LenguadeCerdo

La Tasquería, apta para no casqueros

Una experiencia para vivir sin
peros, arriesgada, pero acertada

 

Hace unos días, estuve en Madrid y,
esta vez, pude disfrutar sin prisas y bien agustito cada día en la capital. El
motivo de mi visita dio un matiz especial al viaje, que partió con un sabor
dulce y entrañable, pues prioritariamente mi objetivo era visitar viejas
amistades, para “charlar, comer y beber” como solíamos hacer antes de emprender
vuelo. 
Lógicamente, la semana dio para
mucho, pero en esta ocasión te contaré mi experiencia más inesperada y
sorprendente; además, por partida doble y, cómo no, al compás de la buena mesa. 
Dos partícipes protagonistas y desconocidos claves en el encuentro: Jorge Ruíz,
fundador de Recetags y la Taquería de Javi Estévez. 
Quién NO arriesga  no GANA

Tras 2 años entablando conversaciones
con Jorge y, finalmente, colaborando con él en Recetags desde el pasado
noviembre, por fin, llegó el día de estar frente a frente. Le comenté que iba a
Madrid y, de repente, un almuerzo en el aire ¿Dónde? Sugerencias me dio, pero
qué le vamos a hacer, me encantan las sorpresas, así que, le dije ¡Sorpréndeme!
Nos encontramos en la plaza de
Felipe II y, de ahí, fuimos caminando al restaurante, no sin antes preguntarme
si me gustaba la casquería; uhm… puse cara rara y fui sincera, no es mi mayor
debilidad y me da un poco de repelús comenté, pero siempre prefiero probar lo
desconocido antes de juzgar. Jorge compartía mis sensaciones y llevaba tiempo
queriendo probar la Tasquería, por lo que allí nos dirigimos, para descubrir si éramos casqueros. 
Desde que uno pone un pie en la
Tasquería, siente el buen rollo que se respira, un ambiente cálido, desenfadado
y un equipo que te recibe con una generosa sonrisa. Clara Villalón, ex
Masterchef, dirige la sala, con naturalidad y ese toque cercano y justo que te
hace sentir como en casa. Por supuesto, nos dejamos aconsejar por ella y
dejamos a su elección el menú
degustación:
5 platos con nivel casquero intermedio. Puedes optar entre
comer sabiendo qué es o probar a ciegas. Nosotros preferimos probar sin saber,
para estar libre de prejuicios e intentar descubrir cada plato según fuéramos probando.
Menú Casquero
Intermedio
#Perdiz #Manzana #Oloroso
#Morro #Encurtidos #Anchoa
#Carrillera
#Sándwich# Portobello
#Cuello  #Patata
 #Ensalada fresca
#Callos
 #Pata  #Morro
Empezamos con un brindis de
vino blanco, Navaherreros –D.O Madrid- que nos acompañó durante todo el menú;
de aperitivo, embutido de lengua de cerdo (en apariencia, lomo ibérico). A
continuación, un tarrito de paté,
cremoso, intenso y perfecto con la gelée de manzana y las tostaditas crujientes
que dio paso a los tacos de morros,
sabrosos, de textura gelatinosa y algo picantitos; un bocado contundente y fresco
a la vez, me encantó. 
Mientras la conversación se hacía interesante, el menú
más emocionante, pues el sándwich de carrilleras con champiñones fue delicioso,
la carne se deshacía y el bocado resultó muy jugoso. Sorprendente el cuello de
cordero
, sobre finísima crema de patatas, de aspecto brillante con un glaseado
perfecto y un ligero sabor a guisante por los tirabeques, que aportaban
frescura al plato. Así, fuimos llegando al final y lo coronó un plato tradicional,
los callos
, melositos, picantitos y sabrosísimos.
No quiero dejar de mencionar,
la variedad y buen gusto en el menaje, pues cada receta se presenta en un
plato. Sin duda, en la Tasca+Casquería se parte desde el conocimiento y el buen
hacer, que unidos a la creatividad, una impecable elaboración y una acertada
presentación, logran una experiencia 100% recomendable seas casquero o no; si
lo eres, te sorprenderá, si no, te convertirás.
Sin duda, visitar la Tasquería
fue todo un acierto, es de esos sitios donde se respira el amor por las cosas
bien hechas, la pasión por la profesión, el ambiente lleno de entusiasmo que,
al final, es un plus primordial en el recuerdo que te llevas. Así que, este
día fue una prueba más para seguir abriéndome a lo desconocido, sin juicios previos,
dando paso a las nuevas aventuras, aprendiendo, disfrutando, conociendo nueva
gente y buscando nuevos horizontes. Gracias Jorge, fue un lujo compartir la
experiencia contigo y, por supuesto, gracias a todo el equipo de la Taquería “pa
quitarme el sombrero amigos”. 
Precio medio: 25-30 € Sí,
es casquería, pero muy elaborada y valorando la experiencia, el precio es justo
y razonable. Échale un vistacillo a la carta y anímate a probarla. 

sala

Real Café Bernabéu

¡Buen partido, buen bocado!


Todos conocemos el Estadio Santiago Bernabèu, templo del fútbol de la capital, recreativo para muchos en las tardes del domingo y de televisión para otros, sin duda, centro de visita obligada.

Pero, obviamente, no voy a hablaros de fútbol, sino de otro juego más practicado y generalizado por todos, el placer de comer, una diversión para compartir, charlar, sentir y disfrutar. Eso es lo que hice hoy a la hora de comer, el partido lo iniciamos mi amiga Carmen (RR.PP de la Escuela de Hostelería Fuenllana) y yo, en el Realcafé Bernabéu (Estadio Santiago Bernabéu. Puerta 30. Concha Espina, 1. Tel. 91 458 36 67 www.realcafebernabeu.es), espacio gastronómico situado en el propio estadio.

Teníamos la reserva para las 14.15 h y allí nos presentamos “casi puntuales” y lo primero que vimos es una gran cola para entrar, así que nos pusimos las últimas, pero iba rápido, en unos minutos vimos a Víctor, director del restaurante, y nos acomodó perfectamente. De primeras, el sitio tenía muy buena pinta, amplio, luminoso (gracias a los ventanales con vistas al campo) y con una decoración moderna y sobria.

“Calentamiento, entretenimiento”: los dos contrincantes se preparan para el partido.

Nos trajeron la carta, mientras nos dejaban unas aceitunas y una selección de panes como aperitivo, y tras echarle un vistazo, decidimos dejarnos aconsejar por el maître, aunque una cosa si teníamos claro “queríamos probar el sushi”.

Elección de campo o saque; el árbitro decide.

Se acercó Víctor y nos tomó la comanda, mejor dicho, la configuró, puesto que nos elaboró el menú: bandeja de sushis como entrante, buñuelos de bacalao con tinta de calamar y croquetas de jamón como primero, y como plato fuerte, la hamburguesa especial Real Café Bernabéu, el postre sería sorpresa, al igual que el vino.

Primer tiempo:

La elección del vino fue muy acertada, tomamos un “Riesling alemán” (color amarillo pálido, afrutado y delicado en boca e ideal para mariscos, sushi, y comida “thai-japo”).
Disfrutamos con el sushi: degustamos nigiris de salmón y de atún, makis y futomakis, acompañados de wasabi, salsa de soja y jengibre.

“Jugadas a destacar”

Estaban deliciosos y nos llamó la atención el jengibre: verdaderamente desconocíamos que era, su aspecto visual era como una fina loncha de jamón york, su sabor muy aromático y textura un tanto crujiente. Luego nos enteramos cómo se comía: el jengibre era para formar junto con el sushi y el wasabi un bocado complejo, no para tomar sólo, demasiado fuerte.

Descanso:

Nos entretuvimos con los buñuelos de bacalao con piñones y tinta de calamar y las croquetas de jamón: los buñuelos para repetir, estaban muy buenos, además de ser originales “de color negro”, su sabor y textura de brandada era perfecto. Las croquetas aceptables.

Comienza el segundo tiempo:

Ante nosotros, la hamburguesa especial del Real Café, sí señor, original presentación y magnífica en cuanto a sabor: delicada carne Wagyu , cubierta de suave queso de cabra, y resguardada en crujiente pan de chapata. Acompañada de las salsas clásicas “mahonesa, Ketchup y mostaza” en mini cucharitas, ensalada y patatas, éstas se lucían en mini brochetas como si fueran cintas onduladas. ¡Réplica moderna de la clásica hamburguesa!

La prórroga:

Para rematar el encuentro, el dulce siguió marcando el ritmo, la tarta de galletas dio el saque (típica tarta de chocolate protagonista de muchos cumpleaños) y el mítico drácula pitó el final (versión del helado de Frigo presentado en copa de cóctel: granizado de coca-cola, helado de vainilla y sirope de fresa).

Resultado:

Me sorprendió gratamente, correcta la atención en sala, buena cocina, ambiente relajado y unas vistas estupendas, ¡qué más se puede pedir!

Observación: el Real Café Bernabéu, lugar para descubrir, un multiespacio al servicio del cliente, con una amplia oferta gastronómica en ambientes distendidos y con horario interrumpido (desde las 10.00 de la mañana hasta las 2 de la madrugada). Precio medio: 30´00 €

Para más información: http://www.realcafebernabeu.es/