibrio, aunque de distinta manera; las almas libres seguirán vislumbrando horizontes, las sedentarias, buscaran cobijo, punto fijo de anclaje. Personalmente, me considero un alma libre, un tanto loca, golpeada pero latente, pretendiendo ampliar horizontes, abierta al anclaje con rodaje.

Ayer, sábado, salí a pasear por Lavapiés, el viento me jodía bastante, pero la música me hacía danzar entre la multitud. Airearse, tras días que incluyen putadas, es la mejor medicina. Llegué a casa y preparé algo rápido, huevo frito con queso curado manchego y tomates con aguacapesto “enreillos de los míos”, anda que no estaba  bueno ni na jajaja

Sin darme cuenta, me puse a escribir ¿Tienes 10 minutos? Pues siéntate, te voy a contar cómo es un día reversible con Murphy haciendo de las suyas.

De Nueva Orleans al Puerto del Loco Antonelli

El finde pasado tocó visita de mi hermano el pequeño, Ade, una década le llevo y ni a los hombros le llego, jaja… Llegó el viernes noche, pobre, supo lo que es aparcar en Chamberí. Había reservado para ir a uno de los pendientes que tenía por la zona, Trikki (C/ Santa Engracia, 109), para cenar con su amigo Ismael, de Torrejón de Ardoz. Encontramos parking y salimos pitando para estar a tiempo, ni miré la calle –faena-.

Trikki, Nueva Orleans Traditional Cuisine

Tomates Verdes Fritos, Trikki Cuisine, Comida Nueva Orleans Madrid, Poboys, sinestesia gastronómica

La comida es vistosa, atractiva, llama la atención, sobre todo a los foodies, claro está; instagram es consciente, por ello, es la primera puerta hoy día de muchos restaurantes. Llegué a Trikki por esta vía, su pinta me tentaba. Suelo fichar muchos restaurantes en IG, luego, decepción o fatisfacción. La imagen puede decir cómeme, pero, si al probar, no hace cantar al paladar, ay ay ay, problema, cliente insatisfecho, expectativas no cubiertas.  Yo marcho triste cuando juego al contento-descontento. Y con lo pesada que soy… ¡Joder! Jajaja Veamos qué pasó en Trikki.

Hamburguesa Venezolana, Trikki Cuisine, Comida Nueva Orleans Madrid, Poboys, sinestesia gastronómica

Trikki es una aventura de tres viajeros que proponen viajar a New Orleans, entre sabores de Perú y Venezuela, al son de buen jazz y una cálida-alternativa decoración. Se respira vida, ritmo, carnaval en este rinconcito de Madrid. La carta es justa, unos entrantes a modo de tapas, platos principales y los POBOY´S. Ismael pidió la hamburguesa venezolana y disfrutó de lo lindo ¡Pedazo burguer! Mi hermano y yo compartimos el Poboy de Cangrejo de Concha Suave y los tomates verdes fritos. Los tomates muy buenos, pero el bocata me dejó sonrisa cóncava; estaba simplemente normal, yo esperaba que fuera la “repera”, más sabor, me recreé yo sola; tenía que haberme pedido el Poboy El Negro. No lo he dicho, los poboys son los bocadillos más famosos de New Orleans, con rellenos variados, de pescado rebozado o carne, lechuga, tomate y distintas salsas. El Gumbo es otro de los platos tradicionales aquí que pinta apetecible.

Poboy de Cangrejo, Trikki Cuisine, Comida Nueva Orleans Madrid, Poboys, sinestesia gastronómica

La atención fue excelente, nos sentimos súper bien recibidos desde que entramos al local, además, Ismael tiene varias intolerancias y le adaptaron la burguer a su condición. ¡Volveremos!

De camino a casa -mi intención era esa- Ade, mi hermano, decía que él se iba a ver Madrid, a tomar algo, solo decía jaja –Ismael marchó tras la cena-. Así que dije, venga vamos a tomar algo por Malasaña que mola el ambiente. A nuestro paso, el Mercado de la Chispería, y dije “vamos, te lo enseño y así saludamos a Sergio, chef de la Taberna del Loco Antonelli; eran las 12, en breve, el telón se cerraba, y Sergio se sumó al plan, de hecho, él hizo el plan. Antes de marchar, le preparó en un pispás un Pisco Sour a  Ade –primera toma de contacto-.

Nos asentamos en el Bigote del Greco (C/Ruiz, 3); ambiente, música alternativa y buenas copas ¡Un Gin Tonic, por favore! Nos dieron las 3 la mañana, conversando con la dueña del local, Joana; una chica majísima, su buen rollo se nota en este sitio, muy recomendable.

El Bigote del Greco, copas MAdrid, Sinestesia Gastronómica, Bares Madrid

Al final, la noche terminó a todo dar; pretensión de buscar el coche y poner el ticket, perrería por parte de mi hermano, que dijo, yo voy mañana…

Sábado Sobre Mojado con cara Convexa

Pobre Ade, sale por la mañana, con 4 horas de sueño, las 8 de la mañana, sin paraguas, sin conocer el barrio. Oí la puerta, le escribo, no contesta; las 9 de la mañana, le llamo, salgo con las pintas y el paraguas. Voy a su encuentro, mientras trataba de encontrar el coche, no dábamos con él ¡Estábamos bien jodidos! Con el día que llevábamos, pensé, cae multa fijo. Buscando a Ade, zas, alzo mi vista y digo “el coche, el coche” ¡Qué alivio! Movimos el coche más cerca de casa, subimos al piso. Lluvia, viento, frío… Me empiezo a preparar, llega Ismael, se van a desayunar, me relajo y, 30 minutos más tarde, les alcanzo. Deja de llover, sin plan, a patear Madrid.

Sergio Manger, el loco Antonelli de la Chispería de Chamberí

Pulpo El loco Antonelli, Taberna del Loco Antonelli, Sinestesia Gastronómica, Pulpo MAdrid

Cómo no, tras contar la experiencia con el Pulpo del Loco, Ade quería probarlo.  Fuimos a comer allí. El mercado estaba abarrotado, pero Murphy nos dejó una tregua, pillamos mesica. Antes de contaros la experiencia, hago un inciso; mi primer contacto con su cocina fue “la empanada de grelos con pulpo” y quedé flechada, simplemente, perfecta, distinta, sin nada que quitar ni añadir; después vino el pulpo y la merluza, el flechazo se agudizó. Supe que estaba ante un cocinero con mayúsculas, amante de los fogones; la pasión es ineludible, se nota, se palpa.

Nos dejamos aconsejar y Sergio nos recomendó el Pulpo, la Picaña de Buey y las alcachofas. Llegó el pulpo, sobre la espuma de patata, cremosidad, ternura, calidad, suave con el acento chisposo del Pimentón de la Vera. A continuación, la picaña, pura revolución, al punto, sabrosa, increíble.

Picaña El Loco Antonelli, Taberna del Loco Antonelli, Sinestesia Gastronómica, Pulpo MAdrid

Finalmente, las alcachofas ¡Tremenda sorpresa! Las probé y flipé, mi cara era reflejo de ello; sabores varios en perfecta conjugación, dulce, salado, sabroso, desconcertante. Gratamente sorprendida con las alcachofas; pedimos más pan, por cierto, buenísimo, para mojar la salsita. La cocina de Sergio te hace disfrutar, te da plenitud de experiencia, calidad de producto con recetas sencillas y complejas ¡La autenticidad está servida!

Alcachofas el Loco Antonelli, Taberna del Loco Antonelli, Sinestesia Gastronómica, Pulpo MAdrid

Justamente hoy, tras 2 años de rodaje, la Taberna del Loco Antonelli deja el puerto de la Chispería, cómo no, con copa de albariño y pulpo para sus clientes en agradecimiento a su apoyo. Ya está navegando hacía el nuevo destino, nuevo anclaje en el mismo barrio, Chamberí. El Loco Antonelli ha madurado y, como tal, se independiza para remar con el mismo nombre, la misma calidad y la misma ilusión; en breve, tendremos noticias de la inauguración ¡Estoy segura que no le faltaran viajeros, su viaje merece la pena!

Más que contentos, partimos hacia Malasaña para tomar un café e improvisar relajadamente. De casualidad, nos topamos con La Austriaca (C/ San Onofre, 3) y vaya acierto. Buen café a precio normal, tartas caseras, deliciosas, buen trato y mucho dinamismo. Me gustó mucho e, inmediatamente, pasé a registrarlo para esos cafés que surgen constantemente.

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Estoy algo cansada de los locales guays que te cobran 3´50 € por un capuchino, muy mono presentado, sí, pero aburrido en boca y que te deja pensando “quiero otro café”. Hoy, volveré a La Austriaca y, además, preguntaré cómo va su oferta de tapas/menús; por lo que vi, comida casera, tradicional y creativa. Espero tapear pronto por aquí.

Al anochecer, Ade e Ismael se marcharon a Torrejón, sentí plenitud de dos días reversibles, con su parte cóncava y convexa, sentí alegría, también tristeza, vacío…  Me quedaba sola de nuevo, constatando, una vez más, que el roce hace el cariño, que las personas son la salsa de los momentos y que gusta echar de menos, sensación olvidada que refresco constantemente tras tantos buenos momentos ¡Gracias a todas las personas que me permiten sentir lo agridulce!

Día Deconstruido con Espuma Invertida

Domingo, sol, manta azul de cielo… mi realidad, cueva, pantalla, teclado –vivir en un primero tiene su punto, aunque a veces te sientes como un champiñón, jaja-.  Me pongo a escribir a destiempo, con las neuronas algo perjudicadas pero con una pizca de picardía y mucha motivación para contaros cómo es un día deconstruido que acaba en una chistera azul. Antes que nada, quédate con el toque de la chistera, no tiene desperdicio.

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