Pío Pío entre Palomitas destartaladas

La espontaneidad, crunchy momento, chispeante, sorprendente a veces…   Si no te has percatado aún, te lo cuento. Antes de escribir, primero me miro a mí misma, me paro 5 minutos y dejo ver qué pasa por mi mente, qué aflora en mí en ese instante. Salió de nuevo la palabra “espontaneidad” que yo comparo con las texturas crujientes, por su efecto, porque, de alguna manera, vicia sanamente. Aquí, podría sumarse la intuición, en ocasiones, causa del efecto. ¿Te dejas llevar por la intuición? ¿Y yo? Venga, reflexiona un poquillo mientras me permites  unos minutitos de lectura. Ah sí, el título es espontáneo, pero tiene su porqué ¡Quédate y ya veras! jaja… La sorpresa también tiene cabida aquí; refresco experiencias basadas en la espontaneidad, la intuición y la sorpresa.

Read Article

¿Vino o Café? Reflextesia

A ver si nos vemos ¿No? ¿Cuántas veces oímos o decimos eso? Estoy segura que en más de una ocasión, tanto como estoy segura que “sí sí…” solemos decir y ahí se queda. “No tengo tiempo” es otra de las grandes alabanzas. Fuera florituras, para un vino o un café siempre hay hueco, otra cosa es que realmente quieras quedar e invertir tu tiempo en ese plan.

De un tiempo a esta parte, en mi caso, tomar un café o vino es la excusa perfecta para ver a personas con las que me gusta estar, compartir, charlar… Ojo, antes era de las del “sí sí… o no tengo tiempo” y me quedaba tan pancha.

Esta semana han caído unos cuantos cafés y vinos de excusa y, mientras, el Tiempo ha sido protagonista de 2 charlas a las que asistí y hoy me está dando pie para este inicio. No me voy a enrollar más, solo te dejo esta ecuación “Gastar Tiempo VS Invertir Tiempo” y te invito a que hagas tu propia relfextesia “sí, también me permito el lujo de crear palabras, jaja”.

Read Article

Conexiones Pragmáticas “al dente”

Nos cruzamos con un sinfín de personas a lo largo de nuestros días y solo conectamos con unos pocos en función de nuestra química y nuestra personalidad. Es curioso, pero el feeling de la conexión o “la intuición” no suele fallar, se sabe desde el primer momento –claro está, también hay excepciones-.

Honestamente, no sé por qué me puse a escribir de esto, pero este título asaltó mi despertar de forma espontánea y dije “por qué no…”. Por no perder tradición, voy a ver si puedo conectar esta reflexión con las cosas del comer.

Las conexiones se pueden dar de distintas formas y evolucionar con ritmos muy distintos. Así, puedes sentir atracción o ganas de conocer a alguien con quien coincides, sin haber entablado conversación, o cruzar palabras con una persona y “quedar pendiente un café para conocerse un poco más”. No me voy a meter en las conexiones virtuales (que están a la orden del día) ni en las clásicas que todos tenemos desde la infancia.

Vaya… pues pasa algo similar en la relación con los restaurantes ¿No? Algunos nos llaman la atención porque su oferta nos atrae; otros “probamos algo” y dejamos pendiente “volver” porque nos encanta.

De todo este rollazo, lo mejor es conservar, en ambos casos, las conexiones “al dente”, es decir, en su punto, no dejarlas antes de tiempo ni permitir “si merecen la pena” que se pasen o mejor dicho “sean pasajeras”. Al dente, vivas, en acción, en quedadas continuadas. Esos momentos son únicos e irrepetibles, no regresan, pero puedes saborearlos en el recuerdo, van formando parte de ti.

Dicho esto, te dejo algunos encuentros GastroMolones que podrían etiquetarse “al dente”.

Read Article

El mejor Relleno de tu Bocata

Pasado un mes ¡Vuelven las sinestesias! Escribir los domingos es un hábito que comencé en el 2009, he sido constante salvo cambios de vida que me llevaron a aparcarlo por momentos. Entre viajes, semana santa y festivos, cero asentamiento para teclear o, mejor dicho, no me ha apetecido. Un hobby es para disfrutarlo. Dicho esto, te preguntarás qué te voy a contar con un título así; da rienda suelta a tu creatividad… Mientras, te dejo mi reflexión.

Suelo tener mi instagram (IG) como “agenda” de sitios visitados para tenerlos de referencia cuando escribo (ese es mi fin, a parte de dar gracias a los protagonistas que me van brindando placeres chulos). Acabo de ir a mi IG y me he dado cuenta (aunque era ya consciente) de que faltan un montón de vivencias de los últimos días. Compartir momentos se ha convertido en el relleno de momentos vacíos o de ocio de followers que siguen tu perfil. Pero, amigos/as, tu “bocata” es para ti, tú te lo montas, lo disfrutas y lo recuerdas si lo merece. Si ese “relleno” es molón es genial compartirlo para que otros puedas montarlo y disfrutarlo. En este sentido, mi reflexión va ligada con los matices que pierdes en la situación real prestando atención a lo virtual.

Read Article

Menos es Más; autenticidad a bocados

La sencillez es una virtud o cualidad apta a darse en personas o cosas; algunos la definen como la “celebración de lo pequeño”, así, las personas sencillas acostumbran a ser humildes, a disfrutar de las pequeñas cosas y están abiertas a la espontaneidad. Si llevamos esta virtud al ámbito gastronómico, nos centramos en el respeto al producto, en conceptos honestos, en elaboraciones sencillas. En ambos casos, los resultados suelen ser atractivos y extraordinarios, apareciendo la palabra “calidad” acompañada de armonías en equilibrio.

Al igual que una persona sencilla, segura de sí misma, no necesita de florituras que la enmascaren, tiene luz propia, el producto (ingredientes, materia prima) de calidad necesita muy poquito para ser un auténtico placer. Lo que no significa que se pueda acompañar y presentar según ambientes y gustos; hay que saber sacarle el mejor partido y, a veces, es todo un reto “mejorar la sencillez sin quitarle el protagonismo”.

Como ves, hoy la reflexión va de personalidades y cocina, no por casualidad, sino por consecuencias de dos sitios en los que estuve esta semana. Encontré parentesco en los conceptos, en la experiencia y en las sensaciones vividas. Te las resumo con la pausa justa.

Read Article

Sin Sombrero; sazón de quita y pon al gusto

Hola querido lector/a; tras algunas ausencias dominicales, ya sabes que escribo con apetito y  sobre despensa, si no tengo nuevas cosas de interés ni inspiración, dejo fluir hasta que llegue una nueva historia con chicha. En Navidad, casi seguro que desconectaré de todo, así que, este post, probablemente, sea el último de este año que ya está llegando a su fin.

Ahora, en común a todos, las comidas de navidad, las preliminares, con compis del trabajo, los amigos de siempre y , las familiares, normalmente, los días 24, 25 y 31. Seguro que ya has disfrutado de alguna o te caerá en breve. En mi caso, el pasado viernes,  tuve la comida de empresa en Sin Sombrero y, oye, valga la redundancia ¡Pa quitarse el sombrero! Una experiencia genial que detallaré ligeramente, entre consejos de buena práctica.

Read Article