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POSTRES BRASILEÑOS

“Brigadeiros de Chocolate y Besitos de Coco”

La Navidad se aproxima, estamos a una semana de la Nochebuena, disfrutando de las comidas de empresas  y  planificando las venideras con amistades y familiares. 
Por supuesto, estoy segura que alguno de vosotros ya está planificando el menú de Navidad y yo, desde Sinestesia Gastronómica, quiero compartir con vosotros unos dulces regalitos que descubrí hace poquito y que son perfectos para acompañar nuestros encuentros. 
No sé cómo me las apaño para acabar siempre hablando de cocina, recetas de aquí y de allá, será que es cierto que soy una locuela de la gastronomía, porque, la verdad, siempre ando cocinando nuevas ideas. 

El caso es que tras conocer a una chica brasileira, llegué a probar los brigadeiros y los besitos de coco; me contó cómo se elaboraban y al instante pensé “tengo que hacerlos, estas delicias las tienen que probar en mi casa”.  Dicho y hecho; tras el resultado, solo puedo hacer una cosa, compartir la receta contigo. Espero que te guste. 

BRIGADEIROS DE CHOCOLATE
Ingredientes 
1 lata de leche condensada 400 grs
2 cucharadas de mantequilla sin sal
5 cucharadas de cacao en polvo –mejor con Nesquik-
Decoración al gusto: fideos de colores, coco, frutos secos, galleta…
Opcional: algún licor, en mi caso puse Pedro Ximenez (PX)
Elaboración
– Mezclar todos los ingredientes en un cazo (leche condensada, mantequilla y el nesquik “”PX) y llevar a cocción a fuego medio hasta que empiece a hacer “chup-chup” y la mezcla comience a despegarse del cazo, aproximadamente unos 15 minutos. 
– Apartar del fuego y pasar a un molde para dejar enfriar, mejor a temperatura ambiente, pero, si tenemos prisa, podemos introducirlo en la nevera, tapado con film para evitar que coja aromas.
– Una vez la farsa esté fría, puedes empezar a hacer las bolitas. Para ello, tendrás que poner un poco de mantequilla en las manos para evitar que se peguen. Tras esto, poner la cobertura deseada y reservarlos en la nevera.
Observación: puedes decorarlos con lo que quieras, yo los vestí con cacao, coco, cookies de jengibre y fideos de chocolates de colores. Si los presentas variados resultan más interesantes y atractivos. 
¿Te has dado cuenta? Parecen trufas ¿A qué sí? Estás en lo cierto, podríamos decir que son las trufas brasileñas; la diferencia es que el ganaché (nata+chocolate de cobertura) se elabora con leche condensada y cacao en polvo. 
BEIJINHO O BESITO DE COCO
Ingredientes:
1 lata de leche condensada de 400 grs
1 cucharada de mantequilla sin sal
100 gr. de coco rallado –dejar un poco para decorar-
1 yema de huevo
Elaboración
– Mezclar todos los ingredientes en una cacerola (reservar un poco de coco).
– Cocer a fuego medio, revolviendo constantemente hasta que espese. Cuando empiece a hacer chup chup y la farsa se despegue fácilmente del cazo, estará listo. (15 minutos).
– Retirar del fuego, cambiar a un bol y dejar enfriar.

– Finalmente, hacer bolitas y pasarlas por coco rallado. Para que se no se peguen, humedecer las manos con agua o con mantequilla.
 

Observación: son un poco más contundentes que los brigadeiros, pero son conquistadores y agradecidos. Ideales para tomar con un buen café “más tipo cortado”, con una cerveza tostada o incluso con una copa de vino; por ejemplo, con un cava rosado iría perfecto. 

Sin más, te animo a que hagas estos pequeños bomboncitos en estas fechas, son aparentemente trufas, pero, en boca, se desmienten y sienten diferentes. Son más cremosos y un tanto más blanditos, por lo que te aconsejo lucir alguno con algo crujiente, para ofrecer un contraste de texturas.  
Estos petits fours son ideales tanto para coronar un menú, como para disfrutarlos en la hora del café o aportar dulzor al momento cóctel. Eso sí, tienen un inconveniente, son como las pipas, pero no son nada light ¡Tentaciones para comer con moderación!

Por último, decirte que ambas elaboraciones pueden ser usadas también como rellenos de tartas u otras elaboraciones, incluso como un praliné para untar con nuestras galletitas preferidas. 

Por si no vuelvo antes, desde ya, te deseo unas Felices Fiestas y que esta Navidad sea especial para ti y los tuyos; siempre hay un motivo para seguir, a pesar de las circunstancias y un brindis de positivismo siempre es bienvenido.   
Un abrazo. Raquel
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Restaurante La Gran Brasería, Jerez de los Caballeros

De la Cesta a la Mesa

Jerez de los Caballeros, visita obligada en Extremadura, está muy cerca de mi pueblo, Barcarrota (a unos 29 km) y en más de una ocasión me dejo caer por allí, aunque casi siempre suelo acabar tomando  algo por la plaza del pueblo.

Me dije a mí misma que tenía que empezar a descubrir buenas casas de comida en la localidad. Justamente, un amigo vive allí, así que, le pedí que me recomendara algunos sitios. Entre ellos, me habló de la Brasería y, tras mi visita, me dispongo a contarte mi experiencia.

La Brasería se encuentra en el Hotel Los Templarios y me consta que no es muy conocida, salvo por la gente del pueblo y algunos turistas que se alojan en el hotel, más conocido, pues muchas celebraciones se festejan en sus instalaciones. 
Comida amigable, de calidad y autoservicio
Mi amigo Miguel, jerezano, me aconsejó que si iba a la Brasería, mejor con un grupo de varias personas, pues se adapta más a la oferta. Le hice caso y reservé mesa para festejar allí el cumpleaños de mi madre el pasado mes de noviembre. Fuimos 6 personas al almuerzo.  Comenzamos. 
No voy a comentar mucho de la decoración, muy mejorable, porque, además, hacia un día primaveral –a pesar de estar en noviembre- con lo que optamos por comer en la terraza; las vistas desde allí son fabulosas.  
Lo peculiar de este sitio es el concepto, la experiencia que ofrece donde el comensal participa activamente en la confección del menú. Tanto es así que eres tú el que hace la lista de la compra y dices qué quieres y cómo lo quieres. Sí, oyes bien, el primer paso es tomar la cesta e ir a la tienda para seleccionar los productos.

En la cámara, carnes y pescados al vacío, desde solomillos, presa, chuletas a calamares, gambas, sepia, merluza; embutidos y quesos, ensaladas varias, pan o piquitos. 

También debes elegir la bebida y hay de todo –vino, cerveza, refrescos, cava, zumos, agua-. Una vez tienes la cesta lista, te diriges al mostrador-caja para pagar, igual que haces en el súper, solo que aquí deberás decir cómo quieres degustar los productos. Las posibilidades son a la brasa, a la plancha o en fritura “a la andaluza”, normalmente, para los chipirones, calamares, boquerones, puntillitas. También, hay raciones de patatas fritas solas o con queso para acompañar. 
Hecho esto, tomas asiento y tu cesta pasa a cocina. Como si de una tómbola se tratara, van diciendo tu nombre por el megáfono a medida que tus platos van siendo cocinados. O sea, tú eres el camarero, así que, mejor ir cómodo para la ocasión. 

¿Qué comimos? Nuestro almuerzo contó con las siguientes raciones: como entrantes, Jamón Ibérico de Bellota, queso de Mezcla Curado y ensalada de la casa. A continuación,  puntillitas –fritura perfecta nada grasienta y muy crujiente, gambones y chipirones a la plancha con un majao de perejil, ajo y aceite; la verdad, estaban muy buenos, producto de calidad bien cocinado.  
En cuanto a las carnes, tomamos presa, abanico y solomillo de cerdo, todo a la brasa y acompañado con patatas fritas. Una carne hecha en su punto, muy sabrosa y jugosa. En cuanto a la bebida, optamos por un tinto con crianza de la Ribera del Duero que armonizó bien con las carnes. 
 
Como postre, tienes desde frutas, yogures o helados a tartas caseras, flan o natillas. Nosotros no tuvimos que elegir nada dulce, porque el postre lo llevé yo para festejar el cumpleaños; hice una Cheesecake de toblerone dos chocolates sin gluten, que recomiendo altamente jeje…
Tras el postre y los cafés, puedes pasar al bar del hotel y tomarte un gin tonic o cualquier otro combinado y disfrutar del atardecer. 
Concluyo diciendo que, sin duda, es un sitio bastante recomendable, con una excelente oferta calidad-precio, donde se come bien y uno queda satisfecho. La chica que nos atendió en la caja fue muy maja, atenta siempre que le consultábamos algo. Si eres de los que le gusta que le sirvan y una comida de vanguardia este no es tu sitio, pero si te gusta comer como si estuvieras en casa, no te importa hacer la compra y ser camarero, no lo dudes y reúne un grupo de amigos y ve a probar la brasería. Otro de los alicientes es el precio, la cuenta fue de 91€, es decir, 15 por barba y te puedo asegurar que salimos bastante repletos. 
La Brasería
Ctra. Villanueva, s/n, 06380 Jerez de los Caballeros, Badajoz
Teléfono: 924731636
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La Academia Extremeña de Gastronomía estrenará Sede en la localidad de Badajoz

Extremadura está en plena efervescencia gastronómica, se siente en el ambiente y las actividades en torno a la Buena Mesa cada vez son más notables

Hoy, ha tenido lugar la entrega de llaves de la futura Sede de la Academia Extremeña de Gastronomía (AEG) en  Badajoz, que abrirá sus puertas en un mes y que está ubicada sobre el histórico arco del Peso de Badajoz, con fabulosas vistas a la Plaza Alta.
Durante la jornada se nombró Académico de Honor a Francisco Javier Fragoso, alcalde de Badajoz, haciéndole entrega de la Medalla y el Mandil de Corcho de la AEG. Fragoso mencionó que  es un honor para la ciudad de Badajoz que la sede abra sus puertas en Badajoz. Además, mencionó que a título personal  “hace sus pinitos en la cocina y se pone el delantal en más de una ocasión”.  Según comentó, hace buenas paellas y buenas tortillas de patatas.
Tras las palabras del alcalde, se hizo entrega de las llaves de la Sede a Francisco Sauco, Presidente de la Academia Extremeña de Gastronomía, quien remarcó que se seguirá trabajando en la divulgación de la Marca Extremadura a través de distintos servicios en el Hecho Gastronómico. De hecho, el proyecto Saborea Badajoz está ya en marcha, trabajando para que el 2016 sea un año muy productivo gastronómicamente hablando.

Hasta aquí, un pequeño resumen de cómo aconteció la mañana de hoy. Por mi parte, fue un placer poder estar presente en el evento y entrar a formar parte de la Academia Extremeña de Gastronomía. Así es, hoy también nos fue entregada la Medalla a Carmen Tristancho, Directora de la revista GRADA y a mí. Sin duda, formar parte de este gremio defensor de la cultura gastronómica es un orgullo para alguien que desde pequeña se pierde entre aromas y sabores; espero aportar mis mejores ingredientes y encontrar buenas sinergias en esta receta.  

Finalmente, disfrutamos de un cóctel de la mano de Come y Calla que fue muy acertado y agradecido. Entre las tapas degustadas, brochetas de manzana, gamba y panceta (curiosa combinación), presa ibérica macerada en soja con puré de calabaza, carrilleras estofadas, carpaccio de solomillo con foie, mini hamburguesas de cordero y, por supuesto, Jamón Ibérico de Bellota y Torta de la Tierra de Barros, con tostaditas de pasas.

El vino elegido para la ocasión fue Habla del Silencio; nos permitía las pausas oportunas  e invitaba a una charla con sabiduría.

Ha sido una gran experiencia el participar en este acto y conocer al resto de académicos en persona. Cómo no, destaco mi encuentro después de 5 años con Rafa Prades, por fin pude “comer, charlar y beber”, frase que tomo prestada de mi amigo Gonzalo Sol, con él. Todo un profesional y un apasionado de la cocina. Ha sido un placer conversar e intercambiar opiniones contigo. Espero que nos volvamos a ver muy pronto.

Carmen Tristancho, Rafa Prades, Juan Antonio Narro y yo -Raquel Contador-. Foto los blogueros de la Academia Extremeña de Gastronomía.
No me puedo despedir sin decir que estoy inmensamente feliz de ver cómo por fin la Gastronomía Extremeña está empezando a caminar con la cabeza bien alta; apenas llevo un año en mi tierra y no he parado de ver estupendas iniciativas en terreno culinario ¡Un aplauso por todos los protagonistas y a seguir creando la Marca Extremadura!
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COCINANDO AL SON BRASILEIRO

Taller de cocina “platos tradicionales de Brasil” en PanContigo

Ayer fue una jornada entre fogones, gente maja y muchas historias con ritmo. ¿Qué estuve haciendo? Cocinando con Jerusa Guercio, un menú típico brasileño; te daré unas breves pinceladas del festín que vivimos ayer, pues además son platos muy apropiados para las fechas navideñas que se aproximan.
Nos ponemos en situación “principio de la historia”

Hace apenas unos meses que conozco a Jerusa, una brasileña afincada en Badajoz y que estará en Extremadura hasta finales de junio. Ella es profesora de marketing y gestión de personal en la universidad de Brasil y eligió nuestra ciudad pacense para hacer su doctorado en ciencias ambientales. Le gusta cocinar y se le da bastante bien. Me habló del TIGRAO, un plato de la localidad de Ponta Grossa (Paraná, Brasil) que se toma en invierno como plato único, pues es muy nutritivo y completo. Me contó cómo se elaboraba y me llamó mucho la atención. Entre los ingredientes, carne de cerdo, repollo, verduras (ajo, cebolla y tomate) y masa de pan cruda. Me dije a mí misma que esto tenía que probarlo; era un plato novedoso y desconocido, pues de Brasil lo que nos suena a todos es la feijoada y la caipirinha, además de la samba, jeje…

Así que, pensé que sería buena idea organizar algo en PanContigo  (República Argentina, 2.Badajoz. 924 433 143) y aprender a hacer el Tigrão. Hablé con Jerusa e ideamos un menú completo con sabor a Brasil: Caipirinha, Tigrão y, como postre, Beijinho de coco y Brigadeiros de Chocolate. Solo quedaba que a Eugenio Garrido, director de PanContigo, le pareciera algo factible. Por supuesto, nos recibió con una merienda singular en su casa –con un delicioso brownie y tarta de queso- y hablamos sobre ello. Le gustó la idea y nos pusimos manos a la obra.

Taller y almuerzo compartido

Primero de todo, he de decir que lo pasamos muy bien y ello fue en parte al entusiasmo y la participación de las alumnas. No te voy a dejar hoy las recetas, pero prometo publicarlas sucesivamente, pues son bien agradecidas. Resumo brevemente el taller con mis impresiones más sinceras: Jerusa fue este día la gran anfitriona y mientras nos contaba sus historias, cocinaba y bailaba ¡sí, sí, bailó y mucho! Yo me puse a hacer la caipirinha y he de reconocer que no me gustaba nada; ahora, me encanta y, además, sé hacerla al modo tradicional. Mientras, Jerusa iba haciendo el Tigrao con ayuda de todas las alumnas; tardó más o menos 1.30 hrs en cocinarse a fuego lento. Nos enseñó que cuando está el pan “cocido con la salsa” está el plato; el secreto está en la salsa. Entretanto, fuimos haciendo los postres “Beijinho de coco y Brigadeiros de Chocolate”.

Terminamos la jornada sentados a la mesa y disfrutando del sabor de Brasil, entre historias variopintas y muchas risas. El tigrao está muy bueno, es un plato que hay que hacer con paciencia, económico y donde el pan conquista por su sabor y textura. Recuerda a los Gua Bao, los tan de moda bocatas chinos o los más familiares bocados de Oriente para los pacenses “los dumplings”.

Las “trufas brasileñas” como llamamos a los postres no fueron degustadas en su forma de bolitas, pues no dio tiempo a enfriar la masa; eso sí, están buenísimas y son muy fáciles. Solo una cosa: si no quieres darte un empacho, haz las bolitas, porque a cazo y cuchara es un no parar. Quienes estuvisteis sabéis a qué me refiero, jejeje… Te daré la receta y, cara a Navidad, es un postre muy fácil, delicioso, y mejor si haces la masa un día y boleas al día siguiente.

Finalmente, agradecer a Eugenio su atención y disposición en todo momento; también a Mª Ángeles, Quina, Ana, Alba y Tatiana y Paco, quienes hicieron de esta jornada, una experiencia entrañable y divertida. No me olvido de María José y Quini, equipo de PanContigo que realmente está contigo.

Lo que es la vida, cociné entre paraguayas en Madrid, entre coreanos en Londres y, ahora, entre los sabores de Brasil en Badajoz. Sin dejar de mencionar que aprendí a hacer la mejor Carrot Cake en Zimbabwe.
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II Picnic en PanContigo

“Todo lo que fermenta está bueno” 

La noche del pasado viernes tuvo un sabor diferente, un sabor de encuentro, de magia y de entusiasmo; y es que justo hacía un año que PanContigo (Badajoz) abría sus puertas, para ofrecer más que un buen pan artesano. Entre panes, pastas, talleres, charlas, cenas y tentempiés hay algo que siempre prevalece y es que todo es compartido. Cómo no podía ser de otra manera, Eugenio y Sol, artífices del obrador, quisieron que este Primer Aniversario fuera especial y, para ello, volvieron a abrir la cesta del picnic y, una vez más, volvieron a contar con nosotros.  

El primer picnic tuvo lugar el pasado 23 de junio y fue todo un éxito, de esos que dejan buen sabor de boca y un hasta la próxima. No podía faltar a este II encuentro bloguero y lo marqué con estrella en mi calendario, jeje…  Volver a ver y a compartir Buena Mesa con amantes del Hecho Gastronómico es siempre un gustazo que se respira y se siente diferente; las sensaciones se confunden entre aromas y sabores, perfecta experiencia para una sinestésica como yo.

Fue una velada acogedora, con muchas historias sobre la mesa y nuevos protagonistas, así que, intentaré condensar bien los ingredientes y contarte cómo se cocinó este II Picnic en PanContigo. 

Menú “Sabroso Picoteo”

Las aceitunas abrieron boca, pero no las típicas aceitunas, sino unas aceitunas de fruto dulce en su interior, de higo, cerezas o dátil. Un producto original y de calidad, de Gradoli Gourmet. Le siguió la “sopita calienta-alma” de Carol, con bacalao y algo más, suave y auténtica que nos preparó para recibir las dos versiones de Humus que preparó Olga de Veganizando; el de tomate seco con aroma de zatar me encandiló –menos mal que no había pan de pita, nachos o algo finito y crujiente, porque no hubiera parado de dipear-. Grande Olga, peculiar y con una gran personalidad esta chica.

Tras estos entrantes, le llegó el turno al bocado de berenjenas que preparé; un plato muy especial para mí y que ya hacía algún tiempo que no practicaba: gracias a él, conseguí pasar por los fogones de El Bulli y de Arzak. Es, sin duda, una receta a la que le guardo mucho cariño.

Después, dimos paso a los Ibéricos de Pepe Alba, paleta ibérica de bellota y chorizo ibérico. Pepe, gran divulgador de nuestros productos ibéricos y de Extremadura, nos habló de su labor y su filosofía de trabajo en El Jamón Hecho Arte; la calidad de producto y el mejor servicio para sus clientes es su máxima. Hizo una crítica a los 7 sabores tan comentados del jamón ibérico, para él, “no deberíamos hablar de menos de 50 sabores en una pieza de jamón, hay que medir tiempos, no sólo partes”. Pero, más platos seguían rotando, mientras sus autores nos explicaban receta o procedencia, como la ensalada de bacalao con naranja de Lourdes Torres, un plato típico cordobés, fácil y que siempre te hace quedar bien; o el lomo a la sal de Eugenio, simplemente perfecto en sabor y textura.


Entre tanto, fuimos dando paso al “rey del picnic”; había para todos los gustos, suaves, curados, semicurados, en crema… Ya sabes ¿no? Hablo del queso: Torta de Carbajo (Cáceres) que con el dulce de membrillo de Amparo casaba de maravilla, Torta de Villafranca de Los Barros, De la Serna… y muchos más gracias a la preciosa tabla que preparó Celia, de las Mesas Dulces de Celia, una presentación diferente para quesear con estilo. Evidentemente, el pan, como de costumbre, fue su gran aliado; esta vez, el integral de semilla fue mi favorito.

Antes de dar paso a los postres, quiero hacer mención a los vinos que nos acompañaron en esta velada: Pato Frio del Alentejo, Vino L´AND, Nadir, Reynolds Reserva 08, Payva Crianza 2012. La experta en vinos Carmen Tristancho, con su dulzura y buen hacer, nos fue presentando cada vino, invitándonos a la cata y al disfrute. Un lujo contar con Carmen, mujer llena de positivismo y con una luz especial. Espero no haberte aburrido mucho y que tengas aún huequito para el postre y la sobremesa, será liviana y bienvenida.

Dulces con alma, sonrisa persistente 

Sí, así es, los postres de Nuria tienen una pócima especial “si los pruebas es un no parar y cada bocado te gusta más”.

Esta vez, nos obsequió con dos recetas que rinden honor al huevo: un chupito de Arroz Bon Bocado –crema de huevo, arroz y almendra, aromatizado con canela- y Postre Nata con huevo Mole –un suspiro de claras a punto de nieve y crema, que, literalmente, te hacía suspirar-. Ambas, recetas tradicionales portuguesas. La repostería de Nuria es fabulosa, deja huella siempre.


No puedo terminar este escrito sin mencionar lo más importante, LA COMPAÑÍA: blogueros, periodistas, apasionados del Hecho Gastronómico y otras labores, que hicieron que este evento tuviera esencia, horneándose a fuego lento y que nos impregnó a todos con su aroma, reflejado en dulces y saladas sonrisas. Además, para todos nosotros, fue un honor y una gran suerte contar con la presencia de Iban Yarza, divulgador del pan artesano y autor de reconocidos libros, entre ellos, su última creación “¿Hacemos Pan?”, escrito junto a Alma Obregón y que acaba de salir al mercado. Iban definió el encuentro como “símbolo del optimismo” y no puedo estar más de acuerdo con él.

Gracias a todos por compartir una noche tan compleja y sencilla a la vez, sobre todo, a Eugenio y Sol, quienes hacen posible estas vivencias y nos hacen sentir como en casa en PanContigo. Echamos de menos a Carmen De Un Bocado (aunque sus macarons estuvieron presentes) y a Luly y sus empanadillas criollas; por mi parte, también a mi amiga Aida, de Mis Maridajes, quien estaba organizando el viaje desde Asturias para estar en el Picnic y tuvo que marchar a México de imprevisto. Ah, y a Marta de El Carrino de Catalín; os esperamos chicas, para la próxima, ya sabéis, un bodegón catalín no puede faltar.

Cuando pase el invierno, volveremos a sacar el mantel… jeje 😉 Mientras, no dejes de pasarte por PanContigo (C/ República Argentina, 2. Tel. 924 433 143)

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Gluten free Toblerone Cheesecake “Double Chocolat”

Tarta de Queso y Toblerone


Lo reconozco, ¡Soy una fanática de las cheescakes! Desde que hace años probé la strawberry cheesecake sabía que mi relación con este tipo de tarta sería muy fiel; eso sí, ha evolucionado, y he tenido el gusto de toparme con verdaderas gozadas de tartas de queso. Prácticamente, partiendo de la base original, puedes hacer una cheesecake de lo que quieras; el límite “tu imaginación”. 
Hace unos días que volví de Londres y no me resistí a comprar una trilogía de toblerone ¡Qué contenta venía yo con el original (choco con leche, almendras y miel), el choco negro y el blanco! Todos en tamaños de 400 grs. A parte de disfrutar de algún que otro triangulito –es un placer crujiente, puro y saciante- quise hacer algo especial y dije “vamos a por una toblerone cheesecake”.

El cumple de mi madre se avecinaba y vi perfecta esta tarta para disfrutarla en su día; mi cuñada es celiaca, así que, solo quedaba adaptar la receta, pues el toblerone es sin gluten. 

La tarta ha gustado muchísimo, queda muy suave, con textura de mousse, intensa de sabor y crujiente gracias a la base de galletas y los trocitos de frutos secos. Si te gusta el toblerone, si eres fan de estos chocolates suizos, oh yeah, tienes que probarla, placer, puro placer. Así que, te invito a que pongas en práctica esta receta, no te arrepentirás, solo repetirás, jeje

Toblerone Cheescake

INGREDIENTES 
Para la base:
250 grs. de galletas sin gluten (si nadie es celiaco, con las tipo digestive aún más auténtica)
100 grs. de mantequilla derretida
Relleno:
500 grs. de queso crema tipo philadelphia
 ½ taza de azúcar glas
 300 grs. de nata para montar
 200 grs. de chocolate blanco Toblerone
200 grs. de chocolate negro Toblerone
 Chocolate Toblerone extra para la decoración
 Decoración “a gusto”: 200 grs. de chocolate toblerone variado

ELABORACIÓN

  • Mezclar las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta formar una pasta homogénea: colocar presionando en la base de un molde desarmable (aprox. 24 cm) ligeramente engrasado o poner el aro del molde en el plato final, así no tendrás que cambiar la tarta. Dejar reposar en nevera. 
  • Montar la nata montada con las varillas; si es manual, la nata ha de estar muy fría y es recomendable haber tenido el molde en el congelador unos minutos, así se monta más fácil y rápido.
  • Batir el queso crema en la batidora con el azúcar glass hasta que esté suave.
  • Coger dos bol grandes para derretir los toblerones; en uno pondremos el blanco y en otro el negro, troceados. Puedes derretirlo a baño María o en el microondas; en ambos casos, aconsejo incorporar un poquito de crema de leche (o mantequilla) para facilitar su uso, ya que al mezclarlo con el queso se puede endurecer demasiado.
  • A continuación, preparar las dos “mousses” de chocolate toblerone; añadir la mitad de la crema de queso a cada bol de chocolate y mezclar bien. Finalmente, añadir la mitad de la nata montada (en cada bol) y mezclar con movimientos envolventes hasta que tengamos una crema suave de toblerone. Hecho esto, tendrás un bol con crema blanca y otro de choco negro.
  • Verter la mezcla de chocolate negro sobre la base de galleta; sobre esta, añadir la crema de chocolate blanco. Y ya está, solo queda decorar la tarta y este paso puedes hacerlo como más te guste; yo puse chocolate toblerone rallado de ambas clases. Te aconsejo que le pongas un frosting del toblerone tradicional, con ese toque de miel queda buenísimo (acaramelado) y es un bocado aún más crujiente y explosivo.
  • Guardar en la nevera un par de horas y lista para disfrutar de un bocado dulce, cremoso, crujiente y sin gluten.

Observaciones: no le he añadido gelatina, pero si quieres que la tarta mantenga mejor su volumen, te recomiendo que le añadas 2  colas de gelatina neutra.
Hasta aquí mi propuesta dulce de hoy; me voy pensando en la multitud de recetas que se pueden hacer con estas chocolatinas. Simplemente, pensar en un helado de vainilla cubierto con crema de toblerone original o un tarta de galletas a los tres toblerones… uhm, tengo que seguir tobleroneando jejeje…
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RECETA DE SUEÑOS Y POSIBLES

Hoy sábado 7 de noviembre, estaré en Expobodas Badajoz  con el gran equipo de Air Drone View, para presentar nuestros servicios a todos los enamorados que nos visiten y estén planificando su enlace. Pero, no voy a hablar de drones, ni de restaurantes, si no de un carrino cargado de ilusión que empezó sus andaduras hace justo un año, El Carrino de Catalín. 
Sabores que compensan, ingredientes que congenian 

“Lo posible de lo imposible se mide por la voluntad del ser humano” -Andoni Luis Aduriz-

Con esta frase que preside los fogones del prestigioso chef de Mugaritz, inicio mi elogio a dos personas a las que quiero dar la enhorabuena por su trabajo y su pasión, Ana y Marta Parral, hermanas y fundadoras del Carrino de Catalín. El año pasado tuve el placer de estar en la Mise en place de este proyecto y disfrutar de dos intensas jornadas junto a ellas en Expobodas 2014, los pasamos genial y ahí empezaron a llegar los primeros viajeros. Desde entonces, no han parado de viajar, organizando eventos a nivel nacional –bautizos, bodas, cenas privadas, comuniones, etc.-; siguen evolucionando y reinventado el servicio de wedding planner (organizador de bodas), algo que cada vez se estila más y, si es con ellas, es un caramelo que contagia. 

 

Ana es licenciada en Ciencias Ambientales y Marta en Ciencias de la comunicación, ambas han trabajado durante años en sus respectivos sectores. Por circunstancias de la vida, coincidieron en un momento de búsqueda y mientras nada llegaba, fue surgiendo la idea de emprender algo juntas. Ana pasó una temporada en Inglaterra, viaje que organizamos y realizamos juntas; en ese tiempo empezó a cavilar y pensar qué quería ser y a dónde quería ir, me decía que estaba perdida –yo sabía que no-. Estuvimos unos meses separadas y antes de su regreso a España, me dijo, Raquel ya sé lo que quiero, es un poco locura, pero es mi sueño. Quería ser wedding planner, organizar bodas y hacer encuentros con chispa; había visto un curso, considerado el mejor  en España, impartido por Bodas de Cuento y me preguntó mi opinión. Le dije: Ana, siempre he visto que eres el alma de los encuentros, sin ti, no son lo mismo –igual pasa con Marta-, así que, si lo tienes claro, no lo dudes y a por ello, el no ya lo tienes, solo queda intentarlo, you never know. Ana volvió a España, Ana hizo el curso y Ana es ahora wedding planner en activo, directora de su propia empresa, junto a Marta –Community Manager y técnica de Diseño-. 
No me enrollo más, eso sí, te invito a visitar su página Perdona pero es Mi Día y a seguirles la pista, porque si quieres hacer que tu evento sea especial, no lo dudes, El Carrino de Catalín  te ofrecerá un viaje lleno de sabor, de esos que pasan a formar parte de tus recuerdos más dulces y distinguidos. Ofrecen eventos personalizados, con una decoración original; se nota el encanto y la pasión de sus artífices, únicas, especiales y carismáticas.
PD: He querido dedicarles este post a dos soñadoras que están haciendo su sueño realidad y a todas aquellas personas que tengan su receta en mente y tengan la incertidumbre de si gustará o no. Todo es posible, solo tienes que creer que lo es y hacer que sea. ¡No dejes de cocinar tus sueños, algún día pueden ser tu alimento en su sentido más amplio! SUERTE!!!
 ¡Enhorabuena chicas, os deseo mucho éxito y un largo recorrido!
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Restaurante Hispania, alma ibérica en la City de Londres

La semana pasada tuve el placer de volver a Londres, esta vez con una misión comercial organizada por Avante Extremadura y en representación de la empresa Air Drone View. Este viaje ha tenido dos ingredientes bien diferenciados, aunque integrados. 
Por un lado, las jornadas técnicas con sabor tecnológico; por otro, las paradas gastronómicas, donde Sinestesia entra en juego. De todas las pausas en torno a la mesa, sin duda, Hispania merece una atención especial y hoy me dispongo a contarte cómo fue la experiencia. 
 
Estrella de Calidad por los 5 sentidos
Cuando algo me gusta, lo llevo conmigo y entra a formar parte de mis recuerdos, ya sabes que juego con los sabores y que los flashbacks son más que necesarios para seguir creando y aprendiendo. El paso por el Restaurante Hispania me ha dejado más que buen sabor de boca; podría decirte que sentí la armonía del buen hacer en su sentido más amplio, de principio a fin.

El grandioso local, de 950 m2 y dividido en dos plantas, se sitúa en pleno centro financiero de Londres, concretamente en Lombart Street, en la antigua sede del edificio del Lloyd´s Bank. Un espectáculo con mucho gusto y estilo, señas de identidad del decorador español Lorenzo Castillo. Llama la atención, la inmensa colección de cuadros que adornan sus paredes; entre ellas, la maravillosa composición de grabados de Goya que presiden la escalera del restaurante y los primeros carteles originales que utilizó España para su promoción en el exterior.

Destaca el dinamismo del espacio, multifuncional, ya que cuenta con una barra para el tapeo, más informal y para tomar algo –ideal para el afterwork londinense-; el salón-comedor para disfrutar de una cena más pausadamente y, la parte de arriba, perfecta para eventos, incluye también un reservado, idóneo para encuentros de negocios o cenas de empresa.

En cuanto a la oferta gastronómica, Hispania ofrece una selección de platos típicos españoles, su insignia es la calidad de producto y, en base a ello, elabora una cocina tradicional actualizada, de la mano del reconocido chef Marcos Morán, del Restaurante Casa Gerardo (Asturias). En esta línea, puedes optar por las tapas (in situ o take way), tales como un pincho de tortilla, pimientos del padrón o huevos rotos, entre otras. Y a la carta, donde la tabla de embutidos y quesos lideran los entrantes, que dan paso a platos como el cachopo asturiano, la paletilla de cordero o un guiso lentejas con chorizo.

En esa ocasión, disfrutamos de un menú degustación antecedido de un cóctel protagonizado por una selección de productos extremeños (Jamón Ibérico Bellota y Torta de Queso de Villafranca de los Barros), junto con una tabla de quesos, tartar de atún rojo, croquetas de jamón y sus famosos Crunchy Chesse bites. Estos últimos, bocaditos de queso, me encantaron: el intenso sabor de queso en textura de mousse es perfecto junto con la pasta filo crujiente y caramelizada que lo envuelve.

Como entrante, tomamos una ensalada de langostinos, canónigos y rúcula, aderezada con una vinagreta suave de aguacate. Estaba correcta.

El plato principal fue el As de la cena, paletilla de cordero en su jugo acompañado de un puré de patatas revolconas; impresionante, sinceramente, un plato exquisito, para disfrutar sin más.
Para terminar, cómo no, unas torrijas caramelizadas con sirope de toffee y helado de vainilla,una delicia suave, esponjosa y de sabor intenso

Los vinos que amenizaron la velada fueron Suerte del Rey, vino blanco Gewürztraminer de la Tierra de Extremadura, y Heredad de Barros, tinto de la D.O Ribera del Guadiana. Inmensa alegría siente una al verse rodeada de alimentos de la tierra en el pleno centro de Londres, en un referente de altura como es el restaurante Hispania. Al principio, te comenté que la calidad se respiraba en su conjunto y es que la excelencia del servicio, es otro factor a destacar en esta casa; profesionalidad en todo momento, eficacia y amabilidad caracterizan al equipo que dirige la sala, al compás de una cocina impecable, hacen que Hispania sea un sitio acogedor y sencillo, a pesar de su majestuosidad evidente.

Así que, sin duda, tanto si estás en Londres como si vas de visita, no dejes de pasar por Hispania: “comer a lo español tan divinamente en la City es un puntazo” jejeje y, sobre todo, un acierto. No me olvido de la tienda (situada a la derecha nada más entrar), donde puedes encontrar gran variedad de los más selectos productos españoles. Sin más, estoy feliz de haber ido por fin a Hispania, lo tenía pendiente desde que conocí a Sonia y Jaime, quienes me lo recomendaron y con los que también pude encontrarme en esta visita, a la vez que con mis amigos Cinzia y Alberto.
Gracias chicos y gracias también a Javier Fernández Hidalgo, uno de los socios fundadores y director de Hispania, con quien tuve la oportunidad de intercambiar opiniones y quien nos hizo sentir como en casa. ¡Un placer!

Por supuesto, no me olvido de Isabel Pérez, de Avante Extremadura, quien hizo posible esta grata experiencia, junto con mis compañeros de viaje (Sara, Blanca, Eloy, Felipe, Max, José María, Gerardo, Suso y Diego).

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Tarta Guinness, un suspiro muy tentador

Más que un dulce, un Don Juan de paladares alrededor del mundo

Antes de dar paso a la receta de la Guinnes Cake, te contaré cómo ha sido mi relación con ella. Resulta que, gracias a formar parte del jurado de un concurso de postres en el Certamen del Cerdo Ibérico, conocí la Guinnes. Lucía espléndida, con ese combinado de blanco y negro; al probarla, mi cara lo decía todo “riquísima”, la textura esponjosa, su sabor complejo a la vez que elegante y suave. Me conquistó y, por supuesto, pedí la receta. Al poco tiempo compré la cerveza “Guinness Draught”, pero no fue hasta hasta hace unos días que me puse manos a la obra, aprovechando que era el cumple de mi hermano.

Antes de elaborar la tarta, quise investigar un poco más y, tras ver varios blogs, comprobé que la receta era la misma, variando la decoración en algunos casos. Así que, aquí plasmo la receta, tal cual me la pasaron:

Ingredientes:
– 250 ml. cerveza negra Guinness
– 250 gr. de mantequilla
– 75 gr. cacao en polvo sin azúcar Valor®
– 400 gr. azúcar
– 140 ml. de nata líquida 35% mg
– 2 huevos
– 1 cucharadita de vainilla líquida
– 250 gr. harina para repostería
– 3 cucharaditas de bicarbonato

Para la crema de queso (frosting):
– 300 gr. queso crema (tipo Philadelphia)
– 150 gr. azúcar glas (una taza)
– 300 ml. nata líquida 35% mg

Elaboración:
Calentar en un cazo la cerveza, sin que llegue a hervir, y añadir la mantequilla en trocos. Mover hasta que la mantequilla se derrita. Reservar. En un bol, poner  los ingredientes secos (el cacao, el azúcar, la harina y el bicarbonato) y lo mezclar  bien. 
En el vaso de la turmix, mezclar el queso crema con el azúcar glass y reservar.  En otro bol, mejor si lo hemos tenido en el congelador previamente, montar  la nata líquida con la varilla eléctrica (o manual) y a continuación incorporar la mezcla de queso. Mezclar todo con movimientos envolventes hasta  tener el frosting listo. Guardar en la nevera hasta su uso.

Por otra parte, en un bol grande, poner  la nata líquida, los huevos y la vainilla líquida; mezclar con la batidora hasta que lograr una masa homogénea. A continuación añadir la mezcla de mantequilla y cerveza, mezclando hasta que esté todo integrado.

Finalmente, incorporar la masa líquida a los ingredientes secos y  mezclar con una batidora eléctrica de varillas o normal. Quedará una farsa más líquida que la de un bizcocho normal, pero no os asustéis, es así, y sí, luego se solidifica todo y queda húmedo y esponjoso.
Una vez esté la masa, solo queda ponerla en el molde deseado (mejor redondo), previamente precalentado a 180ºC, y hornear durante 45 minutos aprox. –ya sabéis, hasta que lo pinches y el palillo salga limpio-. Una vez listo, desmoldar en templado y dejar enfriar.

Decoración: para cubrir con el frosting, el bizcocho debe estar frio. A mí me gusta, tal cual, todo cubierto de la crema de nata y queso, pues el contraste es muy elegante y simula a la Guinness en vaso. También, puedes optar por ponerle un poco de chocolate negro rallado o incluso un hilo de caramelo irá perfecto con los aromas de esta tarta de cerveza negra.

Observación: cuando la tarta está haciéndose se ve más marrón que negra, pero es normal, una vez que se vaya haciendo y enfriando irá tomando color. Yo pensé que no me había salido bien y, al final, me quedó negra, jejeje….
Sin más, anímate y dale a la guinness un poco de calor, el bocado merece la pena 🙂 

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Productos Extremeños, Cesta de Calidad Asegurada

Conquistadores de tierras, con sabores y saberes tradicionales, los alimentos de Extremadura siguen despertando pasiones desde el corazón, amenizados con un don de gentes singular
Ser extremeña es un placer inmenso y no solo por la Buena Mesa que nos contempla, así que, antes de hacer la compra tecleando, mencionaré algunos aspectos que no pueden faltar en la lista. 
Tanto si ya has estado en Extremadura como si no, debes saber que nada más llegar, estarás pisando tierra de conquistadores, te recuerdo algunos: Francisco Pizarro, conquistador de Perú; Vasco Núñez de Balboa, descubridor del actual Océano Pacífico; Hernán Cortés, conquistador del Imperio Azteca, o Hernando de Soto, descubridor de La Florida y original de Barcarrota, mi pequeño gran pueblo. 
Este espíritu conquistador se siente en su gente y en su gastronomía; aquí, el don de gentes cautiva y tomo prestada una frase que mi amiga Jerusa Guercio, una brasileña afincada en Badajoz, me dijo -cuando le pregunté que si no echaba de menos el mar de Florianópolis- “el mar de Badajoz es su gente”. Nuestra tierra nos brinda sabores auténticos a través de una despensa de calidad desde el origen. 
Por suerte, desde pequeña he sido testigo del sabor de nuestros alimentos, ya que mis abuelos son gente de campo, con ganado y una huerta variada por temporada; un lujo disfrutar del sabor propio de los productos ecológicos, esos que ahora están tan de moda. He de reconocer que durante mi estancia en Inglaterra es un echar de menos notable, pero ya estoy por Badajoz nuevamente y con ganas de sacarle mucho jugo a nuestra producción. Personalmente, reconozco que me quedan muchos productos por conocer, muchas bodegas y almazaras que visitar, fábricas, queserías, pastelerías, restaurantes, pero poco a poco, iré degustando el menú de los conquistadores. 
Ya sabes que nuestros productos más internacionales y afamados son el Jamón Ibérico, la torta del Casar y el Pimentón de la Vera, pero hay muchos más. Siempre he pensado que a los extremeños nos falta vendernos mejor, ser más comerciales y presentar nuestra etiqueta como es debido, en primera plana. Afortunadamente, poco a poco, el marketing está haciéndose notar en muchas empresas de la región y, a modo de resumen, mencionaré algunas que me llamaron la atención a mi paso por FIAL (Feria Internacional de Alimentación de Extremadura). 
Productos Extremeños de altura y sabrosura
Miel Denominación de Origen Villuercas-Ibores: fue un gusto pararme el stand de este endulzante natural, “néctar de los dioses” como se nominaba en época romana, de donde me llevé más de un folleto informativo. Me encanta la miel; suelo comprar Extremiel que es la que tienen en Tienda Los Ángeles de mi pueblo, calidad-precio es insuperable, además de estar deliciosa.

Paté Iberitos; la marca extremeña ofrece una amplia variedad de paté, ofertando todos los sabores de la tierra en versión paté o “crema de untar”. Así, por ejemplo, crema de torta, paté de perdíz, de boletus con trufa, humus con pimentón de la Vera y, entre otros, el que probé aquel día “crema de jamón ibérico” (muy lograda, tipo mousse y de intenso sabor a jamón). Empezaron queriendo ser seña de identidad a la hora de desayunar y ya han abarcado la merienda y el tapeo. ¡Mucha suerte y a seguir así Iberitos!
Pago Baldío San Carlos: la marca es internacional y exporta a más de 50 países, siendo además un referente en la cocina de los mejores restaurantes. Conocía sus aceites, pero no había tenido oportunidad de probar el vinagre que elaboran. Tomé una cucharada de su vinagre balsámico transparente y he de decir que caí rendida frente a su sabor. Sabor agridulce natural de uvas dulces Pedro Ximénez, reserva de 5 años. Creo que es un As para muchos platos, tanto dulces como salados. Creo que un gazpacho de Picotas del Jerte con crema de queso blanco, regado por este vinagre debe ser un auténtico espectáculo. El packaging de toda su gama de productos es acertada y va en la línea de su categoría selecta.
Cooperativa Regad Higos (Almoharin): fue quizás en el stand donde más paré y más degusté, gracias a la simpatía y amabilidad de Gloria, técnica en comercio exterior. Soy una fanática de los higos secos y el pan tradicional de higo, así como los bombones de higo y chocolate. Desde pequeña, mi padre me enseñó a hacer los casamientos “entre nueces e higos cuello de dama” y era un vicio, la verdad. Los higos de la cooperativa son de la variedad Calabacita y los comercializan secos, ideales para distintas elaboraciones. Recientemente, han lanzado una nueva línea “Gold Fig” y no pasa desapercibida en ninguno de los formatos que adopta: mermelada, micuit de higo, mousse de higo con pimienta o con tomate y, lo que más me maravilló, el vinagre balsámico de higo. Nada más probarlo, empecé a idear platos en mi mente, los probaré y os contaré. 
Bodega Cerro La Barca: de reciente creación, esta empresa se adentra en el sector del vino con un proyecto de calidad, buen producto, respetando la tradición y aportando la innovación necesaria para estar “al día” en cuanto a imagen y buen hacer se refiere. La bodega se enclava en la subzona de la Ribera Alta, una de las seis áreas bajo la regulación de la Denominación de Origen Ribera del Guadiana. Allí, me llamó la atención su gama vino Mina de Oro (rosado y blanco con burbujas doradas); “agita y observa” eso me comentaron y, la verdad, es una puesta en escena llamativa y, para época navideña, muy apropiada. Justo, Mina De Oro recibió el 2º Premio a la Innovación en FIAL 2015. 

Concluyendo, estoy contenta de ver como la calidad de nuestros productos extremeños se está vistiendo como debe, mostrando equilibrio en todos los sentidos y aspectos, porque no podemos olvidar que la imagen es la etiqueta de presentación, es factor de compra, es diferenciación. Enhorabuena a todas aquellas empresas extremeñas que están emprendiendo nuevas líneas de negocio, actualizando su imagen, defendiendo su producto en el mercado internacional y sembrando clientela por donde quiera que pisan. 
No obstante, mi paso por FIAL también me quedó un sabor amargo, pues veo claramente que las relaciones comerciales tienen que mejorar, sobre todo la atención al cliente en el punto de venta, stands vacios sin personal que atienda, otros comerciales sin levantar mirada frente un posible comunicador-consumidor que observa entusiasmado sus productos… Hay que comunicar siempre y si es con una sonrisa mejor; dar a probar el producto “in situ” o dar una muestra al cliente potencial interesado, pues nunca se sabe si ese pequeño gesto o detalle puede acabar siendo portada de un post o abrir una noticia en el diario regional.