El descorche y el infortunio, Efectos Cognitivos

Las sinestesias de los domingos han sido aparcadas, digamos que se han tomado un break por dos semanas; es una de las ventajas de la “no obligación” de disfrutar de un hobby sanamente, escribir por placer, con apetencias, con inspiración. Dirás… ¿Cuál es la recompensa? Para mí, no es otra que la satisfacción de compartir experiencias que me han alimentado de forma plena, compartirlas contigo y que las disfrutes leyendo -con vistas a darle realidad a esos feelings y que un día las sincronices haciéndolas tuyas-. Con suerte, te dejarán buenos recuerdos. Si eso se cumple, ya está, ya tiene sentido ser Sinestesia Gastronómica los domingos.

Bueno, qué decir, me crucé con algún desafortunado, mejor dicho “desafortunada yo, jaja” hace dos fines de semana. Me quitaron el móvil ¡Una putada con mayúsculas! Más allá de lo económico, es el tiempo perdido en poner todo al día y, para mi mala suerte, los contactos los he perdido. De todo se aprende y, ahora, “sincronización en google desde el primer momento; te lo aconsejo, por si aún tú no lo tienes”. En fin, qué rollo patatero te estoy soltando, por favore, jajaja… Pero viene al caso eh, jeje… De la rabia, la verdad, no me apetecía escribir, así que, me di un respiro, he dejado de estar on line un poco y, en breve, volveré a estar con mi rutina bloguera. Se abre el telón de nuevo.

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