20170422_111411

Los Nuevos Foodies

¿Apasionados o imitadores de modas?

Ya sabéis ¿No? Los foodies, y no me refiero al monstruo de las galletas jeje, si no a ese término que como todo lo cool que viene de fuera “mola y se queda”. La palabra fue creada en 1984 –anda, justo un año más tarde de mi aparición en este mudo- por Paul Levy, Ann Barr y Mat Sloan para su libro The Official Foodie Handbook (El manual oficial para los foodies) para designar a las personas aficionadas a la comida y a la bebida. Con el boom de la cocina, los chefs estrellas y, cómo no, los shows televisivos, el foodie salió del baúl para pegar fuerte y ser hasta cansino –foodie por allí, foodie por allá-. Así que, vamos a gastrosofear un poquito sobre ello y a ver dónde nos lleva la mente en esta ocasión.

6-Ideas-for-Staying-Fit-if-You-Are-a-Foodie

Por mi parte, según las connotaciones designadas por el término, resulta que soy una foodie empedernida ¡Dios mío, qué castaña! Si ya de por sí soy reiterativa, imagínate con los asuntos del comer “pasión, conocimiento y experiencia en una coctelera”. Eso sí, si eres de los que le apasiona el tema, puedo resultar hasta maja y que, tras el café, la cena o el gin tonic, hasta me piropees.

Bajo mi punto de vista, hay que hacer un alto a este anglicismo; los que realmente son apasionados y los que son corderitos fieles a las modas y, cómo no, quieren estar a la última y, para ello, frecuentarán los restaurantes más punteros, tomarán los baos a pie de calle, visitarán los Street Food Market, asistirán a cenas clandestinas-talleres de cocina y hasta se harán bloggeros con delantal si hace falta, todo por ser el más TOP del Trending Topic gastronómico.

20170422_112426
Fatayer de Carne de una tienda muy especial en los alrededores de la Mezquita de la M-30, SHAM

Pero, y los apasionados ¿Dónde quedan en esta burbuja? Siguen su rumbo, su sentir, son auténticos, objetivos, saben lo que quieren y les importa un pimiento lo que esté de moda: ellos son gastrónomos practicantes aunque no acudan al rezo diario ni practiquen el foodismo propiamente dicho. Ellos se caracterizan por ser curiosos ante el Hecho Gastronómico: se emocionan ante los nuevos sabores y las cocinas de otras culturas, se pierden en las tiendas de barrio, disfrutan en los supermercados, son investigadores en evolución, les gusta cocinar, buscan el mejor momento para el disfrute de los placeres del comer, sienten con el sexto sentido cada bocado y suelen ser creativos, viajeros y detallistas. ¿Te identificas aquí? Bienvenido pues.

20170422_110200
Supermercado árabe “Amana” aunque todos los vecinos lo conocen como “Carrefood”

Muchas de las dotes son innatas, otras se van forjando con la experiencia. En mi caso, no lo puedo explicar, siento devoción por la gastronomía, los productos frescos y elaborados, lo desconocido al paladar… Desde bien pequeña recuerdo la chispa que me producía todo esto, una chispa que me contenta mantener viva y en efervescencia.

20170422_112510
Nidos de Pistachos y Anacardos de la Pastelería SHAM, dulces artesanales de Siria

Precisamente, hoy, volví a ser una niña, me perdí por los alrededores de la Mezquita de la M-30, entrando en cada tienda con el fin de curiosear; sentí que viajaba, porque es una de las primeras cosas que hago cuando viajo, pero, además, volví a la infancia, a sentir que no sabía nada, que tenía que preguntar para que me explicaran que era El Halva (especie de turrón típico de la India, Pakistán y Persia) que parecía delicioso, especialmente, el de pistacho.

Salí a correr sin tener ni idea de que acabaría viajando a Oriente Medio, imaginando cómo será mi próxima vez “con monedero en mano” y la cesta de la compra –el pan árabe, varias especias, delicias turcas, halva y un tajin vendrán conmigo sí o sí-. Además, descubrí una pastelería que hace todo tipo de elaboraciones dulces y saladas típicas de Oriente Medio “Sham” -C/ Antonio Calvo, 3-; el propietario, muy amable, dialogó conmigo y me regaló un par de dulces para mi merienda.

20170422_112553

Me despedí del barrio, volví a ponerme los auriculares, vuelta a casa, escuchando música y cocinando las reflexiones foodies que acabo de soltarte. A todo esto, tú ¿Cómo te ves? ¿Eres apasionado, no tiene por qué ser en gastronomía, o eres imitador de modas? Si eres del segundo bando, te animo a que seas original y, para ello, solo tienes que ser TÚ.

vista-panoramica-Barcarrota-8

Receta propicia para la Cuaresma

Mero a la Muselina de ajo y cilantro

Hoy, primer domingo de Marzo, el aire es protagonista en mi pequeño gran pueblo, Barcarrota, al Sur de Badajoz. Éste sopla con fuerza, pero, entre sus ráfagas, se puede oír una risueña melodía de fondo “esos pajarillos que siempre están en mi patio, cantando y murmurando cada día”. Me encanta salir al patio y, simplemente, observar e impregnarme de este “silencio” de la naturaleza. 
Tras esta pequeña preelaboración y, haciéndole caso a mi amiga Marta, he decidió ir publicando algunas de las recetas, víctimas de mi improvisación en la cocina, pues casi siempre suelo recrear las recetas según la despensa. Bueno, he de confesar que, cuando me dispongo a hacer encuentros en torno a la Buena Mesa, el menú está ya pensado y requetepensado, aunque mis comensales siempre son como “conejillos de indias”, pues siempre son primerizos en probar mis inventos. De momento, he tenido suerte y nadie se ha quedando con hambre “toquemos madera, jeje”. 
Así que vamos allá, os dejo un platito que tomamos esta semana, fácil, ligero, sabroso y que presenté como “Mero a la Muselina de ajo y cilantro”. 

Ingredientes (para 6 personas): 

-800 grs de mero en trozos
-1 huevo
-5 ajos confitados
-2 cucharadas de cilantro fresco picado
-125 ml aceite de oliva 0.4
-Sal y pimienta
-Medio limón

-leche o nata para cocinar

 

Elaboración:
1.Marcar el pescado a la plancha con un poco de aceite de oliva. Reservar en una fuente de horno.
2.“Falsa Muselina”; más que una muselina es una mahonesa. En el vaso de batidora, incorporar los ajos confitados, un huevo, una pizca de sal, el cilantro, jugo de medio limón y el aceite. Batir como si se tratara de una mahonesa (sin mover la batidora del fondo hasta que no empiece a ligar). Finalmente, añadir un poquito de leche o nata líquida y una pizca de pimienta. Mezclar con movimientos envolventes y napar el pescado con esta salsa.
3.Hornear a 180º durante 10 minutos y acabar gratinándolo hasta que tenga tonos dorados.

PD: empecé la receta hablando de mi Villa y quiero finalizar el post con ella, así que, os invito a descubrir un poquito más de Barcarrota en el blog de Miguel A. Cartagena (llegué de casualidad y, aparte de ser una sorpresa, me encantó ver las sensaciones que nuestro pueblo dejó en este viajero aventurero).

La foto de la vista paronámica de Barcarrota es del blog “Mi Guadalajara”, donde encontré otra fantástica historia y recorrido en mi pueblo: http://miguadalajara.blogspot.com.es/2011/05/barcarrota-una-excursion-por.html

IMG_7077-7

TICKETS BAR, experiencia vital y recíproca

Intriga, Euforia, Placer… ACCIÓN 
Estas sensaciones son sólo parte de
lo que una siente cuando pasa una noche en Tickets Bar, algo que se convierte
en “un cóctel de sensaciones” que te pega un buen subidón.
Tickets Bar abrió sus puertas
hace aproximadamente dos años de la mano de Albert y Ferrán Adriá, junto a los
hermanos Iglesias, propietarios del Restaurante Rías de Galicia. Un nuevo
proyecto gastronómico donde estos Grandes de la Cocina y la Sala, nos muestran
su visión de la vida “bocado a bocado”, y, como ellos mismos dicen, “La vida
tapa es una forma de entender la vida”.
Es admirable, ya que, realmente, han
conseguido llevar esta filosofía a la mesa, donde los comensales
“protagonistas” de un gran estreno, se adentran en su papel,  sumergidos en el ambiente, e interactúan con
el equipo del Tickets, creándose una puesta de escena donde la complicidad y el
“Buen rollo” se siente y se disfruta. 
Hacia el teatro…
La emoción es el primer
ingrediente que aparece cuando una sabe que tiene entrada para el tickets y
ésta te acompaña hasta el día en que el telón se abre. Altas expectativas,
ilusión y muchas ganas inundan a los comensales que se disponen a jugar esta
partida. La emoción va en aumento, cuando te sientas en la mesa y ves que las
fichas y el tablero están dispuestos. Y ahora ¿quién tira primero?  Pues, para nosotras, Guillermo fue quien puso
las cartas sobre la mesa y quien nos acompañó durante toda la velada. Ante las
diversas opciones “apetitosas todas” decidimos dejarnos llevar por nuestro
moderador, así que, damos paso al siguiente ingrediente, “la sorpresa”; ésta
estuvo reflejada en nuestros rostros hasta el final de la obra. Sin más, veamos que nos
contaron nuestros compinches, las “TAPAS”:
Tostas de anchoa  y tomate “natural y sabrosa, calidad servida”,
seguido de las esferas de olivas, en su variedad gordal y verdial, explosión
delicada y muy aromática. 
8281225905 0f96581fea o Tickets Barcelona

Tempura de alga codium; este
chanquete vegetal de mar, pues su aspecto es muy similar a los chanquetitos, te
trasporta al mar, con su sabor y el crujiente, nos encandiló. Miniherbal; espuma de queso
manchego con aceite de tomillo limonero. Yo las llamé “pastillitas de jabón de
la Mancha”, por su forma, jeje…

Ensalada de naranja con jugo de
oliva
gordal con ras el hanout (mezcla de especies marroquí); frescura inevitable, original y conquistadora. Los Molletes de mozzarella, provolone
y trufa negra;
su aspecto recuerda a las arepas venezolanas, pero,  el bocado es como si mordieras el aire, sabrosa
esponjosidad.

Cornetos de tartar de ventresca; alga nori, daditos de manzana y huevas de pez volador con su justo toque picante. Sin
duda, uno de mis preferidos.
Canelón de aguacate con buey de
mar,
perifollo, yogurt y romescu. Por lo visto, es un gran Don Juan, a todas
enamora, jeje… A mí, me gustó mucho su presentación, pero, no logró enamorarme.
Ostras con jugo de pollo y trufa
negra
con esferificación de alga wakame y toque ahumado; son bellas al natural,
frescura del mar con su toquecito de limón, pero resultan extraordinarias y
sublimes en esta increíble combinación. Jugoso y sabroso placer.
Guisantes del Maresme en
papillote
con su morcilla, su jamón y su tocino en su jugo con menta, que le
retiran in situ, para que no amargue. Tersos, verdes, sabrosos… vamos que son como
las pipas, un vicio. 

Sepionets a la brasa, con sésamo
blanco, cristal de soja y vinagreta de tinta. Qué decir, una delicia de la mar. Corvina empanada con mojo rojo;
un contraste perfecto entre el exterior crujiente y la suavidad del interior,
que nos dejaron con otra gran sonrisa. A ésta, le siguieron unas patatas con
jamón ibérico al pimentón
. Y, como colofón, antes de los platillos dulces, un
taco de cochinillo, que resultó un guiño con mucho jugo (sensacional).

 
Para anunciar los postres, entró
en escena, el ravioli de queso payoyo con mermelada de limón. Una delicada
esfera que te permite disfrutar de todo el sabor de este queso gaditano, de una
forma ligera y muy aromática. Y, así, fueron llegando el buñuelo de chocolate
frio-caliente
(curioso, pero no brillante) y el cupcake de helado de queso
sobre papel de grosellas
(me recordó a la tarta cheesecake). 
Finalmente, el telón se cerró con
un chupito de pacharán de la casa con el que nos convidaron; claro, cómo no, no
podía tratarse del licor convencional, sino de una combinación de grosellas y
endrinas con anís, que puso fin a esta mágica noche, dejando un entusiasmado “hasta
pronto” en nuestras miradas y en nuestras mentes. 
Sinopsis: una cena en Tickets Bar
resulta una experiencia que no se puede describir, hay que vivirla en directo,
para meterse en el papel. El ambiente circense, la música variopinta –mix de
todas las épocas y momentos-, la puesta en escena, la esencia y la calidad,
recrean un espectáculo único y, a la vez, versátil, pues, cada día, los
comensales juegan su particular función. Sin olvidar, el show cooking
permanente que ofrecen los cocineros, elaborando los platos vista al cliente.
Decir, a modo informativo, que el
precio del menú degustación son 75 € y consta de 20 tapitas; nosotras optamos
por ajustar un poco el precio y disfrutamos de un menú de 15 platillos por 54 €,
acompañados de un par de cervezas cada una. Realmente, es un lujo a un
excelente precio y, he de decir, que salí bastante satisfecha, sin gotita de
hambre. 
Agradecimientos: sinceramente,
dar la enhorabuena al magnífico equipo del Tickets, que hace posible
que experiencias vitales como ésta se convierten en grandes recuerdos. Y, en
especial, a Guillermo, que nos contó la tapa en todo momento, con alegría y de
una forma muy cercana, con una energía positiva que nos contagió. Cómo
no, agradecer a Xavier Alba, director de Tickets, su atención y acogida. Nos fuimos
encantadas no, encantadísimas.

Asimismo, dar las gracias a mis acompañantes, pues, sin ellas, no hubiera movido ni tan sólo una ficha: Cris, Giulia, Ivana (de quien tomé prestadas algunas fotos) y Lila. Faltó Margot Serrano, ya que, en esta ocasión, no pudo estar y a quién eché de menos, pero espero que nos podamos reunir nuevamente. Podeís ver más sobre esta experiencia desde Comer con Lila y/o My little Things. Y, si queréis conocer más platillos con detalle, os aconsejo pasar por Cocina Creativa, un blog que acabo de conocer y que me ha encantado.

Continuará… 😉